Círculo consolidado

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Repetición con ajustes en el texto original.

Jair Messías Bolsonaro tomó el timón de Brasil con mensajes que remarcan el cambio experimentado en su país. Las cancillerías de todo el mundo estuvieron atentas este 1 de enero a las señales que vinieron desde el planalto brasileño, donde el nuevo presidente, sin grandes estridencias, dejó claro que ahora su país marcha sobre una ruta distinta de la que durante tres lustros siguieron Luiz Inacio Lula da Silva y Dilma Rousseff y que sus vecinos, en especial Bolivia y Venezuela, deben tomar debida nota del cambio de dirección.  

Es posible que Bolivia hubiese percibido que con Bolsonaro, las relaciones con el vecino gigante no serán las mismas que con los gobernantes brasileños que lo precedieron este siglo. Si las expresiones faciales hablan, las del presidente Evo Morales y del canciller Diego Pari que lo acompañaba dijeron mucho. Vistos en las imágenes que transmitía la Red Globo, que encabezaba las emisiones para todo Brasil,, ambos lucían expresiones adustas, como de quienes muy poco agradable tenían para comentar. De hecho, ambos retornaron a Bolivia apenas acabaron las ceremonias de posesión.

Bolsonaro, en la primera de sus alocuciones, proclamó que Brasil no se dejará conducir por ¨ideologías nefastas¨ que lo dividan y describió la jornada de su posesión como ¨el día en que el pueblo empezó a liberarse del socialismo, de la inversión de valores, del gigantismo estatal y de lo políticamente correcto¨.

Con Bolsonaro se inaugura lo que empieza a configurarse como ¨el fin del compasionismo¨ en la política exterior y el comienzo de una realidad sustentada en valores prácticos exentos de las ideologías de izquierda que hasta ahora la caracterizaban.  Al declararse contrario al ¨gigantismo estatal¨, Bolsonaro marcó diferencias con países empeñados en grandes corporaciones del Estado que ayudan a dar empleo a legiones de burócratas de los partidos de gobierno, con frecuencia a costa de fuertes pérdidas que sacrifican inversiones productivas y aumentan los desequilibrios en las cuentas públicas.

El presidente Evo Morales, el único mandatario de la Izquierda del Siglo XXI presente en Brasilia, no debe haberse sentido cómodo con los discursos de un abierto anti-izquierdismo de su anfitrión, a quien saludó con un rostro grave que parecía inconmovible. Lo acompañaba con expresión aún más adusta su canciller Diego Pari, quien descollaba con un típico  sombrero negro y el cabello peinado con una enorme cola que le colgaba hasta media espalda.  

Contrastaba  con los líderes bolivianos, sentados en segunda fila, la comodidad alegre de líderes como el chileno Sebastián Piñera (en primera fila), quien tuvo un saludo de viejos amigos con el nuevo mandatario, de abrazos y palmadas en la espalda seguidas de fotografías. No se vio al mandatario boliviano tomarse una fotografía con el nuevo líder brasileño, como lo hizo la mayoría de los dignatarios asistentes. En el lenguaje de las cancillerías, eso podría decir mucho. El líder nacional carecía de interlocutores como en años pasados.

Piñera anunció que se reuniría con su anfitrión en las horas siguientes y que un acuerdo inminente sería una visita de Bolsonaro a Chile.

La posesión de Bolsonaro fue una muestra elocuente del cambio de orientación de la brújula mundial, con un predominio de representantes de corrientes adversas al Socialismo del Siglo XXI que abrazan los líderes gobernantes de Bolivia. Con la instalación de Bolsonaro, y sin Michelle Bachelet ni Maduro ni Daniel Ortega ( los dos últimos fueron ¨desinvitados¨ para las ceremonias, al igual que el cubano Miguel Díaz- Canel ), el círculo politico e ideológico que rodea a Bolivia ha quedado consolidado. En la posesión de Bolsonaro, el presidente Morales era un líder solitario.

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Ojo del editor

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Una nota dominical de un distinguido periódico paceño, al informar sobre una sonda espacial rumbo al planeta más  lejano del Sistema solar, nos dice que el objeto al que se dirige la sonda, y que debería llegar este mismo 1 de enero, es más peqeño que Plutón. Enseguida, el lector se ahoga en la confusion cuando  se le dice que ¨los científicos no están seguros de su tamaño exacto¨, pero que creen que es unas cien veces más pequeño que Plutón. Ahí la imaginación entra en un corto circuito.  Porque un objeto no puede ser más pequeño que su propio tamaño. Un metro, por ejemplo, no puede medir menos de un metro pues a partir de ahí  la referencia pasa a ser otra. Un metro es un centésimo de una cuadra, una cuadra es el centésimo de un  kilómetro, y por ahí se va.  En este caso debería haberse dicho que el tamaño del objeto al que llegará la sonda es un centésimo del de Plutón. Que el lugar es helado, qué duda cabe, mucho menos que está bien conservado. (¨Ultima Thule se encuentra en una zona helada del espacio, lo que sugiere que está bien conservado¨. ¿Si?)

Este tipo de comparaciones está creciendo con rapidez en los medios. Para mi alivio, la nota, que ví publicada en varios medios bolivianos, es de una agencia francesa de noticias. Eso es más grave, sin embargo, pues demuestra que el error migra con mucha facilidad y que no hay aduanas que lo detengan.

Concluyo con una exhortación. Hay que arrancar ese tipo de comparaciones y entrar a las redacciones con una premisa: Nada es inferior a su propio tamaño. Mi casa no es dos veces más pequeña que la tuya. Es la mitad de la tuya.

Y agrego: En todas partes se cuecen habas.  Un destacado columnista argentino en un no menos destacado diario de su país se refería al ex dictador Juan D. Perón y decía que éste ¨confiscó un diario cuya circulación en ese momento superaba los 400.000 ejemplares mientras  La Nación vendía 130 mil, tres veces menos

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Las notas sobre encuestas, tan pródigas estos días a casi  un año de las elecciones  generales, contienen un error frecuente: Olvidan que el verbo debe tener equivalencia con el artículo. ¨Si su candidato presidencial no se presentara, cuál sería su segunda opción? El 30 por ciento de los encuestados respondieron que ninguno.”  El verbo y artículo no concuerdan. Debió decirse: El 30 por ciento respondió que ninguno. Enseguida viene una verdadera perla. ¨El sistema de muestreo utilizado fue el aleatorio simple, probabilístico, polietápico, estratificado y por cuotas¨.

Lean el párrafo hasta tres veces y traten de explicarlo. Vayan a la UMSA o a la UAGRM y cuenten cuántos entendieron la explicación de la encuestadora que reprodujo el diario.

Otro titular:  Mesa desmiente a ABI  Y ADVIERTE  UNA DENUNCIA. Los dos verbos, desmentir y advertir, están totalmente divorciados. Quizá quiso decir que el ex presidente prepara una denuncia y entonces ¿por qué advertir?

En nuestros medios escritos, repetidas veces se confunde el significado de advertir  con ¡amenaza! Nada más erróneo. La próxima vez que ustedes lean ¨advertir¨ en un titular, verifiquen si  no se quiso decir amenazar y busquen el significado de ambos en Google.

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Un mandamiento sacro de la redacción periodística es evitar enredos que confundan al lector. Para evitarlos está el ojo del editor, una de cuyas tareas  principales es prevenir confusiones y mantener la claridad del mensaje informativo. Lean el siguiente párrafo y digan si proyecta la claridad que demanda el lector:

Luego de que O Globo informara sobre el interés que tiene Petrobras por disminuir los volúmenes que compra de gas boliviano, el ministro de Hidrocarburos Luis Alberto Sánchez, mostró un panorama alentador con respecto a las exportaciones del energético al vecino país.

Hay numerosas observaciones en estas cuatro o cinco líneas. Primero, el párrafo está patas arriba. El hecho noticioso es que el ministro está optimista respecto al mercado brasileño para el gas boliviano, pero el ingreso al tema es torpe:  ¨Luego de que…¨, etc. Este ¨luegodequeísmo¨ debería recibir muerte súbita. Supongo que su origen es  una traducción literal de frases en inglés que buscan establecer una cierta conexión  de tiempo en la descripción de un hecho. Pero esa forma de iniciar un artículo es condenable, pues equivale a poner la zanahoria atrás del burro. Y mencionar una publicación extranjera que no es familiar para los lectores bolivianos agrega más sombras al tema que se quiere abordar. El ¨luego de que¨ es una traslación sin miramientos de las formas noticiosas en ingles que pueden ser válidas en su redacción original pero que traducidas literalmente resultan en un castellano horrible. En inglés puede caber perfecto el ¨after¨ pero en español, para las expresiones en las que se lo quiere usar, no. Para comenzar, se requieren tres palabras para reemplazar una. Hay formas de unir dos momentos en una oración sin abultar de palabras la transición. La major manera de evitar hundirse en las confusiones es seguir la vieja usanza directa de los maestros. Veamos:

El Ministro de Hidrocarburos Luis Alberto Sánchez mostró optimismo sobre las exportaciones de gas natural  a Brasil,  a contramano de informaciones escépticas sobre  un nuevo contrato con precios y volúmenes como el que expirará a fines de 2019. Éste ha representado el ingreso básico de Bolivia en las dos décadas de su duración.

Las afirmaciones deben ser sometidas a prueba. Veamos en qué consiste el ¨panorama alentador¨. Al no existir más un monopolio petrolero en Brasil y, por eso, no contar con un comprador institucional único, el Ministro supone que mejorarán los precios y los ingresos para Bolivia. (¨Cuando se abre el mercado de Brasil se da paso a  la competitividad; este hecho es una oportunidad para el gas boliviano, que será comercializado con las empresas privadas de Brasil, entre las que figuran operadoras, distribuidoras, termoeléctricas, gobernaciones, petroquímicas, ya no a un precio de $us 6 el millar de BTU sino que habrá la posibilidad de negociarlo a un mayor precio¨.) El ministro evita decir que los ofertantes pueden también plantear precios menores a los $us 6 que menciona. Basa su optimismo en que Petrobrás vendía el mismo gas boliviano hasta en el doble del valor que pagaba a Bolivia, pues debía agregar costos de transporte y comercialización dentro de Brasil. El raciocinio del ministro requiere de ejemplos concretos de que los eventuales nuevos precios vayan a beneficiar a YPFB. Ojalá, diría yo. Pero necesito pruebas. Un hecho notable es que el ministro de un regimen Socialismo Siglo XXI, ¡elogia el libre mercado!

Aquí cierro mi Ojo del Editor por las horas que restan de 2018. ¡Feliz Año Nuevo para todos!

Un No memorable

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Pasó desapercibido en nuestros medios el trigésimo aniversario de una fecha que en su tiempo sacudió las estructuras de  uno de los regímenes más repudiados y temidos  en el continente.  Augusto Pinochet, seguro de tener a su país en el puño y ansioso de conseguir legitimidad democrática, convocó a un plebiscito que resultó en uno de los más grandes reveses propinados a un régimen dictatorial.

El 5 de octubre de 1988 el pueblo chileno le dijo No al plan del dictador, que le habría permitido prorrogarse  hasta 1997. Sólo entonces el país se encarrilaría por una vía democrática diseñada a la medida del pensamiento autoritario que regía el país desde el golpe de 1973. Es decir, cuando el regimen militar habría alcanzado la edad de 24 años.

La ansiedad que prevalecía en todos los ambientes democráticos del continente casi igualaba a la que existía entre los demócratas chilenos. Se estaba ante la posibilidad de apartar sin grandes traumas y con solo con la fuerza del voto de la ciudadanía al dictador y a su régimen que habían asumido el destino chileno tras al golpe sangriento que depuso a Salvador Allende. Decirle Sí al plan de la dictadura habría sido darle credenciales para permanecer con las riendas del poder casi tres décadas antes de abrir rendijas para que el país exprese su voluntad soberana. Aquel 5 de octubre, 7,5 millones de chilenos fueron a los centros de votación a decidir su destino. El régimen había puesto todo su empeño para ganar, si bien solo atisbaba las consecuencias de perder sin imaginar  que estaba ante el principio de su fin.

Sistemática y pletórica de recursos, la maquinaria propagandística oficial  copaba espacios de los medios, de la forma en que lo hacen todos los autoritarismos. Amedrentada, la oposición confiaba en las fibras democráticas vitales de los chilenos. En las calles el sentimiento que más se manifestaba era el miedo a un triunfo del Sí a Pinochet y el temor de que eso prolongase aún más las violaciones a los derechos humanos  con su secuela de una justicia sometida a los dictámenes del poder. Confiados en la pulcritud del sistema de votación y en la honestidad de los árbitros, siete millones y medio de chilenos salieron a decidir su destino en los centros de votación.

Eran muchos los que no creían que el regimen sería capaz de perder así nomás y empezaba a tomar cuerpo el temor de que el regimen desconociera su derrota y volviera a aplicar su fuerza salvaje sobre la mayoría descontenta. Al acabar la votación y conocerse los primeros resultados boca urna,  gran parte del país no creía lo que escuchaba: el No había Ganado y en cuestión de horas los ánimos tenían un vuelco radical. Inclusive los  policías que antes reprimían, se abrazaban en las plazas públicas con la población jubilosa. Era un nuevo Chile el que emergía.

Los ánimos eran tales y el alborozo recorría latitudes globales con tal entusiasmo que el régimen no se atrevió a dar ningún paso en contra de la victoria que había alcanzado el No.  Aún hoy se especula sobre los alcances que habría tenido un Plan B para contrarrestar la derrota que nunca se aplicó. Consignados en la documentación secreta rescatada después, había  planes para lanzar al ejército a revertir la situación fundamentados en el 45% de votación que había obtenido el régimen, pero el alborozo general del pueblo chileno y la presión internacional desanimaron a los jefes militares.

Pinochet fue consciente de que había perdido la apuesta. Cumplió su palabra de apartarse del gobierno y se apartó para ingresar a un lento crepúsculo. Fue el comienzo de se alejamiento del poder que  había ostentado. Continuó a la cabeza de las Fuerzas Armadas pero eso también llegó a su fin.

La periodista Mary Helen Spooner tuvo un recuento vívido de  los últimos días de Pinochet (The general slow retire) University of California, 2012), hasta su arresto en Londres y su retorno a Chile donde esperaba que sus seguidores lo desagraviaran. Pero Chile ya había cambiado y su interés primordial era consolidar la democracia renaciente sin ocuparse mayormente de quien ahora era parte del pasado.

En su obra, la periodista hace sentir a sus lectores la cínica impunidad del regimen, las violaciones recurrentes de los derechos humanos  que exacerbaron a la ciudadanía que, por fin, de manera democrática, logró expulsar al regimen y abrió las amplias alamedas de la democracia por las que ahora transita.

Fechas para anotar

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En poco más de dos semanas ocurrirán dos momentos marcantes para América Latina. El 1 de enero, en pleno Año Nuevo, asumirá el Cap. Jair Bolsonaro como presidente de Brasil, ungido por todas las condiciones de un líder democrático. Con 63  años, llega al timón de la nación más grande, más poblada y económicamente más fuerte de la región  con un respaldo macizo de más del 55% de la votación de la segunda vuelta, once puntos porcentuales de ventaja sobre su rival Fernando Haddad. El ciclo de gobiernos de izquierda representado por el Partido dos Trabalhadores queda marginado del poder y su historia de comando de la nación retorna a fojas cero. Para la mayoría de los analistas, el encumbramiento de Bolsonaro, del pequeño Partido Conservador Social Liberal con el que llegó al congreso en 1990,  parece destinado a dividir la historia de la región en antes y después de Bolsonaro. Nadie disputaría la idea de que, con el peso descomunal de Brasil sobre la región, el 1 de enero empieza una etapa en la que los regímenes del Socialismo del Siglo XXI (Nicaragua, Venezuela, Bolivia y Cuba) deberán desplazarse con el  máximo cuidado para evitar ser avasallados por la corriente dominante que ahora recorre la región.  

Venezuela fue excluída de la invitación a las ceremonias de inauguración del nuevo gobernante, un gesto que anuncia mayores apreturas para el régimen de Nicolás Maduro. El gobierno boliviano, aliado carnal del de Maduro, estará presente, dispuesto a soportar la soledad que lo aguardaría pero sin posibilidad de rehusar la oportunidad de pasar el Año Nuevo en Brasilia pues es demasiado grande lo que está en juego. Brasil es el principal mercado para el gas natural de Bolivia desde hace un cuarto de siglo y aún cuando el país ahora tenga que negociar nuevos contratos con los estados e industrias consumidoras en vez de hacerlo con un solo interlocutor (Petrobrás no es más monopolio),  mantener satisfechos a los clientes es vital, aunque contrario a la lógica que hasta hace poco prevalecía entre los líderes bolivianos. Al rayar el nuevo año empezará una nueva forma de jugar en la diplomacia de los dos países, que comparten más de 3.400 kilómetros de frontera. Las preferencias del nuevo gobernante respecto a sus vecinos del hemisferio estaban claras a pocos días de su posesión: ¨desinvitó¨a Maduro, excluyó a Cuba y canceló la invitación al nicaraguense Daniel Ortega. El Socialismo del Siglo XXI tenía a Evo Morales como único representante en las ceremonias de posesión. (Ver la entrada siguiente).

El 10 de enero marca otra fecha crítica en las relaciones interamericanas. Ese día expira el mando que tomó Maduro y, con gran  parte de la opinión internacional adversa, pretende haber ganado las elecciones hace solo unos meses para una Asamblea Constituyente en las que participó solamente una fracción opositora, la liderizada por Henri Falcón, de tendencia social-cristiana. La abstención bordeó el 60%, una de las más altas de la historia venezolana. Maduro, de dudosa legitimidad pues fue designado a dedo por el comandante Chávez cuando el líder venezolano agonizaba bajo un cancer que no consiguió contener, buscaba su reelección. La elección constituyente, en contraste con la que se celebraron días antes para designar a un nuevo Poder Legislativo, tuvo una participación esmirriada, visible por la limitada afluencia ciudadana a los centros de votación. Los centros electorales debieron cerrar temprano a causa de la poca concurrencia. En cambio, los electores para renovar el Poder Legislativo pocos días antes concurrieron en masa y los centros de votación cerraron tarde.

No obstante, Maduro entorpeció cuanto pudo las funciones de la nueva legislatura y magnificó los poderes de la ANC pero tampoco logró avances significativos en sus metas de neutralizar a la oposición. Al contrario, irritó  aún más a los críticos de su gobierno que, en el exterior, ganaron una vanguardia poderosa con el Grupo de Lima, que le planteó jaques sucesivos y sin matiz de ningún tipo ahora lo designa  ¨dictador¨. Ninguno de los 12 países que conforman ese grupo asistirá a las ceremonias del 10 de enero y sus cancillerías estarán atentas a los desplazamientos de los escasos países amigos de Maduro. El grupo ostenta una simpatía ostensible de países de la Unión Europea y de Estados Unidos, que no disimulan su desagrado con Maduro. Ese desagrado tiende a ser cada vez menos tenue con los amigos del dictador.

Nicaragua también ¨desinvitada¨

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Este domingo, el presidente electo de Brasil Jair Bolsonaro, quien jurará al cargo el 1 de enero, decidió ¨desinvitar¨ a las ceremonias de inauguración en Brasilia al presidente de Nicaragua Daniel Ortega. La decisión configura una secuencia de ¨desinvitaciones¨ que afecta también a Cuba y Venezuela, y reafirma la alianza estrecha del nuevo presidente brasileño con los Estados Unidos y su presidente Donald Trump.

Las ¨desinvitaciones¨ (retiro de la invitación ya cursada) subrayan  la política exterior que seguirá Bolsonaro, equidistante de la que abrazan los países ¨desinvitados¨, que militan en el Socialismo del Siglo XXI  que, con apoyo  cubano, puso en marcha el fallecido comandante Hugo Chávez Frías a comienzos de siglo.

La noticia circulaba profusamente en las cancillerías de la región y en las redes, que subrayaron la declaración del futuro canciller Ernesto Araujo en su cuenta twitter, en la que anunciaba el marginamiento de Nicaragua de las ceremonias de posesión.  El diario nicaraguense La Prensa, anunció que Ortega  no será recibido por la nueva autoridad brasileña debido a las violaciones a los derechos humanos cometidas por régimen nicaraguense contra sus ciudadanos.

Los tres países excluidos forman, junto a Bolivia, el bloque socialista Siglo XXI del continente.

La cancillería brasileña cursó, inicialmente, invitaciones a todos los países con los que mantiene relaciones diplomáticas. Pero, a pedido de las autoridades entrantes, retiró las invitaciones a Venezuela y Cuba. Este domingo amplió el retiro a las autoridades de Nicaragua.

Constitucionalismo abusivo

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Recomiendo leer el siguiente artículo de la politóloga Susana Seleme Antelo sobre las controversia que se ha instalado en Bolivia en torno a la reelección consecutiva de Evo Morales y su vicepresidente Álvaro García. El título del artículo es el consignado arriba.

Susana Seleme Antelo El Día. Santa Cruz de la Sierra 20.XII.18

Bien decía Moisés Naím que “La principal amenaza política para América Latina no es el populismo, es el continuismo. Es el intento que hacen los presidentes, apenas llegan al poder”. Ha sido una epidemia: Costa Rica (2003), Nicaragua (2009), Honduras (2015) y Bolivia (2017) Sabíamos de la existencia de Roberto Viciano Pastor, catedrático de la Universidad de Valencia, pues fue asesor en la redacción de la Constitución Política del Estado (CPE), entre agosto de 2006 y diciembre de 2007. Más de 10 años después, volvemos a saber de él, pues junto a su colega Gabriel Moreno González elaboraron un trabajo titulado “Cuando los jueces declaran inconstitucional la Constitución”.

Los autores estudiaron y compararon las sentencias constitucionales de los países mencionados para favorecer la reelección presidencial indefinida. Sostienen que es una “ola que no viene precedida de la voluntad constituyente o del ejercicio legítimo del poder de reforma constitucional, sino de un ‘constitucionalismo abusivo’”. Con ello, esos magistrados declaran la “inconstitucional de la Constitución”.

El texto desnuda la patología antidemocrática que cometieron los del Tribunal Constitucional (TC) en Bolivia amparados en un supuesto derecho humano de Evo Morales a una elección indefinida, e incurrieron, en un despropósito interpretativo del Art. 23 del Pacto de San José de Costa Rica. Sobre esa base, ambos catedráticos analizan el fallo 084/2017 del TC boliviano que dio luz verde para que Evo Morales y Álvaro García presentasen su cuarta candidatura a las elecciones de octubre de 2019*.

Afirman que esa sentencia, cae en “un fraude interpretativo”, por permitir la reelección pese a la “existencia explícita, de su prohibición en la Carta Magna”. Se refieren al Art. 168 de la CPE que estipula solo una reelección continua, o solo dos mandatos consecutivos. Al comparar la sentencia del TC de Bolivia, con las de Honduras y Nicaragua, detectaron que tienen en común “una confusión doctrinal y una errónea interpretación de categorías teóricas inadecuadas… además, de la asunción hipertrofiada de funciones impropias a la naturaleza y fines de la justicia constitucional”.

Viciano Pastor y Moreno González sostienen que la sentencia del TC boliviano es “bastante caótica en lo referente” a la razón suficiente, pues salta “desordenadamente de unas consideraciones a otras”, que utilizaron jurisprudencia de forma tergiversada y un ejercicio de interpretación “abiertamente criticable y de inexistente fundamentación”. Añaden que el caso boliviano reviste especial gravedad porque la sentencia del TC se produce “después de que tuviera lugar un malogrado proceso de reforma constitucional, ad hoc, para eliminar la prohibición de reelección presidencial, que tuvo voto negativo mediante referéndum popular”. Los docentes aluden al Referéndum de 21 de Febrero (21F) de 2016. También afirman que, aunque la Constitución boliviana contemple la aplicación preferente de las normas más favorables de los tratados internacionales de derechos humanos, aquí “no cabe una interpretación pretoriana en sede local de la Convención Interamericana que sirva para soslayar la Carta Magna Nacional, sin apoyarse, siquiera mínimamente, en la posible jurisprudencia de la Corte Interamericana”.

Enfatizan en la gravedad del caso boliviano pues “el Tribunal Constitucional, utilizando de manera injustificada el control de convencionalidad y la cesión de jerarquía que establece la Carta Magna, ha terminado modificando explícitamente la configuración de los poderes del Estado y sus límites; hecho aún más grave por cuanto el pueblo boliviano, en uso de su soberanía, ya había sido llamado a referéndum para decidir sobre la reelección y había manifestado, inequívocamente, su rechazo”. Más claro que el agua clara: la Convención no dice que haya un ‘derecho humano a la reelección indefinida’, como afirma el TC boliviano, “ni existe sentencia alguna de la Corte de San José que así lo establezca”, sostienen los juristas españoles. Para ellos, la sentencia boliviana cae en “un fraude interpretativo”, ya que “el control de convencionalidad es utilizado torticeramente para justificar la interpretación… que nunca realiza, en ningún momento, la propia Corte Interamericana”. Los docentes ponen el acento en el 21 F cuando Bolivia dijo NO a la cuarta elección del binomio oficialista y en Art. 168 de la CPE.

En otras palabras, el binomio Morales/García desde la filosofía del Derecho y la Jurisprudencia está inhabilitado. Mientras tanto, las huelgas de hambre en todo el país suman, lo mismo que las crucifixiones. Son expresión de repudio y de inhabilitación social y política. A esas expresiones locales, se suman los países de la Unión Europea, Estados Unidos de Norteamérica, 20 expresidentes, y varios medios de prensa del mundo. * Unas previas elecciones primarias, en enero del próximo año, sacadas de la manga, como magos de la mentira y el abuso, le ha permitido al oficialismo inscribir su binomio en un proceso preelectoral de 10 meses, plagado de abusos y amenazas.

Caminos peligrosos

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La huelga de hambre  lanzada el 4 diciembre por un grupo de jóvenes en Santa Cruz, movilizados para revertirla decisión del Tribunal Electoral que habilitó al binomio oficialista Evo Morales-Álvaro García, ha empezado  crecer y multiplicarse.  El jueves tuvo un repunte mayúsculo con la incorporación al movimiento de unos cuarenta dirigentes del Comité pro Santa Cruz, con lo que superó el medio centenar el número de participantes del movimiento en la capital oriental.  También había piquetes de ayuno en Montero, Cochabamba (en un templo religioso) y en Tarija, en un local cívico.  En La Paz grupos cívicos que la semana anterior habían presentado un ultimátum para que el gobierno enganche su candidature en retro, anunciaban que el lunes se sumarían al ayuno.  El movimiento tendía a crecer y planteaba este fin de semana uno de los mayores desafíos al gobierno del Movimiento al Socialismo.

Los analistas apuntan al 11 de diciembre como un momento decisivo en la cruzada anti-prorroguista. Ese día, una multitud atacó al piquete de jóvenes que se  habían instalado frente al edificio del Tribunal Departamental Electoral.

El ataque precipitó una onda solidaria que contribuyó a al crecimiento del movimiento. El edificio, que sospechosamente carecía de guardia cuando solo tres horas antes estaba fuertemente custodiado por decenas de policías, fue saqueado y parte sus instalaciones incendiadas por la turba quelo invadió.  Los huelguistas, que perdieron una de sus carpas y colchones, se fueron al atrio de la Catedral Metropolitana, donde mantenían más visible al movimiento, con música y arengas de protesta para avivar el movimiento.

Los cívicos, encabezados por el presidente del Comité pro Santa Cruz, Fernando Cuéllar, incluso una docena de mujeres del Comité Cívico Femenino, se incorporaron al ayuno en la noche del jueves, con lo cual la plaza central de la ciudad parecía territorio ganado por  huelguistas, rodeados por la simpatía y curiosidad de los que por centenas acuden regularmente al lugar.

Lo ocurrido evocó los intentos de las autoridades por desbaratar la marcha de pobladores del Tipnis hace cinco años, que consiguió llegar hasta La Paz en medio de una multitud que los aclamó.

Para el viernes crecía la expectativa por las cartas que podría jugar el gobierno para frenar el movimiento. Una opción podría ser no hacer nada y dejar que el fenómeno crezca y, con el correr de los días, se apague.

La opción no era tranquila, especialmente por sus riesgos  politicos y ante la posibilidad de que crezca la onda expansiva e involucre a un número  incontrolable de adherentes, como ocurrió en 1977. A fines de ese año y comienzos del siguiente, la huelga de hambre que habían iniciado cuatro mujeres instaladas en el edificio del Arzobispado de La Paz , se expandió y se volvió  insoportable para el gobierno militar, que intervino los locales de ayuno y sofocó momentáneamente el movimiento. A los pocos días alzó las manos y dictó la amnistía irrestricta que reclamaban los huelguistas y acabó convocando a elecciones generales. Después vino el resto de la historia ya conocida: un golpe militar derribó al régimen, y luego otro golpe que desembocó en elecciones libres que perdió el gobierno. Por ultimo, el golpe de la dupla militar García Meza y Arce Gómez, derribada menos de un año después por una insurrección democrática generalizada A partir de entonces el país se encarriló por la senda democrática que, con altibajos, el país transita.

La opción de desbaratar las huelgas era también peligrosa, con el crecimiento del fenómeno y las consecuencias ¨boomerang¨ que acarrearía, en momentos en que el gobierno pierde simpatías.

La declinación del Socialismo Siglo XXI, del que el gobierno nacional es parte, fue patente el jueves cuando ocurrió la ruptura entre el español Podemos, que encabeza Pablo Iglesias, y el régimen de Maduro.  El apoyo de Podemos era uno de los pocos nexos que le quedaban a Maduro con el socialismo europeo.  La ruptura sonó también como advertencia para los gobiernos de corte semejante al de maduro en América Latina.