Peru

La lengua es el castigo del cuerpo – II

Posted on Actualizado enn

Tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe. Pues el presidente Morales tiene a su diplomacia en zozobra sólo por mérito de su incontinencia verbal. Ahora deberá defenderse ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), donde probablemente poco valdrán los argumentos con los que ha combatido a sus críticos en Bolivia: Son cuatro familias, son oligarcas, neoliberales, desprecian al indio y quieren derrocarlo, etc. Tendrá que exponer razones y demostrar que sugerir que el pueblo peruano se rebele por una supuesta y no demostrada sospecha de instalación de una base militar de Estados Unidos en Perú no significa inmiscuirse en asuntos internos peruanos. La afirmación posterior de que sólo intentaba dar un consejo y que eso no debía molestar al mandatario peruano empeoró la situación. Mucho menos ayudó aquella declaración infantil de “nada de disculpas a los neoliberales” cuando le preguntaron si pediría disculpas a su colega.

Lei este domingo que el jefe de bancada del MAS en la Cámara de Diputados, César Navarro, intentó recomponer el juego y dijo que la llamada “denuncia” del presidente era contra el “comportamiento irresponsable y militarista de Estados Unidos” y no contra Alan García (éste nunca dijo que estaba ante un ataque personal. Salía por los fueros de su país, al que representa en su totalidad.) Y luego –Navarro- dijo que la reacción de García había sido “desproporcionada, con mucho exabrupto y con un nivel que no corresponde a un dignatario”. Parecía que hubiese estado refiriéndose al presidente Morales.

Uno nota con desaliento la ausencia de sindéresis en las afirmaciones y declaraciones de nuestros políticos, oficialistas y de oposición. En esa ausencia de fortaleza lógica yace la trampa en la que frecuentemente caen. Un viejo dicho irlandés dice que una de las funciones primordiales de la lengua es mantenerse detrás de los dientes…

La lengua es el castigo del cuerpo

Posted on Actualizado enn

 Es un viejo dicho, al que recurría con frecuencia el ex presidente venezolano Rafael Caldera. Ahora el presidente Evo Morales está sintiendo el peso del adagio. El realizar afirmaciones temerarias en público y sin ningún cuidado ha tropezado con su colega peruano Alan Garcia. El presidente Morales había afirmado, sin ningún respaldo, que Perú estaba autorizando a Estados Unidos la instalación de una base militar.

La respuesta dura y amenazante  de Garcia vino hoy y estremeció las relaciones de los aliados de la Guerra del Pacífico frente a Chile: “Habría que decir, como Juan Carlos de España, “por qué no te callas” “…ya estás jalando demasiado la pita, así que ten cuidado con lo que estás haciendo…” “Ningún país tiene derecho a entrometerse en la política interna de otro país. Y que venga Evo Morales a alentar el paro del 9, me parece sencillamente repulsivo…y es un tema a ser denunciado internacionalmente”.

“Que venga ese señor Morales y diga dónde está la base. Ya suficiente parece haber hecho en Bolivia para venir a meterse aquí. Y no quiero disculpas de nadie…”

La reacción de Morales, desde Tucuman, fue tímida y escueta (“patetica”, dijo el Carlos Valverde en su programa noticioso): Quien manda callar a otro mandatario es antidemocrático, según el vicecanciller boliviano, Hugo Fernández. El presidente Morales bajó el tono y la lengua, evidentemente.

En estas circunstancias, vino como una noticia fresca y alegre la del retorno a su misión en Bolivia del Embajador de Estados Unidos, Philip Goldberg. Al menos en el gobierno. No así en el Alto, donde el concejal y dirigente Roberto de La Cruz dijo que esperaba que el diplomático retornase sólo para recoger sus valijas. Caso contrario…habría una nueva marcha sobre la sede de la embajada estadounidense, como la del 9 de junio, cuando turbas enardecidas intentaron atacar el lugar y fueron repelidos por la policía. (El jefe de policía que impidió el asalto fue luego relevado del cargo).

Las consecuencias de la forma torpe de manejar la diplomacia ya se manifiestan: No habrá el financiamiento de 657 millones de dólares para una carretera entre La Paz, Beni y Pando, como parte de los recursos de la Cuenta del Milenio, que procura extraer de la pobreza a porciones importantes de población en el mundo. La salida de USAID puede traducirse en un cierre masivo de empresas alternativas al cultivo de la coca y la pérdida de miles de empleos. Y las esperanzas de renovar el ATPDA, que proporciona empleo a unas 40 mil personas, parecen desvanecerse.