Medios

La palabra que faltó

Posted on Actualizado enn

Me parece que gran parte de la confusión que se ha dado entre médicos, salubristas, dirigentes obreros y estudiantes de medicina está en la manera en que se ha informado sobre el acuerdo suscrito entre los sectores en huelga y el gobierno. Creo que el eje de esta confusión ha sido la “inaplicabilidad” de la medida dictada por el gobierno para aumentar la jornada de de seis a ocho horas en toda el área de salud. Ha faltado alguien que diga que la pretendida inaplicabilidad, como ha sido explicada, es temporal. El término utilizado en torno al decreto 1126 es impreciso. ¿Cómo tomar decisiones en torno a algo inaplicable? Ejemplo: Tu pedido para viajar en avión a tal lugar es inaplicable porque allí no hay aeropuerto. Si es inaplicable, entonces se debe desechar la opción y pensar en viajar por carretera. Lo mismo ocurre con ese decreto: si es inaplicable se lo debe desechar y no hablar más de él. A menos que el término haya sido utilizado para evitar decir que, “por ahora”, el decreto no será aplicado. Es decir, su vigencia está entre rejas HASTA que se realice aquella reunión que decidirá sobre la salud (¿?), en un propósito tan vasto como decir “fulano va a leer”, pero sin saber qué, sobre qué materia, qué autor, qué número de página, de qué biblioteca, etc. Absurdo, ¿verdad? Aquella reunión decidirá (¿?) si la norma deja de existir o si se acaba el período de su inaplicabilidad y, por tanto, asume vigencia plena; es decir las seis horas se volverán ocho.
Creo que si hubiera sido visto así, el diseño del gobierno habría sido más claro (“la suspensión es temporal”) y los médicos habrían sabido sobre qué terreno se negociaba.
Algo que ha sido poco discutido es el origen del aumento de horas de trabajo: una reunión de las “organizaciones sociales” en Cochabamba en diciembre (no estuvieron representados los médicos). Si se considera la enorme complejidad de la cuestión que se discutía, es como decir que los programas de enseñanza universitaria fueron discutidos y aprobados en una reunión estudiantil cuyos asistentes carecen de la preparación debida. ¿Qué seriedad pueden tener esos programas? Estos días, parece que esta forma de ver y aplicar (perdón) normas es común en Bolivia. ¿Fue siempre así?

Al aproximarse el viernes…

Posted on Actualizado enn

Esta noche del jueves,  el programa Sin Letra Chica, de Carlos Valverde, tuvo una de las jornadas más duras para el presidente Morales, al comentar las respuestas que el mandatario ofreció en una entrevista con CNN hace un par de días.

Como suele ocurrir, muchos de los periodistas, especialmente de lengua hispana que conducen  entrevistas en las sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, no están preparados para contra-responder a sus interlocutores. Porque los países de nuestro hemisferio tienen un limitado interés para la gran audiencia televisiva  internacional. Salvo Brasil, México y Venezuela, poco se conoce del detalle de lo que ocurre en América Central  y del Sur.

Valverde se fue de frente contra la respuesta que dio el presidente Morales a la periodista que le preguntaba si no temía que lo dicho por el general René Sanabria pudiese salpicar a otra gente de su gobierno. El presidente no respondió directamente. Dijo que al general Sanabria le correspondía institucionalmente el cargo de jefe máximo de la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotrafico (FELCN) tras haber cumplido su carrera efectiva en la policía. Valverde le replicó lo que no podía hacer la periodista, que ciertamente esconocía pasajes claves de la historia reciente boliviana.

“Se olvidó (el presidente) decir que (el general Sanabria) fue contratado por el Minisiterio de Gobierno”. Y agregó que Sanabria fue zar anti-drogas en dos ocasiones: cuando trabajaba como cabeza de la FELCN  y luego cuando asumió el papel de enlace en todas las operaciones antinarcotráfico.

“(Es un) pequeño gran detalle (del) que se olvida el presidente”, dijo. Explicó que por las palabras del presidente “parecería” que la carrera del general fue institucional y que el gobierno no lo contrató, “cuando todos sabemos que no es verdad. Que nos demuestre el Sr. Presidente que Sacha (Llorenti, Ministro del Interior) no lo contrató…(Asegurar lo contrario) es faltar a la verdad”, dijo con vehemencia. Y recordó que la afirmación sobre el respeto presidencial a la institucionaldad no tenía sostén  pues Sanabria fue ascendido del grado de coronel cuando tres promociones de lasFF.AA. y dos de la policía fueron pasadas a retiro poco después de la asunción del presidente al mando de la nación. “Lo que está haciendo el presidente es dañino”.  El programa de Valvere en la internet era titulado “Evo Morales en CNN y sus verdades a medias”.

Después replicó otras dos afirmaciones del presiente en la entrevista, cuando se le preguntaba si tenía elementos capaces de probar que desde esferas del gobierno estadouidense se orquesta una campaña para desprestigiarlo. El presidente tampoco respondió directamente. Dijo que eran frecuentes las versiones que intentaban echarle sombras, como cuando hace un par de meses se decía que el avión presidencial tenía trazas de cocaína y estaba detenido. “Falso”, había respondido el presidente. Valverde rectificó: La versión fue inventada y vino por la internet y no del estado norteamericano. Rectificó también que no fueron los Estados Unidos  los que dijeron que Bolivia se había convertido en el primer productor de marijuana sino las Naciones Unidas a través de un estudio de la organización mundial sobre las drogas.

Remató la noche mostrando el salón de la Asamblea General casi vacío. Mientras mientras hablaba el presidente sólo presentes muy poocas delegaciones, enre ellas las  de Cuba, Venezuela, Estonia y Palestina. La ONU tiene 194 miembros.

No escuché ni ví comentarios de las autoridades sobre el programa. Estaré atento si llegaren a hacerlo.

En la red

Circula en la red un llamado a parlamentarios y concejales cureceños a no asistir a los actos oficiales programados para este sábado, cuando el departamento conmemorará doscientos años de la gesta libertaria llevada a cabo desde 1809 en las regiones de lo que hoy es Bolivia.

El llamado lo hacen varias personazlidades cruceñas en mensajes que van agregando a los anteriores y que son un repudio silencioso a la visita de autoridades a esta ciudad.  Es bajo esta atmósfera  que Santa Cruz prepara la bienvenida a su aniversario cívico.

Como mancha de aceite

Posted on Actualizado enn

La lucha emprendida por los periodistas en defensa de la libertad de expresión ha prendido en todo el país. En Tarija, Santa Cruz, La Paz, Sucre, Potosí, El Alto, Riberalta y otras ciudades los periodistas en huelga de hambre pusieron en evidencia ante los ojos de la ciudadanía la magnitud de la batalla que está en curso. El sentimiento prevaleciente: La libertad de prensa, uno de los derechos más fundamentales de las personas, ha sido puesta en juego con la Ley contra el Racismo y la Discriminación. Por la extensión del  movimiento, si el presidente Evo Morales y el  partido de gobierno creyeron que la aprobación de esa ley sería un paseo mañanero por El Prado paceño cometieron tal vez uno de los peores cálculos políticos de sus vidas.

Entrevistados por TV, los periodistas de La Paz se encargaron de recordar que la prensa fue perseguida bajo las dictaduras de los generales Banzer y García Meza, con decenas de encarcelados y exiliados, y que nunca cedieron en su lucha, hasta reconquistar sus derechos a plenitud. Y que los dictadores acabaron depuestos. Uno de los que resistieron a esas dictaduras, el periodista Víctor Hugo Sandoval, remató diciendo que esta vez mantendrían la misma actitud de intransigencia en la defensa de la libertad de prensa. El veterano Jorge Mendoza, en su tiempo uno de los mejpres informados de Bolivia, dijo desde La Paz algo que puede haber sonado fuerte en los oídos del círculo de mayor poder en el gobierno: “Nunca nos quisieron imponer una ley así, ni los militares nos trataron de esta manera”.

Los periodistas paceños se las ingeniaron para ingresar a la Plaza Murillo, un recinto hasta ahora casi enteramente exclusivo del partido de gobierno en momentos de crisis,  y lograron poner en jaque durante horas la decisión del gobierno de ver la ley rápidamente aprobada. Eso ocurrió pese a que un extremo de la plaza se encontraba un grupo significativo de “masistas” que gritaban consignas a favor de la ley.  Por momentos, La Paz parecía vivir uno de los momentos de mayor tensión de los últimos años. Masistas y periodistas estaban separados por piquetes de policías, en medio de una tensión creciente. Un periodista de TV denunció que la policía trataba de alejar de la plaza a todos sus colegas.

La oposición generalizada que ha provocado ese proyecto,  capaz de degenerar en incautación de medios y encarcelamiento de periodistas, ha creado una unanimidad opositora en el país. Sólo la militancia “dura” del Movimiento al Socialismo (MAS) parecía defender el proyecto.  El movimiento de los periodistas desbordó las fronteras y veinticuatro organizaciones internacionales, desde la Freedom House hasta la Sociedad Interamericana de Prensa, dirigieron una carta al Vicepresidente García Linera, presidente del Poder Legislativo, para que sean excluidos de la ley los dos artículos polémicos”: el 16 y el 23. Pocas veces Bolivia provocó un interés tan amplio y desde un ángulo controvertido. Marco Dipp, presidente de la Asociación Nacional de la Prensa (ANP), leyó desde Sucre y al lado de periodistas en vigilia unos y en huelga de hambre otros, el texto de la carta enviada a García.

En Santa Cruz marchó todo El Deber, inclusive su director y propietario, el octogenario pero físicamente firme Pedro Rivero Mercado, con pancartas que mostraban la frase que imprimieron en sus primeras páginas los miembros de la ANP: No hay democracia sin libertad de expresión. Entretanto, en la Plaza 24 de Septiembre persistía una huelga de hambre que hasta esta noche tenía a diez periodistas en ayuno y a decenas que los rodeaban haciéndoles compañía.

En los centros urbanos de todo el país había grupos en huelga de hambre. No había una cifra exacta de los que ayunaban. La Paz y Santa Cruz parecían ser los que tenían el mayor número. Pero la movilización era una de las más grandes de la historia del periodismo boliviano.

Los periodistas de La Razón, de La Paz, el único miembro de la ANP cuya primera página fue normal, decidieron entrar en huelga de “brazos caídos” y, a partir del viernes, publicar solamente material de las agencias noticiosas que sirven a ese diario.

Los senadores de oposición que participaban en el debate de la ley dramatizaron su labor vestidos con trajes de reos, como una manera de mostrar que en el país “se está encarcelando a una de las libertades más caras del ser humano”, dijo uno de ellos. Hacia la media noche, la ley había sido aprobada “en grande” y se venía el debate en detalle, artículo por artículo. Como el MAS tiene dos tercios asegurados en el Legislativo, la aprobación de la ley parecía inevitable. La pregunta que muchos se hacían en el país era qué ocurrirá después. Y quiénes, con el andar del tiempo, se beneficiarían más de esa ley. Con la volatilidad política de Bolivia, la pregunta era pertinente.

Jornada tensa

Posted on Actualizado enn

El MAS recibió  del Poder Ejecutivo un proyecto eliminando algunas palabras del Art. 23  de la propuesta Ley Contra el Racismo y la Discriminación y juraba que se había  logrado una modificación substancial en  la ley. La información sobre el cambio la dio el martes el vocero del gobierno, el periodista Iván Canelas,  al informar sobre las reuniones que tuvo el presidente con representantes de la Asociación Nacional de Periódicos (ANP), que reúne a 25 medios escritos, y Federación de Trabajadores de la Prensa de La Paz.

En realidad, las reuniones de la ANP y de la Federación de Trabajadores de  la Prensa con el presidente, que los recibió por separado, fueron un fracaso rotundo y a partir de hoy se esperaba lo peor.  Sobre esas reuniones, la agencia Erbol informó, citando a Canelas:

En criterio de Canelas, el Jefe del Estado Evo Morales hizo todo lo posible para modificar el artículo 23 que decía: “Cuando el hecho sea cometido por una trabajadora o un trabajador de un medio de comunicación social, o propietario del mismo, no podrá alegarse inmunidad ni fuero alguno”. Tras esas gestiones, este artículo fue modificado del siguiente modo: “ningún ciudadano o ciudadana podrá alegar fuero o inmunidad”, redacción muy parecida a la propuesta de Erbol, planteada ayer: “Ninguna persona, acusada de cometer este delito, a través de los medios de comunicación, podrá alegar fuero o inmunidad tal y como establece el artículo 14 del Pacto de San José  de Costa Rica”. El párrafo era confuso hasta la noche, cuando los noticieros de radio y TV dieron la versión con detalle: “kaput” para las intenciones de los periodistas de modificar substancialmente o eliminar los artículos 16 y 23 de esa ley.

La edición de “No Mentirás” a través de PAT  dio una mejor visión para su tele audiencia. Para comenzar, confirmó la noticia de la destitución del presidente de la Comisión de constitución y Justicia del Senado, Eduardo Maldonado,  que había mostrado una actitud menos intolerante que los demás componentes del partido de gobierno en la Cámara Alta. En su lugar colocó a Eugenio Rojas, un senador cuyas cualidades fueron desnudadas ante la teleaudiencia: No consiguió articular conceptos que defendiesen la medida aprobada por el Senado. Hablaba casi en susurros y, al final, no se podía entender lo que decía, salvo que la ley no era mala para los periodistas, afirmación que no defendía argumentadamente ni conseguía probarla. Muy pocos le creyeron. Además, al defender su repentina designación, dijo que el cambio de autoridades dentro del MAS era común y que la mudanza había ocurrido sólo por voluntad mayoritaria de los senadores de su partido. Su afirmación contrastó con la que formuló Maldonado: “He quedado bastante lastimado…”, por el intempestivo cambio. “Respeto la decisión del presidente (Morales) pero,  allá él. Es una decisión incorrecta e injusta que demuestra que hay gente que no es revolucionaria ni democrática en este proceso”.   La declaración de Maldonado, quien había estado en huelga de hambre hace dos meses apoyando el movimiento lanzado por los sectores cívicos potosinos a favor de su departamento,  puso en evidencia, de paso, el involucramiento del presidente Morales en asuntos de otro poder del estado.

Rojas no fue contendor para los otros entrevistados de la conductora del programa, Sisi Añez, que unánimemente criticaban la ley. En un momento le pasaron una página, probablemente con algo escrito. Poco después, pidió permiso al programa para abandonarlo y cumplir otras obligaciones.

El presidente de la ANP, Marco Antonio Dipp, mencionó los puntos de discordancia de los 25 diarios impresos de esa institución: los artículos 16 y 23 que abren la posibilidad de suspensión de las licencias de operación de los medios que entrevisten o reciban o registren declaraciones susceptibles de ser consideradas racistas. Pedro Glasinovic, de la Asociación de Periodistas de La Paz, anunció que los periodistas “continuaremos con esta lucha”. Un representante de Tarija, hablando desde la capital tarijeña, dijo que en esa ciudad se abrirá hoy un piquete de huelga de hambre y un libro para recolectar firmas a favor de la derogatoria de los artículos repudiados.

La escritora y periodista Lupe Cajías trajo nuevos elementos de preocupación. No son sólo los artículos 16 y 23 de esa ley los que alarman a quienes alcanzaron a leerla por completo. Hay otros más que deberían ser leídos con detenimiento, dijo, y citó el art. 5, con las definiciones que contiene, el 23 y el 25.

Los periodistas entrevistados concluyeron que los del sector de radio y TV tendrán que tener en las manos algún dispositivo para interrumpir de inmediato, dentro de un par de segundos, alguna entrevista en la que pudiere surgir algún término, frase o forma sintáctica susceptible de interpretación racista.  Lo que volvería la función de entrevistador imposible.

La jornada fue matizada por la difusión masiva del partido de fútbol del presidente con su equipo y el del alcalde de La Paz, Luis Revilla. Un amigo me envió desde Europa una versión youtube distribuido por The Daily Telegraph, de Londres. En el episodio, no ayudaron los jueces del juego, pues el jugador que recibió del presidente un rodillazo donde termina el tronco y se ubican los órganos reproductores, estuvo a punto de ser apresado. Lamentablemente, el presidente exhibió un pésimo comportamiento deportivo. Para algunos, fue un reflejo de su carácter irascible. Por menos, un cabezazo al pecho, fue expulsado Zidane, en el mundial de 2006. Malo para todos quienes lo vieron, especialmente por los niños que ven en el presidente un emblema y un ejemplo.

Periodistas en apronte

Posted on Actualizado enn

Los periodistas cruceños realizaban esta noche una vigilia frente a la Catedral Metropolitana de Santa Cruz en actitud de apronte ante la amenaza de los sectores oficialistas de promulgar la llamada Ley contra el Racismo y la Discriminación, que introduce, a hurtadillas, artículos que pueden acabar con la libertad de prensa y de expresión en Bolivia. La vigilia precederá a una marcha gremial que ocurrirá este martes.  Los artículos  16 (el más controvertida) y 23, que se han convertido en una guillotina sobre la libertad de expresión y la libertad de prensa. Bajo esa ley que el senado ha empezado a considerar y ya aprobó en  grande,  el presidente Evo Morales decidió aceptar los pedidos diálogo de organizaciones periodísticas. Fijó las 0500 AM para encontrarse con los directivos de la Asociación Nacional de la Prensa. Fijó una hora más apropiada para dirigentes de la Federación Nacional de Periodistas.

Poco antes, ERBOL había difundido una noticia: los medios que violen la draconiana ley serían entregados a sus trabajadores. Pero ni siquiera éstos la aceptaron. Sus dirigentes dijeron que, más bien. El discutido art. 17 debería ser excluido de la ley y dejaron claro que no se oponen a ella sino a las disposiciones agazapadas ley atentan contra la libertad de expresión. Esa ha sido una postura unánime.

Los periodistas saben que empresas estatales del ramo o las incautadas no tienen un destino brillante. Miren lo que pasó con la incautada RCTV en Venezuela: su audiencia ha caído en un 92% . En manos privadas era la empresa líder. Habría que saber la  circulación del diario pro  gobierno Cambio.

La prensa en general ahora camina sobre campo minado con el art. 16, que dice:

ARTÍCULO 16.- (MEDIOS MASIVOS DE COMUNICACIÓN) El medio de comunicación que autorizare y publicare ideas racistas y discriminatorias será pasible de sanciones económicas y de suspensión de licencia de funcionamiento, sujetos a reglamentación.

Un país de avestruces

Posted on Actualizado enn

La censura en campaña

La censura en Venezuela tiene nuevas manifestaciones. Lo dice Teodoro Petkoff en su diario Tal Cual. El artículo reproducido  a continuación, con título  y subtítulo, describe la cuestión:

-0-

Eso es lo que quiere la chavocracia. Que metamos la cabeza en la arena para que no nos enteremos de lo que ocurre a nuestro alrededor. Un nuevo paso, pero de siete leguas, ha sido dado hacia la censura de los medios. La Defensoría del Pueblo solicitó, y obtuvo, de un juez, la prohibición a los medios de comunicación impresos de “publicar imágenes de contenido violento, sangriento, grotesco, bien sea de sucesos o no, que de una u otra manera vulneren la integridad psíquica y moral de los niños, niñas y adolescentes…” Pero la sentencia del juez es particularmente curiosa.

Mientras para El Nacional y Tal Cual la prohibición durará hasta que “se decida el fondo de la presente acción de protección”, o sea hasta que finalice el juicio, para los demás medios impresos la abstención de publicar tales imágenes se extiende por el “lapso de un mes, contados (sic) a partir de la publicación de la presente decisión”.

Ese mes coincide, casi día por día, con la campaña electoral.

De modo que la intención, lo cual explica lo estrafalario de la sentencia, es la de censurar durante el mes de la campaña electoral las noticias atinentes al peor problema que padece el país, según la opinión de los venezolanos, el de la inseguridad.

Durante la campaña está prohibido mostrar las imágenes de la terrible violencia hamponil que azota al país. Se comienza por censurar fotografías. El paso siguiente, dentro de esta lógica represiva, que ya se ha dado contra El Nacional, es el de censurar los textos escritos sobre ese tema. De allí a la censura total no quedan sino unos pasos, que este país no puede ni debe aceptar.

Tanto el documento de la Defensoría del Pueblo como el del juez son dos monumentos al fariseísmo. Son incontables las veces que hemos visto y leído las expresiones de parientes de las víctimas, aglomerados ante la morgue de Caracas, solicitando justicia. Son miles los venezolanos que han terminado en la morgue. ¿Alguna vez la Defensoría del Pueblo se ha acercado hasta los familiares de esos compatriotas para llevarles aunque sea la promesa de hacer algo por ellos? Jamás. ¿Alguna vez la Defensoría del Pueblo se ha preocupado por las condiciones en que se ven obligados a trabajar médicos forenses y empleados de la morgue? Jamás. Lo más cerca que ha estado la Defensora del tema de la espantosa expansión de la criminalidad en nuestro país fue cuando le brotó del cerebro aquella necedad de que lo de la delincuencia es una “sensación”. De resto, el de la violencia y la delincuencia no es su problema. Más aún, ya que de la psiquis e integridad de los niños se trata, ¿alguna vez la Defensora ha llamado la atención a Chacumbele por la utilización de niños en sus actividades políticas y en sus programas, cosa absolutamente ilegal y expresamente prohibida por la Lopna, y esa sí totalmente dañina para sus delicadas mentes, tanto como el lenguaje insultante que le es propio? Nunca.

El juicio que nos han abierto será una fotografía que no podrán prohibir, por más que quieran. Será la fotografía de la descomposición moral, ética y política de la chavocracia.

Medios, apariencia y contenido

Posted on

Los diarios y todos los medios impresos en general, deben velar por su audiencia y su lealtad todo el tiempo, bajo el grave riesgo de perderlas. La lealtad del lector se guarda no solamente por el contenido, sino también por las apariencias. El formato, la calidad y credibilidad de sus informaciones, sus editores y directores, la diagramación, todo contribuye a forjar la lealtad en la que se afirma su público. A veces es suficiente cambiar el formato para modificar la percepción del público respecto al medio. Si a eso se agrega el contenido, la diagramación y modificaciones perfectibles en la línea, se encienden las luces rojas, pues el medio puede estar rumbo a un desastre.

Recuerdo el caso de un diario que se había posicionado hace algunos años con bastantes lectores en un público exigente como el de Sao Paulo. Estaba entre los primeros de la metrópolis más rica de América del Sur. Por conveniencia de sus dueños, embarcados en otros negocios que enfrentaban dificultades, el diario fue vendido. Los nuevos dueños creyeron que bastaba cambiar el nombre, mudar la diagramación y darle una imagen más alegre, para conservar la lealtad del público y acrecentarla. No fue así.  En poco tiempo, su circulación bajó en picada. El medio que sus lectores acostumbraban comprar no era el mismo, por más que intentase conservar su calidad. Tenía ropaje diferente. Era otro.

Recuerdo también que The New York Times fue de los últimos en ceder a la tentación irresistible de imprimir avisos y fotografías a colores. Lo hizo tras una amplia campaña publicitaria que explicaba el porqué optaba por el color. Y cuando un gran número de diarios norteamericanos había escogido el formato tabloide, el venerable diario se mantuvo invariable con el tamaño tradicional.  La audiencia percibió que el diario era el mismo, con el agregado agradable del color, y se mantuvo leal.  Los que un tiempo atrás habían creído que el secreto del diario estaba sólo en sus contenidos, se llevaron un fiasco. La televisión neoyorquina quiso aprovechar una huelga de periodistas en la segunda mitad del siglo pasado para buscar aumentar su audiencia. Entonces contrató a los columnistas del diario para que escribiesen y leyesen sus columnas ante el público televidente. Creían que los lectores habituales se sumarían a la audiencia con la que sus espacios informativos ya contaban. Pasó la huelga cuando empleadores y huelguistas llegaron a un acuerdo, y al volver a las calles The New York Times se encontró con la misma circulación suspendida durante las semanas de paro. Fue una lección histórica que suele ser citada en las escuelas de periodismo. No es lo mismo leer a un columnista en un periódico o en la pantalla de un PC que escucharlo leerla.

En Bolivia también hemos tenido algunos casos en los que los cambios de tamaño y formato, sumados a la mutación del contenido y de los nombres en la dirección con los cuales el lector estaba familiarizado y les confería confiaba, provocaron colapsos.

El público –lo saben todos los gerentes de mercadeo- es voluble. Percibe los cambios en la mercadería que compra más allá de lo que sus dueños o accionistas creen.  Es consciente de las mutaciones en los medios que está acostumbrado a leer y escuchar. De esa conciencia, hay apenas un paso para alejarse y buscar alternativas. Una vez le pierde lealtad, es como un espejo que se rompe y que difícilmente se logrará recomponer.