Legislador

Brasil-Bolivia: El fuego no se apaga

Posted on Actualizado enn

La prensa brasileña ha vuelto a colocar el dedo en la llaga del fuego diplomático entre Brasil y Bolivia ocasionado por la salida del senador Roger Pinto de territorio boliviano hace poco más de una semana. Mientras en Bolivia la cuestión parece estar adormecida por otros sucesos, en Brasil volvió a cobrar ímpetu este domingo.
Una nota en el diario paulista O Estado de S. Paulo del columnista y corresponsal de Newsweek en Brasil, Mac Margolis, subraya que el abogado Luis Vásquez Villamor, del senador requerido por el gobierno boliviano, sintió el fin de semana las llamaradas del incendio cuando fue detenido durante siete horas en el aeropuerto internacional de Santa Cruz bajo sospechas de llevar consigo dinero en una de sus valijas.
La denuncia de la que informó la presidenta del senado Gabriela Montaño resultó un fiasco: no llevaba consigo sino $US 1.600 y ropa personal usada (pañuelos, calzoncillos, pantalones y camisas). La denuncia quedó sin explicación, dice el columnista, quien subraya que los “malabarismos” de las autoridades bolivianas han resultado didácticos para quienes no creen en la versión oficial boliviana. Mientras el fiasco tenía lugar, en Brasilia desembarcaba una misión de ministros bolivianos para presentar ante el gobierno la tesis oficial contra el legislador pandino, cuya situación está bajo estudio del Comisión Nacional de Refugiados (Conare).
El columnista pregunta si el gobierno pretende demostrar que el caso Pinto es el de un delincuente común, por qué junto a un grupo de fiscales envió también a tres ministros de estado. “Para un mandatario que afirma que no tiene perseguidos políticos, que honra el estado de derecho y respeta la independencia de poderes, ¿no sería suficiente enviar a un funcionario oficial de la justicia para hablar con sus pares de la fiscalía brasileña?” Añade otra pregunta: “Si Pinto Molina no es un perseguido político, ¿cómo explicar la sucesión de procesos (son más de 20) que acumula desde los años de Morales, la mayoría desde 2011 cuando comenzó a denunciar a altas autoridades por corrupción y tráfico de drogas?”
Margolis subraya también la repentina suspensión de una deposición que el legislador pandino iba a prestar ante una comisión legislativa de relaciones exteriores. El propio parlamentario habría desistido de comparecer, dice el columnista, tras una advertencia de la propia cancillería brasileña de que sería expulsado de Brasil si lo hacía.
Por lo que dice este domingo la prensa brasileña, la cuestión está lejos de desaparecer del escenario político y diplomático de los dos países.

El dedo en la llaga

Posted on Actualizado enn

No ha habido respuesta adecuada de ningún tipo de parte del gobierno a la consulta que le presentaron hace tres días los periodistas a la presidente del Senado, Gabriela Montaño. Le preguntaron si el gobierno era capaz de lanzar la primera piedra al sostener, en un lenguaje nada usual en el mundo diplomático, que Bolivia no debe conceder salvoconducto al senador pandino Roger Pinto porque está acusado de delitos comunes. Le dijeron que un ciudadano peruano, que fue asesor del primer círculo del presidente Evo Morales, recibió asilo de Bolivia a pesar de haber sido ya juzgado y con sentencia en su país. A esa etapa no se ha llegado con el legislador pandino, quien alega que buscó refugio en la embajada brasileña en La Paz debido al acoso del gobierno, del que dice que en vez de investigar sus denuncias sobre corrupción y narcotráfico se dedicó a perseguirlo judicialmente. La senadora Montaño respondió que desconocía “el caso” y se calló. El país, incluso los que militan en el partido de gobierno, querría escuchar una explicación.  Y saber si aquí también se aplica el dicho anglo-sajón: “Lo que es bueno para el ganso es bueno para la gansa”.

25 líneas

Posted on Actualizado enn

Pocas veces he sentido como en estos días la sensación de vivir en un país cercado. Hemos llevado a los niveles históricos más bajos las relaciones con Brasil; con Chile nuestros contactos no son mejores; las que tenemos con Perú son cuando menos grises y carecen de brillo; con Paraguay hemos sucumbido arrollados por el tren que comandó Venezuela para apartar a ese país de Mercosur y abrir el campo para la incorporación de Venezuela, un paso que puede parecer al que dio Neville Chamberlain al ceder ante el Furher pero sin evitar la segunda guerra mundial. En la Guerra Fría Sudamericana Bolivia está en el eje de países que no goza de simpatías en el mundo democrático. Algunos son directamente rechazados, otros son tolerados porque exportan productos importantes para el otro campo; hay una tercera categoría que tomó partido con estridencia pero sin saber siquiera dónde se metía. El que siembra vientos (o ayuda a hacerlo), cosecha tempestades, dice un antiguo adagio.
Viendo en perspectiva no es difícil percibir que no estamos en el campo vencedor. Apostaría triple contra sencillo que no pasarán muchos días antes de que la cancillería boliviana entregue salvoconducto al senador pandino Roger Pinto. El gobierno habrá perdido una batalla inútil y tendrá que pagar reparaciones. Es posible que las autoridades bolivianas estén buscando una salida que le permita salvar la cara y disimular la derrota, quizá con alguna concesión comercial de Brasil. La hipótesis luce, sin embargo, improbable. Los agravios a Brasil han ido más allá de los que el más holgado sentido común soportaría. Las “reparaciones” pueden incluir una gélida relación con nuestro vecino gigante capaz de extenderse por mucho tiempo.
La temperatura del “affaire Pinto” subió este lunes algunos grados cuando el legislador pandino le planteó al presidente Morales hablar claro al país y comenzar reconociendo que la seguidilla de juicios que se la abierto obedecen a sus denuncias sobre la corrupción que asegura que ha impregnado al régimen y lo avergüenzan, además de “oscuros y tenebrosos vínculos que unen a funcionarios” del gobierno con “mafias y cárteles del narcotráfico”. La carta corría profusamente por la internet desde la noche del lunes. La carta fue leída por un legislador colega de Pinto, Luis Pedraza.
En el campo opositor, las perspectivas tampoco lucen brillantes. Aparte de la concentración de apoyo al gobernador Costas, no avanzan las iniciativas a favor de una fórmula unitaria “a la venezolana” rumbo a las elecciones de 2014. Una prueba podría ser la elección para gobernador en el Beni, en sustitución del renunciante Ernesto Suarez Sattori. Estas elecciones, sin embargo, todavía no tienen fecha.