Las cartas de Santos

Posted on

La disputa entre Venezuela y Colombia muestra estos días variantes en la que parecía una rutina: Caracas decidía y actuaba y Bogotá reaccionaba. Desde la semana pasada el presidente Juan Manuel Santos ha empezado a lanzar sus cartas propias sobre la mesa: se ha desplazado por la frontera caliente, ha denunciado a Venezuela como violadora del espacio aéreo colombiano y le ha dicho que no quiere reunirse ¨para la foto¨ sino para acuerdos que resuelvan el problema de verdad y restablezcan la normalidad cuya alteración ha llevado a más de 20.000 colombianos a salir de Venezuela. Nicolás Maduro no ha dejado de lanzar nuevas cartas pero ahora tiene que tomar nota también de las de Santos.
En la variante de estos días persiste la actitud autista de gran número de gobiernos de la región. Orientados por una solidaridad automática que los lleva a cuadrarse al lado de todo lo que les parece representar izquierda, y a ignorar errores y fechorías, no se atreven a dar siquiera un paso que contraríe a Venezuela. En ellos persiste la idea de que en Venezuela hay un régimen progresista, aunque el adjetivo conlleve costos inadmisibles para los derechos humanos, asfixia de la democracia, empobrecimiento de muchos y el envilecimiento de la economía, un tiempo entre las pocas de América Latina con medios para superar las barreras del subdesarrollo.
Las inconsistencias de esa posición quedaron expuestas con los traspiés de algunos países. La canciller venezolana Delcy Rodríguez anunció una reunión de Unasur el lunes, en Montevideo, solo para ser desmentida por el propio Uruguay, que aseguró que no había fecha para tal encuentro. En cuestión de horas el tablero registró un desplazamiento mayor: los presidentes de los dos países en disputa sí se reunirían este lunes, pero en Quito. El anuncio fue un balde de agua fría para Panamá, que intentaba recuperar protagonismo tras impedir que en agosto se reuniesen los cancilleres de todo el hemisferio para discutir la crisis fuera de foros donde Venezuela tiene influencia mayor.
La reunión en Quito puede ser una de las últimas oportunidades para evitar un agravamiento mayor de las tensiones. Es posible que se vuelva a ver en el escenario a un Maduro desafiante pero ahora acosado por previsiones de una derrota catastrófica en las elecciones legislativas del 6 de diciembre, y a un Santos cuyo país representa una economía que crece y se diversifica mientras la de su rival se achica. Eso puede pesar mucho en la cita de hoy.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s