Día: noviembre 9, 2011

¿Cuál restablecimiento?

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Los diarios nacionales que pude leer en los últimos dos días han dicho casi unánimemente que Bolivia y Estados Unidos han  “restablecido” relaciones diplomáticas. Sólo se restablece lo que está roto. Por todo lo que se sabe, los dos países nunca rompieron relaciones diplomáticas. Retiraron embajadores y los vínculos entre ambos descendieron a su nivel histórico más bajo.  Nunca hubo una ruptura. Bolivia declaró persona no grata al embajador Philip Goldberg y le pidió que se fuera del país, apoyada, por lo que se conoce, en una foto casual tomada durante la Feria Exposición de Santa Cruz al lado de un súbdito colombiano y un dirigente cívico cruceño mientras paseaban por los pasillos del lugar. (Del colombiano no se ha vuelto a saber).  Sí,  es la misma foto que el presidente Morales exhibió ante sus colegas de la reunión cumbre Iberoamericana y el Caribe, en Santiago, en 2008. Ese fue también el escenario del “por qué no te callas” del Rey de España. Fue la única prueba exhibida en todo el imbroglio que llevó a Bolivia a colocar al borde de una ruptura sus relaciones con  la primera potencia económica y militar del mundo. Pero no hubo ruptura, pues las sedes de los dos países en sus respectivas capitales continuaron abiertas.

Un amigo con prolongado tránsito en la cancillería boliviana me dijo:

“No se trata de restablecer relaciones diplomáticas con EEUU, debido a que jamás se suspendieron. Sólo después de una ruptura puede haber un “restablecimiento”. Aquí lo que se pretende es “normalizar” las relaciones entre los dos países, es decir volver a acreditar embajadores y proseguir con los asuntos habituales y regulares.”

Otro, con similar recorrido por el mundo diplomático, me explicó:

“Las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Bolivia, no fueron interrumpidas con la declaración de personas no gratas a los embajadores de Estados Unidos y de Bolivia. De haber sido así, se habrían cerrado las respectivas embajadas.

“Lo que sucedió fue que el nivel de los representantes fue degradado. Esa representación quedó en manos de encargados de negocios, como muestra de distanciamiento, pero no de ruptura. La firma un acuerdo para “normalizar las relaciones” no es usual. Pero tampoco es algo que no pueda hacerse.

“Con  el intercambio de embajadores se elevará el rango de las representaciones, lo que significaría un  gesto recíproco para normalizar las relaciones y para  emprender planes de cooperación.

“Se advierte que la administración del presidente Obama, quiere quitarse un problema en Latinoamérica, en tiempos de su campaña para ser reelecto. Habrá  que ver cómo reaccionan los comités de relaciones exteriores del Congreso de Estados Unidos.

“Pero, como ya se dijo, esto no tendrá mucha atención, pues por boca de académicos estadounidenses,  para Washington, Bolivia es “insignificante”.

Yo digo: Lo que ha ocurrido es que ahora hay una “hoja de ruta” que puede llevar a un intercambio de embajadores. Mucho dependerá de la conducta –y del lenguaje- de ambos países.