Huésped de excepción

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Vino a Bolivia hace  unas dos décadas para completar una extensa biografía que iba a convertirse en una de las más leídas de los últimos años. Bajo iniciativa de El Deber, está prevista para la noche de este lunes una presentación de Jon L. Anderson, cuya obra “Ché”, una vida revolucionaria” (Grove Press, 1997) lo encumbró en el Olimpo de los biógrafos de uno de los personajes más controvertidos del siglo pasado.

La obra fue presentada al conmemorarse 30 años de la guerrilla en el sudeste boliviano y cuando Anderson acababa de lanzar una primicia en The New York Times, del que era corresponsal.  Tras años de conjeturas sobre dónde estaba enterrado el guerrillero latinoamericano más famoso, recibió la noticia de que el lugar era la pista de Vallegrande, donde efectivamente fueron encontrados e identificados los restos del combatiente y de algunos de sus compañeros.

En Bolivia, la primicia la dio Ted Córdova-Claure, (1932-2011) uno de los más acuciosos periodistas bolivianos, con huellas profesionales en gran parte del continente.  Donde quiera que uno fuere,  los comentarios sobre Ted eran elogiosos, de Santiago a Buenos Aires, a Caracas y México, Lima, Montevideo y Nueva York. Anderson y Córdova-Claure recibieron la noticia probablemente de la misma fuente militar boliviana.

Para sorpresa de muchos, tal vez para el propio periodista, actualmente una de las estrellas de The New Yorker,  la sombra del personaje argentino-cubano sigue densa en Bolivia, esta vez con el Juicio del Siglo originado en el ataque violento de una unidad policial sobre un hotel de Santa Cruz. Confinado a su silla de ruedas y a menudo sobre una camilla, el miliar ante quien  el “Ché” capituló ahora está acusado de conspirar para desencadenar una campaña terrorista que supuestamente iba a desembocar en un alzamiento  contra el ejército que el guerrillero argentino-cubano pretendía derrotar. El epílogo debía ser la separación de Santa Cruz y la formación de  una nueva nación en el mero centro de América del Sur.

El general (r) Gary Prado Salmón, declarado Héroe Nacional, cuya victoria sobre el “Ché” fue la única definitiva del ejército boliviano el siglo pasado, también arrasó la idea de “crear uno dos, tres, muchos Vietnam”. Está bajo prisión domiciliaria desde hace cinco años. Al rayar el 16 de abril de 2009, ocurrió el episodio central de la trama por la que el general está preso. La policía invadió un hotel y en el ataque mató a tres alojados, entre ellos un combatiente de la guerra de los Balcanes, Eduardo Rózsa Flores, admirado por “El Chacal” quien, a su vez, admiraba al fallecido comandante Hugo Chávez, un alter ego de los actuales dirigentes de Bolivia. ¿Se entiende?

N.A. Precisa la fecha en el primer párrafo: la noche de este lunes.

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