drogas

La carga de la prueba

Posted on Actualizado enn

A lo largo de las últimas 24 horas, ha quedado claro que nadie en el gobierno agarrará el guante supuestamente lanzado desde su prisión por el general retirado de la policía René Sanabria. Al ex jefe policial le toca, de acuerdo al gobierno, precisar sus declaraciones, hechas en dos  hojas de papel desde la prisión en Estados Unidos. En el manuscrito que se atribuye a quien fuera uno de los hombres de mayor confianza y poder en el gobierno hasta su detención en Panamá y su casi inmediata remisión a Estados Unidos,  se dice que el ex ministro de Gobierno Sacha Llorenti debería revelar los nombres de funcionarios del gobierno implicados en el narcotráfico. El ex ministro dijo que, de ser auténtico el documento, se trataría de  “una patraña” y que en el gobierno no ha habido ningún encubrimiento.  Su sucesor Carlos Romero destacó que el manuscrito “no tiene firma” y por consiguiente carece de seriedad.

Es decir, desde la prisión el ex alto funcionario tendría que probar que el documento es efectivamente suyo. (Deberá tener a su lado a un notario – boliviano, claro, y en lo posible del partido de gobierno). Entretanto, no habría ninguna investigación. ¿Les parece?

“La droga durmió en un cuartel”

Posted on Actualizado enn

Ocurrió en Venezuela, de acuerdo a declaraciones de un ex funcionario de la justicia y hasta hace pocas semanas uno de los magistrados militantes del Chavismo, formuladas a un canal  de TV (SolTV) antes de entregarse a las autoridades estadounidenses esta semana. El episodio está sacudiendo al  vecino país bolivariano. El ex magistrado Eladio Aponte Aponte, del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, ha afirmado que en su país no existe una verdadera justicia; que las decisiones son manipuladas –y confiesa que él mismo cedió a presiones para manipular fallos. En su caso, y muchos de los que conoció, las presiones provenían desde el más alto nivel político de Venezuela: la presidencia de la República. El propósito era orientar las decisiones judiciales de manera que favorecieran al gobierno. “En Venezuela no se da puntada si no lo aprueba el presidente …”, dijo Aponte Aponte en una extensa entrevista que esta madrugada era reproducida en las páginas digitales de los principales diarios venezolanos. “La autonomía del Poder Judicial (en Venezuela) es una falacia”, dijo.
Hasta aquí, no hay nada excepcionalmente diferente de lo que ocurre en otras latitudes.
La diferencia está en la alegada participación de jefes militares en el negocio ilícito de la droga. Aponte Aponte era señalado como socio de Walid Makled, un conocido hombre de negocios –y también, al parecer, de negocios turbios- a quien procuraba la justicia de Estados Unidos, donde se lo acusa de narcotráfico. Preso en Colombia, había dicho que sólo ante la justicia estadounidense haría declaraciones que, al parecer, implicarían en narcotráfico a personas del gobierno del presidente Chávez. El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, prefirió enviarlo a Venezuela bajo el argumento de que Caracas lo había requerido antes que Estados Unidos. Cuando ocurrió la extradición, llegó a decirse que al entregarlo a Venezuela se perdía una oportunidad para exponer los negocios oscuros de la droga en círculos de poder en Venezuela. Hasta hoy se desconoce qué revelaciones habría hecho ante sus compatriotas de la justicia venezolana. El juicio se lleva a cabo a puertas cerradas.
Pero la rendición de Aponte Aponte ante Estados Unidos ha abierto un dique de especulaciones y ahora existe una expectativa creciente por lo que pueda decir ante las autoridades norteamericanas.
El magistrado, destituído en marzo por la Asamblea Nacional venezolana, dijo que en un “solo” caso había favorecido al narcotráfico: cuando un teniente subordinado a un comandante de apellido Magin fue interceptado con cargamento de cocaína (no precisa el volumen) que había sido descargada en un cuartel del Ejército.
“Nunca”, fue su primera respuesta a la pregunta sobre si había favorecido al narcotráfico. Pero enseguida complementó: “Solamente en un caso que me acuerdo ahorita. De un comandante Magino…Un teniente…no me recuerdo muy bien…que fue detenido en Carora (centro-oeste venezolano) con un cargamento de cocaína. Era subalterno del comandante Magino…se le descubrió la droga. Por Magino me llamó a mí, desde la Presidencia de la República para abajo, para que lo favoreciera…”
Vino la pregunta de rigor:
“¿Y quién es ese señor Magino?”
“Un comandante (al) que luego lo ascendieron a general, coronel o general, no sé. Y lo mandaron como agregado militar a Brasil”
“Y ¿estaría involucrado con el narcotráfico ese señor?”
“Bueno, el teniente llevaba las drogas al batallón donde estaba Magino”
“Y ¿cuál fue su participación en este caso? ¿Cómo lo favoreció?”
“Lo favoreció (el magistrado) dándole una medida cautelar, más no se (lo) dejó en libertad”.
“¿Quién le mandó a usted a que hiciera eso? ¿O fue algo propio?
“No. A mí me llamaron desde la Presidencia para abajo”
“Ajá…pero en este caso…”
“En este caso me llamaron desde la Presidencia de la República”
“¿Quién desde la Presidencia de la República?”
“Fue uno de los secretarios o allegados de la Presidencia de la República”
Viene luego una pregunta urticante:
“¿La droga durmió en un cuartel venezolano de la Guardia (Nacional, carabineros)?”
“Venezolano. Creo que del ejercito”
“Y ¿esto era un decomiso?”
“No era ningún decomiso. Venía.”
¿Sabían que tenía droga metida en el cuartel del ejército?
“Sí. ¿No lo iban a saber? Parece que este Magino fue edecán de la mamá del presidente, y había ese vínculo.”
Lo narrado por Aponte Aponte habría tenido lugar en 2007 o 2008.
Sus declaraciones, publicadas integralmente por los principales diarios venezolanos (El Universal y El Nacional, entre otros) atizaron la tensión que se vive en aquel país, ya marcada por la enfermedad del Presidente Hugo Chávez.
Quienes quieran leerlas en su totalidad, pueden encontrarlas aquí.  O también aquí.

Sanabria, 14 años; Foronda, 10

Posted on Actualizado enn

La espera acabó — por ahora.

Al general René Sanabria le aplicaron 14 años de condena, cinco más que los que había pedido, y a Marcelo Foronda Acero le dieron 10 años. Es todo cuanto se conoce, por ahora. El general Sanabria recibió la condena con desazón y en sollozos reclamó: “Pido perdón..Mi familia me necesita”, fueron las pocas palabras que llegó a pronunciar y que registraron los medios de prensa digital de Estados Unidos.
Aún no se conocía la reacción del gobierno boliviano, que puede observar, en esta condena, el rigor de la ley en Estados Unidos, y el carácter de la magistrada de hierro que la emitió, Ursula Ungaro, quien ya condenó a hombres fuertes de América Latina como sl general Manuel Noriega, de Panamá, y a  Anastasio Somoza.
El caso es como una bola que seguirá rodando. Nada asegura que el partido haya acabado.

Obama: Bolivia fracasó

Posted on Actualizado enn

El presidente Obama dijo este jueves que la política anti-drogas de Bolivia fracasó en los últimos doce meses, y que el 65% de la producción de hoja de coca se dirige fuera del mercado legal.  Es decir, para la producción de cocaína. Bolivia fue parte del informe anual que el presidente de Estados Unidos dirige anualmente al congreso para informar sobre la trabajo de su país para prevenir el tráfico de drogas. El gobierno del presidente Morales “ha fracasado, de manera demostrable” en sus compromisos para reducir la producción de hoja de coca y el narcotráfico. Fue la cuarta vez consecutiva, informó El Deber, que la principal autoridad estadounidense afirma que Bolivia no cumplió sus compromisos de control y erradicación de la hoja de coca.
En Bolivia, la noticia la divulgó inicialmente Erbol  la agencia noticiosa que transmite los despachos informativos de unas 300 emisoras rurales, y después era encontrada en la mayoría de los sitios de los medios de comunicación bolivianos. Por lo menos, fue lo que deduje delos informativos que leí durante la noche.

Un hecho de esta magnitud, no podrá ser subestimado por el gobierno nacional. A sólo pocos días de la audiencia judicial en Miami, de la que saldrán las sanciones a ser impuestas sobre el general Sanabria, el ex “zar anti-drogas” boliviano preso acusado de conspirar para llevar cocaína a Estados Unidos y otros países, las palabras de Obama repercutirán en todos los ambientes políticos bolivianos. Las palabras del presidente estadounidense deben haber girado por todas las cancillerías, especialmente las vecinas, a también pocos días del viaje del presidente Morales a Nueva York a una reunión de las Naciones Unidas. Con las palabras de Obama, el viaje no luce con perpectivas placenteras

Obama, empero, no cortó con Bolivia. Destacó que su país mantendrá la cooperación que otorga a Bolivia por una cuestión de “interés vital”. Erbol menciona que Estados Unidos continúa las negociaciones para un acuerdo “marco” con Bolivia para re-encauzar las relaciones bilaterales, llevadas a su nivel más bajo desde que el gobierno boliviano expulsó, hace tres años, al embajador estadounidense tras acusarlo reiteradamente de intervención en asuntos internos . A esa expulsión se sumó otra: la de la DEA, la agencia que trabaja con cuestiones de narcóticos. La posición oficial de Estados Unidos es que tal expulsión “también ha perjudicado los esfuerzos para identificar y desmantelar a las organizaciones de narcotraficantes”.

El mandatario estadounidense también dijo: “Creemos que una mayor coordinación con los países vecinos, especialmente con Brasil y otros miembros de la comunidad internacional, puede producir resultados duraderos”. La frase subraya el interés estadounidense para que nuestro vecino gigante, con el que Bolivia tiene la frontera más extensa, asuma un papel más activo en el combate a las drogas en Bolivia. Los “otros miembros de la comunidad internacional” son especialmente los países europeos. En qué tipo de acciones eso podría traducirse, no estaba claro de inmediato.

En palabras diplomáticas, Estados Unidos ha urgido también a Bolivia a intensificar la campaña de destrucción de cocales, ahora traídos al noticiario diario boliviano con la controversia en curso para penetrar el Tipnis con una carretera financiada por Brasil, como parte de un “corredor” que conecte las rutas camineras entre el Atlántico y el Pacífico. Los que se oponen a ese trazado de la obra sostienen que ella dará lugar un mayor flujo de colonos (en su mayoría cocaleros) haciael lugar

La jornada de este viernes se insinúa caliente, diplomática y políticamente.