Potosí

Potosí solitario

Posted on Actualizado enn

Potosí vivió este 10 de noviembre un aniversario solitario, sin la presencia de las principales autoridades gubernamentales en los actos cívicos.  Ni el presidente Evo Morales ni el vicepresidente Álvaro García Linera fueron a la Villa Imperial en el día más emblemático de la ciudad. Celebraba 200 años y la ausencia de los dos mandatarios no fue ningún bálsamo para los ánimos potosinos que estallaron en rebelión entre julio y agosto durante casi tres semanas. Los potosinos reclamaban mayor atención de las autoridades y solución a algunos de sus problemas infraestructurales elementales como un aeropuerto y carreteras que vertebren mejor a la región con sus hermanos del país.

El dirigente cívico Celestino Condori dijo en la TV que su región de todas formas celebraba el acontecimiento altivamente, llena de confianza en que avanzará con sus propias fuerzas y sus propios recursos. Estaba allí la directora del programa de PAT “No Mentirás”, Sisi Añez. Fue la primera vez que el programa fue dirigido desde fuera de Santa Cruz.

En los desfiles cívicos de este miércoles hubo de nuevo gritos sonoros en favor del federalismo. Los residentes potosinos en todo el país también, a su manera y en sus propias dimensiones, rindieron homenaje al departamento en torno al cual se fundó Bolivia y con el cual caló en todos los idiomas el dicho de “vale un Potosí”.

Sale Potosí, entra Oruro

Posted on Actualizado enn

Potosí vivió este lunes un día de alegría popular, con el retorno de sus delegados a la Villa Imperial tras haber logrado compromisos del  gobierno del presidente Evo Morales en torno a seis puntos que consideraba vitales y que dieron origen al movimiento cívico de mayor envergadura que ha enfrentado el régimen de Morales en los últimos años. Las autoridades departamentales decretaron para el martes una jornada de regocijo, dijo la TV

No eran conocidos los términos de los acuerdos logrados por el departamento al cabo de dos semanas y media de paro total. En algunos puntos, como el aeropuerto y una carretera dentro del departamento, probablemente tendrá que esperar. Habrá que aguardar y conocer el texto de los acuerdos para tener un  mejor juicio sobre los compromisos asumidos. Pero cualquiera que hubiese sido el resultado, es evidente que el gobierno, en última instancia, tuvo que ceder. Los potosinos le habian reclamado que fuese al lugar del conflicto, como él les habia enseñado cuando era el campeón de los bloqueadores. El presidente los desairó y no fue. Creyó que su fórmula de evadir el conflicto trabajaría de su lado.  Pero, en este caso, no fue así. Tuvo que ceder.

Aún peor, en el proceso puede haber perdido el cariño del departamento que más se jugó por él. Los dirigentes aseguraron este lunes que ni el presidente ni sus ministros serán bienvenidos a Potosí cuando  el departamento celebre su aniversario cívico, el 10 de  noviembre. Esta tarde los potosinos mostraron cómo han cambiado los ánimos políticos del departamento: en medio de las manifestaciones de celebración, fue quemado un muñeco que representaba a Morales. Los manifestantes pisotearon el rostro del muñeco, lo apalearon y, por último, le prendieron fuego en medio de una loca algarabía. Personalmente, nunca había visto escenas así contra el presidente. Menos aún contra un presidente que acaba de iniciar un segundo mandato tras haber sido electo, de acuerdo a datos de la Corte Nacional Electoral, con dos tercios de los votos ciudadanos. Las imágnes que mostró la TV exhibían multitudes felices con la que consideraban una victoria, pero que también, como lo demostraba el muñeco maltratado y quemado, hacían ver una rabia incontenida. Gritaban el estribillo que durante décadas ha caracterizado a las marchas sindicales y de organizaciones de izquierda en el mundo de habla castellana: el pueblo unido, etc. Y a los gritos, seguían otros de repudio al gobierno y la repetición sonora del que ha marcado su rebelión: “Potosí Federal”.

Una acción tiene una reacción, dicen las leyes de la física. Y la otra parte en disputa, que permaneció callada hasta este lunes, en la tarde inundó las calles por miles. Para protestar, pues Oruro considera que el gobierno se ha parcializado con Potosí. A los orureños, al parecer, no les agradó la perspectiva de que se levanten dos fábricas de cemento en la zona en disputa, donde hay ricos yacimientos de piedra caliza que Oruro consideraba sólo suyos. Oruro también quiere caminar hacia el “vivir bien”   que proclama la nueva CPE para todas las naciones  englobadas en Bolivia, aunque la mayoría del país desconozca cómo y en base a qué se llegará a esa meta, ideal de la humanidad al que pocas naciones han conseguido aproximarse.

De ellas, ninguna está en el reducido número de países comunistas que figuran como amigos de Bolivia. Los potosinos festejaban esta noche el fin de una pesadilla que esperan que no vuelva a ocurrir. Y cabía preguntarse si los orureños no estaban inaugurando una nueva vuelta, remachando la idea de que también en las regiones altiplánicas de Bolivia hay conflictos y que los llamados movimientos sociales no tienen mandos absolutos.

Violencia estalla en Potosí

Posted on Actualizado enn

La violencia estalló en Potosí este mediodía del domingo en la ruta entre Potosí y Sucre. Los transportistas retenidos en una zona de bloqueo en el trayecto hasta y desde Potosí decidieron romper del cerco del bloqueo vigente desde hace 16 días y, en el intento de detenerlos, estalló una refriega. Entre las bajas hay un trabajador minero que bloqueaba la ruta y que voló su mano al intentar manipular una carga de dinamita que estalló al lanzarla.

Las versiones han sido confusas durante toda la tarde. La violencia parece haber resultado del nerviosismo imperante entre los transportistas, al cabo de dos semanas y media  de inmovilidad, y de los bloqueadores, que en el momento en que empezó la refriega eran mujeres en su mayoría y el celo de los bloqueadores por mantener el cerco. Algunos temen que la violencia sea un aviso de lo que ocurriría si las exigencias potosinas no fuesen conducidas a un final que satisfaga las expectativas de la población. No se sabe si las bajas son de un solo lado o de ambos.

La refriega a  pedradas y dinamitazos, ocurrida mientras dirigentes potosinos negocian con autoridades del gobierno soluciones para demandas resumidas en seis puntos,  tuvo lugar en el lugar denominado La Garita San Miguel, a unos 15 kilómetros de Potosí, sobre la ruta hacia Sucre. Las negociaciones se llevan a cabo en Sucre, desde el viernes, cuando los dirigentes potosinos accedieron a reunirse con cinco ministros del gobierno tras la negativa de las autoridades de trasladarse a la Villa Imperial. El estallido de violencia determinó una suspensión de las negociaciones, que serían retomadas el lunes.

Hasta la medianoche del domingo para lunes se desconocía si la huelga indefinida declarada en el departamento desde el mes pasado todavía continuaba.  Los potosinos demandan un reconocimiento oficial a la jurisdicción de Potosí sobre una zona fronteriza con Oruro supuestamente rica en minerales, y en piedra caliza que sería la base para una industria cementera. También reclaman un aeropuerto que permita el transporte aéreo con la ciudad. Este punto sería uno de  los más difíciles por razones geográficas, pues no existiría un área adecuada próxima a la ciudad sobre la cual construir  una pista de aterrizaje.

La violencia del domingo puede poner en jaque el ambiente pacífico que se esperaba como garantía de continuidad en las negociaciones entre los dirigentes cívicos y los representantes del gobierno.

Potosí: Primeras horas de diálogo

Posted on Actualizado enn

Sin el presidente Evo Morales, los dirigentes potosinos iniciaron esta noche un diálogo con cinco  ministros del gobierno en medio de esperanzas de que en las próximas horas se alcance una solución para los seis puntos que plantearan, desde los límites con Oruro hasta la construcción de un aeropuerto moderno. El grupo ministerial lo consituían los titulares de Finanzas, Educación, Autonomías, Secretario General de la Presidencia, acompañados de la  vice ministro de carreteras.

El paro general  que llevaba ya 16 días continuaba, pero con un respiro para que los habitantes de la Villa Imperial puedan abastecerse de vituallas y, eventualmente, para algunos días los que tuviesen oportunidad y medios para hacerlo. Era difícil determinar si los seis puntos serían resueltos y si el gobierno estaría en condiciones de lograrlo. El más complejo era el de los límites entre los dos departamentos y las industrias que se instalarían en base a los recursos naturales de esa región en particular. Oruro no está dispuesto a ceder. Pero no menos difíciles eran las demandas que requerirán de esfuerzos materiales y presupuestarios. Los tiempos ya no son más de bonanza de recursos ni los gobiernos extranjeros ni las instituciones multilaterales abren sus carteras con la facilidad de antes. Venezuela, de donde solían llegar recursos a pedido, vive su propio drama de restricciones económicas.

Más difícil aún será para el gobierno restablecerse en el departamento minero que fue el sustento económico de la nación ahora plurinacional durante gran parte de su vida independiente y que en la última elección le dio al gobierno social-indigenista casi el 85% de los votos de la región. El período de luna de miel se agotó. Habrá un próximo Potosí?

Los potosinos acordaron dejar de lado la exigencia de que se hiciera presente el presidente Morales durante las reuniones, que no tienen un plazo determinado. Pero era evidente que el cansancio al cabo de días interminables de paro les estaba pasando factura. “Estamos aquí por mandato de nuestro pueblo”, dijo el dirigente potosino principal, Celestino Condori tras protestar porque, según dijo, varios otros dirigentes no habían logrado ingresar al recinto. De todos  modos, insistió en que la variedad de la representación de su departamento desmentía la acusación del gobierno de que el movimiento del que son parte es político. Los ministros replicaron que se había acordado que ingresarían solamente unos 70 potosinos para evitar que la sala fuese colmada y la presencia de más personas hiciese físicamente imposible realizar la reunión.

Un dirigente puso en aprietos a los ministros al hablar en quechua y aymara y recordarles que, por mandato constitucional, esas eran también lenguas oficiales. Pero para tranquilidad de todos, habló casi todo el tiempo en un castellano bastante bueno. Delegados de Oruro también estaban discretamente presentes.

Esta noche también, sin embargo, no era fácil anticipar si en la ronda que se inicia habría epílogos felices para los temas que llevaron al conflicto, que ha dejado grandes heridas en el departamento potosino y que ha puesto en evidencia los  limitaciones de la gestión administrativa del gobierno.

La ronda inicial fue transmitida sólo por la TV Boliviana, canal 7, canal oficial del gobierno. Un par de horas antes, la directora administrativa de Canal 7, la periodista Leila Cortés, había denunciado que su corresponsal en Potosí se encontraba prácticamente en la clandestinidad y que debido al hostigamiento del que era objeto no que lograba cubrir lo que ocurría en la Villa Imperial. Potosí.  Del tema no se habló en la sesión inicial.

Potosí y Oruro: Al rojo vivo

Posted on Actualizado enn

Actualización: No hay diálogo mientras el Presidente Morales no presida reunión en Sucre

Ministros del gobierno, encabezados por el de Autonomías, Carlos Romero, intentaron dar inicio a las reuniones de Sucre y llegaron a proponer tres comisiones: limítrofes, Karachipampa e infraestructura. No lo consiguieron. Los delegados potosinos, con  Celestino Condori a la cabeza, dijeron que no habría tal diálogo mientras no apareciese en la reunión el presidente Morales para escucharlos. No apareció. Canal 7 transmitió durante unas dos horas los forcejeos verbales entre los ministros y los delegados, que se turnaron para hablar: reprocharon duramente a los ministros; les dijeron que eran derechistas y que no le decían la verdad a su presidente. Condori les dijo que les hablaba con “la rabia y la decepción de mi pueblo” y agregó: “…una autoridad no debe tener miedo”. Otro dirigente potosino les dijo que ellos exigían la presencia del presidente siguiendo las enseñanzas que él les había impartido durante los bloqueos que realizaban contra los “gobiernos neoliberales”: forzarlos a discutir en el lugar del conflicto. El más sereno y más articulado de los ministros -Romero- fue el más abucheado. Les recordó a los delegados que ninguno de los ministros era de la derecha y que la huelga general indefinida era una medida confrontacional y conspirativa. Y refregó algo que ciertamente no fue del agrado potosino:  Quiénes los apoyan públicamente? Los comités  cívicos de Santa Cruz y de Tarija. “No somos sus enemigos”, exclamó. Les recordó que  los ministros trabajaban 15 horas al día, siete días de la semana, 30 días al mes y 365 días al año y con salarios reducidos para cumplir objetivos para el pueblo que eligió al gobierno . Los dirigentes, que formaban un grupo de unas doscientas personas, no se inmutaron y le preguntaron reiteradamente: Cuándo vendrá Evo?  Ellos mismos se dieron la respuesta y anunciaron que permanecerán en el local donde se desarrollaba el encuentro -en el que también había una delegación orureña- en huelga de hambre hasta que llegue el presidente. Es decir, de la anunciada reunión salió un nuevo piquete de huelga de hambre.

Hablaba Condori y replicaba algunas afirmaciones de los ministros, cuando la TV Boliviana suspendió sus transmisiones anunciando que el diálogo había comenzado. No era cierto. Por lo menos en ese momento, no había diálogo pues los potosinos insistían que el presidente se hiciese presente. Y cuando menos hasta entonces, las imágenes de la TV habían sido una plataforma valiosa para los líderes potosinos, que proyectaban hacia el país -pues otros canales tomaban la imagen y el sonido del canal oficial- las posiciones de su departamento y zarandeaban verbalmente a los ministros que los soportaban estoicamente. Otros veces, en tiempo de elecciones, iban a Potosí tres y cuatro veces por semana, dijeron a sus interlocutores.

La situación no era halagueña para nadie. Parecía que el nudo gordiano a cortar en el encuentro era sólo la presencia del presidente Morales. A partir de ahí, todo podría encaminarse. O descarrilarse del todo.

Los delegados de Oruro observaron, prudentemente, en silencio, el ajetreo.

-0-

En Potosí, los gritos y denuestos contra el presidente Evo Morales subieron de tono este jueves, mientras en Oruro la gente empezó a fastidiarse con  la persistencia del conflicto y sus dirigentes cívicos dieron plazo hasta el domingo para que el gobierno lo resuelva…ratificando las posiciones orureñas en la región. La actitud de los dirigentes cívicos de Oruro puso en evidencia el dilema en que se encuentra el presidente y para el cual no aparece una salida inmediata. Las huelgas de hambre pululan en la Villa Imperial y en Santa Cruz (al son de guitarras y del huayño “Potosino Soy”), al igual que en Cochabamba y La Paz. En Cochabamba el ex vocero presidencial Alex contreras anunció que también se sumaría al ayuno, a favor de Potosí, su departamento natal (Radio Fides).

Oruro no tiene todavía quién le ayune, por lo menos fuera de su capital, pero sus dirigentes escuchados por los canales de TV se mostraron seguros de poder demostrar que la zona en disputa, al parecer rica en minerales y roca caliza, pertenece a su departamento, que está en “emergencia”.

El presidente Evo Morales por fin, en el décimo sexto día de bloqueos y de huelgas de hambre con más de 2.000 participantes en Potosí, habló y acusó al MNR, al MIR, UCS y a sus enemigos políticos incrustados en movimientos cívicos, de haber promovido el movimiento. “Una reivindicación se convierte en conspiración contra este proceso” que él encabeza, dijo. “Qué culpa tiene el Evo de estas diferencias limítrofes… Probablemente vienen desde hace 185 años”, dijo. “Lo que quieren es desgastar al Evo Morales como sea”.

Entretanto, una comisión de dirigentes potosinos en unas cuarenta movilidades (Cadena A) llegaba a Sucre paran reunirse con el presidente y ministros del gobierno. Pero la reunión parecía herida de muerte pues los potosinos exigían la presencia del Primer Mandatario, que al cerrar la noche del jueves no aparecía en la capital. Celestino Condori, el principal dirigente cívico, tuvo dificultades en salir ante la presión de la multitud, ante la que, al final, aseguró que todos los delegados retornarían a Potosí si el presidente Morales no se hacía presente en Sucre.  Es posibilidad estaba muy distante y el conflicto sólo parecía crecer.

Potosí: Dos semanas

Posted on Actualizado enn

El conflicto de Potosí ha estado agravándose cada vez más. Este 11   de agosto, residentes potosinos se ubicaron en la Plaza 24 de Septiembre de Santa Cruz en el area de la brigada parlamentaria e iniciaron una huelga de hambre. Algo parecido ocurría en La Paz y otras ciudades. Lo que comenzó con un movimiento cívico de protesta por la desatención del departamento, el tercero de Bolivia en extensión después de Santa Cruz y Beni, se ha extendido por todas las fibras de la región, inclusive los ayllus. Uyuni, Uncía, Tupiza, también han suspendido labores y están en huelga indefinida.

Los dirigentes en ayuno en Santa Cruz gritaron por primera vez en la ciudad oriental el “Potosí Federal” que ahora resuena en todos los confines del departamentlo minero. “Qué significa, qué cambia, les pregunto la directora del programa No Mentirás: Queremos administrar los recursos impositivos que genera nuestro departamento, respondió una de las entrevistadas. Un ejemplo: Sólo en minerales, las ventas potosinas sumaron mil millones de dólares el año pasado,casi igual o más que el gas. Claro que -y en ambos casos- es una situación coyuntural. Pero los departamentos no quieren ver pasar el tren de la bonanza ante sus ojos sin lograr traducirla en progreso tangible. Celestino Condori, el máximo dirigente cívico potosino,dijo que esperaba que no hubiera excusas para no asistir a Sucre por parte del gobierno.

El gobierno no da el brazo a torcer,  nada extraño en un régimen algunos de cuyos dirigentes que admiran el centralismo de las economías que ya pasaron a la otra vida bajo el comunismo soviético. Hasta este miércoles no enviaba ministros a la convulsionada capital y el presidente continuaba poseído por una mudez total respecto a Potosí. El principio de acuerdo que el martes parecía iluminar el camino para una solución,  se derrumbó cuando la delegación potosina que iba a Potosí a condición de que una delegación de Ministros se hiciese presente en la Villa Imperial percibió que el gobierno no enviaría a sus representantes a Potosí y ordenó el repliegue e intensificación de la huelga. Ahora  aténganse a las consecuencias, dijeron por radio (Fides) los dirigentes cívicos.

El movimiento había tomado el martes una decisión: Que venga el propio presidente Morales a Potosí.

Pero en la noche las cosas cambiaron: Potosí cedió y decidió enviar su delegación a Sucre.Pero siempre que los ministros estén presididos por el presidente Morales.

Probablemente no sea una condición indoblegable. Pero el gobierno tiene que realizar algún gesto y enviar a algunos de sus ministros a apagar el fuego en Potosí. Ha perdido la confianza de ese departamento.  Ahora no puede volverlo su enemigo acérrimo irreductible o un bastión opositor de magnitud dentro de sus propias filas. Ha cobrado valor la expresión “hasta las últimas consecuencias”.  Cuando esas “últimas consecuencias” empiecen a manifestarse tal vez sea tarde para la acción.

Entretanto, varias poblaciones del interior de Potosí, entre ellas Uncía, Uyuni y Tupiza  han decidido plegarse activamente al  movimiento, a favor del cual ya hay más de 2.000 personas en huelga de hambre en el departamento, con piquetes y manifestaciones de apoyo incluso en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.

Potosí: Décimo primer día

Posted on Actualizado enn

El gobierno afirma que no está parcializado con Oruro, la tierra natal de Evo Morales. Los ayllus del norte de Potosí,  aquellos donde en mayo fueron asesinados cruelmente cuatro policías y que han declarado su región una “zona roja” con el ingreso vetado a toda autoridad a la que se encomiende investigar el cuádruple  crimen, se han declarado fuerza aparte del movimiento cívico y sus dirigentes. Se desconoce qué razones mediaron para que los ayllus asuman una posición adversa a gran parte del departamento.  Los ayllus plantearon que el prefecto Félix González se traslade de Potosí hasta los ayllus, los cuales asumirían la representación del departamento en una negociación que se daría con sus equivalentes en Oruro.

El gobierno descartó toda mediación en el conflicto. En palabras del ministro Carlos Romero. “No tiene sentido mediar. Se media cuando una de las partes no quiere dialogar y (en este caso) el gobierno ruega para que haya diálogo”, dijo, pero subrayó que para hacerlo deben suspenderse las medidas de presión. Con la posición de los ayllus, parece resquebrajarse la unidad potosina, hasta ahora solitaria y con apoyos verbales de otros departamentos. Romero negó la versión creciente en Potosí de que el gobierno y el presidente Morales se hubiesen parcializado con Oruro.  Ver la versión digital de La Prensa, pues aparte de la negociación directa entre ayllus de los dos departamentos, plantean casi todos los demás puntos que proponen los cívicos. Celestino Condori, principal dirigente cívico, negó que los ayllus potosinos le hubiesen planteado trasladarse a aquellas zonas para sumarse a la negociación.

El planteamiento de los ayllus potosinos va más allá y, de acuerdo con El Deber, sugiere la departamentalización del norte de Potosí, un punto volátil en extremo capaz de generar alarma inmediata en los demás departamentos. Entretanto, el conflicto puede metastizarse con grupos de potosinos y simpatizantes en otros lugares fuera de Potosí también en huelga de hambre desde las últimas 48 horas. Lo subrayan La Razón y, separadamente, Los Tiempos. Los principales focos de ayuno fuera de Potosí están en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.

Las huelgas de hambre se multiplicaron el domingo y se calculaba que había más de 1.000 personas en ayuno sólo en la ciudad de Potosí.

La situación ha llegado a extremos. El propio defensor del Pueblo, escogido por el Movimiento al Socialismo (MAS),  Rolando Villena, pidió al gobierno que organice una comisión y que vaya hasta Potosí.

Potosí: Décimo día

Posted on Actualizado enn

Al cumplirse el décimo día de  movilización, huelga general y bloqueo de caminos en el departamento de Potosí  crece entre los potosinos la sensación de que el gobierno del presidente más votado por ese departamento no le presta oídos y lo ignora. No se ha sentido ningún contrapeso capaz de desmentir esa convicción o cuando menos de aminorarla. En Potosí no aparece el gobierno nacional en ninguna parte.  Eso puede ser fatal para el respaldo casi unánime del que el gobierno gozaba en la región que sostuvo a Bolivia (y a la corona española)  durante siglos. De una u otra manera, todos los demás departamentos están observando atentamente lo que ocurre en Potosí.

La magnitud del problema que el gobierno tiene al frente fue dramatizada por el Ministro de Autonomías, Carlos Romero, al anunciar que “Oruro también está en emergencia”. El ministro negocia hasta ahora sin interlocutor, como un actor sin público desde los albores del conflicto. Lo menos que podía esperarse en estos días de aniversario patrio era un conflicto de la magnitud que ahora enfrenta a dos departamentos.

Romero reiteró su iniciativa para reunir en Sucre a los dos departamentos. Fue la enésima vez que pidió a los dirigentes potosinos trasladarse hasta la capital constitucional para discutir con sus pares orureños los problemas limítrofes departamentales y otros que han dado lugar al conflicto. El pedido de negociar continuaba cayendo en saco roto también por enésima vez.

El presidente Evo Morales también reiteró su silencio en torno al problema. No había  dicho una sola palabra pública hasta pasada la medianoche de sábado para domingo pese a haber hablado de casi todo estos días, desde que volvió del exterior donde recibió un doctorado Honoris Causa. Los sociólogos y los historiadores tendrán un problema por descifrar cuando les toque abordar este problema en particular y dar luces a su audiencia sobre lo que ocurrió en Potosí entre fines de julio y agosto de 2010. Por qué?  Una realidad es que han pasado demasiados días, entre ellos la fiesta cívica nacional, y el problema no se ha apaciguado. A estas alturas, será difícil un arreglo que devuelva  rápidamente la armonía de Potosí con el gobierno y el departamento vecino y la restablezca en los niveles previos al conflicto.

Un hecho importante es que el movimiento potosino está ahora encabezado por su gobernador,  Félix González Bernal, quien está en huelga de hambre y ha dicho que ha cortado la comunicación con sus colegas de partido, el Movimiento al Socialismo, pues siente que lo han abandonado.

Ahora se puede afirmar que todo Potosí está levantado. Hay entre 200 y 300 personas en ayuno en más de 30 piquetes en la Villa Imperial, según los informes que llegan de Potosí. Al bloqueo de caminos se agrega la toma y cierre del aeródromo (Potosí sólo tiene eso), lo que agrava la situación de un número determinado de turistas, que no consiguen salir de la ciudad bloqueada. El grado de tensión al que se ha llegado no había ocurrido en los últimos cinco años. El diario La Patria, de Oruro, destacó en su principal titular del sábado que los festejos del Dia de la Patria habían resultado amargos ante la inclusión de Bolivia por parte de Estados Unidos entre los países que no cooperan o cooperan mínimamente en la lucha contra el narcotráfico y por causa del conflicto en Potosí.

Potosí en Rebelión: Noveno día

Posted on Actualizado enn

Actualiza con sesión de honor en Santa Cruz

Potosí salió de nuevo a las calles,  aún más masivamente que a comienzos de semana. Hoy, en el Día de la Patria, salieron unos 120.000 potosinos, de la ciudad y las provincias que llenaron treinta cuadras de la ciudad (Radio Fides) e hicieron tronar el ambiente con el grito de “Viva Potosí”y “Potosí Federal”.

La rebelión lanzada por Potosí corría camino abajo con una amenaza de radicalizarla hasta lograr que el gobierno vaya hasta el departamento y negocie, de cara a los potosinos, seis puntos, entre los cuales sólo uno se refiere a la jurisdicción departamental sobre el cerro de Coroma, cuyas riquezas, especialmente caliza, la región espera convertir en industrias que generen trabajo. Los otros cinco se refieren, a un aeropuerto internacional, carreteras asfaltadas y al complejo minero-metalúrgico de Karachipampa.

La caminata recibió el nombre de “Marcha de la rebeldía”, que marca las graves roturas del idilio entre el gobierno del presidente Evo Morales y la población de ese departamento que, hasta no hace muchas décadas, cargó con la responsabilidad de sustentar la economía boliviana. La jornada fue testigo de la intensificación del conflicto. Una muestra de la gravedad que va adquiriendo la situación se dio cuando un grupo de manifestantes tomó a dinamitazos y pedradas el aeropuerto de la ciudad. No hubo heridos ni daños de consideración, pero la toma cerró el nudo de aislamiento en que se encuentra la urbe. La franja de aterrizaje, sobre la que fueron colocadas piedras para evitar su uso, es solamente para aviones pequeños, y es utilizado principalmente por avionetas que realizan servicios turísticos (viajes al Salar de Uyuni).

El movimiento estuvo presente en los actos de homenaje al aniversario patrio. En Santa Cruz, el Presidente del Comité Cívico, Luis Nuñez, y el Prefecto Rubén Costas, manifestaron solidaridad con los potosinos. En Sucre, el arzobispo oró para que Potoí alcance una solución pacífica a sus reclamos.

La jornada no fue la más feliz en los 185 años de Bolivia. Ha sido una jornada tensa, no solamente por lo que ocurre en Potosí. Hay múltiples razones, perennes muchas de ellas, a las que se suma el declive de las expectativas que surgieron con el gobierno de Morales. El cardenal Julio Terrazas presidió el Te Deum y en su homilía demandó unidad. No estaba presente ni el presidcente Evo Morales ni el Viceporesidente García Linera. Elpresidente del Comité  Cívico, Luis Nuñez, rindió homenaje a la bandera cruceña, cuyo despliegue, al final, fue autorizado, al igual que las ocho demás banderas del país.

No ocurrió lo mismo en la sesión solemne de la Asamblea Legislativa, en los predios de la Feria Exposición de Santa Cruz. Dos banderas presidían el fondo del escenario, la boliviana y la whipala. En la sesión, atestada de invitados, entre ellos las principales autoridades cruceñas y sus líderes empresariales, habló primero el vicepresidente García Linera, para disertar sobre el proceso independentista en el que yacía la idea de la plurinacionalidad boliviana, y luego el presidente Morales. Ninguno de los dos hizo mención directa a los problemas que han sacudido las raíces del gobierno, especialmente el que bulle en Potosí. El presidente Morales calificó la llegada de los españoles al hemisferio como una “invasión” y, más después, al hablar del período político que vive Bolivia, dijo que los partidos y organizaciones sociales no deberían interferir en las labores de los alcaldes y gobernadores electos (aplausos generales, y visible la satisfacción del prefecto y alcalde cruceños). Identificó los males contra los que debe luchar su gobierno en esta etapa: contrabando, narcotráfico y falta de inversión. Propuso que capitales bolivianos, cruceños en particular, se unan a la cruzada industrializadora que proyecta lanzar, pero no ofreció detalles. En su criterio, “se terminó la confrontación y ahora viene la integración”.

Un detalle que me pareció interesante: durante el himno nacional, en la inauguración de la sesión, García Linera cantó con el puño derecho en alto;  Morales, con la mano sobre el pecho. Otro hecho interesante: ninguna autoridad nacional, ni el presidente ni su vicepresidente, desfilaron en la apertura de los actos celebratorios, en la Plaza Principal de Santa Cruz, antes del Te Deum, del que las dos máximas autoridades estuvieron ausentes. Morales salió del lugar y dio una conferencia de prensa tras firmar un documento por el cual se asignaban las tierras que la empresa india Jindal requiere para iniciar operaciones en Mutún. Pero no abordó ni se supo que le hubiesen preguntado sobre el conflicto de Potosí. Poco antes, grupos de jóvenes habían logrado plantar un mástil con la bandera de Santa Cruz, cuya presencia en esa parte de las ceremonias en las que no estuvo presente la whipala, había sido negada por los organizadores, locales y del gobierno.

Potosí: Octavo día – Surco: Cuarto día

Posted on Actualizado enn

Potosí vivió la víspera del aniversario nacional aferrado a las demandas con las que inició el movimiento más prolongado y militante contra políticas del gobierno que registre su pasado reciente. No aparecen mayores luces al final del túnel. Para el departamento sobre cuya riqueza emergió Bolivia y consolidó su independencia, este 6 de agosto será una jornada incompleta.  Por lo visto, Bolivia llegará a su 85 cumpleaños con Potosí escindido y preparado para realizar sus propias marchas y llevar adelante lo que sus gritos del combate han lanzado.

El camino sigue oscuro, pero estaban en curso algunas medidas para aliviar ocho días de aislamiento. Se aguardaba la apertura de un período de dos horas para que puedan ingresar –no salir- vehículos que debían llegar a la capital y al departamento. Las palabras apaciguadoras del presidente García Linera (hay proyectos en marcha y en 180 días puede discutirse y aprobarse una ley que señale el camino para resolver las diferencias limítrofes departamentales) pueden tonificar las señales todavía débiles de un proceso reconciliador.

Celestino Condori, el presidente del Comité Cívico de Potosí, habló en PAT (No Mentirás), para reafirmar que su departamento estaba “de pie” y anunció que los dirigentes no negociarán en otro lugar que no sea Potosí. Sobre todo, dijo, está en completo desacuerdo que se quiera sólo negociar un aspecto –el limítrofe con Oruro.  Dio una luz: negociaciones tanto en Potosí como en Oruro, y al recordar que los reclamos potosinos son de larga data,  pidió que su departamento sea reconocido como hijo legítimo de Bolivia, “no como entenado”. En principio, los festejos se reducirían a una marcha por la ciudad.

El senador Fidel Surco debía haber iniciado las actividades para las cuales pidió licencia de quince días hábiles: preparar su defensa ante el episodio del lunes que ha puesto en entredicho  su liderazgo dentro del MAS y del gobierno. No hubo comentarios ni reacciones inmediatos a las declaraciones del carpintero que fue testigo del episodio y que aseguró que quien conducía el vehículo era el propio Surco, no el chofer de la movilidad.

En Santa Cruz la marea empezaba a picar: dirigentes universitarios reclamaron por qué no se iba a desplegar la bandera de Santa Cruz en la ceremonia pública del aniversario patrio, mañana 6 de agosto. Sólo mañana se verá si estará  también desplegada la wipala al  lado de la tricolor boliviana.