Tweets

¨¨Cuando los pueblos emigran…¨

Posted on Actualizado enn

Una frase del presidente ecuatoriano Lenin Moreno dicha ante la Asamblea General de las Naciones Unidas hace un tiempo y repetida en un tweet incendió  la crisis en que se han hundido las relaciones diplomáticas entre su país y Venezuela. ¨Cuando los pueblos emigran, los presidentes sobran¨. La frase atribuida al patricio cubano José Martí podría ser un sumario excelente para describir una realidad. Pero bajo la crispación con epicentro en Venezuela en que se encuentran las relaciones  interamericanas fue el fulminante que en pocas  horas llevó a la expulsión de la embajadora venezolana en Quito y, algo después, de la encargada de negocios ecuatoriana en Caracas. El jueves y el viernes, el continente parecía ante una de sus peores crisis cuyas consecuencias eran imprevisibles.

El origen es el aluvión incesante de emigrantes venezolanos que abandonan la sociedad construida por Nicolás Maduro y el Socialismo del Siglo XXI. Moreno dijo que Ecuador atiende diariamente a unos 6.000 venezolanos que escapan de su país agobiados por las penurias ocasionadas por el régimen de Nicolás Maduro. Los emigrantes se quejan del colapso y carestía de servicios, falta de alimentos, delincuencia y represión política, que les han destruido el país, un tiempo el más rico y de mayores libertades de América Latina. Moreno calculó que un millón de venezolanos ha llegado a Ecuador en los últimos meses y que de ellos se han quedado unos 300.000. El ministro de información venezolano, Jorge Rodríguez, salió al frente de la afirmación y dijo que el presidente ecuatoriano había ¨inflado¨ las cifras y que era un mentiroso. La réplica fue instantánea. Arguía no que el fenómeno era falso, sino que no era tan mayúsculo.

La cancillería ecuatoriana declaró que no toleraría ninguna falta de respeto hacia sus autoridades y anunció la expulsión de la representante venezolana. Poco después, Caracas dijo que expulsaba a la representante ecuatoriana. Parecían los prolegómenos de un conflicto mayor en una región que hasta hace poco se proponía ser el escenario de un grupo armonioso de integración continental. Con modernos y costosos edificios con destinos ahora inciertos, Quito fue designada sede de UNASUR y la  población cochabambina de San Benito como la de su parlamento. Los modernos locales apenas han sido estrenados. El de Bolivia sirvió para escenificar un congreso de cultivadores de coca, la base para elaborar cocaína.

Las frase pronunciada por Moreno refleja el drama venezolano, con millones obligados a emigrar de su país. El grueso salió en los últimos cuatro años, pero de manera continua los venezolanos que tenían condiciones de hacerlo han emigrado profusamente desde que se instaló el régimen de Hugo Chávez. Bajo Maduro, el éxodo se agravó, como todo en Venezuela en estos años.

La furia de tweets tuvo una segunda ronda, cuando Moreno replicó al ministro venezolano: ¨La furia de un miserable siempre ennoblece¨. Esta vez, Rodriguez no respondió de inmediato.

Al cerrar la semana, era todavía temprano para vaticinar el fin de los cruces cibernéticos pero muchos observadores subrayaban que el oleaje que han levantado no tendrá un final rápido. Bolivia y Nicaragua, los dos socios políticos venezolanos, habían mantenido un silencio prudente pues era evidente que cualquier agregado podía generalizar la crisis y conducirla a finales indeseados.

La gran batalla

Posted on

La “era Trump” comenzó el fin de semana pasada, pero por todo lo visto, el campanazo de largada ocurrió apenas se conocieron los resultados de la contienda electoral del 8 de noviembre. La curva ha sido de agravamiento y nada hace pensar que socios, aliados y vecinos pronto dejarán de caminar de puntillas. Una era de incertidumbre está instalada en el mundo.
Donald Trump asumió el mando con la admonición de porciones considerables de la sociedad norteamericana. Al escribir esta columna, cientos de miles de estadounidenses marchaban hacia la capital para repudiar al nuevo mandatario, en una manifestación masiva de descontento político rara vez vista en ese país. En las principales capitales del mundo la atmósfera era de estupor. Ninguno de sus predecesores asumió el mando con niveles de aprobación tan bajos. A Barack Obama le costó 18 meses descender al 44% de aprobación de los más de 60 % que tuvo al asumir. A George W.Bush le llevó cinco años (durante su segundo mandato) llegar al nivel de 40% o menos con el que empieza Trump. El flamante mandatario, resumía el New York Times, ni siquiera había empezado su gobierno y ya batía un record. Y por lo sucedido en los dos primeros días, el flamante mandatario no tiene interés en revertir la antipatía creciente que se manifiesta hacia él. Gran Bretaña, que jugó su destino al optar por apartarse de la UE, cruzaba los dedos esperando que la suerte la acompañe con el hasta ahora impredecible Donald Trump. No había bases reales que volviesen sólidas esas esperanzas, inclusive las que origina la visita de la PM Theresa May a la Casa Blanca prevista para fines de este mes.
Los críticos subrayaban que Trump ignoró la tradición de sus predecesores y en lugar de buscar superar las divisiones entre quienes lo apoyaron y los que votaron por Hillary Clinton las acentuó. Causó estragos entre la comunidad negra cuando menospreció al líder y senador John Lewis, uno de los mayores íconos de los derechos civiles. El desdén llevó a Lewis a declinar asistir a los actos de posesión. Estuvieron de su lado 60 senadores con similar actitud.
De todos los países aliados de Estados Unidos, el único contento de verdad parece Israel, por el desagrado del nuevo mandatario con la actitud de estadounidense en las Naciones Unidas, que facilitó la condena internacional a los asentamientos en territorios asignados a los palestinos. Trump les dijo a los israelíes que pronto estaría de su lado para reparar el daño. Ni hablar de los mexicanos e inmigrantes en Estados Unidos.
La batalla principal tiene por escenario a los medios de comunicación, cuya ¨arma¨ más potente es el trabajo profesional probo y exhaustivo que el nuevo mandatario no ha logrado desactivar. Como todo líder inclinado hacia la autocracia, Trump ha estado inerme ante el alud de informaciones, reportajes y opiniones que han ayudado a desnudar fragilidades, contradicciones y peligros de la administración entrante. No parece confortable en debates democráticos. Los observadores subrayan que los medios, con la libertad de prensa y de opinion bajo protección constitucional, son los garantes efectivos de la democracia y la convivencia y que muchas lecciones derivarán de la puja en curso.
La mayor defensa directa de Trump han sido sus ¨tweets¨. En uno de sus últimos antes de posesionarse afirmó que alguien le habia dicho que era ¨el Ernest Hemingway de los 140 caracteres¨. David Remnick (The New Yorker), subrayó que le faltó identificar a ese ¨alguien¨.