Conjetura

Lula podría asilarse en Bolivia

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El periodista e historiador Elio Gaspari, autor de una de  las obras históricas más importantes de Brasil contemporáneo, dice este fin de semana en su columna en O Globo, Rio de Janeiro (¨Lula puede evitar la prisión asilándose¨):

¿Lula irá preso? ¿Cuándo? Hay otra posibilidad. Ante una prisión inevitable y próxima, Lula entra a alguna embajada latinoamericana, se declara perseguido político y pide asilo diplomático. No hay ningún indicio de que pretenda hacerlo, pero la realidad enseña que ese camino existe.

Por el curso que toman las cosas, Lula será apresado para cumplir la pena dictada por la justicia. Está condenado a 12 años de prisión, y otros dos procesos pueden aumentar la pena.  A los 72 años, pasará algunos años en régimen cerrado antes de acceder a un régimen semiabierto.

Como es preferible llorar en el exterior que reír encarcelado en Curitiba, Lula sabe que tiene el camino del asilo diplomático. Considerándose perseguido politico, conseguiría esa protección por lo menos en dos embajadas, la de Bolivia o la de Ecuador. Pedir protección a los cubanos o a los venezolanos solo arruinaría el episodio.

Para dejar Brasil Lula necesitaría de un salvoconducto del gobierno de Michel Temer. Bastarían unas semanas de trámite y volaría apenas se enfríe el noticiero. Una vez instalado en el país que le otorgue asilo, empezaría a viajar por el mundo. Aunque le retiren el pasaporte, eso sería irrelevante.  Hasta 1976, (cuando murió en un accidente carretero, el ex presidente) Joao Goulart, asilado en Uruguay, viajaba con pasaporte paraguayo.

El asilo de Lula podría ser del agrado del gobierno, pues, preso, sería defendido por una incómoda campaña internacional. (Guardadas las proporciones, como ocurrió con el jefe comunista Juan Carlos Prestes entre 1936 y 1945).

La victimización de Lula perdería un poco de dramatismo, pero las prisiones enseñan que con el tiempo la mobilización se marchita y la soledad de la celda predomina. La conjetura tiene un inconveniente: solo podría retornar a Brasil en las alas de una amnistía.