Día: diciembre 7, 2012

¿Nuevas cabezas a punto de rodar?

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Segunda actualización: fiscal Janet Velarde enviada a Palmasola

El curso del destape de un segmento de la corrupción empieza a salir del control de quienes querrían que no se expanda demasiado ni llegue al primer piso de los niveles jerárquicos gubernamentales. Luce inminente el desenlace del caso Jacob Ostreicher, en la audiencia que tendrá este martes 11/12. La paranoia parece estar agarrando a muchos. ¿Será que el gobierno está infiltrado por elementos que buscan desprestigiarlo o que la CIA tiene agentes que operan dentro de los servicios bolivianos de seguridad? La explosión del drama que Ostreicher es demasiado grande en extensión y profundidad. Ojos de todo el mundo están ahora escudriñando Bolivia y su gobierno. La justicia boliviana  ha caído a los peores niveles de su historia. Es inevitable concluir que otras cabezas rodarán. Y este mismo lunes vendrá, en Tarija, la continuación (¿o el epílogo?) del “caso terrorismo”.

Está abierto un boquete que está rompiendo el dique. Ya son vox populi las versiones sobre denuncias de extorsión y pagos millonarios. ¿Quiénes son los receptores?  A los correos electrónicos llegan versiones sobre personajes que lucen trajes Armani y celulares de primera línea, cuando hace pocos años debían contentarse con chaquetitas de polyester y teléfonos humildes. Para ellos, el columpio empieza a deslizarse en dirección opuesta. Los nombres son los mismos de los que Ud. y yo estamos pensando.

Si se llega a la conclusión de que todo fue una armazón, ¿dónde quedan las continuas afirmaciones de las autoridades de que Bolivia estaba a un paso de ser dividida y de sufrir una ola terrorista?

Ayer empezó una audiencia sobre Juan Aberto Kudelka, el ex mano derecha del también ex dirigente cívico e industrial Branco Marinkovic, actualmente fuera del país. Kudelka, tras un largo periplo fuera de Bolivia, retornó, recibió libertad condicional por unos días y volvió a ser detenido y recluido en el Panóptico de La Paz por haberse negado, según ha declarado recurrentemente desde entonces, a incriminar a su ex jefe. Kudelka ha denunciado que el grupo de fiscales a cargo de Marcelo Soza pretendía que, a cambio de su libertad, dijese  que uno de los números de teléfono registrados en el celuar que supuestamente manejaba Eduardo Rózsa Flores pertenecía al industrial. La explosión de las extorsiones a Ostreicher representa un rayo de esperanza para Kudelka, quien nunca consiguió que su denuncia fuese investigada. La audiencia fue suspendida hasta el 18 de este mes. Su novia Kathy Rabzuck  dijo ayer viernes que muchos de los detenidos por el «caso terrorismo» continuaban en prisión porque no habian podido pagar por su libertad. La afirmación dejó inferir que otros supuestamente involucrados estarían libres porque pagaron, pero se inhibió de dar detalles o mencionar nombres. Si Kudelka recuperase su libertad en la audiencia el 18, podría ser el comienzo de una cadena de otros movimientos que debilitarían toda la tesis de fiscal Marcelo Soza.

«Esto se cae rápidamente», me aseguró un abogado que sigue el caso de cerca.

Inevitablemente pronto llegarán de vuelta al escenario noticioso el “caso Porvenir”, Pando, Leopoldo Fernández y quizá Chaparina. Aún no ha sido acallado el grito que pregunta quién dio la orden pues nunca fue satisfactoria la afirmación de que hubo una  «ruptura en la cadena de mando» y se ha vuelto irritante la esparcida actitud de «yo  no fui». Ese episodio resultó de una estrategia para llevar a cabo el camino a través del TIPNIS y está en la memoria de la mayoría de los bolivianos. Me agradaría saber de alguna encuesta que determine qué porcentaje de bolivianos cree esa versión.  Y si todos estos episodios son aclarados, ¿cómo quedan el gobierno y sus principales autoridades?

Como trasfondo fundamental, están los derechos humanos, cuya penosa precariedad en Bolivia ha salido a flote con el drama  de Ostreicher. Los legisladores estadounidenses que han venido para reclamar por su compatriota han subrayado que la defensa de los derechos humanos no tiene fronteras. Así salieron al paso de sus colegas oficialistas bolivianos que sostienen que el caso es de exclusiva jurisdicción boliviana. Los visitantes, como diciendo «vemos lo que ocurre aquí», han reiterado que esperan que la defensa de los derechos de Ostreicher extienda sus beneficios sobre los bolivianos que pudieran tener sus derechos conculcados.

Este sábado por la noche, el juez que recibía las declaraciones de la fiscal (ahora también «ex») Janet Velarde Luna  decidió la prisión preventiva de la declarante en el penal de Palmasola, en las afueras de Santa Cruz. La ex fiscal fue la autoridad que ordenó la detención preventiva de Ostreicher, en junio del ano pasado. Su colega Álvaro Latorre ha dicho que objetó algunas decisiones de la fiscal y al poco tiempo fue apartado de la investigación y enviado a otro distrito. Otro fiscal, Roberto Achá, también envuelto en el proceso que llevó a Ostreicher a la prisión, declarará durante la semana que viene.

El título de esta entrada no es más actual. Las cabezas ya están otra vez rodando y el proceso abierto con las declaraciones del agro-inversionista Ostreicher continúa a todo vapor. Ahora son siete los fiscales encerrados en Palmasola y se espera a otros.

Este fin de año parece prometer más ruidos que los de los fuegos artificiales la noche del 31.

???

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Recibo de un lector de un país vecino la siguiente transcripción:
“No quiero que se molesten y seremos sinceros. Lamentablemente no hemos visto resultados ni han sido tan productivos. Lo que más nos molestó es que no era posible que hagamos estas reuniones para que nos graben a nosotros. Me he sentido inseguro. Cómo podemos ir a una reunión con el alto mando policial para hacerme grabar. Quiero decirles que estaba seguro que en cualquier momento me iban a reclamar; ¡cómo los hermanos policías nos pueden grabar en las reuniones que teníamos!”.

(Del presidente de Bolivia, Evo Morales, ayer en su discurso a la policía que fue transmitido por los medios públicos de comunicación.)

Libreta de Notas

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Chile: Tan cerca y tan lejos

Un grupo de personalidades chilenas y bolivianas reunidas el miércoles en Santa Cruz en el IV encuentro sobre “Percepciones Recíprocas y Construcción de Confianzas” entre Chile y Bolivia subrayó la necesidad de no deteriorar las relaciones bilaterales más de lo que ya están ni de perjudicar el potencial para fortalecer el intercambio comercial entre ambas naciones. El encuentro se desarrolló en medio de la expectativa en los dos países por el pronunciamiento aguardado para el próximo mes por parte de la Corte Internacional de Justicia de La Haya en torno a los límites marinos entre Chile y Perú.

Los participantes consideraron  que no está cerca una recomposición de las relaciones chileno-bolivianas, que ingresaron por un tobogán cuando el presidente Morales anunció en marzo del año pasado que su gobierno se disponía consultar sobre las posibilidades de llevar a la misma corte la   demanda boliviana por una salida al Pacífico. “Ojalá que las cosas se queden donde están” (sin que avancen hacia una consulta como la que pretende el gobierno), dijo Manfredo Kempff Suárez, ex embajador, ex portavoz presidencial y actualmente columnista de diarios de Santa Cruz y La Paz. El ex diplomático dijo que ese paso sobrevino después del que denominó “quinquenio bobo” durante el gobierno de la presidente chilena Michelle Bachelet, en el que se forjó la “agenda de los 13 puntos” que no avanzó hacia la solución del problema marítimo como se esperaba en Bolivia.

La audiencia estaba compuesta por un centenar de alumnos de la Facultad de Relaciones Internacionales de la UDABOL (Universidad de Aquino de Bolivia), que anualmente convoca a diplomáticos, historiadores y catedráticos de los dos países para debatir cuestiones bilaterales.

Detrás de las reservas que expresan los conocedores bolivianos sobre el paso emprendido por el gobierno yace el temor de que una consulta a ese nivel puede acabar en un desaire para Bolivia y en la imposibilidad de volver a plantear internacionalmente el tema pues habría sido zanjado por la corte más importante del mundo. También resalta el temor de que, cuando menos, se le diga a Bolivia que retome el camino bilateral, como lo hizo recientemente la OEA en Tiquipaya.

La legisladora Mónica Zalaquett, de la Comisión de relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados de Chile, salió al paso del pesimismo que prevalece entre algunos analistas bolivianos sobre la agenda de los 13 puntos y las relaciones bilaterales. Afirmó que los dos países han avanzado y que el clima que se ha forjado todos estos años es responsable de que más del 50% de las exportaciones bolivianas hacia países no fronterizos pase por puertos chilenos. “Hemos hecho cosas”, dijo. Intervino brevemente el Cónsul General de Chile, Jorge Canelas, uno de los impulsores de los encuentros, para subrayar que en el diálogo surgido entre los dos países en los últimos años estaba la comunicación entre las fuerzas armadas de ambos, algo que no ocurría desde la guerra del Pacífico.

La legisladora subrayó si bien la iniciativa boliviana era un obstáculo para dialogar, los otros temas de la relación bilateral no debían ser contaminados por la cuestión marítima. Destacó que, en todo caso, la OEA había sugerido persistir en el diálogo bilateral.

El cónsul Canelas sugirió neutralizar el elemento emocional que rodea a los planteamientos bolivianos y destacó que si bien la “agenda de los 13 puntos” está estancada, ese estancamiento no será permanente y habría que preparar el camino para que cuando se la retome no se coloquen obstáculos que la detengan. Recomendó evitar irrumpir en una negociación con el tema principal  (¿cuándo nos devuelven el mar? ¿A qué hora…?)

El diplomático y ahora profesor universitario Antonio Mariaca había subrayado que la posición chilena de no entrar a negociar la cuestión marítima había  llevado a uno de los momentos históricamente más difíciles en las relaciones bilaterales. “No tenemos casi nada; no hay agenda de los 13 puntos y estamos en preparativos para (ir a) La Haya”, dijo. Al igual que otros de sus colegas, dijo que era necesario no contaminar toda la relación bilateral y manifestó reservas sobre la idea de ir a La Haya cuando la OEA se ha pronunciado por el trámite bilateral.

Al salir del tema marítimo y sus aristas, el diálogo ingresó a un momento más promisor. Osvaldo Barriga, del Instituto Boliviano de Comercio Exterior, destacó el potencial que para Bolivia ofrece el mercado chileno, que anualmente importa 75.000 millones de dólares, de los cuales una porción insignificante es boliviana. Además, Chile podría ser el paso de productos bolivianos hacia otros mercados (Chile tiene acuerdos de libre comercio con más de 50 naciones), pues allí podrían ser dotados de valor agregado y combinados con productos chilenos de exportación. Un entendimiento dinámico entre los dos países podrá multiplicar las oportunidades de negocios e inversión. Sólo carne, azúcar y frutas podrían elevarel intercambio en espiral, dijo.

El clima de “el cielo es el límite” vino con Karina Canepa, directora de Pro Chile (organismo chileno de comercio exterior) en Bolivia. “Vivimos de espaldas. No nos conocemos”, dijo al informar sobre los esfuerzos de su oficina para promover a Bolivia en Chile. Mostró una secuencia de diapositivas acompañadas de estadísticas. De Bolivia a Chile, el 99,9% de las exportaciones entra sin arancel, dijo. Y De chile a Bolivia, sólo el 5,2% llega con arancel cero.