Mes: junio 2011

La OEA y el mar boliviano

Posted on

El diplomático Ramiro Prudencio Lizón ha escrito el siguiente artículo. Su actualidad es imperiosa y lo reproduzco en este blog con su autorización.

En estos momentos en que se lleva a cabo la 41º Asamblea General de la OEA, donde nuestro país ha planteado nuevamente su magno problema, es conveniente hacer un análisis de las once resoluciones que dicho organismo sancionó en favor de nuestra causa marítima.

Como se sabe, la primera resolución se promulgó en la Asamblea General reunida en La Paz en 1979, año del centenario del inicio de la Guerra del Pacífico.  Ella es considerada como la mejor de todas, no sólo porque fue la primera vez que la organización dictaminara al respecto, sino porque el texto resumía las condiciones en que nuestro país deseaba negociar con Chile.  Allí se expresa que se debía ceder a Bolivia un territorio que lo vinculara con el océano Pacífico, con una costa que incluyese soberanía sobre los recursos marítimos.  Asimismo, que se estableciera una zona de desarrollo integrado entre los tres países (Bolivia, Chile y Perú), la cual “incluiría un puerto en el actual territorio chileno”.  Y, por último, que no se “deberán incluir compensaciones territoriales”.

Pese a la gran alegría que dicha resolución provocó en el pueblo boliviano, el cual creía ingenuamente, que ya se estaba acercando al mar, la misma no tuvo ningún fin práctico, ya que Chile consideró que le imponía condiciones inaceptables y siempre la repudió.

Luego vinieron dos resoluciones, las de 1980 y 1981, con un texto muy similar que decía lo siguiente: “Exhortar a los Estados involucrados a que, a través de las vías correspondientes, inicien un diálogo que permita la solución más satisfactoria del problema marítimo boliviano”.    Estas fueron aprobadas por consenso, es decir, hasta con el consentimiento chileno.

En 1982, cuando retornó la democracia en Bolivia, se gestionó la obtención  de una resolución muy semejante a la de 1979.  Pero sólo se logró la reafirmación de las tres primeras resoluciones, con una recomendación a las partes involucradas  “que pongan en marcha negociaciones encaminadas a dar a Bolivia una conexión territorial libre y soberana con el océano Pacífico”.  Chile la rechazó señalando que la resolución de 1979, “sigue siendo ilegítima y no empece a Chile”.

Ahora bien, en 1983, y gracias a la gestión del canciller José Ortiz Mercado, se logró que Chile, junto con Bolivia y Colombia, presentara un texto de resolución a la Asamblea.   Este era mucho más extenso que los anteriores, y  exhortaba a las partes a que normalicen sus relaciones para superar las dificultades que los separaban, “incluyendo en especial una fórmula que haga posible dar a Bolivia una salida soberana al océano Pacífico”.  Dicho texto  fue aprobado por unanimidad y mereció aplausos de la sala.  Además, la mayoría de las delegaciones hizo uso de la palabra para manifestar su complacencia por el acuerdo alcanzado.   Cabe destacar que gracias a la resolución de 1983,  se pudo iniciar conversaciones que culminaron en la última negociación sobre la cuestión marítima del siglo pasado, denominada del “enfoque fresco”, entre los años 1986 y 1987.

Posteriormente, las resoluciones emitidas desde 1984 tuvieron un texto cada vez más reducido, y  ya no fueron aceptadas por Chile. La última de ellas, la de 1989, tuvo la virtud de determinar que el problema marítimo se mantendría permanentemente en la organización, “a requerimiento de una de las Partes involucradas”.  Ello fundamentó que Bolivia pudiese presentar cada año un informe sobre el tema sin tratar obligadamente de imponer una resolución.

Es menester tener presente que las resoluciones rechazadas por Chile son sólo declaraciones líricas y no conducen a nada positivo.  Nuestro pueblo debe entender que ni la OEA ni ningún organismo internacional pueden obligar a Chile a efectuar cesiones territoriales.  En consecuencia, se debe negociar con ese país para que el próximo año, cuando la Asamblea se reúna en Bolivia, se apruebe una resolución al estilo de la de 1983, que sea aprobada por consenso y que sirva de base para una futura negociación franca y amistosa que  determine la supresión de nuestro enclaustramiento geográfico.

Ramiro Prudencio Lizón

Como una elección en casa

Posted on

Cualquiera que sea el resultado de la elección que ocurre este domingo en Perú, el gobierno boliviano tiene que observar una conducta de extrema cautela ante el vencedor y el perdedor. Perú no solamente es el vecino con el que nos ligan  los más fuertes lazos históricos. Es también el vecino que debe merecer nuestra mayor confianza y por consolidar esa confianza debemos trabajar. Tenemos un origen similar y no solamente hemos sido una sola unidad política geográfica colonial, aliados en tiempos de guerra y vecinos cordiales en tiempos de paz. También compartimos objetivos comunes en materia de desarrollo y en nuestro largo camino hacia una menor desigualdad social y económica.

Este artículo adquiere un tono de comentario por la importancia del acontecimiento del domingo y sus repercusiones sobre Bolivia, pues la trascendencia de la elección hace que la sintamos como “en casa”. Anticipo, entonces, excusas a los amables lectores por el tono editorial de esta entrada.

Es natural que los partidarios del gobierno del presidente Evo Morales sientan la tentación de celebrar un triunfo del candidato Ollanta Humala, de Gana Perú, como es normal que los adversarios del mandatario  se inclinen por dar vivas a un triunfo de Keiko Fijimori, de Fuerza 2011. Ambos casos estarán guiados por la  emotividad más que por la razón. Ambas actitudes ignoran que casi una mitad habrá votado por el “otro lado” y por tanto parcializarse con cualquiera de las dos corrientes, así fuese sólo temporalmente, constituye un acto que no concuerda con el interés de Bolivia en el corto, mediano y largo plazo. Como el poder no es eterno (ahora hasta los rusos lo saben), quien pierda el domingo puede ser el ganador de una próxima contienda y por el interés a largo plazo de Bolivia es vital una buena relación  con el estado peruano, cualquiera que sea su gobierno.

Perú, como todo país estructurado, tiene objetivos nacionales de largo aliento, que no habrán de variar. Los dos contenientes de esta segunda vuelta dejaron esta premisa clara durante los debates que sostuvieron por la TV. Entre ellos está su relación con Chile, que no variará por una eventual similitud o discrepancias ideológicas de regímenes en Perú y Bolivia. Es prudente, entonces, apartar el engaño de que la similitud de regímenes puede ayudar al otro a resolver problemas con algún tercero. En la última  década, Perú ha sorprendido a la región latinoamericana con un acelerado crecimiento económico cuya continuidad probablemente  no querrá arriesgar, con Fujimori o con Humala. Y como el tercero es Chile, hay que subrayar que las inversiones chilenas en la economía vecina superaban ya el año pasado los 6.000 millones de dólares.

Los primeros momentos del nuevo gobierno no serán del todo fáciles. Aparte de restañar las heridas dejadas por una campaña electoral disputada voto a voto, Perú tiene al  frente el desafío de desarrollar y expandir su base industrial, la  única garantía de otorgar más trabajo y mejores salarios.

Los gobiernos son pasajeros y los estados son permanentes. Esa es una premisa básica en las relaciones exteriores de los países. Pregúntenselo a los mexicanos, donde se acuño el dicho de estar geográficamente “tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos”. Optaron por buscar su desarrollo económico al lado de Estados Unidos. Nosotros, en el centro del continente, preferimos a todos nuestros vecinos cerca, no beligerantes y dispuestos a trabajar de nuestro lado en el esfuerzo común por un mejor destino para nuestros pueblos.

Frio polar en las relaciones con Argentina

Posted on Actualizado enn

N.R. Puesta el10 de junio de 2011.

-0-

La noticia de La Nación fue infundada. La desmintieron tanto en Buenos Aires como en La Paz. El presidente Morales viajará al vecino país como estaba previsto, a fines de este mes. Es difícil, de momento, determinar todo el impacto de esta crisis originada con la visita oficial del Ministro de Defensa iraní.  Las organizaciones judías de Argentina, especialmente AMIA, la parte afectada por el acto terrorista, no ha bajado los brazos y difunde su protesta por la omisión de detener al funcionario iraní por parte de la Interpol cuando visitó Bolivia a fines del mes pasado en conexión con actos celebratorios de la Fuerza Aérea Boliviana.

-0-

Las relaciones entre Bolivia y Argentina, estratégicas para nuestro país, han sido estremecidas por el caso Ahmad Vahidi, el Ministro de Defensa de Irán invitado a Bolivia a principios de esta semana y luego ayudado a salir subrepticiamente del país en cuanto se supo que  había una orden de captura lanzada por Interpol, que lo sindica de contribuir al mayor atentado terrorista registrado en Argentina. Ocurrió en 1994 y murieron 85 personas, entre ellas seis bolivianos.

El diario La Nación informó en su edición de hoy que el gobierno argentino, aún insatisfecho con las “sentidas disculpas” expresadas en una carta por el canciller David Choquehuanca Céspedes, suspendió la visita al vecino país que a mediados de este mes iba a realizar el presidente Morales.En el vecino país, el presidente boliviano iba a ser objeto de agasajos y homenajes, hace rato ausentes de su agenda.

La medida diplomática argentina es una de las más graves de un país contra otro y una de las que más se aproxima a una ruptura. No hay indicaciones de que Argentina pretenda llegar a ese extremo, pero resulta evidente que la cancelación de la visita,  la primera que en muchos meses haría al exterior el presidente Morales, exhibe un grado de irritación pocas veces visto en las relaciones internacionales.

La situación se presenta a sólo pocos días de una reunión de la OEA en la que Bolivia buscará una reafirmación del apoyo hemisférico para dialogar con Chile sobre una salida soberana al Océano Pacífico para Bolivia. En esa gestión el respaldo argentino es crítico. Es poco probable que la irritación argentina se traslade a la reunión de El Salvador la semana que viene. Pero no cabe duda que si hay algún respaldo efectivo, éste no tendrá ninguna vehemencia.   El problema es el peor para la diplomacia boliviana seguido del empeoramiento de las relaciones con Chile, de la ruptura con Israel y la casi ruptura con Estados Unidos.

También, la reacción argentina surge a pocas horas de  un pronunciamiento de  militares en retiro, quienes desde La Paz advirtieron que la seguridad de Bolivia estaba en riesgo por las “metidas de pata” del gobierno.

Hasta ahora, la cancillería ha apuntado el índice sobre la ministra de Defensa, Cecilia Chacón, por desconocer el caso de Vahidi y de invitarlo a venir a Bolivia. Pero sería ingenuo pensar que esa decisión era ignorada por el canciller (y si lo era, aún peor), ni por el propio presidente Morales. No creo que la ministra se hubiese atrevido a hacer la invitación sin una previa consulta a sus autoridades superiores. Una de dos: O efectivamente hubo una supina ignorancia o se aplicó aquello de “yo hago, Uds. enderecen”. Sólo que los  “ustedes” no son aquellos que aceptan enderezamientos  tan fácilmente.

La presidente argentina Cristina Kirchner, también en una muestra que refleja su enojo con Bolivia, debía recibir hoy en Venecia, donde se encuentra, al presidente israelí Shimon Peres.

Los argentinos, dice La Nación, subrayan que Bolivia nada hizo para detener a Vahidi, cuya presencia en Bolivia es vista como resultado de los vínculos estrechos del presidente Morales con el de Venezuela Hugo Chávez. La frialdad del vecino país exhibe también los límites que Argentina no está dispuesta a sobrepasar: los determinados por la justicia, subraya el diario. Y el tema Irán, agrega, es uno de las cuestiones más probables de discusión en la cita de los mandatarios argentino e israelí.

Una diferencia importante

Posted on Actualizado enn

El presidente Morales marcó esta semana una diferencia fundamental con muchos de quienes lo precedieron: ante indicios al parecer abrumadores de que uno de sus ministros estaba envuelto en casos de corrupción, como cobranza de propinas de empresas mineras, gastos injustificados y, por sobre todo, acosamiento sexual a mujeres que dependían de su autoridad, ordenó su destitución sumaria.  Félix Rojas, quien sólo llevaba algunos meses como Ministro de Trabajo, fue substituido por Daniel Santalla, un tiempo dirigente de CONDEPA, el partido de izquierda radical fundado por el desaparecido “Compadre Palenque”, con base principal en El Alto.

Las denuncias de hostigamiento fueron presentadas por mujeres que se sintieron hostigadas y se atrevieron a desafiar el peso político de Rojas, quien dijo que las denuncias eran calumnias.  Al parecer, las mujeres presentaron sus quejas ante asambleístas del  MAS, quienes las hicieron llegar a la ministra de Transparencia, Nardy Suxo, para que las investigase.  Al cabo de poco tiempo, las denuncias eran del conocimiento del presidente Morales. El mandatario, luego de algunas consultas, decidió prescindir del hombre a quien había designado en marzo para dirigir esa importante cartera ministerial. Las denuncias que pesan contra él serán investigadas por la ministra de Transparencia.

La veloz reacción del presidente contra uno de sus colaboradores, quien había enfrentado a  la COB hace un mes, pese a sus fuertes vínculos con la organización de a que  había sido consejero, exhibe una diferencia importante con sus antecesores. La mayoría de éstos echaba la basura debajo de la alfombra. Prefería esconder fechorías antes que castigarlas. La acción presidencial es todavía parcial, pues las denuncias de fechorías bajo este gobierno abarcan otros casos.

Una golondrina no hace verano, pero puede anunciarlo.  ¿Será? Creo que muchos esperarían que sí.

Militares en retiro: Peligros para nuestra seguridad

Posted on Actualizado enn

Militares en retiro han expresado preocupación por los tropiezos de la diplomacia boliviana en los últimos días y sin filtros de ningún tipo dicen que la seguridad de Bolivia peligra.

Un comunicado, del que ofrece una versión resumida el sitio hoybolivia.com dice que la Asociación de Oficiales Generales y Almirantes Pasivos afirma que los peligros nacen de “los constantes desaciertos” que atribuyen al gobierno del presidente Morales, pues fue “su flamante Ministra de Defensa, Cecilia Chacón Rendón”,  la que invitó “en forma inconsulta” al Ministro de Defensa de Irán, Ahmad Vahidian a venir a Bolivia”.

Consulté a militares retirados que viven en Santa Cruz y me dijeron que el documento probablemente habría sido emitido en La Paz, pues en Santa Cruz no había circulado y, consiguientemente,  no era conocido. El documento subraya que el ministro iraní es prófugo de la justicia, “buscado por Interpol debido a su imputación como autor ideológico del atentado a la AMIA de 1994, que mató a 85 personas, entre ellas un boliviano”. (Un amable lector me dice,  en “comentarios” de este artículo, que Wikipedia refiere, al informar sobre el atentado, que fueron SEIS los bolivianos muertos en ese brutal episodio).

La declaración de los militares retirados, que por lo general dejan de ejercer influencia entre sus pares del servicio activo al entrar en la fase de jubilación pero cuyos pronunciamientos suelen ser leídos por los oficiales en servicio activo, es la primera de un grupo de militares que un tiempo ejercieron mando en las Fuerzas Armadas. Pone, además, de manifiesto que las disculpas ofrecidas por el canciller David Choquehuanca a las autoridades argentinas no son contrapeso suficiente para la situación embarazosa provocada por el papelón en que se ha visto envuelta Bolivia y sus efectos sobre las relaciones con Argentina. Es fuerte la presunción de que pueden rodar algunas cabezas del equipo ministerial del Presidente Morales.

El sitio Hoybolivia.com subraya sólo que el documento le fue enviado y que los militares jubilados dicen que visitas de “oscuros personajes” como el Ministro de Defensa de Irán “no le hacen ningún bien a nuestra imagen como país pacifista,  pues los ministros de defensa de Irán y Bolivia “habrían suscrito un convenio militar, en Santa Cruz, desprestigiando el alto honor de las Fuerzas armadas con este tipo de vinculaciones,  por lo que (los militares retirados) rechazan el cumplimiento de dicho convenio”. Dicen también que lo más preocupante para las FF.AA. es que “este tipo de terroristas confesos, buscados por la justicia internacional, intervengan en el accionar de nuestra entidad armada, dando lugar a que la comunidad internacional, impulsada por el imperio de los Estados Unidos, sindique a Bolivia como país protector de terroristas con las correspondientes sanciones, en momentos en que Bolivia pretende acudir a tribunales internacionales para demandar a Chile por una salida soberana al Océano Pacífico…” Añade que la demanda boliviana ante Chile tuvo una respuesta “contundente…sin que el Ministerio de Defensa se haya pronunciado al respecto”.

El entripado diplomático no ha dejado de provocar comentarios en la prensa argentina. La crónica de La Nación sobre el tema recuerda que el ministro iraní llegó a Santa Cruz para la inauguración, el lunes, de una Escuela Militar del ALBA, la Alianza Bolivariana gestada por el presidente venezolano Hugo Chávez. El ministro iraní,  dice la nota, se reunió dos veces con el presidente Morales.

Fue al cabo de una de esas reuniones que los medios (especialmente la TV) captaron declaraciones del funcionario iraní diciendo que su país estaba dispuesto a ofrecer “todo tipo de cooperación” militar a Bolivia. La frase respondía a una pregunta de los periodistas, pero dicha por Vahidi era pólvora en medios internacionales. El ministro aclaró enseguida: “Ni nos han solicitado ese tipo de instalaciones (se refería a una pregunta sobre bases militares iraníes en Bolivia) ni nosotros hemos pensado en eso.

El presidente Morales fue citado por los medios el 1 de junio recalcando que tanto Bolivia como sus socios de ALBA “han  decidido vivir en paz porque todo conflicto armado favorece sólo a los más poderosos”.

Como responsables directos estarían los ministros de Defensa y de Relaciones Exteriores, y los organizadores de la reunión de ALBA en Santa Cruz.  Pienso que el tema no acaba aquí y que volveremos a oír de él.

¡Qué papelón!

Posted on Actualizado enn

Sin comentarios (y habría muchos), reproduzco la carta del canciller boliviano David Choquehuanca a su colega argentino, Héctor Marcos Timerman, pidiendo “sentidas disculpas” por haber  invitado –y luego subrepticiamente hecho abandonar el país- al Ministro de la Defensa iraní,  Ahmad Vahidi, sobre quien pesa una orden de captura internacional emitida por la Interpol por su supuesta participación en la explosión del edificio de la AMIA de argentina, en la que murieron 85 personas, en 1994, y cientos resultaron heridas.

Dice la carta, de la cual el sitio de Los Tiempos colocó una fotocopia en su edición digital de hoy:

Al Excelentísimo Sr.

D. Héctor Timerman

Ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto

Buenos Aires, Argentina

Me dirijo a usted con el propósito de referirme al arribo a Bolivia del Ministro de Defensa de Irán, como resultado de  una invitación cursada por el Ministerio de Defensa de Bolivia, instancia que lamentablemente desconocía los antecedentes correspondientes a este caso y tampoco se establecieron los niveles de consulta y coordinación interna.

Ante este lamentable incidente, a nombre del Gobierno de mi país deseo valorar de sobremanera la cooperación que el gobierno argentino, a través de su persona, ha tenido a bien realizar, con el propósito de superar esta lamentable situación, que si bien constituye un grave incidente, el mismo debe ser atribuido únicamente al desconocimiento en ciertos niveles de las circunstancias de la invitación cursada y bajo ningún aspecto a un acto de agravio que pudiese afectar el excelente nivel de las relaciones boliviano-argentinas, que mi  país valora y destaca de manera permanente.

Como resultado de todo este lamentable hecho, debo hacerle conocer que el gobierno de Bolivia ha tomado las previsiones correspondientes a fin de que el señor Ahmad  Vahidi abandone de inmediato el territorio boliviano y de esta manera mostrar con claridad que Bolivia no desea interferir respecto a procedimientos que pudieran existir en torno a la situación jurídica de dicha persona.

Deseo manifestarle a nombre del gobierno de Bolivia mis más sentidas disculpas por el motivo anteriormente citado, que mucho le agradeceré pueda hacer conocer a las más altas instancias del Gobierno argentino para los fines consiguientes.

A la espera de su comprensión, a fin de que esta situación pueda ser superada adecuadamente, hago propicia la oportunidad para manifestarle las seguridades de mu más alta y distinguida consideración.

David Choquehuanca Céspedes

Ministro de Relaciones Exteriores

Vargas Llosa retira su columna de El Comercio

Posted on Actualizado enn

Ei diario limeño La República trajo en su edición digital del lunes por la noche una carta del escritor y Premio  Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa en la que informa que ha retirado su columna, de manera definitiva, del diario El Comercio, que la publicaba. El escritor dice que el diario limeño apoya sin escrúpulos la candidatura de Keiko Fujimori, en desmedro de Ollanta Humala. La República no trae ninguna confirmación de la noticia, sino sólo la firma del laureado escritor. Algo extraño, sin embargo, para un escritor muy cuidadoso: en la carta la directora del diario es mencionada primero como Señora y luego como Señorita. La República es considerado como un medio liberal de izquierda y El Comercio como de derecha. Por tratarse de un documento importante,  transcribo la carta a continuación.

Madrid, 31 de mayo de 2011

Sr. D. Francisco Miró Quesada Rada

Director

Diario El Comercio

Lima, Perú

Señor Director:

He pedido al diario El País que a partir de hoy cese de enviar mis colaboraciones  a El Comercio. Desde que  un puñado de accionistas, encabezados por la señora Martha Meier Miró Quesada, tomó el control de ese diario y del grupo de canales de televisión y periódicos de que es propietario, el periódico se ha convertido en una máquina propagandística de la candidatura de Keiko Fujimori que, en su afán de impedir por todos los medios la victoria de Ollanta Humala, viola a diario las más elementales nociones de la objetividad y de la ética periodística, silencia y manipula la información , deforma los hechos , abre sus páginas a las mentiras y calumnias que  puedan dañar al adversario, a la vez  que en todo el grupo de medios se despide o intimida a los periodistas independientes y se recurre a las insidias y golpes bajos de los peores pasquines que viven del amarillismo y el escándalo. No puedo permitir que mi columna “Piedra de Toque”  siga apareciendo en esa caricatura de lo que debe ser un órgano informativo genuinamente libre, pluralista y democrático.

Al apartarme por segunda vez, y de manera definitiva, de El Comercio, no puedo dejar de recordar a ese demócrata cabal, hombre de bien y amigo queridísimo que fue Luis Miró Quesada Garland, y el estupor y la tristeza con que habría visto los niveles de abyección a que han llevado la señorita Meier Miró quesada y sus cómplices al periódico que alguna vez fue suyo y al que honró con su decencia y sus artículos.

Atentamente,

Mario Vargas Llosa