La tercera jornada

Posted on Actualizado enn

Los manifestantes que salieron a marchar en La Paz dispusieron que el blanco en la última jornada del paro de 72 horas sería la Vicepresidencia. Atacaron a tomatazos y pintura el edificio ubicado entre las calles Mercado y Ayacucho y estuvieron cerca de un incidente mayor de no haberse interpuesto una actitud sorprendentemente serena y flexible de la policía, que los dejó seguir por la calle Mercado. Pero el edificio quedó pintarrajeado, un recuerdo de los manifestantes que identificaron al edificio con la convocatoria del Vicepresidente García Linera a los sectores sociales para que defiendan al gobierno. La mayor concentración pro gobierno se dio en Cochabamba, donde miles de cocaleros ocuparon el centro de la ciudad y, en un cabildo el jueves, dieron un ultimátum a los médicos para que retornen a sus trabajos. Caso contrario, serían despedidos. Los médicos ignoraron el emplazamiento. En una réplica al ultimátum, dirigentes de los sectores movilizados por la COB en Cochabamba dijeron que estaban dispuestos a marchar hasta La Paz para aumentar la presión sobre el gobierno. En una masiva concentración en la Plaza 14 de Septiembre por lo menos un orador reclamó la renuncia de autoridades.
La jornada fue menos tensa, pero parecía claro que los tres días de movilización constituueron un ensayo para persistir en las presiones hasta que el gobierno derogue el decreto de las ocho horas y mejore su oferta del 8% de aumento salarial. Los maestros rurales hicieron efectivo el ensayo con un bloqueo de algunas horas sobre la autopista La Paz-El Alto.
Dirigentes nacionales del magisterio consideraban en la noche sumarse a las próximas medidas de la COB: un paro más extenso o declaración de huelga general indefinida. En la lógica izquierdista, una medida así constituye la antesala de la toma del poder.
El ultimátum de los llamados “movimientos sociales” se cumpliría el lunes. El panorama luce tormentoso, pues a partir de ahí los acontecimientos podrían derivar en un apocalipsis social. Por definición, sería ia situación impredecible.
En el Beni, la marcha de los TIPNIS avanzó desde San Borja unos quince kilómetros y llegó al lugar llamado Santa Ana de Museruna. Allí, sus dirigentes hicieron conocer la “plataforma indígena” que reclama la plena vigencia de la ley que declaró al TIPNIS intangible y la anulación de la ley con la que el gobierno quiere efectuar una consulta que denomina “previa”. Ahora, la marcha aguarda una respuesta del presidente Morales. La “plataforma” es una amplia política que los indígenas querrían que fuese aplicada. Los puntos principales de ese diseño se encuentran en Erbol, aquí.
Dirigentes del TIPNIS denunciaron que el presidente pretende trasladarse hasta aquel territorio en las próximas horas para re-apuntalar a las organizaciones cuyos dirigentes fueron desconocidos por la Confederación de Indígenas del Oriente Boliviano (CIDOB). Otros dirigentes considerados como se sumaron a la marcha a pesar de haberse comprometido a no hacerlo.
El dirigente Fernando Vargas habría partido rumbo a comunidades dentro del TIPNIS para contrarrestar la presunta jugada presidencial .

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s