Mes: noviembre 2011

Caso Rózsa va a jurado

Posted on Actualizado enn

El caso Rózsa llegará hasta la última instancia de la escalera  antes de su final. Un jurado decidirá la suerte de los 39 acusados y sometidos a los cánones de la justicia que rige en Bolivia. Aún no se sabe cuándo, pero sí que será en La Paz y probablemente también en Santa Cruz o en algún lugar de los llanos,  para juzgar a cuatro de los acusados que no tienen condiciones de salud para soportar los 3.500 metros de altura de La Paz o los 2.900 de Cochabamba. La decisión del  juez Ricardo Maldonado surgió al cerrar  este viernes la audiencia conclusiva que incluso llevó el proceso a Yacuiba, para que pudieran exponer su defensa esos cuatro acusados cuya salud estaría en bajo riesgo  en lugares altos: los generales (retirados) Gary Prado Salmón y Lucio Añez Rivera y Ronald Enrique Castedo Allerdin y Juan Carlos Santisteban. El juicio será oral, con jurados presumiblemente de La Paz.  Los sucesos que originaron el juicio ocurrieron en Santa Cruz hace más de 30 meses.

En el capítulo Yacuiba del proceso  aquellos cuatro acusados pudieron responder y rebatir las acusaciones bajo las cuales el fiscal Soza organizó el caso, que  meses atrás le fue devuelto para que le confiriese una mejor sustentación.  El juez que consideró mal articulado el caso del fiscal Soza optó, poco después, por retirarse de la judicatura, y el juez Maldonado asumió la conducción. Se infiere que el juez Maldonado consideró subsanadas las fallas encontradas por su predecesor.

En la audiencia final del jueves y viernes en Cochabamba, imágenes difundidas por la TV mostraron al fiscal Marcelo Soza asegurando que el supuesto grupo que encabezaba Eduardo Rózsa Flores recibió a tiros a los policías de la Unidad Táctica de Resolución de conflictos (UTARC). Los cadáveres de los tres tres del grupo (Rózsa, Martin Dwyer y Arpad Magyarosi) muertos durante la incursión de la policía estaban desnudos o en ropas interiores. Las múltiples interrogantes que surgieron sobre el caso Hotel las Américas desde que empezó a rodar a partir de la madrugada del 16 de abril de 2009 no recibieron respuestas adecuadas a lo largo del proceso.

Los vacíos, confusiones y falta de detalles en las informaciones que recibió el público boliviano desde entonces me llevaron a escribir un recuento de la historia sobre lo ocurrido hasta el primer trimestre de este año. Hay muy pocos ejemplares sobrantes en librerías de Santa Cruz y la Asociación de Periodistas de La Paz, que patrocinó la obra.

El general Prado Salmón fue el único de los cuatro acusados de la audiencia de Yacuiba en enfrentar personalmente  al juez (los otros lo hicieron a través de sus defensores) y al fiscal, para rebatir las acusaciones. El fiscal atribuye al militar, en silla de ruedas desde hace décadas, la condición de cerebro del plan que supuestamente tenía  Rózsa: una combinación de terrorismo con secesionismo.  Habría tratado de  montar una guerra secesionista con moldes semejantes a los que llevaron a la fragmentación de la antigua Yugoslavia.  Prado Salmón observaba que del centenar de personas interrogadas por el fiscal Soza, sólo dos lo mencionaban, y uno de ellos era “El viejo”, Ignacio Villa Vargas, inicialmente considerado como pieza clave de la investigación y luego acusado de complicidad en el caso y calificado como mentiroso por el fiscal.

El fiscal sostenía la acusación en el conocimiento militar del general  Prado sobre las armas bolivianas. El militar pasó a retiró en 1988, al culminar su carrera, marcada por la victoria de las armas bolivianas sobre la guerrilla que en 1967 lanzó el guerrillero argentino-cubano Ernesto Ché Guevara. El comandante guerrillero fue vencido por la compañía que dirigía el entonces capitán Prado, ante la cual  se rindió. En una entrevista tiempo atrás me dijo que el movimiento comunista internacional y Cuba en particular nunca le perdonaron que derrotara al mayor ícono del “foquismo” guerrillero y que las acusaciones que  ahora se le hacen  son una revancha de los enemigos de hace más de 40 años.

En los próximos días podría saberse cuándo se llevará a cabo la designación de jurados y las fechas tentativas para el proceso. Los Tiempos, en su edición digital de este sábado, dice que la conformación del jurado ocurrirá dentro de 40 días. No está claro si serán 40 días corridos o días hábiles.

En las jornadas finales del proceso el Cardenal Primado Julio Terrazas decidió desistir de la denuncia sobre la explosión que ocurrió en el portón de su residencia la noche del 15 de abril de 2009, un día antes de la operación en Hotel Las Américas. Ese episodio era uno de los elementos fundamentales de la acusación. El Deber, también en su edición digital del sábado, refiere una marcha de grupos estudiantiles que mostraban carteles que recordaban a las autoridades judiciales que al extinguirse la denuncia se extingue también el delito.

Marchista del Tipnis citada a declarar

Posted on Actualizado enn

Ampliación

La Secretaria de Tierra, Territorio y Autonomía de la Confederación Nacional de Mujeres Indígenas de Bolivia (CNMIB) ,  Wilma Mendoza Miro, ha sido citada a declarar por la fiscalía que investiga los sucesos del sábado 24 de septiembre, cerca de Yucumo. En total, unas diez mujeres involucradas en el episodio del 24 de septembre han sido convocadas a declarar.

En la mañana de ese día, la dirigente fue una de las protagonistas de la acción del grupo femenino que forzó al canciller David Choquehuanca a acompañarlas y romper el bloqueo que impedía a los marchistas del Tipnis llegar hasta el arroyo Chaparina y abastecerse de agua. La acción disparó la represalia policial cuya brutalidad indignó al país y acabó pavimentando el camino para que la marcha consiguiera su propósito de llegar hasta La Paz y doblar el brazo del gobierno. Los marchistas lograron que el presidente Evo Morales reviritiese su decisión de construir la carretera que habría partido en dos el territorio Indígena parque Nacional Isiboro- Sécure y cancelase el proyecto de manera definitiva.

La propia dirigente me lo dijo este jueves y me aseguró que iría a La Paz para ofrecer el testimonio de su participación en el episodio que precedió a la paliza policial a los marchistas. “Voy a ir”, me dijo la dirigente de 37 años, natural de la población de Covendo, al norte de La Paz. “Querían (la fuerza policial que intervino la marcha el 25 de septiembre) agarrarnos a todos, llevarnos a Trinidad y detener la marcha”,  dijo en una entrevista.

El público podrá saber en detalle toda la historia de esa jornada, pues la dirigente fue una de las que frenó el paso del canciller que iba a abordar el vehículo que lo  había llevado hasta el lugar y actuaba como mediador entre los marchistas y los colonos que, con cientos de policías ubicados en medio de los dos grupos, cerraban el avance de la marcha al no permitir a nativos llegar hasta el arroyo, saciar la sed, asearse y continuar el recorrido de más de 600 kilómetros hasta La Paz.

La dirigente explicó que en los forcejeos con la policía, que con sus escudos procuraba detener el avance de los marchistas que romperían el cerco en que se encontraban, un oficial de la policía fue arañado en un lado del rostro.  La resistencia de los policías fue doblegada a empujones por los marchistas que, tras abastecerse de agua, siguieron su recorrido, hasta acampar en el pueblo de Yucumo.  Allí serían sorprendidos al día siguiente por cientos de policías que  intententaron detenerlos. La intervención policial resultó inusitadamente brutal y las imágenes divulgadas por la televisión y las fotografías publicadas por los medios impresos  indignaron al país. La población de La Paz, la capital, les ofrecería semanas más tarde una bienvenida apoteósica con cientos de miles de personas que los aclamaron en las calles. Fue una demostración de magnitud raras veces vista en la historia boliviana.

La gestión emprendida por el canciller Choquehuanca se prolongaba en consultas con uno y otro  lado, con su afirmación de por medio de que la gestion que realizaba era sólo para mediar entre Tipnis y colonos (cocaleros en su mayoría). Entre los marchistas crecía la impresión de que estaban ante una estrategia para prolongar la marcha, cansarlos y frenar la travesía hasta La Paz, me dijo la dirigente Mendoza Miro.  Los marchistas, ya impacientes del todo, reiteradamente le dijeron al canciller que con los colonos nada tenían qué dialogar y que el diálogo que buscaban era directamente con el gobierno.

La dirigente Mendoza Miro dijo que tras un intercambio de puntos de vista el sábado por la mañana, que había sido lluviosa, “una señora le reclamó al canciller: No es posible que hasta estas alturas nos siguen cortando el agua. La señora se puso a  llorar; le reclamó de todo.”

“Pero Choquehuanca -prosiguió el relato de la dirigente- se iba yendo a su movilidad pues habíamos quedado en que iba a informar a los colonos (sobre la posición de los marchistas).  Fue entonces que una de las marchistas se adelantó al canciller e ingresó al vehículo que lo esperaba con la puerta delantera ya abierta, y se ubicó el lugar en el que debía instalarse Choquehuanca.” Dos de las mujeres entonces más o menos una docena, de acuerdo a Mendoza Miro, tomaron del brazo al canciller y lo hicieron marchar con ellas hacia el punto del bloqueo.

Ahí empezó el forcejeo que llevó a  las mujeres primero y luego a decenas de marchistas a hacer presión en masa contra la columna policial, vencer sus escudos y romper el bloqueo.

Tras el relato de este  ju eves,  fui testigo casual de una visita que realizó a la sede de la CNAMIB la representante de las Naciones Unidas en Bolivia, Yoriko Yasukawa, en la tarde de este jueves. “Es una visita sólo de cortesía”, me dijo la funcionaria tras finalizar su breve visita al lugar. Supe que tenía previsto retornar a La Paz durante la jornada.   Me pareció que la visita ponía en evidencia el interés de la organización mundial por la asociación de indígenas y que probablemente seguirá de cerca la investigación que se abrirá en los próximos días en La Paz.

Nota: La noche del sábado la dirigente dijo a este blog por teléfono que no había aún una citación formal ni para ella ni para otras mujeres del grupo involucrado en el episodio que precedió la acción policial del día siguiente 25 de septiembre.

La coca contra las cuerdas

Posted on Actualizado enn

Los países europeos han manifestado impaciencia con Bolivia a raíz del crecimiento de los cultivos de la llamada “coca excedentaria”, que alimenta la producción de drogas, y le reclaman un  “estudio serio” sobre el consumo natural y los excedentes de producción de los que se nutre el narcotráfico.

La información sobre la actitud europea fue dada en las últimas horas por Erbol, que colocó en su página web una entrevista con el embajador de Dinamarca, Morten Elkjaer.

El diplomático dijo que los países europeos aguardan “un estudio bien hecho” por parte de Bolivia respecto al consumo interno de la hoja y sobre el combate al narcotráfico.  “Hay preocupación en todo el mundo sobre el narcotráfico. Es importante que los estudios que se hagan sean bien hechos. Yo creo que es la primera vez que se aprobó hacer un estudio sobre eso, respecto al consumo de la coca. Tiene que ser un estudio bien hecho y de calidad”, dijo el diplomático, citado por Erbol. En lenguaje diplomático, las palabras del representante europeo llevan un mensaje que las autoridades no podrán ignorar: basta con informes que muestran cifras y presentan afirmaciones no comprobables por estudios independientes.

Para ese estudio, la Unión Europea asignó a Bolivia un millón de euros y  debía haber sido entregado en octubre al cabo de año y medio de retraso, dice la ihformación. Pero el mes acaba de vencer y el trabajo aún no llegó a manos europeas, de acuerdo al informe de Erbol.

Bolivia, particularmente bajo el gobierno del presidente Morales, insiste en que el consumo de coca es una tradición ancestral y que los países con alto consumo de cocaína deberían hacer más esfuerzos contra las drogas entre sus propios consumidores.

La noticia viene tras la racha de descubrimientos de laboratorios de producción de droga a lo largo de casi todo el año y la captura de decenas de personas sospechosas de narcotraficar. Similar impaciencia fue exhibida anoche por el presidente del Comité pro Santa Cruz, Herland Vaca Díez. Al leer un mensaje durante una ceremonia en la que se conmemoraban 61 años de la creación de ese comité, Vaca Díez reclamó protección para los parques nacionales del departamento, invadidos por sembradores de coca.

El temor de que el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure se vuelva tierra libre para los cocaleros fue una de las razones para la rebelión pacífica de los nativos que obligaron al gobierno a cancelar el proyecto carretero que atravesaría el lugar. Más de un millar de nativos y simpatizantes de la preservación de ambiente marcharon durante 66 días desde Trinidad hasta La Paz y fueron objeto de una de las mayores manifestaciones de simpatía de la sede del gobierno que con desgano visible tuvo que anular la ley que permitía la construcción de la vía por ese parque.

Erbol también entrevistó al jefe de la Delegación de la UE, Kenny Bell, quien dijo que los países europeos, donde el gobierno del presidente Morales gozaba de amplias simpatías, esperaban recibir ese documento a pesar de la sensibilidad que lo rodea.

Originalmente, el estado boliviano autorizaba  una extensión máxima de 12.000 hectáreas a ser dedicadas a  los sembradíos de coca. Luego, esa cantidad fue ampliada a 20.0o0. El total de área cultivada sería de 31.000, de acuerdo con los más recientes informes de Naciones Unidas. La nota de Erbol, que asocia a más de 300 emisoras rurales, dice que el total excedente llegaría a 19.000 hectáreas, es decir que habría  un total de 39.000 hectáreas de cocales. La cifra anterior ya era un récord para Bolivia, que es el tercer productor de hoja de coca, después de Colombia y Perú.

Nota: Días después (el 7 de noviembre), la representación de las Naciones Unidas en Bolivia reordenó las cifras que reproducía Erbol y que atribuía a delegados europeos. Son sí, 31.000 hectáreas, y es de esa cantidad que se cree que 19.000  van al narcotráfico. Es decir, más de dos tercios de la producción de coca en Bolivia está destinada a la cocaína y al narcotráfico.