Carburantes

Hora de las cuentas

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Petróleos de Venezuela (PDVSA) registró el año pasado una sobreacumulación de las deudas de sus clientes, entre ellos YPFB, que subieron un 44% y representaron 28.900 millones de dólares, de 20.000 millones en 2010. La noticia está en el diario caraqueño El Universal.
La noticia es un campanazo para Bolivia. Significa que si YPFB le debe a PDVSA por el diesel que recibe (el diesel que se vende en Bolivia proviene casi en su totalidad de Venezuela), pronto empezará a escuchar que tocan a sus puertas para que pague sus compromisos, pues también han crecido (casi el 20%) las obligaciones aún no cubiertas de Venezuela con sus proveedores. Bolivia compra petróleo y derivados a precios internacionales y los vende subsidiados. Eso explica el curso vertical que ha seguido el consumo de ese carburante en los últimos años y la tentativa infructífera de nivelarlos a fines de 2010.
Tal vez en poco tiempo más el país empiece a conocer los montos reales del endeudamiento con Venezuela, no solamente por diesel sino por los aportes “directos” de ese país a los programas que el gobierno lleva a cabo de manera directa, sin fiscalización. Esos programas continúan, aunque Venezuela ha dejado de financiarlos. Pero los volúmenes aportados por Venezuela son desconocidos, tanto en Bolivia como en la propia Venezuela.
El candidato presidencial opositor Henrique Capriles ha dicho que revisará, y eventualmente suspenderá, la asistencia de su país a Cuba, Nicaragua, Bolivia y otros países de la llamada Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA). Las elecciones presidenciales en ese país serán el 7 de octubre próximo.

El informe que cita el diario caraqueño dice que PDVSA reconoce que “hubo un aumento en las cuentas por cobrar a clientes de los convenios energéticos como YPFB (Bolivia), Ancap (Uruguay) y bureau de Monétisation des Programmes (Haití).”
El informe periodístico dice que las exportaciones petroleras de Venezuela a América Latina y el Caribe representaron 620.000 barriles diarios, cerca de un cuarto de la producción petrolera de aquel país.