La carrera prematura

Posted on Actualizado enn

Con casi tres años de anticipo, la contienda electoral boliviana ha empezado a correr a toda máquina tras haber sido lanzada hace una semana cuando el gobierno decidió enfrentar la voluntad del país expresada el 21 de febrero y rebuscar una rehabilitación del presidente Evo Morales como candidato por enésima vez.
Con la anuencia entusiasmada del presidente, los sectores que lo apoyan empiezan a movilizarse y auguran un 2017 agitado. Por lo visto hasta ahora, parecería que no han calibrado la magnitud del paso dado ni tampoco la extensión de la reacción opositora. En solo una semana desde el anuncio, en el país se ha desencadenado una dinámica que sumada a otros sucesos dentro y fuera del país anuncia un tiempo prolongado de luchas intensas. El país empieza a ser envuelto por un clima de confrontación entre el movimiento prorroguista y sus adversarios, que el 21 de febrero probaron ser mayoría y le propinaron una primera derrota al presidente Morales que ahora no acepta. Haber ingresado a este clima presupone el descuido de asuntos importantes más inmediatos capaces de condicionar el curso del propio empeño reelectoralista, desde la economía al ambiente externo.
Los observadores subrayan que nada indica que la economía vaya a mejorar durante el año que empieza, mucho menos alcanzar los niveles de ingresos por exportaciones en 2014 y 2015. Las reservas de gas natural no solo se agotan sino que nuestros compradores Brasil y Argentina, con sus economías también agobiadas, comprarán menos, si es que se logra renovar contratos de suministro, y a precios alrededor de los que regían a principios de siglo. El tiempo de la holgura se acabó y queda la tarea de recoger la mesa y ver si quedan sobras del festín para recalentar.
En pocas horas han empezado a salir al frente del reeleccionismo sine die los actores ganadores del referendum de febrero, a los que podrán sumarse los disgustados con los apretones de cinturón que provoca el fin de la bonanza. Pronto podrían manifestarse opiniones para que el propio presidente defienda, en debates televisados, su posición reeleccionista.
Los analistas también señalan que el 21 de febrero fue expresión de un propósito nacional para respetar las normas constitucionales. El referendum estuvo gobernado por un clima de opinión que desde entonces puede haberse vuelto más denso y cobrado más fuerza, atizado por las penurias económicas que empiezan a sentir muchos hogares, la insatisfacción general con el mal funcionamiento de la justicia y la percepción en aumento de que los recursos que tuvo el país durante la bonanza de los años pasados no fueron debidamente aprovechados.
Algunos analistas encuentran en la atmósfera política nacional parecidos con la que había hace 40 años. En 1977, sin opciones para prorrogarse al mando del país, el regimen militar optó por llamar a elecciones generales. Entre los primeros en aceptar el reto estuvieron dos movimientos de izquierda, el Partido Socialista, de Marcelo Quiroga Santa Cruz, y el Movimiento de la Izquierda Revolucionaria, nacido clandestino seis años antes. El regimen militar perdió la jugada y con la economía cuesta arriba y huérfano de amigos en el exterior, acabó en golpes y contragolpes que desembocaron en el renacimiento democrático en 1982. Tanto el MIR como los movimientos inspirados en el PS están en el mismo frente anti re-re-re que incluso cuenta con ADN, el partido generado por el fallecido presidente Hugo Banzer en la etapa en que abrazó la democracia y consiguió cimentarse entre los creyentes en la democracia representativa y la alternabilidad.
Es posible que el partido gobernante hubiese subestimado los problemas externos que el intento prorroguista puede acarrearle. Sin gobiernos amigos, salvo el de Venezuela, cuya sobrevivencia parece una hazaña diaria, y el de Ecuador, donde Rafael Correa está de partida, el movimiento reeleccionista solo puede generar antipatías. Todo esto, sin incluir el factor mayúsculo que ingresará a regir desde el 20 de enero, cuando tomará posesión Donald Trump, la mayor expresión política del capitalismo del que el gobierno boliviano es enemigo acérrimo declarado.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s