La tumba de Rózsa

Posted on

Casi nada cambió en diez años. En el cuarto nivel del bloque de nichos de la familia Antelo Landívar del Cementerio general de Santa Cruz reposaba un ramito de margaritas aún frescas, escondidas entre claveles  que, con hojitas verdes, se imponían en el modesto florero de metal a cuyo lado se destacaba, en letras negras bien diseñadas, el nombre del huésped en cuya memoria fue depositado: Eduardo Rózsa Flores. Diez años atrás, el nombre estaba garabateado sobre el estuco fresco, que ahora lucía pintado con firmeza, al parecer desde hacía pocos días .

Eso era toda la memoria del personaje de muchos mundos y muchas lenguas, que ahora tendría 60 años, al que se acusa de haber pretendido encender una conflagración para derrocar al gobierno de Evo Morales y dividir Bolivia. El arrojado combatiente de la Guerra de los Balcanes, recordado con aquel adjetivo por los pocos amigos que le quedaban en Bolivia, donde vivió toda su infancia hasta los diez años, y los que ganó en Chile durante algún tiempo antes de que sus padres se radicaran en Hungría, escapando de la dictadura militar del general Pinochet.

El carácter impulsivo de Rózsa parece retratarse en sus palabras cuando departía con algunos de sus amigos en Santa Cruz y le contaron que Morales se había reunido días antes con todo su gabinete en una lancha en el Lago Titicaca: ¨De haber sabido antes, ¡le enviaba un par de hombres rana y volaban todos…!¨

También parece sepultada en la bruma la versión, reforzada por el propio presidente Morales ante sus colegas en una reunión en Cumaná, a pocas horas del episodio, que estaba en marcha una conspiración para matarlo y que él había dejado la orden de detener la operación y a los conspiradores pues el espionaje de su gobierno  había detectado que ¨querían escapar¨. Uno de los pocos que no creyó en la versión fue Barack Obama, a cuyo país Morales incorporaba en la conspiración. Incrédulo, lo escuchó decir que Estados Unidos no participaba en conspiraciones. La frase de Morales es tenida por los opositores del gobierno como una confesión.

Pero a partir de ahí la acusación derivó en elementos nada creíbles: una balacera de media hora cuando las evidencias posteriores demostraron que habría haber durado cuando mucho un par de minutos. Lo que sí quedó impreso en la memoria fueron los gritos desesperados dentro del hotel y los pedidos de clemencia a toda voz que escucharon dos huéspedes brasileños que rápidamente salieron del hotel para tomar, aun de madrugada, el avión comercial que los llevaría rumbo a su país. Fue en esos instantes que se cree que Rózsa fue acribillado. Así moría la leyenda que él mismo había personificado en una película premiada en un festival cinematográfico, hasta ahora la versión más difundida sobre la vida del combatiente de los Balcanes. También a partir de ahí se volvió cada vez más difícil para el gobierno convencer de la veracidad plena de la versión conspirativa.

El canciller irlandés de entonces Michael Martin, fue invitado por el presidente Morales a venir a Bolivia para verificar la tesis defendida por el gobierno de que un grupo armado había atacado a la policía. La invitación duró pocas horas antes de ser anulada por el propio gobierno. Pero la versión del ataque sobre la policía fue poco a poco desvirtuada y con el tiempo la version invirtió papeles: quien atacó fue la policía. Los supuestos atacantes fueron sorprendidos mientras dormían, de acuerdo con dos sobrevivientes del grupo capitaneado por Rózsa, y algunos de ellos estaban desnudos, condición improbable para lanzar un ataque armado.

Diez años después del episodio, la parte jurídica no ha llegado al final. Algunos de los 39 acusados consiguieron la libertad tras declararse culpables de las acusaciones que les hacía el gobierno. Pero otros se resisten a aceptar las acusaciones y han dicho que mantendrán esa posición hasta final. Los abogados estiman que la fase de sentencia no ocurriría antes de un año ni antes de  las elecciones de  octubre, cuando los acusados esperan que el proceso contra ellos logre tomar otro rumbo.

La tumba de Rózsa  yace solitaria al centro del cementerio. Algunos pinos próximos le brindan algo de sombra al conjunto de nichos. Pero al atardecer de un sábado como el pasado, había muy pocas personas fuera del personal de mantenimiento.

¨No ha venido mucha  gente¨, dijo el guardia, al explicar la soledad que reinaba en el principal camposanto cruceño. ¨Pero la tumba de Rózsa está limpia y mantenida¨.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.