Obama

Los cien días

Posted on Actualizado enn

En la última semana de abril, el porcentaje de ciudadanos que aprobaba la gestión de Donald Trump en los primeros cien días de gobierno (cumplidos el sábado) era de 41%. La encuesta de Gallup decía que el promedio para los ex presidentes en ese mismo período en los 80 años anteriores era 53%. Al cruzar el umbral de cien días, Trump tenia 12 puntos porcentuales menos que todos sus antecesores en tres cuartos de siglo, desde que se hizo costumbre medir las simpatías o antipatías hacia un presidente a poco de iniciada su gestión, en la cúspide del que se supone es el período más dichoso de una luna de miel con los electores.
Un dato más significativo subrayado por los analistas era que el grado de aprobación hacia Trump era inferior en 22 puntos porcentuales respecto al de Barack Obama al comenzar su gestión presidencial. Obama, el líder a quien el nuevo presidente se empeña en eclipsar, tenía en 2009 una aprobación de 63%.
Los analistas dicen que uno de los factores que más influye en la popularidad de un presidente es su credibilidad. Las mentiras, imprecisiones y exageraciones son como explosivos en la percepción del público sobre su líder, en USA y en todas partes.
Trump prometió acabar con el sistema de seguridad social creado bajo Obama. No ha podido, pues incluso sus seguidores más fervientes en el Congreso han trepidado ante la perspectiva de dejar desamparados a unos 24 millones de estadounidenses en una década. Luego de admitir que acabar con ese legado no es fácil, anunció una nueva iniciativa de la que aún no se tienen indicios. La promesa de reforma tributaria está empañada por la sensación de que busca beneficiar a los más ricos con billones de dólares en desmedro de los más pobres. Las grandes empresas, entre ellas las suyas, gozarían de beneficios impositivos a costa del Tesoro, atribulado por enormes desajustes presupuestarios.
Aún más grave, en la vision de la mayoría de los comentaristas, es la relación de sus negocios con Rusia, un tema que en cualquier momento podría volverse incandescente.
Los problemas con los inmigrantes no han salido por completo del saco de los vientos y han tenido traspiés severos con la justicia.
Las inconsecuencias del nuevo presidente quedaron a la vista estos días con el NAFTA, que consideraba como prejudicial para su país y decía que lo denunciaría. Ahora, tras conversar -por teléfono- con los presidentes de México y Canadá, dice que solo lo renegociará. Y con la OTAN, la alianza militar más poderosa forjada por Estados Unidos, ha dejado de ser una entidad obsoleta y ahora es válida.

Gladys Moreno, la genial intérprete de las canciones bolivianas, habría parodiado: ¨Eso pensaba hasta ayer nomás, pero al verte vacilé¨ (En rigor, al telefonearte).

Perlas noticiosas en la noche

Posted on Actualizado enn

Ensombrecida por la decisión del TCP que vetó las restricciones diseñadas por el Tribunal Electoral al tiempo de difusión de la entrega de obras públicas, fue poco divulgada por los medios escritos la entrevista de un programa televisivo al presidente Evo Morales hace una semana. Los temas abordados permitieron ver fortalezas y debilidades del Primer Mandatario quien, cuando aún le restan cuatro años en un gobierno consecutivo de 15, quiere asegurarse que podrá competir por otros cinco y llegar a 20, un período excepcional en la historia democrática moderna de muchos países. Hubo bastante más.
Ocurrieron dos singularidades, insólitas en cualquier entrevista: uno de los entrevistadores del programa de PAT, Julio César Caballero, fue invitado ¨en vivo¨ a presidir la embajada ante la Santa Sede y otro, Jorge Cuba, director de la Agencia Boliviana de Información, proclamó su postura por el Sí como proyecto reafirmador de la presencia del estado en todo el territorio nacional.
Los pasos formales para designar un embajador no ocurren así. Están precedidos por consultas amplias y sigilosas, de manera que ambos lados concuerden en la designación. Las realizadas con o desde Ciudad de Vaticano suelen ser lentas y herméticas y no se recuerda que alguien hubiese sido convidado en público a ejercer una representación, incluso en broma. Respecto a la segunda singularidad, es también inusual que un entrevistador declare que se quita la condición de periodista para sumarse al proyecto que representa a una de las posiciones de un referéndum.
Por primera vez en mucho tiempo el presidente Morales fue cuestionado ante las cámaras, en momentos en que defiende su liderazgo que será desafiado el 21 de febrero. De sintaxis compleja, habló de todo lo que le preguntó el trío de periodistas.
Hacia la mitad de las casi dos horas en el programa televisivo El Poder del Voto, de PAT, el presidente Morales dio la revelación de la noche. La noticia yace entre muchas otras en la grabación de esa entrevista que colgó en la red el sistema informativo EJU.
Cuando se preparaba la transmisión del mando tras la elección presidencial de 2005, el expresidente Eduardo Rodríguez Veltzé, por lo general de expresiones mesuradas, le había dicho que si se quedaba solo un tiempo más Bolivia tendría resuelta su demanda marítima. Respondía a una pregunta sobre las relaciones boliviano-chilenas cuando contó la anécdota:
¨Rodríguez Veltzé, ya después de presidente electo, fue invitado para preparar la transmisión de mando. Estamos (en eso) y él decía, -lo recuerdan todos; también estaba el Vicepresidente en una delegación- si me quedaba un poco tiempo más este tema del mar (lo) dejaba resuelto. ¿Cómo es eso? Ya; les informamos… Bueno, ahí ya no creí.¨
¨En la residencia en la noche el Presidente dijo: Presidente, yo estoy muy cansado, quiero descansar; yo solo voy a estar hasta diciembre, y hasta diciembre voy a dejar a Bolivia con mar. Ese momento casi me rio; por respeto, me aguanté.¨
En los días que siguieron a la entrevista no hubo comentarios ni reacciones en torno a la anécdota. Además, la sensibilidad del tema conspiraba contra una verificación de su verosimilitud y de las circunstancias bajo las que habría ocurrido.
El presidente contó la anécdota mientras hablaba sobre las relaciones entre los dos países y sostenía que una constante chilena respecto a Bolivia había sido la de ¨dilatar y dilatar¨.
La entrevista comenzó con una consulta de José Pomacusi, sobre las figuras
más representativas en el referéndum en las filas del No y en el Sí, y al presidente le había molestado que el periodista no incluyera el ex Ministro de Gobierno Carlos Sánchez Berzaín entre las cabezas del No. La ex autoridad vive en Estados Unidos y el gobierno tramita su extradición. El roce llevó al periodista a calibrar sus palabras con extrema moderación en todas las preguntas que luego hizo.
Algunos episodios y conceptos de la entrevista:
Estados Unidos. ¨Sé que están maniobrando. Sé que están enviando plata.¨
Sin el acuerdo de preferencias ATPDA roto hace ocho años mejoraron las exportaciones bolivianas. ¨Antes nos chantajeaban¨. ¨Ahora no mandan los yanquis, mandan los indios¨. ¨No es necesario reunirse con Obama¨.
India. El embajador de la India, con sede en Lima, vino a Bolivia y le ofreció créditos a Bolivia al 1,5% de interés libres de Libor (la tasa adicional que cobran los bancos).
Argentina. La alianza entre el pueblo boliviano y el pueblo argentino (mar para Bolivia, Malvinas para Argentina) es permanente.
Sean Penn. ¨Algunos compañeros están arrepentidos por haberlo recomendado. Yo no lo conocía.¨
Nemesia Achacollo. ¨No sé si afecta¨, en la campaña para el referéndum. El gobierno decidió la intervención del fondo indígena por iniciativa propia. No me gustaba ese decreto (de un gobierno anterior) para crear el fondo. ¨Traté de modificar pero me dijeron que era derecho adquirido y procuré no forzar¨.
Justicia. ¨No hemos avanzado¨.
Salud. ¨Avanzamos bastante¨. El gobierno planea construir hospitales de cuarto nivel en todos los departamentos.
Papa Francisco. Su mensaje ¨me hace recuperar mi fe.¨ Cuando ocurrió la reunión con los movimientos sociales en Santa Cruz se sintió emocionado. No todos los obispos aplaudieron cuando dijo que le gustaba la expresión ¨proceso de cambio¨.
¨Me gustaría oír misa en áreas rurales¨.

Sanciones y relaciones

Posted on

Con la aprobación separada de las dos cámaras legislativas, ha quedado pronta para su estreno la decisión estadounidense de sancionar, con negación y suspensión de visas y posible congelamiento de bienes, a 56 funcionarios venezolanos vinculados a infracciones a los derechos humanos. La decisión es vista como una condena al gobierno de Nicolás Maduro y luce como una de las medidas políticamente más graves y de mayores implicaciones asumidas por Estados Unidos contra funcionarios de un país sudamericano.

Entre los funcionarios pasibles a esas sanciones están jefes y comandantes militares envueltos

en la represión de las marchas de protesta que estallaron a principios de año en gran parte de Venezuela contra la inseguridad, la carestía y las restricciones a la libre expresión.

Las sanciones lucen destinadas a arreciar la tormenta bajo la que se encuentra el gobierno de  Maduro,  atenazado por la inflación (no hay datos oficiales) y la caída libre de los precios del petróleo que sofoca las finanzas del vecino país. El viernes convocó a una concentración en Caracas para protestar este lunes contra la que llamó “insolencia” de Estados Unidos. El llamado de Maduro se agregó a la crispación bajo la que vive Venezuela y anunciaba un final de año tenso.

Como agravante de la crisis que vive el vecino país, este fin de semana se acentuó la pesadilla que agobia a los miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo: los precios descendieron a menos de 60 dólares el barril, el  nivel más bajo en cerca de seis años. Para Venezuela, donde el petróleo es responsable del 95% de los ingresos por exportaciones, la baja vertiginosa de precios era un anuncio de nuevas apreturas ante las que las sanciones al grupo de funcionarios parecían sólo un trueno durante una tormenta.

Analistas y diplomáticos consideraban previsible que la convocatoria de Maduro a la movilización de quienes apoyan a su gobierno repercuta en los próximos días entre sus aliados de América Latina y el Caribe, especialmente entre los que se han beneficiado con las contribuciones que solían venir de Venezuela. La magnitud de la crisis que vive el vecino país ha opacado el debate sobre el costo de la ayuda venezolana por vía directa o por medio de Petrocaribe, la empresa forjada por el difunto presidente Hugo Chávez que entrega petróleo a precios subsidiados a una docena de países de la región. Pero en la otra esquina estarían los gobiernos cuyos países forman la Alianza del Pacífico (México, Colombia, Perú y Chile) y probablemente el de Brasil, tradicional apagafuegos en conflictos que involucran a su vecindario.  Ninguno de ellos se sentiría afectado por las sanciones a los funcionarios venezolanos.

Para Bolivia, las tensiones entre Estados Unidos y Venezuela ocurren cuando está todavía fresco el anuncio sin sordinas que hizo el canciller David Choquehuanca ante el Cuerpo Diplomático reunido en la cancillería en una ceremonia tradicional de fin de año.  Tras revelar que Bolivia propone una reunión del presidente Evo Morales con su par estadounidense Barak Obama, el canciller dijo que “la pelota está en la cancha de Estados Unidos”.  La eventual reunión por iniciativa boliviana apuntaría a recolocar las relaciones bilaterales en un plano de normalidad con la designación de embajadores.

No se conocen entretelones de la repentina revelación del canciller, pero algunas opiniones escuchadas aquí en Santa Cruz la contrastan con el sigilo y cautela que suelen rodear a  las grandes decisiones de los países.

Bajo el gobierno del presidente Morales, las relaciones entre La Paz y Washington nunca fueron tranquilas. Un repaso somero mostraría la multitud de incidentes que las ha marcado hasta llegar al modus vivendi vigente desprovisto de embajadores bajo el cual, sin embargo, las relaciones comerciales han conseguido un crecimiento robusto varias veces superior al volumen de hace ocho años.

No vuelvo a leerlo

Posted on Actualizado enn

El autor “Las venas abiertas de América Latina”, uno de los ensayos más difundidos de América Latina, y por décadas sustento líder de la idea de que las inversiones extranjeras eran nocivas y que el continente pagaba por ellas tributos coloniales, ha hecho una declaración que erizó la piel de muchos. En la reciente Bienal del Libro de Brasilia donde fue el homenajeado principal, Eduardo Galeano dijo que carecía de formación económica cuando escribió la obra y que él mismo no la volvería a leer.

Al reseñar la declaración, originalmente difundida en portugués, el diario caraqueño Tal Cual Digital dijo que, a los 43 años de haber publicado la primera edición, Galeano (73) se había dado el gusto de matar su obra más conocida.  A partir de ahí parece haber recuperado eco la declaración para ahora repercutir en otras latitudes, incluso en su propio país, Uruguay.    

Lanzada en 1971, la obra de Galeano ha recorrido el mundo como un catecismo incuestionable de las izquierdas. Traducido a una veintena de idiomas, también está en gran parte de las librerías nacionales, inclusive en su versión trucha (fotocopiada). Figura como libro de cabecera de muchos personajes de la política en todo el continente y no son pocos los que aseguran haberlo leído sin siquiera haber hojeado sus páginas.

La revista CartaCapital, una de las mayores de Brasil, citó al escritor en una conferencia de prensa tras llegar a Brasilia a principios de abril: “Después de tantos años, no me siento tan apegado a ese libro como cuando lo escribí. El tiempo pasó, comencé a abordar otras cosas, a aproximarme más a la realidad humana en general y en especial a la economía política. ‘Las venas abiertas’ trató de ser un libro de economía política, sólo que entonces yo no tenía la formación necesaria. No estoy arrepentido de haberla escrito, pero es una etapa superada. No sería capaz de volver a leer ese libro. Me desmayaría. Para mí esa prosa de izquierda tradicional es aburridísima. Mi físico no aguantaría”.

La Agencia Brasil citó otro párrafo de esa declaración, muy poco divulgada en Bolivia: “La realidad cambió mucho. Yo cambié mucho. Mis espacios de penetración en la realidad crecieron tanto fuera como dentro de mí. Dentro de mí esos espacios crecieron en la medida en la que iba escribiendo nuevos libros y redescubriéndome, viendo que la realidad no es solo aquella en la que yo creía”. 

La obra no necesitaba de mayor publicidad cuando el fallecido presidente venezolano Hugo Chávez la escogió para ofrecerla a Barack Obama, en la cumbre de Trinidad y Tobago de 2009 en un gesto que probablemente propulsó nuevas ediciones. Preguntado en Brasilia  sobre si Obama entendería la obra, Galeano respondió con calculada picardía: “Ni Obama ni Chávez”.  

Sí, nos importa

Posted on Actualizado enn

La semana ha sido pródiga para comentaristas que hablaron sobre la elección del martes en Estados Unidos. Algunos sostuvieron que esa elección no representaba nada para Bolivia y que cualquiera que hubiese sido el resultado, ningún cambio ocurriría en las maltrechas relaciones bilaterales. Es cierto que América Latina estuvo casi totalmente ausente de la campaña. Pero una cosa es no tener mayor significación para la superpotencia que ocupa gran parte del hemisferio norte. Otra cosa es negar que los actos de nuestro vecino en el barrio también nos puedan afectar. Sólo por un instante imaginemos como real una hipótesis absurda: que los norteamericanos decidan no tomar café. Las exportaciones de Brasil se verían golpeadas y nuestro vecino, con menos ingresos, se vería forzado a comprar menos gas de Bolivia. Es fácil ver la bola de nieve que se formaría. No estamos ubicados ni en la Luna ni en Marte. La buena relación que Estados Unidos tiene con Chile, Paraguay, Perú, Colombia y Brasil proyecta, por vía de comparación, la mala relación que existe con nosotros. Eso ya es un efecto que no debemos ignorar. No podemos jactarnos de carecer de un buen relacionamiento con la principal potencia económica y militar del planeta. Mucho menos de que ese relacionamiento sea malo, en el peor nivel de la historia bilateral.
Una victoria de Mitt Romney habría privado a Barack Obama de alcanzar lo que dos predecesores notables de su partido lograron: Franklin D. Roosevelt (electo cuatro veces) y Bill Clinton. La economía estuvo en la cabeza de los votantes como cuestión prioritaria. Los 57,6 millones que votaron por el candidato perdedor quieren que la economía sea reactivada más rápida y más sólidamente. Quieren lo mismo los 60,5 millones que votaron por Obama, pero no a costa de reducir impuestos a los más ricos o con una política exterior agresiva a la que atribuyen gran parte de los problemas económicos que se han abatido sobre la única superpotencia y que afectan a todo el mundo.
Es natural suponer que los movimientos de la política externa de Obama persistirán en el énfasis sobre China (por razones económicas), en Irán (por su programa nuclear) y Corea del Norte (por razones de seguridad). La lista de interés mantendrá en la cima a los aliados tradicionales de Estados Unidos en Asia, África, Europa y el Oriente Medio y a los países de América Latina con los que mantiene una relación fuerte, política y comercialmente (México, Brasil, Chile, Perú y Colombia, entre otros). Con Cuba no se deben esperar variaciones significativas, salvo cambios internos en la isla. Como están las cosas, es improbable un cambio en la relación con Venezuela, menos con Bolivia (persiste el desagrado con la afirmación de que las relaciones con Estados Unidos son “una c…”, agregada a una cadena de declaraciones inamistosas o disparatadas, incluso la más reciente: Quienes eligen son los empresarios, concepto también utilizado por Mahmoud Ahmadinejad, de Irán.)
La victoria de Obama tiene algunas lecciones adicionales sobre las que los analistas aconsejan reflexionar. Una es que el llamado “voto latino” no es el que algunos comentaristas se regodeaban en destacar como factor que apuntalaría una victoria del candidato republicano. Fue al revés. Es un grupo importante, con cerca de 20 millones de votantes, más de ocho veces la magnitud de hace sólo unos años y representa el 11% del electorado, sólo un par de puntos porcentuales debajo de los afro-americanos, la primera minoría. Pero dos de cada tres latinos votaron por el demócrata Obama y pusieron en jaque a los grupos conservadores de origen latino que viven en Florida, estado que acabó en la bolsa del lado victorioso. Esta elección también subraya que una mayoría de latinos votó con la mirada puesta en asuntos internos inmediatos (inmigración, salud, desempleo) más que en la patria distante.

Obama: Bolivia fracasó

Posted on Actualizado enn

El presidente Obama dijo este jueves que la política anti-drogas de Bolivia fracasó en los últimos doce meses, y que el 65% de la producción de hoja de coca se dirige fuera del mercado legal.  Es decir, para la producción de cocaína. Bolivia fue parte del informe anual que el presidente de Estados Unidos dirige anualmente al congreso para informar sobre la trabajo de su país para prevenir el tráfico de drogas. El gobierno del presidente Morales “ha fracasado, de manera demostrable” en sus compromisos para reducir la producción de hoja de coca y el narcotráfico. Fue la cuarta vez consecutiva, informó El Deber, que la principal autoridad estadounidense afirma que Bolivia no cumplió sus compromisos de control y erradicación de la hoja de coca.
En Bolivia, la noticia la divulgó inicialmente Erbol  la agencia noticiosa que transmite los despachos informativos de unas 300 emisoras rurales, y después era encontrada en la mayoría de los sitios de los medios de comunicación bolivianos. Por lo menos, fue lo que deduje delos informativos que leí durante la noche.

Un hecho de esta magnitud, no podrá ser subestimado por el gobierno nacional. A sólo pocos días de la audiencia judicial en Miami, de la que saldrán las sanciones a ser impuestas sobre el general Sanabria, el ex “zar anti-drogas” boliviano preso acusado de conspirar para llevar cocaína a Estados Unidos y otros países, las palabras de Obama repercutirán en todos los ambientes políticos bolivianos. Las palabras del presidente estadounidense deben haber girado por todas las cancillerías, especialmente las vecinas, a también pocos días del viaje del presidente Morales a Nueva York a una reunión de las Naciones Unidas. Con las palabras de Obama, el viaje no luce con perpectivas placenteras

Obama, empero, no cortó con Bolivia. Destacó que su país mantendrá la cooperación que otorga a Bolivia por una cuestión de “interés vital”. Erbol menciona que Estados Unidos continúa las negociaciones para un acuerdo “marco” con Bolivia para re-encauzar las relaciones bilaterales, llevadas a su nivel más bajo desde que el gobierno boliviano expulsó, hace tres años, al embajador estadounidense tras acusarlo reiteradamente de intervención en asuntos internos . A esa expulsión se sumó otra: la de la DEA, la agencia que trabaja con cuestiones de narcóticos. La posición oficial de Estados Unidos es que tal expulsión “también ha perjudicado los esfuerzos para identificar y desmantelar a las organizaciones de narcotraficantes”.

El mandatario estadounidense también dijo: “Creemos que una mayor coordinación con los países vecinos, especialmente con Brasil y otros miembros de la comunidad internacional, puede producir resultados duraderos”. La frase subraya el interés estadounidense para que nuestro vecino gigante, con el que Bolivia tiene la frontera más extensa, asuma un papel más activo en el combate a las drogas en Bolivia. Los “otros miembros de la comunidad internacional” son especialmente los países europeos. En qué tipo de acciones eso podría traducirse, no estaba claro de inmediato.

En palabras diplomáticas, Estados Unidos ha urgido también a Bolivia a intensificar la campaña de destrucción de cocales, ahora traídos al noticiario diario boliviano con la controversia en curso para penetrar el Tipnis con una carretera financiada por Brasil, como parte de un “corredor” que conecte las rutas camineras entre el Atlántico y el Pacífico. Los que se oponen a ese trazado de la obra sostienen que ella dará lugar un mayor flujo de colonos (en su mayoría cocaleros) haciael lugar

La jornada de este viernes se insinúa caliente, diplomática y políticamente.