Uruguay

La izquierda repite en Uruguay, derecha se consolida en Honduras

Posted on

Con José Mujica, en Uruguay, se ha consolidado la izquierda que había instalado Tabaré Vasquez hace cuatro años. El presidente saliente había puesto a Uruguay en el mapa político mundial como parte de la llamada “izquierda moderna”, lejos de los vocingleríos de Chávez, realista en las relaciones con sus vecinos Brasil y Argentina y cauto con Estados Unidos. Con  el 52,5% de los votos obtenidos en la elección del domingo, la izquierda de ese calibre tiene cuatro años más en el gobierno. Al frente del espectro ideológico está Honduras, donde se impuso Porfirio Lobo, también con más del 50% de los sufragios ese mismo día, lejos de Elvin Santos, el candidato del presidente depuesto Miguel Zelaya.

Lobo puede contar con el reconocimiento de Estados Unidos,  Panamá, Costa Rica, México, Colombia y Perú. Aún se resisten a darle la mano los gobiernos de Brasil, Venezuela, Bolivia, Argentina, Ecuador y Nicaragua.  Pero nada indica que esta situación vaya a extenderse por demasiado tiempo.

Segunda vuelta en Uruguay

Posted on Actualizado enn

Será el 29 de noviembre y se medirán el candidato oficial del Frente Amplio José Mujica, ex combatiente guerrillero, y el  ex presidente (1990-1995) Luis Alberto Lacalle, del Partido Nacional. El Frente Amplio no logró este domingo la mayoría absoluta,  según proyecciones difundidas por tres encuestadoras. Habría perdido la elección sólo por pocos puntos porcentuales.  Según el sistema  informativo Telesur, de Venezuela,  el  candidato izquierdista logró el 49% frente al 39% de Lacalle. Ninguna otra información corroboraba el dato.

En la segunda vuelta valdrá la mayoría simple, lo que vuelve muy empinadas las opciones del candidato opositor, pero deja abierto el horizonte para una fuerte disputa politica.  

No había cifras oficiales disponibles hasta el momento de colocar esta entrada (21:00 de este domingo, 01:00 GMT del lunes).  Aparte de su valor intrínseco y de la tradicional influencia que ejerce sobre el cono sur continental la democracia uruguaya, los comicios tenían un valor importante para el equilibrio geopolítico del continente sudamericano, donde en los últimos años han predominado los gobiernos de izquierda.

El no haber conseguido la victoria en la primera vuelta es un revés para la izquierda en Uruguay y en la región, pero no es ninguna felicidad para Lacalle, quien tendría mucho camino que remontar. Hay que aguardar los resultados oficiales finales para tener una idea más clara de las posibilidades de los dos candidatos.

Se non é vero é ben trovato

Posted on Actualizado enn

Versión actualizada con reunión de Sauípe

Cuatro países de la UNASUR han expresado sospechas sobre la imparcialidad del informe de la comisión encabezada por el abogado argentino Rodolfo Mattarollo para investigar los acontecimientos en Pando, informó el  día 13 el diario O Estado de S. Paulo, citando fuentes de la cancillería brasileña. Si realmente hubo sospechas, ellas no emergieron en la reunión del grupo sudamericano en Sauípe. Esas  observaciones habrían herido gravemente al informe. Ninguna decisión del grupo puede pasar si no es con el consenso de todos sus miembros. Al cierre de la conferencia, el grupo que forman las doce naciones sudamericanas, más bien lo endosó, en una decisión cuyos entretelones tarde o temprano saldrán a la luz.

Las supuestas sospechas de los cuatro evidenciaban la fragilidad del grupo cuando sale de las ideas y aterriza en la realidad. Y, de verdad, nada substancial aprobó, salvo el respaldo al informe Mattarollo.

La de Pando fue una realidad terrible. El presidente Evo Morales procuró conseguir en la naciente organización un aval para su actuación. Lo consiguió con el informe, redactado tan a la medida de lo que el gobierno buscaba que ha sido repetidamente mostrado en la propaganda oficial. Este sesgo no le hace bien al grupo pues, al parcializarse ostensiblemente con una de las partes, refleja un papel de servidumbre a los gobiernos de turno. Algo muy distinto de lo que idearon sus progenitores el año 2000,  cuando el entonces presidente Fernando H. Cardoso convocó a sus pares del continente a reunirse en la capital brasileña.

El informe inauguró al grupo, que aún no es oficial pues varios parlamentos no lo han ratificado. En el grupo que supuestamente lo critica, se destaca Uruguay, amigo tradicional de Bolivia en su vieja disputa con Chile, ahora alejado de Argentina por la controversia sobre la instalación de industrias papeleras en la frontera común, en la que el ex presidente Néstor Kirchner tuvo papel protagónico. (Uruguay envió el vuelto oponiéndose a la designación de Kirchner como Secretario General del organismo. En Sauípe quedó demostrada la profundidad de las diferencias entre Uruguay y Argentina. El primero mantuvo el veto sobre Kirchner y su amenaza de romper con UNSUR si se imponía al candidato argentino.) Pero también era sorprendente la presencia de Paraguay, a cuyo presidente Fernando Lugo se creía alineado con los gobiernos de izquierda en el continente. Colombia y Perú tienen una actitud claramente equidistante a la de Morales, Chávez y Kirchner.

¿En qué falla el informe Mattarollo, ex militante redimido del Ejército Popular del Pueblo (ERP)? Algunos puntos:

No refleja la visión del “otro lado”, falla imperdonable en una investigación. Omite precisar las circunstancias de las muertes del Ing. Oshiro y otro funcionario pandino. El Art. 3 menciona 350 muertos en la era democrática, sin indicar si el número incluye a los caídos bajo Evo Morales. En el 4 es totalmente unilateral. Dice que quienes se oponían a la Asamblea Constituyente eran “secesionistas”.  Antes de decirlo tenía que haber leído y escuchado al presidente Morales retractándose y gritando ¡autonomía!

No habla de la concentración previa en Riberalta, ni de los “viáticos” prometidos a los asistentes a una supuesta reunión en Cobija,  ni de los cintillos coloridos que los partidarios del gobierno llevaban en los puños.  ¿Para qué?

También habla de un  “esquema de poder” organizado supuestamente por el prefecto Fernández. Es una acusación pesada que la comisión no se molesta en sustentar.

En suma, el informe es liviano, pero convenció a UNASUR. Pero, como dicen en Italia, se non é vero, é ben trovato. ¿Certo, Sig. Mattarollo?