Día: diciembre 29, 2011

Amós: el profeta de la justicia social

Posted on Actualizado enn

Comparto con Uds. la última entrega de este año del sacerdote oblato Gregorio Iriarte, o.m.i. (Oblato de María Inmaculada)
-0-
Las valientes denuncias del Profeta Amós, según nos relata la Biblia, eran expresiones duras y audaces en contra de la corrupción que reinaba en Israel: inmoralidad de los políticos, injusticias de los jueces, autoritarismo de los funcionarios públicos, violencia de los poderosos contra los humildes, hipocresía y falsedad de muchos religiosos….
Difícilmente encontraremos un personaje tan claro y con tanto coraje para exponer el mensaje de Dios en toda su verdad y profundidad como el profeta Amós. Nacido en el siglo VIII a.C. en una pequeña aldea de Judá, poseía un pequeño rebaño de ovejas, una yunta de bueyes y algunos árboles frutales. Era, por lo tanto, un pequeño propietario bien acomodado.
Pero en el año 750 a.C, mientras cuidada tranquilamente su ganado, tuvo una visión que él interpretó como un anuncio divino: Dios iba a castigar al pueblo de Israel por sus continuos pecados e infidelidades.
Aunque había en Israel en ese tiempo un cierto bienestar económico, la corrupción social era enorme: la clase dirigente acumulaba riquezas, construía fastuosas mansiones y organizaba espléndidos banquetes mientras el pueblo vivía sumido en la profunda miseria y en la explotación más inhumana. Los pobres campesinos se hallaban a merced de los prestamistas que, al final, les embargan sus casas y sus tierras; los jueces se dejaban sobornar y las autoridades del gobierno no hacían absolutamente nada frente a tanta corrupción social.
Amós contemplaba amargado todo esto y de pronto oyó la voz del Señor que le ordenaba ir a Israel para hacer realidad la justicia social y para acabar con la opresión del pueblo humilde.
Amós era un hombre valiente y, a la vez, inteligente. Para lograr ser escuchado por el pueblo de Israel primero comenzó a denunciar los pecados y las injusticias de los países vecinos. Habló contra Damasco que invadía territorios ajenos, contra Filistea que comercializaba a los esclavos, contra Judá por sus constantes idolatrías….Todos le aplaudían y asentían a sus denuncias con gestos de aprobación.… pero el suyo no era un discurso de mera retórica….
Viendo que todos le aprobaban y permanecían pendientes de sus labios, comenzó a lanzar contra Israel una serie de graves denuncias: “Ustedes, les dijo, son el pueblo de Dios, pero han cometido y están cometiendo tantos crímenes como ellos. Ustedes venden al inocente, oprimen y humillan a los débiles, explotan a los indefensos, cometen adulterios e incestos y toda clase de los más depravados pecados….
La gente se molestó con Amós y fue denunciado ante las autoridades como un subvertor, pero él no se desanimó. Más bien, fue al templo de Betel, que era el santuario más famoso, el día en que se celebraba la más solemne festividad. Estaba rebosante de peregrinos que ofrecían a Dios sus ofrendas y valiosas limosnas. Amós se puso en pie a la entrada del Santuario y, con una voz de trueno, comenzó a denunciar a la falsa religiosidad del pueblo de Dios:
“Esto dice el Señor: Detesto estas celebraciones religiosas de ustedes; me repugnan estas celebraciones; no soporto los sacrificios que se ofrecen en mi honor, ni sus ofrendas y no acepto el sacrificio de los terneros engordados. Dejen de entonar la música con sus arpas…. Lo que yo quiero es que haya justicia social para todo el pueblo, que practiquen la honestidad, la solidaridad con todos…..
Su profundo deseo de justicia le llevó a criticar abiertamente a las mujeres de los potentados y lo hizo con la expresión más hiriente en contra esas encopetadas señoras que despreciaban al pueblo humilde: las llamó “vacas de Basán.” Basán era una región muy fértil al norte de Galilea y famosa porque en ella pastoreaban numerosos ganados y vacas lecheras muy bien alimentadas.
La voz poderosa de Amós estremecía la conciencia de su auditorio: Escuchen esto ustedes, vacas de Basán, que oprimen a los pobres y maltratan a los más necesitados…Reina la perversión por todo el país, la mentira, las injusticias, la hipocresía religiosa, la opresión de los humildes…
Amós sabía muy bien que la vida de lujo que las mujeres llevaban era por la explotación inhumana que sufrían los campesinos.
Durante varias semanas continuó el profeta con sus denuncias. Denunció a los guardianes públicos por sus métodos violentos, a los jueces por su corrupción, a los funcionarios del Rey por ser cómplices con los usureros, a los testigos falsos, a los comerciantes inescrupulosos, a las mujeres presumidas y tentadoras… pero todo fue inútil…. Amós estaba descorazonado… Nadie le hacía caso… Nadie se arrepentía….
Amós se lanzó al terreno más peligroso denunciando la corrupción y la explotación religiosa de los sacerdotes del Templo y siguió insistiendo en que de nada servía el asistir a los templos para la celebraciones religiosas si no se practicaba la justicia , la honestidad, , la rectitud, el amor a todos…
El profeta Amós se había metido en el campo más peligroso criticando a todo el sistema religioso sin sentido de justicia y solidaridad y sucedió lo inevitable. El jefe de los sacerdotes mandó un emisario al Rey con este mensaje: “Amós está conspirando contra ti” y expulsaron de Israel a ese gran profeta. Amós, todo desconsolado regresó a su patria a cuidar sus ganados y a cultivar sus tierras.
Una tarde de verano, mientras cuidaba sus ovejas, sintió los estruendos de una invasión militar. Era el poderoso ejército de los asirios asaltaba en esos momentos al Reino de Israel y se llevaba cautiva a gran parte de su población.
Ante esa tremenda desgracia muchos en Israel recordaron los oráculos de Amós. Amós iluminado por Dios veía claro que el progreso de un pueblo es falaz cuando se basa sobre la pobreza y la explotación de las mayorías ya que no puede haber auténtica religiosidad sin ética ni ética sin justicia social. (Exodo.No.110. Ariel Alvarez)

Hotel Las Américas: Un punto de inflexión

Posted on Actualizado enn

El Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria ha comunicado oficialmente al gobierno boliviano que, tras haber analizado el caso del húngaro-rumano Elöd Tóásó, detenido en el Panóptico Nacional desde el 16 de abril de 2009 a raíz del episodio sangriento del Hotel Las Américas, considera que la detención de este ciudadano es arbitraria. Una comunicación con ese pronunciamiento fue enviada al gobierno el 27 de abril de este año que acaba y reiterada casi siete meses después, el 9 de agosto. Sólo después de esa reiteración, el gobierno respondió asegurando, en el fondo de su alegato, que no ha cometido arbitrariedades contra el húngaro-rumano de 31 años.
El hecho marca un hito en todo el caso, sobre el cual he escrito una obra que detalla lo ocurrido tal como el episodio fue conocido, así como los acontecimientos posteriores, hasta marzo de este año, con la intención de contribuir a ordenar la narración. Es la primera vez que un organismo internacional, parte del sistema de los derechos humanos, dependiente de las Naciones Unidas, se pronuncia juzgando indebida la persistencia de la detención del húngaro-rumano y sugiriendo medidas sustitutivas a la privación de libertad. El pronunciamiento puede anticipar otros reclamos y nuevos pronunciamientos a favor de otros detenidos a raíz del caso. Un total de 39 personas aguardan un jurado en los primeros meses del año que empieza. Desde hace algunas semanas está en curso una campaña para reclamar pronunciamientos a favor de los detenidos.
Las conclusiones de Grupo de Trabajo que se encargó de procesar el caso son expresadas en tres puntos, emitidos el 22 de noviembre. Dicen:
1. La privación de libertad del Sr. Elöd Tóásó ha violado los derechos humanos consagrados en los artículos 3, 8, 10 y 11 de la declaración Universal de los Derechos Humanos y 2.3, 9, 10, 14 y 15 del Pacto de los Derechos Civiles y Políticos y en consecuencia es arbitraria, según la Categoría III de los métodos de Trabajo del Grupo.
2. Consecuente con la Opinión emitida, el Grupo de de Trabajo pide al Gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia que disponga una reparación por el mal causado por los agravios de que da cuenta esta opinión.
3. El Grupo de trabajo propone, además, que las autoridades pertinentes de Estado adopten las medidas de caso para disponer la adopción de medidas de libertad o alternativas a la prisión preventiva, a favor de Sr. Elöd Tóásó, de conformidad con las normas de la Declaración Universal de los derechos Humanos y del acto Internacional mencionado y del Código de Procedimiento Penal en vigor, sin perjuicio de acelerar las diligencias procesales en curso.
No ha habido ningún comentario de las autoridades. El documento ha comenzado a circular profusamente en la web y esta mañana fue una de las crónicas principales del diario El Deber, en Santa Cruz.