Día: enero 21, 2012

Una marcha que no entusiasma

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Los indígenas que marchan para que sí se construya la carretera a través del TIPNIS, incluso autoridades del gobierno y del partido oficial, están desconcertados por la poca atención que merece esta contramarcha, que se antepone a la cumplida entre agosto y octubre.

La perplejidad de los neo-marchistas es comprensible y respetable, pues se trata, en buena parte, de personas tan necesitadas como los originarios que llegaron a La Paz a fines de octubre y conquistaron la simpatía nacional.
Pero hay algo que vuelve insípida a esta contramarcha. Me parece que debajo de la contramarcha subyacen algunas razones para la indiferencia que exhibe el gran público, salvo el gobierno y los dirigentes del partido oficial. Repasemos algunas:
-Existe la percepción de que esta neo-marcha es impulsada por el deseo de consolidar las plantaciones de coca del Chapare ya existentes en ese lugar, y expandirlas. Dirigentes cocaleros recordaron que el Presidente Morales les había prometido esa carretera en la campaña electoral de 2005 y que ahora, con el diseño original,  se disponía a cumplirla.
-Esa percepción es reflejo de una matriz de opinión pública que los neo marchistas no logran combatir. No la perciben y desconocen los mecanismos bajo los cuales actúan los fenómenos de opinión masiva.
-La primera marcha fue brutalmente reprimida por la policía, con un despliegue que hizo añicos la Declaración Universal de los Derechos Humanos. La represión no tiene, hasta ahora, ningún responsable, aunque indígenas de la primera marcha (Justa Cabrera) han dicho que saben, por informes de dentro del gobierno, que el mandante fue el propio presidente y nadie los ha contradicho convincentemente. Es una derrota sin paternidad (ni maternidad) para el gobierno, que esperaba cansar a los marchistas originales o forzarlos a desistir. Esta cadena ha alimentado las simpatías por los marchistas originarios y, en contrapartida, provoca pasividad, por decir lo menos, ante la contramarcha.
-El presidente había dicho que la carretera se haría como estaba diseñada “quieran o no quieran”.
-El gobierno accedió a dictar una ley de intangibilidad del TIPNIS. El Presidente Morales la promulgó, de visible mala gana (las imágenes de TV mostraron su rostro).
-Sin que mediase alarma alguna entre las feministas del partido de gobierno, tiempo atrás había sugerido a los cocaleros que enamorasen a las mujeres del TIPNIS y las persuadieran de convencer a sus maridos, enamorados o parientes de aceptar la carretera.
-A los pocos días de la promulgación de la ley, el Presidente Morales urgía a los partidarios del gobierno dentro de la zona protegida para que ellos también reclamasen públicamente, pero a favor de la carretera que él acababa de prohibir.
-Al público en general no le agrada que le digan una cosa y luego se haga otra. Con el caso del TIPNIS ha habido muchas idas y venidas que han destruido la credibilidad del gobierno cuando habla de protección de la naturaleza y de la madre tierra..
-No son buenos los “reprises” y la marcha en curso deja un sabor de “esta-película-ya –la-vi”.
-Integrantes de la neo marcha se han retirado alegando que no les han pagado lo que se les prometió. Nuevos puntos a favor de los marchistas originarios.
-Aunque la contramarcha parece ser más numerosa, no existen informes independientes que aseguren que todos pertenecen al lugar, protegido por la CPE y por convenios internacionales.