Salud

Otra vez ¨Por ahora¨, Maduro

Posted on

La vulnerabilidad bajo la que se mantiene el régimen de Nicolás Maduro, al que apoya el de Bolivia, quedó patente esta semana, con el alzamiento popular que desnudó el sometimiento del régimen respecto a quienes  lo sostienen: los militares, y a quienes los orientan desde Cuba. La embestida no  consiguió  llegar al epílogo y durante el resto de la semana continuaba instalada en las cancillerías la pregunta sobre la capacidad del régimen de soportar nuevas ofensivas.

Salvo la rebelión de principios de siglo que apartó temporalmente de la Presidencia a Hugo Chávez, el régimen no había enfrentado un alzamiento  con participación militar en acciones atrevidas. Oficiales rebeldes actuaron  en coordinación con el líder opositor y presidente interino  Juan Guaidó para liberar a una de las piezas políticas más valiosas de Maduro cuando pusieron en libertad  a Leopoldo López , el politico de Voluntad Popular que encabezó las manifestaciones populares de 2014.

La mayoría de los analistas subraya el silencio de más de 12 horas que mantuvo Maduro ante la rebelión que amenazaba con engullirlo. Solo se pronunció cuando estaba seguro de que saldría airoso de la prueba. Por ahora.

Haber liberado a López fue un golpe de efecto mayor pero la oposición, comenzando por Guaidó, no logró capitalizar esa acción. Maduro y los sectores de inteligencia que garantizan su permanencia en el Palacio de Miraflores actuaron de inmediato, pues ya parecían tener un plan para hacerlo. Es, incluso, probable que toda la trama hubiese estado controlada desde su concepción por los servicios de espionaje que lo apuntalan. Ha quedado  la sensación de que las piezas de la operación eran digitadas pot quiene están a cargo de la seguridad del regimen: Cuba y sus aliados del Medio Oriente. Dicen los analistas que de haber seguido  el camino de dar golpes calculados al régimen, Maduro habría perdido la partida pues más militares se habrían insubordinado hasta producir un quiebre de la unidad su alrededor.

En la nueva jugada mayúscula régimen de Maduro demostró que aún tiene de su lado  a la mayoría de los militares o que los tiene controlados. Fuentes de inteligencia insisten que éstos están condugidos y apoyados por los efectivos cubanos posicionados en Venezuela como piezas de control, conscientes de que con Maduro también se juega el destino de su país.

Dicen también los analistas que lo ocurrido estos días golpea fuertemente la confiabilidad de las fuerzas armadas como garantía de un régimen de derecho.

Esta verificación impondría un cambio de la doctrina militar que ha prevalecido en toda la región durante décadas. En Venezuela, la conducción principal del país es atribuída al régimen de Cuba, guiado por la necesidad de mantener su dominio sobre la rica nación petrolera. El objetivo de agarrar las riendas de control sobre Venezuela ha sido una vieja ambición geopolítica y económica de La Habana.

 Informes de diversas fuentes aseguran que Venezuela, pese a las angustias de su economía, ha seguido suministrando petroleo subsidiado a Cuba. Hasta hace pocos años, entregaba 115.000 barriles diarios, ahora reducidos a la mitad con la caída de la  poducción venezolana. Con todo, se trataría de varios  cientos de millones de dólares anuales que Cuba no podría pagar sin fuertes subsidies como los que le otorga Venezuela. Viene al dedillo la expresión de estar ante un acto de vestir a un santo desvistiendo a otro.

En cualquier parte, encoger el poder militar o anularlo traería traería ahorros considerables para metas fundamentales como  la educación y la salud.

Las normas legales en el continente suelen considerar a las fuerzas armadas como los garantes supremos de las libertades, pero el ejemplo de Venezuela evidencia que, como está concebida, la instuitución militar, no es ninguna garantía para ese fin.

Más bien, provoca envidia la fórmula de Costa Rica, donde una revolución a fines de 1948 suprimió al ejército y acabó con la inestabilidad política que agobiaba al país. Los recursos militares recibieron una dirección diferente y ahora es uno de los paises más prósperos  del continente.

Los analistas creen que un cambio drástico de dirección de las brújulas nacionales puede aproximarse con la reconducción en Venezuela, que parece cada vez más cercana a pesar de las ofensivas fallidas para doblegar a Maduro. Por eso, no es extraña la presencia de Rusia y China en el conflicto sudamericano, con el propósito de consolidar cabezas de playa en la región.

El riesgo es que eso derive en un conflicto mayor, pues Estados Unidos percibe que en esta partida se juega su papel de potencia dominante, al que no esta dispuesto a renunciar.

(jho) https://haroldolmos.wordpress.com

Décimo aniversario

Posted on Actualizado enn

A una semana del decimo aniversario de los eventos que le dieron inicio, el Juicio del Siglo volvió a tropezar el  miércoles con incidentes que expusieron su trama surrealista: el hijo de una de las jueces ciudadanas que conforman el Jurado se enfermó y la juez Sonia Mamani anunció que había decidido ir el mismo día a La Paz para atenderlo. Su decisión originó un fuerte altercado con el juez Sixto Fernández,   quien no logró disuadir a la  juez de su viaje y se vio obligado, en la mañana, a suspender las audiencias hasta la semana del 22 de abril. Todos los acusados y abogados de la defensa presentes dieron apoyo a la jurado y de manera indirecta repudiaron el punto de vista del juez presidente y de los fiscales, reacios a suspender la audiencia.

La inesperada situación, y la decisión del juez, no evitaron que el juicio, por lo menos en calendario, se mantenga en sesiones cuando  llegue  el aniversario del 16 de abril, cuando una unidad fuertemente armada de la hoy disuelta UTARC (Unidad Táctica de Resolución de Conflictos)  atacó el Hotel Las Américas, de Santa Cruz, y mató a sangre fría a tres de sus ocupantes y detuvo a dos, años después puestos en libertad. A partir de ahí se desencadenó una fuerte represión contra líderes de Santa Cruz, acusados de ser parte de un esquema para dividir a Bolivia y hacer del oriente una nueva nación en pleno centro sudamericano. La acusación nunca fue solidamente sustentada pero mantuvo cuando menos cabizbaja a la dirigencia cívica cruceña.

Hasta ahora se mantienen muchas de las incógnitas surgidas en aquella ocasión: ¿Quién exactamente ordenó traer a Bolivia a Eduardo Rózsa Flores, el supuesto cabecilla de la banda que iba a enfrentar al ejército nacional? ¿De dónde provendría el financiamiento de la supuesta guerra separatista? (Se supone que el ejército lucharía con todo para evitar la división del país, lo que representaría un gran escollo en el supuesto plan.) ¿Quién contactó a Rózsa en Europa central, donde vivía, para que viniese a Bolivia y bajo qué ofrecimiento? ¿Y qué de los dos  supuestos integrantes de la también supuesta ¨célula terrorista¨? Uno de ellos -el húngaro Elod Toaso- fugó del país mientras estaba en libertad condicional, y su compañero Mario Tádic desapareció de la circulación y se lo supone en Chile o en Croacia. 

 Muchos pormenores siguen en la bruma, si bien algunos elementos han sido clarificados. El propio presidente Evo Morales dijo que él había dejado la orden de atacar al grupo antes de partir rumbo a Venezuela (y estacionar su avión en el aeropuerto de Santa Cruz en la misma madrugada en que  morirían Rózsa Flores y dos de sus compañeros.) De esta declaración se agarran quienes pretenden responsabilizar al presidente de las muertes de esa madrugada.

Por coincidencia, para el miércoles  estaba prevista una audiencia del médico neumólogo Juan Carlos Santisteban, una personalidad en Santa Cruz, en el inicio de un juicio separado del resto de los acusados (algunos están en similar situación, y con detención domiciliaria). La audiencia quedó suspendida hasta la semana subsiguiente.

Las audiencias quedaron instaladas en Santa Cruz en 2013, donde se produjo la mayor parte de los incidentes que han hecho ensombrecido el proceso, sobre el que he escrito dos libros, ahora agotados. El último, que incluye el primero, (Labrado en la memoria, anotaciones de un reportero) fue presentado en la Feria del Libro de Santa Cruz en 2017, impreso y distribuido por Editorial Plural.

¨No sé cuánto tiempo más estaré preso peleando contra esta infamia¨, dijo en una declaración escrita Juan Carlos Guedes, uno de los dos en la cárcel de Palmasola, donde ha afinado sus condiciones  narrativas y ya ha escrito un libro sobre sus vivencias en la cárcel y prepara una edición actualizada. También está preso Alcides Mendoza. Ambos eran líderes de la Unión Juvenil Cruceñista, que el gobierno consideraba archi-enemiga.

El incidente con la salud es el más reciente de los traspiés del juicio. El propio juez residente ha debido ausentarse de las sesiones durante semanas, debido a dolencias relacionadas con una diabetes que le impedían su traslado a Santa Cruz. Las demás jueces también han estado acosadas por distintas dolencias, una de ellas por una parálisis facial.

N.E. Ajusta anterior versión.

El ¨Yo acuso¨del general

Posted on Actualizado enn

El Juicio del Siglo, en curso en Santa Cruz desde hace tres años, está desde el martes en un terreno más quebradizo y pantanoso de lo habitual, y parece próximo a definiciones importantes desde que el general (r) Gary Prado Salmón acusó al tribunal de haberlo sentenciado a muerte ¨a corto plazo¨. En respuesta, el tribunal ignoró su condición convaleciente y desencadenó el desenlace anunciado: las escaras que soporta desde hace años se abrieron en la propia sala de audiencias y quedó patente la amenaza de una septicemia capaz de volver ese plazo dramáticamente más corto.
El viernes, las audiencias fueron suspendidas hasta la semana subsiguiente, en un nuevo aplazamiento del proceso que tuvo sus orígenes cuando fuerzas de la policía atacaron un hotel y mataron a tres personas, apresaron a dos sobrevivientes y desencadenaron una amplia persecución sobre dirigentes de Santa Cruz. Entre los 39 acusados está el general Prado Salmón, quien desde 2013 se defiende en el juicio oral acusado de tramar una campaña terrorista con miras a dividir al país en cuyo ejército ganó máximos honores.
El juez Sixto Fernández y la acusación, que sostiene que el general declarado Héroe Nacional por el Congreso, conspiró para despedazar Bolivia, no vieron otra salida el viernes que aplazar la audiencia, que se había reinstalado tras semanas de repetidas interrupciones originadas en la salud del militar.
En la semana que pasó los acusadores perdieron una batalla fundamental: la de la opinión pública. Que sobre una camilla desgastada y sucia oficiales del Cuerpo de Bomberos colocasen sin el debido cuidado al soldado vencedor de una campaña decisiva para Bolivia, fue demasiado crudo y cruel para que cualquier miembro del gobierno, por más fervor oficialista que tuviere, condonase las imágenes que registraron los medios.
Nadie salió a defender la causa oficialista. Dos prominentes figuras del partido de gobierno, el ex embajador en Brasil Jerjes Justiniano y Osvaldo Peredo, líder de la guerrilla igualmente efímera que sucedió a la que derrotó el general Prado Salmón, enviaron una carta al presidente Morales pidiendo una amnistía para los procesados.
Al principio, el presidente decía que los supuestos terroristas habían querido matarlo, pero la acusación de magnicidio fue suprimida de la acusación y quedaron solo las de ¨terrorismo y alzamiento armado¨ que desde hace más de tres años los acusadores tratan de probar. Una de las mayores acusaciones durante el juicio ha involucrado a funcionarios del gobierno de haber colocado un explosivo en la puerta de la casa del Cardenal Julio Terrazas.
En el alegato que presentó al reiniciarse las audiencias el martes, el militar destacó que, pese a ser considerado ¨la pieza más importante¨ del proceso, ninguna de las declaraciones de unos 40 testigos de cargo presentados por la acusación lo involucra en terrorismo o alzamiento armado. Aún más, dijo al tribunal, en sus declaraciones bajo juramento esos testigos dijeron que no tuvieron ningún contacto con él. Declaró que solo dos oficiales de la policía, no presentes en los actos investigados para el proceso, llegaron a decir, citando otras declaraciones que descartó como comprobadamente falsas, que él había estado en el stand de Cotas donde se afirma que operaban los supuestos sediciosos. El militar está en silla de ruedas desde hace 35 años.
¨Usted, señor Juez¨, le dijo al juez Fernández, ¨ha demostrado desde el primer día de su participación en este juicio una manifiesta parcialidad con el gobierno en contra mía, claramente por instrucciones superiores. Yo, personalmente atribuyo también una parte de esa animosidad a su militancia en el PCB y sus simpatías hacia Ernesto Guevara¨.
En un frase que pareció también dirigida a sus colegas militares, registró: ¨Quiero dejar constancia de que me siento satisfecho y orgulloso del deber cumplido en la campaña de Ñancahuazú en 1967 como militar profesional…de haber conducido adecuadamente a mis hombres al combate contra una fuerza extranjera invasora, de haber derrotado militarmente al Ché, de haberlo entregado vivo a mis superiores, mientras los miembros del Partido Comunista que lo habían hecho venir lo abandonaban¨.
En otra declaración polémica dijo que no dudaba que en el proceso ¨se mueven intereses políticos¨ y que en dos ocasiones el jefe del Estado ofreció públicamente al Fiscal General ¨la candidatura a la presidencia en el futuro a cambio de una sentencia condenatoria a ´esos terroristas que me querían asesinar´¨. Agregó más filo a sus palabras al referir que altas autoridades del gobierno habían estado detenidas acusadas de terrorismo. ¨Y ahora resulta que los terroristas somos los que nada hemos hecho¨.
Reclamó que ya en agosto pasado había señalado al tribunal que su salud requiere de cuidados especiales por las úlceras. Por eso su familia había decidido traer a las audiencias una camilla que, sin embargo, no ayudó a curar sus cicatrices en la baja espalda pues cada subida y descenso al vehículo que lo transportaba desde su casa implicaba presión sobre la parte afectada de su cuerpo.
Este fin de semana era difícil apostar por la reinstalación de audiencias el 18 de julio o por el futuro del propio proceso. Su continuidad ha quedado ligada a la salud del general y, por extensión, también a la de otros acusados que han desfallecido durante las audiencias.

“…ya no puedo más”

Posted on Actualizado enn


La incertidumbre cundió este viernes en el Juicio de Siglo cuando la juez ciudadana Sonia Mamani abandonó el mayor proceso penal de la historia boliviana y se desplomó ante la mirada asombrada de la audiencia. Solo segundos antes había agarrado el micrófono y con debilidad inocultable que resultaba de una anemia aguda provocada por una úlcera anunció: “Me estoy sintiendo muy mal. Voy a irme…ya no puedo más”. No llegó a caminar tres pasos y, casi sobre la mesa de los fiscales que pugnaban por bloquear al testigo Boris Villegas, las piernas se le doblaron y cayó de costado. El médico Juan Carlos Santisteban, uno de los acusados por el ex fiscal Marcelo Soza, corrió a socorrerla mientras el desorden se apoderaba de la sala, en la sesión más tumultuada desde que las audiencias fueron trasladadas a Santa Cruz a principios de 2013.
“No se le sentía el pulso y empecé a reanimarla”, dijo, cuando el juez Sixto Fernández le ordenó apartarse debido a su condición de acusado y dejar solo en la tarea de primeros auxilios al médico de turno. “La juez continuó siendo atendida por el médico de turno en la sala, cuyo acento me indicó que no era boliviano”, dijo.
En medio de gritos de los acusados y abogados que protestaban por el deterioro de la salud de la juez, y del desconcierto de fotógrafos y camarógrafos que cubrían el incidente, el Juez Sixto Fernández golpeó el martillo repetidas veces para restablecer el orden y anunciar que la audiencia quedaba en receso hasta el 29 de septiembre, mientras Anastasia Callisaya, la otra juez ciudadana, levantaba los brazos consternada.
Si la audiencia podrá reanudarse era todavía una gran incógnita. La juez, que físicamente luce menor de 30 años, había dicho el jueves, en la clínica Foianini donde había ido para una batería de análisis, que sentía su salud deteriorada y que sus colegas del tribunal la presionabn para continuar como juez del mayor proceso penal de la historia boliviana. Su salida dejaría sin quórum al tribunal de cuatro jueces – dos ciudadanas y dos técnicos, uno de ellos el juez presidente Fernández- y obligaría a la formación otro. Eso llevaría a retroceder el proceso 2012, cuando el tribunal teóricamente aún en funciones asumió tareas. Como el caso se arrastra por más de cinco años desde su génesis, el asalto policial al Hotel las Américas, la disolución del tribunal que preside el juez Fernández acarrearía graves dificultades. Una de ellas se refiere al tiempo, que legalmente no debería haber pasado de 36 meses sin que se dictara sentencia. Cuando ocurrió el episodio sangriento del Hotel Las Américas el tiempo máximo para la tramitación de un juicio penal eran 24 meses. En medio del proceso, el plazo fue ampliado a 36 meses. Ahora han transcurrido 65 meses sin asomo de una sentencia.
Algunos acusados postulan la idea de disolución de juicio pues retroceder a 2012 representaría demoras mayores para un caso que no llegó a convencer a gran parte del país. El presidente Morales dijo que él dio la orden para activar la operación que llevó a la muerte de tres personas. Su afirmación de que querían matarlo y descuartizar al país ha sido fuertemente golpeada por la fuga y declaraciones del ex fiscal Marcelo Soza, de que la acusación con la que se juzga a 39 acusados fue moldeada por el gobierno.
A la afirmación del ex fiscal se suman las declaraciones de los testigos convocados por la defensa ahora presos que corroboran la confesión del ex fiscal refugiado en Brasil. Los resultados de una encuesta reciente que circuló en la sala de audiencias del juicio mostraban que desconfiaba de la tesis del gobierno un 64% de más de dos mil encuestados en todo el país De inmedito no se supo a qué centro hospitalario la llevó el carro de comberos que la ayudó a evacuar el Palacio de Justicia. Informar sobre el diagnóstico bajo el que está es una tarea de los medios, así como averiguar su estado de salud.

La juez, en declaraciones que publicó El Deber, dijo que cubría los costos de la clínica con sus propios reursos. Pero el presidente del tribunal, el juez Fernández, le decía: “Tienes que seguir. Vamos a poner un médico y te vamos a asistir, pero nada de eso pasó hasta el momento” (jueves).

La posiblidad de que el presidente Evo Morales tome alguna medida, inclusive un indulto para apartar el problema que mantiene atención de la ciudadanía desde 2009, se volvió más remota con la  declaración del mandatario a El Deber, publicada el  viernes. Morales fue el primero en anunciar que habían intentado matarlo, que había habido una balacera de 30 minutos (ahora se asegura que duró menos de cinco y que, al parecer, el fuego fue principalmente unilateral), y que se quería dividir a Bolivia con una  campaña separatista. “Es separtismo”, dijo y, más adelate, subrayó: “Cómo para los separatistas puede haber amnistía…”

 

Juicio del Siglo empantanado

Posted on Actualizado enn

Las dolencias de una juez han puesto en aprietos al tribunal que preside el Juicio del Siglo, donde los cargos de conspiración para matar al presidente Morales van de la mano de los de alzamiento armado, terrorismo y separatismo. Es una de las acusaciones más graves formuladas por el Ministerio Público en contra de un grupo de ciudadanos en toda la historia nacional.
Los problemas de salud no son nuevos para este tribunal, cuyas audiencias tienen lugar en Santa Cruz desde principios de año. Ya tuvo que tomar decisiones cuando uno de los acusados sufrió un infarto en plena sala de audiencias a principios de año, en Tarija. Ahora tiene dificultades para decidir entre apartar del proceso a la juez Julia Elena Gemio o mantenerla. Los miembros del tribunal no son substituibles y deben acompañar los casos que se les asigna hasta el final del proceso. Un alejamiento de la magistrada debilitaría al tribunal pues una baja adicional por cualquier motivo podría llevar a su disolución. Mantenerla conlleva el riesgo de repetidas demoras y pausas en el proceso que estalló el 16 de abril de 2009, cuando ocurrió la incursión policial al Hotel Las Américas y que con el correr de meses y años es causa de exasperación entre los acusados y sus parientes. En el mes de julio hubo sólo dos sesiones parciales, en los días 29 y 31, y el debate fue dominado por la ausencia de la juez.
La magistrada, de 46 años, tiene baja dictada por la Caja Nacional de Salud, corroborada por la forense a la que regularmente recurre el tribunal, la sucrense Sheila Cádiz Gutiérrez. Sufrió una parálisis facial y su rehabilitación puede llevar unos 30 días. El pasado jueves juez Sixto Fernández optó por suspender las audiencias hasta el 12 de agosto. Ante la pregunta de si, por tratarse de una dolencia de origen nervioso, no estaría simplemente prorrogando la decisión de apartar del proceso a la jueza, respondió que estaba seguro que la magistrada se reincorporaría. La afirmación sobre un problema de difícil predicción, pues por su origen nervioso la recuperación depende también de otros factores, dio lugar a comentarios sarcásticos de la defensa. “El juez se ha vuelto un especialista médico que, además, lee el futuro”, dijo Otto Ritter.
La reanudación de las audiencias dentro una semana mostrará si el optimismo del juez era justificado o si la defensa tenía razón al plantear su alejamiento.
La dolencia de la juez plantea otros ángulos que fueron recordados por la defensa en las dos sesiones finales. El tribunal no aceptó separar a Ronald Castedo del proceso colectivo que involucra a 39 imputados. A principios de año, el ex presidente de COTAS sufrió un infarto que obligó a trasladar las audiencias de Tarija a Santa Cruz. En mayo, Castedo sufrió un desmejoramiento notable y otra vez debió ser internado de urgencia. Los médicos le colocaron un “stent” para facilitar el fluido sanguíneo por una de sus arterias. La forense oficial opinó que Castedo podía continuar asistiendo a las sesiones, en línea con la argumentación de la acusación. Desde entonces ha habido sólo tres o cuatro sesiones que han aumentado las semanas que lleva el proceso, rumbo a cumplir 52 meses.
El tribunal ha sido también inflexible con otros acusados, inclusive el general Gary Prado Salmón, a quien se le exigió un examen forense minucioso que también determinó que debe asistir a las sesiones, durante las cuales su esposa María del Carmen y su hijo, el abogado Gary Prado Araúz, lo auxilian con fisioterapia en un angosto corredor al lado de los asientos del público.
La exasperación por la dilación del proceso fue notoria el jueves cuando dos acusados, Gelaffio Santisteban y Juan Carlos Guedes, expusieron brevemente sus propios problemas de salud. Santisteban tuvo una fractura en la muñeca (“ni me acuerdo en qué año ni cuándo; estoy tanto tiempo preso”), pero las autoridades del penal de La Paz no le permitieron ser tratado por un especialista. Le dijeron continuamente que sólo tenía una luxación. Ahora padece de una bursitis crónica y tampoco recibe el tratamiento adecuado.
Guedes, normalmente de voz altisonante, apenas consiguió hablar a causa de una laringitis aguda resultado dijo, de un edema pulmonar causado por “la pateadura que recibí de la UTARC” (la unidad que invadió el hotel. “Estoy perdiendo la voz”, le dijo al tribunal. “Pronto debo declarar y no sé si podré hacerlo”.

Juicio del Siglo: Tarija no existe

Posted on Actualizado enn

Está a punto de desaparecer todo el trámite que siguieron los fiscales del gobierno encabezados por Marcelo Soza para levantar el edificio del “juicio del siglo”, con acusaciones de magnicidio, terrorismo, alzamiento armado y separatismo. Los pilares que durante gran parte del año pasado levantaron en Tarija no existen, o dejan de existir para el caso a partir del momento en que el informe médico elaborado por una forense oficial determina la imposibilidad del general Gary Prado Salmón  de viajar a alturas superiores a los dos mil metros sobre el nivel del mar. Si lo hiciera, su vida puede correr peligro, inclusive muerte súbita, dictaminó el laudo leído por la forense Sheila Cádiz Gutiérrez, quien vino esta semana desde Sucre para hacerse cargo de la valoración de la salud del general, cuya compañía rindió a la guerrilla de Ernesto “Ché” Guevara en octubre de 1967. Es deicr, todo cuanto se hizo en esa ciudad, donde no se presentó Prado Salmón, dejaría de tener valor legal.

El informe de la forense, leído al reabrirse la audiencia del caso esta mañana, fue un triunfo para la defensa del general y de los demás acusados: después de dictaminar la cuestión de la altura, viene la del juez natural, que en este caso sería de Santa Cruz, el lugar del episodio del 16 de abril de 2009 protagonizado por una compañía especializada de la Policía Nacional que derivó en tres muertos, dos sobrevivientes, más de 30 personas incriminadas y otros tantos perseguidos y exiliados.

El caso tuvo un peregrinaje que partió de La Paz, siguió a Cochabamba y después a Yacuiba. Se había dispuesto la reiniciación de las audiencias en Trinidad, a donde Prado Salmón se aprestaba a viajar. Pero la acusación insistió en que le era más seguro seguir el proceso lejos de ciudades del oriente y propuso Tarija, de donde las sesiones fueron reanudadas el 26 de noviembre de 2011.

Tras la lectura, en la mañana de este viernes, de la resolución sobre la salud del general Prado, viene otro caso a la vuelta de la esquina previsto para horas de la tarde: el de Ronald Castedo, quien sufrió un infarto en las sesiones de Tarija, a donde había sido obligado a ir por el juez en desobediencia de la recomendación médica que dictaba que no lo hiciese. El infarto, ocurrido a principios de enero pasado, obligó a levantar la serie de audiencias en Tarija y traerla a Santa Cruz, a donde había venido Castedo para recibir atención urgente bajo terapia intensiva. El Tribunal Constitucional dictaminó que el proceso en su contra se seguido en Santa Cruz.

Mientras el caso es como un edificio más inclinado que la torre de Pisa, aún no se avanzó en la presentación de las pruebas con las que se acusa al grupo magnicida-separatista-terrorista. Se esperan novedades en las próximas horas.

Las horas de Venezuela

Posted on Actualizado enn

La incertidumbre que se vive en Venezuela crece a cada hora, alimentada por versiones no confirmadas que se apuntalan en la vaguedad de las informaciones oficiales sobre el estado real del comandante Hugo Chávez. Para los que creen en los números expresados en los años, el dos ha acompañado al líder venezolano en tres décadas. Sus intentos de deponer a Carlos Andrés Pérez ocurrieron en 1992; diez años más tarde, en 2002, se produjo el golpe que por horas lo alejó del Palacio de Miraflores. Y ahora en 2012 libra su batalla suprema por la vida.
Las declaraciones oficiales sobre el estado del comandante tras la cuarta operación en La Habana han sido cautas e insuficientes para superar la ansiedad en todo el país y más allá de sus fronteras. El presidente encargado Nicolás Maduro dijo que la cúpula en funciones se había reunido el miércoles y con expresión adusta explicó: “Evaluamos el proceso operatorio y queremos decirle a los venezolanos que la operación del día de ayer efectivamente fue una operación compleja, difícil y delicada, lo cual nos dice que el proceso postoperatorio va a ser también un proceso complejo y duro”. El que hubiera tenido una hemorragia durante la intervención, algo que los médicos consideran frecuente en este tipo de cirugías, no contribuye al optimismo. Después, las palabras oficiales oficial describieron una críptica “evolución progresiva”.
Las palabras del canciller y vicepresidente dejan pocas dudas de que el mandatario, salvo una recuperación extraordinaria, no tendrá condiciones de volver a jurar al cargo el 10 de enero o de mantenerse en el timón presidencial por otros seis años. Eso dispararía el llamado a nuevas elecciones presidenciales, a ser convocadas en 30 días a partir de declarada la imposibilidad del mandatario de seguir gobernando.
Una situación así abriría un nuevo curso en la historia política venezolana. Un “chavismo sin Chávez” luce improbable y no parece tener futuro de continuidad plena para el régimen. ¿Qué vendría? Estaríamos frente al ocaso inevitable del caudillismo: se vuelve tan denso,  extendido y asfiixiante que ningún liderazgo firme crece bajo su sombra.

En la hipótesis que en esas horas parece plausible, pensar en un reacomodo de las piezas geopolíticas del continente latinoamericano es inevitable. Una primera posibilidad es que el proyecto bolivariano entre en crisis. Chávez es la base fundacional del llamado Socialismo del Siglo XXI y el ALBA, una de sus creaturas, sucumbiría tan pronto como cese el  flujo de ayuda petrolera que recibe su media docena de integrantes.
Para el gobierno boliviano, un desplazamiento del gobernante venezolano significaría perder un faro de referencia y de inspiración fundamental. Se ha secado la fuente de socorro que era el financiamiento para el programa “Bolivia Cambia”, utilizado discrecionalmente en obras, algunas de dudosa eficiencia y necesidad. Más importante es el diesel que importamos. Viene todo de Venezuela y, hasta donde se conoce, es pagado al contado –y en Bolivia su venta es subsidiada. Un cambio en las condiciones tendría impacto inmediato en  el sistema nacional de transporte.

Una incógnita mayúscula es Cuba. Hasta antes de la revolución cubana, los dos países estuvieron en disputa por el liderazgo del Caribe. En deportes, medicina, cultura y educación, los cubanos estuvieron adelante durante más de la mitad del siglo pasado. Pero la riqueza petrolera y el estancamiento de Cuba,  colocaron a la economía venezolana en la delantera. El ascenso de Chávez ha sido una balsa salvadora para Cuba, que encontró en Caracas un reemplazo para la que perdió con la desaparición como un Moscú como eje rector  mundial. Miles de profesionales cubanos encontraron cobija en las misiones que viajaron a Venezuela y otros países, por los que Venezuela paga en petróleo. No es plausible que los acuerdos bilaterales vigentes vayan a cambiar. Pero sin Chávez en la escena el énfasis sería diferente.

Reconozco la deuda pero no la pago

Posted on Actualizado enn

Menos de 48 horas después de la firma del acuerdo con los médicos para la suspensión de la huelga que durante casi dos meses paralizó los servicios de salud en todo el país, el Ministro de Gobierno ha dicho que la consulta que se quiere elevar a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) no tendrá un carácter vinculante. Dicho mejor: El gobierno no se sentirá obligado a acatar la opinión que emane de ese organismo.
El acuerdo, del cual la consulta es elemento central, debería lograr que los servicios de salud se reanuden plenamente a partir de este lunes.
“No tiene carácter vinculante (lo que disponga esa corte, que) puede generar disposiciones o recomendaciones de conciliación de partes y eso hacen estos organismos”, dijo citado por la agencia gubernamental de noticias ABI. La información, que se encuentra en el sitio ABI.com la reproduce El Mundo este lunes. “El gobierno brindará información sobre las vías a las que deben recurrir”, dice la versión de ABI, para agregar: “Pero recordó que, independientemente de la consulta que realicen al organismos internacional, todos los colegios de médicos están en la obligación de respetar el acuerdo suscrito con la organización nacional en su representación…”

La consulta a la CIDH fue el último eslabón para llegar al acuerdo que  permitiera anunciar que los miles de médicos en huelga retornarían hoy a sus labores habituales. No se tiene noticia de que ese organismo hubiera alguna vez fallado en contra de los llamados “derechos adquiridos” y por desmejorar las condiciones de trabajo de cualquier sector. Tal vez por eso los médicos la colocaron entre sus demandas para llegar al fin del conflicto. Pero la declaración del Ministro de Gobierno puede haber sido para muchos un balde de agua fría.
Si quiere atizar el fuego, la aclaración del ministro es, indudablemente, efectiva.

“Médicos indignados”

Posted on Actualizado enn

Con la firma de “Médicos indignados” circula en la red una declaración de médicos en huelga que contiene datos que ponen los pelos de punta respecto al estado de la salud en Bolivia. Sin compartir posiciones a favor o contra la huelga, transcribo algunos de los datos:

• EL Hospital Materno Infantil, además de atender niños, adolescentes y mujeres embarazadas, atiende neurología, neurocirugía y oncología porque el Hospital Obrero no tiene espacio, no tiene consultorios suficientes, no abastece.
• El Servicio de Neurología – Neurocirugía, del Hospital Materno Infantil cuenta con 50 camas y un solo quirófano; una cirugía dura en media 4 horas y en algunos casos puede extenderse a 12 horas. ¿Cuántas cirugías deben hacerse al día?
• Para estos pacientes, existen sólo dos unidades en terapia intensiva y muchas veces se suspenden cirugías de alto riesgo y complejidad por falta de quirófano o terapia intensiva.
• Hay un promedio de 15 pacientes haciendo fila para ser trasladados del hospital obrero al hospital materno infantil, esperando que una cama sea liberada para que sean operados porque no hay espacio!
• Existen solo dos camas en terapia intensiva para gineco-obstetricia. ¡Esto es insuficiente!
• Los pacientes atendidos en obstetricia, en pediatría y Neonatologia son asegurados que aportan a la Caja Nacional de Salud y también el seguro Sumi. Pese a esta sobrecarga de atención a pacientes del seguro universal materno infantil, nunca se ha aumentado personal, camas ni unidades de terapia intensiva, mucho menos personal de salud.
• En el servicio de neurología infantil, sólo hay dos sub-especialistas que atienden a los pacientes internados, interconsultas y también a pacientes en consulta externa. Por eso el paciente debe esperar meses para una consulta con ellos. ¿Por qué no contrata el gobierno más profesionales bolivianos desocupados?
• Contamos con un solo equipo de tomografía, un solo equipo de resonancia, que atienden a toda la población asegurada de La Paz, de El Alto, y de hospitales, policlínicos y pacientes que son transferidos de todas las ciudades que no resuelven sus problemas porque los profesionales sub especialistas están en La Paz.
• Mentira que los médicos arruinamos los equipos para que los pacientes vayan a servicios particulares como dijo el ministro en el canal 11 el día jueves 29 de marzo del 2012.
• Es obvio que cualquier máquina que trabaja en esas condiciones tiene su tiempo de vida y debe ser renovada.
• El único tomógrafo trabaja de día y de noche en el Hospital Obrero ¿Como no se va a arruinar?
Mientras el mundo avanza con mejores aparatos de diagnóstico, el Ministro de Salud de Bolivia dice que no son necesarios los medios de diagnostico “sofisticados”, como una tomografía; que debemos basarnos básicamente en los síntomas y el examen físico del paciente. Es que él nunca atendió pacientes!
Los médicos, somos bolivianos, hijos de bolivianos, formados seis años en la universidad, un año en servicio rural obligatorio, 3 o 4 años para hacer una especialidad en Bolivia o en el extranjero, con dinero propio, y otros 3 a 5 años para hacer una subespecializacion. ¿Y debemos ganar menos que el presidente que no termino el colegio, y no invirtió en su formación ni un solo centavo?
El instituto de adaptación infantil, donde van los niños especiales (autistas, y con retardo mental profundo) y niños abandonados sin recursos, son atendidos por personal insuficiente. Una sola rehabilitadora, un solo neurólogo una sola fonoaudióloga.
Se dirá por qué no se pide más personal. Años de años estamos pidiendo, y dicen que no es necesario!
Muchas personas en el hospital trabajan más de 10 años a contrato. Eso es explotación; es no valorar al profesional.