Chavez

Cometa Chávez

Posted on Actualizado enn

Hugo Chávez ha sido como un cometa que hace veinte años cruzó el firmamento de Venezuela para representar una reencarnación de Bolívar. Desde entonces ha sido una constante en torno a la cual ha girado la vida del vecino país. Sobre el pedestal de una montaña asombrosa de dólares petroleros, el líder venezolano se propuso una hazaña continental desde la tierra donde el obstinado libertador caraqueño lanzó la epopeya que llevaría al surgimiento de cinco naciones en las que se desmembró el imperio español en América del Sur. Está lejos de esa hazaña pero su nombre, como el de los grandes personajes, inspira adhesión o rechazo y, en estas horas, confusión entre los venezolanos hastiados de vivir en una sociedad polarizada. La estela que deje el cometa dependerá de lo que ahora está ocurriendo en Caracas y La Habana.

La hazaña libertadora hizo de Bolívar una figura universal. Para los venezolanos, Bolívar es como un santo (“San Bolívar”, dicen algunos historiadores), el alfa y omega, y está más allá de toda discusión: Todo con Bolívar, nada sin él. Un ministro de informaciones fue destituido sumariamente porque omitió la cobertura por la TV oficial de los actos conmemorativos de un aniversario de la muerte del libertador. En Bolivia no hay un culto de esa profundidad. Quizá en la ausencia de una figura histórica de tal magnitud o en no exaltar suficientemente los lados buenos de nuestra historia radique gran parte de las penurias cívicas bolivianas.

Necesitado de afincar su propio abigarrado pensamiento político, Chávez ha hecho de Estados Unidos su polo opuesto. Creó la Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA), el último bloque de “viudas del Muro de Berlín”, que parecería feliz si los gulags y los confinamientos, las purgas y el estado policíaco reaparecieran en Rusia y otras naciones. A pesar del enorme apoyo interno que tiene, muchos creen probable que su gestión se eclipse, como la de otros caudillos, tan pronto como su figura desaparezca de los cielos del continente.

Ni en sueños Chávez habría imaginado este final de sus días, convertidos en un vaivén de retazos de versiones sobre su salud. Todas esas versiones buscaron disimular la verdad sobre su enfermedad y, dicen los críticos, comprar tiempo para sostener al “modelo chavista” y evitar su colapso. El propio Chávez escondió su enfermedad e hizo creer a sus electores que estaba libre del cáncer. El secreto y las divagaciones de los funcionarios oficiales hicieron el resto para sumergir a Venezuela en una de las neblinas más densas de su historia.
Con una economía marcada por el derroche y la ineficiencia, la tarea que empieza la nueva administración, cualquiera sea el nombre que reciba (continuidad o reconducción), será evitar el caos y el desorden. El mandatario debe recordar que fue con la convulsión social de 1989 que empezó a proyectarse cuando conducía batallones que reimpondrían a balazos el orden en Caracas.

Llegar al día 10 de enero, continuar en La Habana y no presentarse a jurar de nuevo al cargo, ha llevado a sus opositores a apuntar sobre el Tribunal Supremo de Justicia. Ya no son solamente militares retirados los que hacen notar los peligros que creen que están acechando al país bolivariano. También los jueces que han ejercido funciones destacadas han dicho a los tribunos: Uds. interpretan la CPE para adecuarla a las necesidades del partido de gobierno.

Los críticos subrayan un hecho irritante en toda democracia: al aplazar sin fecha la posesión formal del presidente Chávez, el TSJ también dio continuidad al vicepresidente Nicolás Maduro, designado por Chávez y no por mandato electoral. Este es uno de los puntos más álgidos de la controversia, pues Chávez pidió, antes de ser operado hace un mes, que sus partidarios voten por Maduro en la nueva elección presidencial que sobrevendría.

El drama que vive Venezuela se agiganta cuando se percibe la magnitud de los ingresos recibidos desde el inicio del período “chavista”: un billón de dólares (un millón de millones). Eso representa una decena de programas como el que apuntaló la reconstrucción de Europa destruida por la segunda guerra mundial, el Plan Marshall. Al cabo de una década, ya era visible por todo el viejo continente el resurgimiento de la economía. En contraste, después de 13 años de “chavismo”, los índices sociales de Venezuela (educación, salud, infraestructura) son aún del tercer mundo.

Norman Gall, director del Instituto de Economía Mundial Fernand Braudel, de Sao Paulo, en un extraordinario ensayo sobre Venezuela escrito hace un tiempo (Braudel Papers, 2006), parafraseaba a Shakespeare en Macbeth y decía que al acabar la “era Chávez” y vista con los lentes del tiempo ésta podría volverse “un relato lleno de estruendo y furia, contado por un idiota, sin ningún significado”.

Defensa del Lector – Comunicación a tropezones

Posted on Actualizado enn

Hay palabras que se han vuelto de uso común pero que están lejos de su significado original. Es una manera torcida de utilizar el lenguaje sin que sean muchos los que se ruboricen. Es cierto que el origen de los defectos puede estar en la escuela, pero los medios pueden ayudar a corregirlos. No lo hacen con la frecuencia que deberían y al repetirlos acentúan el error y estimulan el mal uso del lenguaje. Pena por la audiencia, y por los niños que resultarán contaminados por estos virus contra los cuales la única vacuna es extirparlos de raíz.

El verbo advertir se ha vuelto sinónimo forzado de amenazar. Como cuando leo el siguiente titular: “Trabajadores de la CNSS advierten con paro de 72 horas”. Es claro que la forma verbal correcta habría sido “amenazan”. Un sinnúmero de ejemplos aparecerá al recorrer las páginas de nuestros medios impresos. Advertir tampoco es equivalente a “vaticinar”, como insinúa un titular: “Presidente del Comité pro Santa Cruz advierte lucha contra el centralismo”. Probablemente, el redactor quiso decir: Presidente del Comité pro Santa Cruz anticipa nuevas luchas contra el centralismo.

Más pernicioso es el uso incorrecto del verbo socializar, que se ha adueñado del concepto que expresan sus hermanos “debatir” “analizar”. “discutir”. Ahora todo se “socializa” como si se hablara de la apropiación de un bien o de un instrumento a favor del Estado. Qué tal suena decir: “Te vas a casar, pero antes socializa la propuesta con tus futuros suegros”. O  “vamos a tener un hijo, pero antes vamos a socializar la idea.”  Igualmente nociva es la metamorfosis aplicada al sustantivo intención. Las formas rebuscadas de hablar y escribir han encontrado un substituto: intencionalidad. Filosóficamente se puede debatir mucho sobre los dos términos y sus equivalencias, pero en el lenguaje diario me quedo, con firmeza, con intención.

La congruencia entre el artículo y el verbo pone a una prueba elemental a quienes escriben. Un ejemplo al paso: La Ministra de Comunicación, Amanda Dávila, admitió ayer que los problemas registrados en el proceso censal en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra fue una situación que salió del control del gobierno debido a la gran cantidad de personas a registrar por un número reducido de empadronadores.  Aparte de que el verbo debía estar en plural (fueron, no fue), la frase dilapida palabras (proceso, situación, control del gobierno, etc.) sin compasión por el lector, que tal vez habría estado más feliz si leía: La Ministra de Comunicación, Amanda Dávila, dijo que los problemas durante el censo en Santa Cruz tuvieron origen en el escaso número de empadronadores.

El siguiente párrafo grita que le den una  “limpieza” y se ampute el “por” que deslumbra por entrometido: El gobierno de Evo Morales puso ayer punto final a la consulta sobre la carretera entre Villa Tunari y San Ignacio de Moxos que atravesará por el Parque Nacional y Territorio Indígena Isiboro Sécure (Tipnis) en medio de tensiones con un grupo de indígenas que se opone a la construcción y que intentó ingresar al recinto donde se desarrollaba el acto organizado en Trinidad. Comento: La oración que empieza “en medio de…” debía ir separada por un punto, para no atravesar la comprensión del lector.

Este otro párrafo apareció el 8 de diciembre en El Día y El Deber. La similitud en ambos es extraordinaria y, sin examinar formas ni contenido, concluyo que debe haber tenido el mismo origen: CARACAS – El presidente venezolano Hugo Chávez regresó a Caracas tras someterse a un tratamiento en Cuba, a días de unas regionales en las que busca carta blanca para profundizar su plan socialista con un triunfo total sobre la oposición que pelea por conservar sus bastiones. (Las fuentes para ambas versiones son AFP y EFE).

El lector lidia con acertijos cuando la información que le llega no es clara o deliberadamente imprecisa. El porteñísimo Página 12 informaba este martes, al citar declaraciones del canciller y presidente encargado de Venezuela, Nicolás Maduro, que Chávez mejora tras su problema respiratorio, y reseñaba: “El vicepresidente y canciller precisó que el jefe del Estado venezolano está en proceso progresivo de estabilización. Dijo que los familiares le dieron a Chávez un informe sobre la victoria en las elecciones regionales del domingo”. Comento: Tantas palabras vagas oscurecen lo que se quiere decir: Su condición es aún inestable y delicada y los médicos se esfuerzan para estabilizarlo.  Nadie entiende lo del  “proceso progresivo”. Lo dicho por Maduro quizá se podría traducir en: “Oye, chico, el comandante está  mal, pero no está empeorando. Y eso ya es bueno porque creemos que pasito a pasito se va recuperando”. (La transcripción de las declaraciones de Maduro viene de la selección diaria que prepara el InstitutoPrisma, de La Paz.)

Al público le interesa saber con precisión qué pasa con el líder de la “revolución bolivariana”. Matizar términos y esquivar palabras no ayudan a la claridad  que el lector espera. Uno queda más confundido cuando se lee que el comandante está bajo reposo absoluto, pero que sus familiares le informaron sobre las elecciones del domingo. Sigue el informe de P12: “El vicepresidente también hizo referencia a la elección regional y manifestó que los familiares más cercanos al jefe de Estado le dieron a Chávez un informe sobre la abrumadora victoria del oficialismo en las elecciones regionales del domingo, en las que ganó 20 de 23 gobernaciones en disputa. “Ha expresado una gran felicidad y un agradecimiento profundo a todo el pueblo, a todos los hombres y mujeres de nuestra patria”, resaltó.

Es decir, el reposo no es tan absoluto. Y la información es una comunicación a tropezones.