Presente Griego

Un presente griego

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Henrique Capriles y Nicolás Maduro están en campaña a toda máquina para presidir el país con las más grandes reservas petrolíferas del mundo y  al vencedor le aguarda un presente griego a punto de estallar. Es la herencia del comandante Hugo Chávez, cuya imagen puede languidecer ante la magnitud de los problemas que han colocado a la economía venezolana ante un pantano.

Presidente encargado y candidato, Maduro no podrá eludir las explicaciones que exige gran parte de la sociedad venezolana sobre el secretismo que rodeó la enfermedad del líder fallecido.  Una de las primeras preguntas probablemente será cómo fue que sólo días antes de morir el mandatario despachó durante 5 ½ horas (lo dijo Maduro el 2/23), discutió temas urgentes y estaba en recuperación acelerada, o por qué se fue a Cuba, donde la medicina puede ser solidaria pero insuficiente y sólo parapetó  electoralmente al  comandante. Chávez decidió morir en manos cubanas, pero queda por conocerse el trayecto de su enfermedad, por lo visto un calvario que llegó a su última estación en Caracas.

Que el ex chofer de buses hubiera sido ungido por Chávez en la última aparición pública del malogrado comandante, en diciembre, no disipa las dudas sobre la legalidad de su designación. Chávez no llegó a jurar al cargo para el que había sido re-electo (la Corte Suprema, en una decisión que generará debates durante mucho tiempo, decidió que el militar podía ignorar el detalle del juramento) y su salud le impidió ratificar a Maduro como su vicepresidente. Es imposible no citar a Mariano Melgarejo: ¡“Quien monta, manda, y cartuchera al cañón!”.

No son menores las tormentas económicas que nublan el horizonte inmediato. Una ya está en curso y se llama inflación, entre las más altas del mundo, que con más del 20% anual erosiona los ingresos de todos, especialmente de los más pobres. Al lado está el precio ridículo de la gasolina: 20 litros cuestan siete bolivianos.  Con las finanzas de Petróleos de Venezuela  insuficientes para la voracidad de los gastos públicos, no hay recursos para las enormes inversiones que necesita la industria. Un reajuste de precios luce inminente. ¿Notan algún parecido con otras latitudes?

Agregamos la escasez de alimentos y la violencia, una de las peores del mundo (más de 20.000 muertes por año, con lo que Santa Cruz sería un edén), y la combinación es explosiva.

Nadie sin una unanimidad gigante y compacta podrá asumir la herencia del comandante. Maduro también brama pero no es Chávez y es obvio preguntarse si la oposición que comanda Capriles podrá.