Mes: abril 2011

Arrecia el vendaval

Posted on Actualizado enn

La de este jueves fue una jornada que el gobierno del presidente Evo Morales no habría querido jamás vivir. Las movilizaciones obreras hicieron un tormento político de la visita presidencial a Tarija, que celebra este viernes su aniversario cívico.  El país está por “desbocarse”. Lo dijo anoche en un programa de TV Jerjes Justiniano, ex candidato del MAS para la gobernación de Santa Cruz. El riesgo implícito es que el país se quede sin jinete.  En Yacuiba, grupos de manifestantes estuvieron cerca de llegar al lugar donde se encontraba el presidente Morales, quien fue al departamento para sumarse a los festejos cívicos. El presidente no tenía espacio geográfico para desplazarse: en Tarija  los maestros urbanos ocuparon el salón de honor donde debía rendir homenaje a la esfemérides departamental. El margen de desplazamiento territorial del presidente estaba otra vez reducido. Y, al menos en Tarija, estuvo colmado de gases lacrimógenos.

La atmósfera social y política del país continuó tensa, con organizaciones afines al gobierno reiterando que enfrentarían a las marchas y bloqueos obreros. El movimiento en pos de un 15% de aumento sobre los salarios básicos para todos los sectores laborales  era como una mancha de aceite que se extendía sin que hubiese hasta ahora una fuerza capaz de detenerla. El bloqueo de las mil esquinas en La Paz –no creo que hubieran sido exactamente mil- fue una nueva arma de los manifestantes. Era imposible hacer un cálculo cierto sobre cuántos trabajadores estarían movilizados, pero podría hablarse de decenas de miles en todo el país. Los campesinos afines al gobierno amenazaban con entrar al escenario desde el lunes.

Las posibilidades de diálogo era muy reducidas, tras el fiasco del jueves: los dirigentes de la COB no asistieron a la cita con los ministros y han reiterado que sólo se reunirán con el presidente. Hay  una leve esperanza de que el diálogo se renueve hoy, tras las palabras conciliatorias de Jaime Solares, el dirigente minero y  líder de la COB, en el breve intercambio de ideas que sostuvo en la  TV con Justiniano.

Mientras tanto, en Cochabamba la audiencia en la que el fiscal Marcelo Soza acusa a 39 personas, a mayoría de Santa Cruz, ingresaba a un momento crítico: la red televisiva ATB informó que el juez que preside la audiencia, Rolando Sarmiento, accedió al pedido de los abogados defensores para que el fiscal presente las pruebas de sus acusaciones. Eso pondría en aprietos a la parte acusatoria pues tendría que demostrar, con evidencias, que hubo  una conjura terrorista-separatista. Ya no serían suficientes las declaraciones de Ignacio Villa Vargas, “El Viejo”, que fueron la base para acusar a la mayoría de los cruceños en el grupo. Entre otras cosas, tendría que presentar el armamento supuestamente incautado, del cual hubo profusión de fotografías pero no se ha establecido de dónde provinieron, lo mismo que  los supuestos explosivos. De no haber esas evidencias, todo el proceso se tambalearía. Además, tendría que presentar las computadoras atribuidas a Rózsa. Expertos en computación y electrónica podrían determinar si fueron manipuladas. ¿Qué hacía en una de esas computadoras el disco duro de la entonces  Delegada Presidencial y ahora Senadora de la República Gabriela Montaño? Ahora la carga de  la prueba está sobre el fiscal, por lo menos es lo que uno entiende escuchando las noticias de Cochabamba. Muchos “misterios” deberán ser develados, inclusive el que no se quiere tocar directamente a fondo como el del popularmente conocido como video-soborno. Los generales retirados Gary Prado Salmón y Lucio Añez lograron una tregua momentánea: sus acusadores tendrán que esperar nuevos informes médicos sobre la salud de ambos.

La jornada de este viernes promete traer más acción y echar más luces sobre la oscuridad que ha rodeado el caso Hotel las Américas que en la madrugada que se aproxima cumplirá dos años. Se aproxima el momento en que el telón deberá ser levantado.

Un conflicto que, hasta ahora, sólo crece

Posted on Actualizado enn

Anales de una jornada de abril

El paro convocado por la COB ha cumplido diez días con una tendencia incuestionable: hacia arriba. Cada vez es mayor la gente en las calles y las marchas empiezan a esparcirse por todo el país.  Esta noche había un desfile de teas en Potosí, ayer las marchas habían prendido en Sucre y Santa Cruz y otras ciudades, y las fuerzas del gobierno agrupadas en el MAS empezaban a buscar escudo en los campesinos: el Consejo Nacional para el Cambio (CONALCAM)  hizo saber que se preparaba para contrarrestar el movimiento obrero, apoyar el aumento del 10% para los salarios de determinados sectores ofrecido por el gobierno, y asumir la defensa del régimen y del proceso que encabeza. No anunció ningún cronograma,lo que arrojaba dudas sobre su postura,  pero el anuncio tuvo una réplica inmediata del Secretario General de la COB. Jaime Solares dijo que los obreros no tenían miedo de los trabajadores del campo.

“No hay que ser chupamedias”, dijo Solares e  invitó a los líderes de la organización circunstancialmente adversaria a ir a la sede de la COB y discutir los problemas que están sobre la piel del país. “Se trata de un pretexto de (el vicepresidente) García Linera para enfrentar a los obreros con los campesinos”, se lo escuchó decir en los noticieros de la TV. La Vicepresidencia no emitió ningún comentario. La sensación que uno tenía es que pocas veces -no he visto algo así en más de tres ños en Bolivia- el país ha estado tan convulsionnado, y sin una luz al final del túnel.

El paro acompañado de bloqueos y marchas habían embotellado a La Paz, de acuerdo a las quejas escuchadas por los noticieros de la radio y la TV. La población exasperada empezaba a sentir los inconvenientes del movimiento. Igual que  “antes”. El reloj histórico de Bolivia parecía haber retrocedido de golpe seis años, por lo menos en lo que concernía a la tranquilidad social. En otras circunstancias, las llamas políticas también habrían empezado a  elevarse.  Era evidente que el gobierno del presidente Morales empezaba a sorber el cáliz amargo de la intranquilidad en las calles y las presiones para acceder a los reclamos por mejores salarios. Sólo que él no estaba en las calles y, más bien,  se enfrentaba a una demanda pertinaz y masiva para que el estado conceda un 15% de aumento general. De acuerdo a los cálculos del gobierno, un aumento así ensancharía el hueco actual de las arcas fiscales en más de mil millones de dólares, cerca de un 4% del PIB (el valor de todo cuanto un país produce en un año). El déficit con el aumento del 10% llegaría a 880 millones de dólares. Con 15%, el presupuesto nacional, según el gobierno, colapsaría. Todo bajo una administración que se jactabas de haber logrado un equilibrio entre ingresos y gastos fiscales. Como se puede ver y sentir, el slogan de “gobernar obedeciendo al pueblo” ha sido colocado entre el yunque y el martillo. Entre la realidad fiscal boliviana y las demandas obreras.

-0-

En Santa Cruz, la población vivió la jornada con ojos y oídos en los noticieros de la radio y la TV para saber de la marcha de las investigaciones sobre quién es el pistolero que descargó dos disparos sobre el vehículo del gobernador Rubén Costas y lo hirió en la sien izquierda. Hay varios detenidos, incluso uno que portaba un revólver calibre .38, el calibre de la bala que hirió al gobernador. La atención pública también se dirigía hacia la salud de la autoridad departamental que, por los informes médicos, tendría que permanecer aún varios días en la Clínica Foianini. Pero estaba fuera de peligro, y eso era un alivio general.

-0-

La atención cruceña estaba dividida. Al mismo tiempo la población también observaba preocupada el desarrollo del proceso contra 39 acusados del fiscal Marcelo Soza  y aguardaba perpleja sobre lo que ocurrirá tras la orden de aprehensión emitida contra cruceños prominentes: los generales retirados Gary Prado Salmón y Lucio Añez, y el médico Juan Carlos Santisteban (correcto), dirigente de Falange Socialista Boliviana, y el funcionario de la Cooperativa de Teléfonos COTAS, Hugo Paz (correcto).  Curiosamente, las acusaciones contra casi todos los acusados se basan en declaraciones de Ignacio Villa Vargas, “El Viejo”, quien poco después de declarar ante el fiscal el año antepasado,  fugó de Bolivia y afirmó que todo lo que dijo fue producto de presiones de sus interrogadores. La controversia remató con un video en el que se asigna un rol de principales protagonistas a Juan Carlos Núñez (hay una voz directora que muchos aseguran que es suya) y Edson Alí (se lo ve filmando), ambos (ex?) funcionarios próximos al gobierno y sus mecanismos de seguridad, aparentemente en el momento en que le entregan $US 31.500 como supuesto pago por las acusaciones que había formulado. Las preguntas en torno a ese video, pilar de las acusaciones del fiscal Soza, eran numerosas pero no tenían respuesta de los implicados. Hoy, por lo que se escuchó en la TV y la radio, se acogieron al derecho al silencio y rehusaron hablar. Pero las consecuencias de las acusaciones de “El Viejo”, que ha insistido en que en Santa Cruz había un movimiento separatista,  seguían invariables. Un grupo de parientes de los procesados se mantenía en vigilia en la Plaza 24 de Septiembre.

Sobre el entripado que representa el proceso, cayó un rayo cuando el acusado Juan Kudelka Zalles declaró a gritos en la audiencia que reconocía  en la voz de Núñez del Prado a la persona que lo había traído por tierra el año pasado desde Argentina. “He estado tres días con él. Me trajeron por tierra y entramos por Bermejo”, dijo.  También Mario Tadic Astorga consiguió hab;ar con los periodistas y les dijo que N’ñez lo había torturado.

Había una enorme curiosidad por saber si los investigadores mantendrán el rigor aplicado a los demás procesados para lograr que Núñez del Prado y Alí hablen en el proceso. El video es piedra angular en la pirámide acusatoria. Sin embargo, en el programa No Mentirás de PAT, a cargo de Sissi Añez, se recordó que en sus primeras declaraciones Kudelka dijo que había vuelto a Bolivia por su propia voluntad.

-0-

En la jornada emergió con majestad evangélica un mensaje de la Iglesia Católica que abarca el conjunto de problemas que acosan a la sociedad boliviana. A diferencia de otras oportunidades, no ha habido ningún comentario del gobierno. Todavía. Tras las más recientes declaraciones de algunos obispos, el Vicepresidente García Linera les aconsejó que se dediquen a “salvar almas”. En su nueva carta, los obispos explican por qué la Iglesia se ocupa de los problemas que aquejan a las sociedades.

El mar en los organismos internacionales

Posted on

El artículo que sigue, viene del diplomático Ramiro Prudencio Lizón. Es una pieza muy importante, cuya lectura recomiendo a todos los que visitan el blog. Los puntos delineados por Prudencio merecen estar al frente del presidente Morales y de los ex presidentes que procuran ayudarlo en la estrategia que el mandatario nacional desea formular. Los reproduzco con autorización del autor.

-0-

Por Ramiro Prudencio Lizón

Con el fin de impulsar una política multilateral en la cuestión marítima, el Gobierno nacional ha determinado crear la Dirección Estratégica Marítima del Estado.   Esto es muy loable, pero habría sido mucho mejor que primeramente se hubiese constituido dicha entidad antes de haber determinado cambiar el curso de nuestra política marítima.

Lamentablemente con este viraje del plano bilateral al multilateral, se pone en peligro la estrecha relación  existente entre los gobiernos de Evo Morales y de Sebastián Piñera, la cual estaba dando buenos frutos, ya que Chile había reconocido y estaba dispuesto a solucionar la cuestión del Silala, del río Lauca, del ferrocarril de Arica a La Paz y, sobre todo, del problema marítimo boliviano.

En verdad, ¿qué espera nuestro Gobierno de los organismos internacionales?  Es menester señalar que el Pacto de Bogotá, es decir, el Tratado Americano de Soluciones Pacíficas, aprobado en 1948, ha sido ratificado en el congreso por unanimidad.  Pero ningún congresista tuvo la curiosidad por preguntar, ¿por qué no se lo había ratificado antes, ya que habían pasado más de sesenta años de su suscripción?  La respuesta les sorprendería;  pues no se lo hizo porque su artículo 6º  libera a Chile de obligarse por este tratado en lo referente a nuestra reintegración marítima.   Este dice: “Tampoco podrán aplicarse dichos procedimientos a los asuntos ya resueltos por arreglo de las partes…. o que se hallen regidos por acuerdos o tratados en vigencia en la fecha de la celebración del presente Pacto”.  La delegación nacional que concurrió a la suscripción de este tratado quedó tan molesta que incluyó en él una Reserva que dice: “La Delegación de Bolivia formula reserva al Artículo 6º, pues considera que los procedimientos pacíficos pueden también aplicarse a las controversias emergentes de asuntos resueltos por arreglo de las Partes, cuando dicho arreglo afecta intereses vitales de un Estado”.

Si el Pacto de Bogotá no obliga a Chile, entonces ni los medios políticos ni los medios jurídicos contemplados en él, como la Corte Internacional de Justicia, pueden tratar el tema marítimo.  Sólo quedaría como recurso el Tribunal Permanente de Arbitraje de La Haya (TPA), ya que éste, por el Protocolo de 16 de abril de 1907, fue designado por Bolivia y Chile como árbitro del Tratado de Paz de 1904, “en todas las cuestiones que llegaren a suscitarse con motivo de la inteligencia o ejecución de dicho Pacto”.  Nótese bien: según este protocolo adicional, el TPA sólo puede intervenir en la interpretación o aplicación del Tratado de Paz, no en su modificación o revisión.

Creado en 1899, el TPA es un tribunal “sui generis” porque no tiene jueces permanentes.  Consta sólo de una Oficina Internacional que desempeña las funciones de Secretaría, y de una lista de jueces.  Y los Estados que desean llevar a esta entidad alguna controversia deben conformar un tribunal, eligiendo jueces de esa lista, lo cual representa un gran trabajo burocrático.

Cabe recordar al respecto, que cuando se instauró la Liga de las Naciones, en 1920, se presentó una demanda de revisión del Tratado de Paz.  La Liga decidió conformar una comisión de tres juristas para que atendiera la factibilidad o no de la misma.  Esa comisión emitió un dictamen en septiembre de 1921, manifestando que “tal como ha sido presentada, la demanda de Bolivia es inadmisible, pues la Asamblea de la Liga de las Naciones no puede modificar por sí misma ningún pacto y porque la revisión de los Tratados es de la sola competencia de los Estados contratantes”.

Con el tiempo, la situación jurídica nacional fue perdiendo más potestades. Tanto la Carta de las Naciones Unidas como la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados de 1969, consagraron aún más la intangibilidad de los tratados, sobre todo los de límites.

En consecuencia, sólo los organismos políticos como la OEA y la ONU podrían atender nuestra demanda.  La OEA ya lo hizo aprobando once resoluciones a favor de ella. En la última resolución además, se determinó que el problema  marítimo se mantendría en forma permanente en la organización.   Pero ellas sólo exhortaban a las partes a que reinicien negociaciones encaminadas a dar a Bolivia una salida al océano Pacífico.

Ahora bien, si las dos partes, Bolivia y Chile, ya se encuentran negociando dicha salida al mar, ¿para qué insistir entonces en buscar apoyos de organismos internacionales que sólo tienen facultad para instar a las partes a reunirse y negociar el tema en cuestión?

 

El ejemplo de Rubén Costas

Posted on Actualizado enn

El gesto del gobernador de Santa Cruz que le ha costado una herida de bala en la cabeza, tiene la virtud de mostrarnos que en Bolivia no todos han bajado la guardia frente a la criminalidad. Ante las noticias diarias de descubrimientos de fábricas de cocaína, depósitos de droga, corrupción y asaltos por doquier, Rubén Costas Aguilera asumió una actitud instantánea y demostró que nada está perdido cuando hay personas valientes y decididas, dispuestas a defender a las víctimas de injusticias. Su instinto de solidaridad, quizá cimentado en sus años en la Escuela Muyurina de los padres salesianos, sobre la carretera a Montero, afloró y de inmediato ordenó interceptar a los bandidos en motocicleta que acababan de asaltar a una señora.

Sin pensarlo dos veces ni medir riesgos, decidió que el crimen que acababa de presenciar desde el vehículo que lo transportaba no podía salir airoso. Su actitud le costó la reacción del bandido, cuyos violentos instintos criminales salieron a flote y no vaciló en apretar dos o tres veces el gatillo de la pistola .38 que llevaba. Una de las balas le entró sólo superficialmente por la sien izquierda, por encima de la oreja, y fue intervenido sin mayores consecuencias inmediatas. Algo milagroso, dado el calibre de la bala.

El presidente Evo Morales, quien manifestó indignación ante el suceso, se vino a Santa Cruz junto a su Ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, para expresar personalmente su solidaridad con del gobernador.  En una conferencia de prensa en la noche encomió el gesto. “Fue una actitud inédita”, dijo, y manifestó su esperanza de una rápida recuperación de la autoridad departamental.

Efecto marítimo? Distensión generalizada a la vista?

Después de todo, quizá este martes ha ocurrido un momento de inflexión válido para toda Bolivia.

Todo en uno

Posted on Actualizado enn

El presidente Morales ha conseguido, arropado en el prestigio institucional de seis ex presidentes, tres acusados por su régimen, llevar la atención nacional alrededor de la estrategia que quiere elaborar para la causa marítima. Ahora no está más amarrado a la agenda de los 13 puntos con Chile como una camisa de fuerza y, necesitado de oxígeno político,  ha buscado el diálogo con los ex presidentes, quienes le han tendido un chaleco para flotar en el mar de problemas cada vez más difíciles en que se encuentra. La COB ha desacelerdo sólo un poco la presión callejera. Según el propio presidente declaró, llegó a temer que los aguerridos manifestantes quisiesen dinamitar el Palacio de Gobierno y, de paso, el Legislativo. A su modo de ver, los dinamitazos cerca de la Plaza Murillo eran una conspiración para apartarlo del poder.

Según un despacho informativo reproducido por el sitio  hoybolivia.com y originado en la agencia oficial ABI, dijo el domingo en Cochabamba:

“Sospechosamente, estos días (viernes y sábado), mineros que son delegados del sector privado, se van a la ciudad de La Paz. Han ido a dinamitar la Plaza Murillo. Hasta puedo imaginarme (que) es como un golpe de Estado”, denunció. A su juicio, si la policía dejaba a los manifestantes entrar a la Plaza Murillo, habrían dinamitado el Palacio Legislativo, el Palacio de Gobierno. “Si me encontraban seguro que me dinamitaban, es como un golpe de Estado. Así pienso porque el sector minero privado ¿qué reivindicación tiene?”, cuestionó.

Al día siguiente parecía existir un pre-acuerdo para las demandas de los manifestantes, pero no variaba el 10% sobre los salarios básicos ofrecido por el gobierno. La COB decidió consultar a sus bases,  mantener la presión y para hoy martes los bloqueos callejeros eran parte del menú. El gobierno no  ha conseguido convencer a los dirigentes obreros de su alegada imposibilidad de conceder un aumento mayor. Ya el 10% ofrecido significaría un déficit en las finanzas públicas de más de $US 800 millones. Pero en la orilla opuesta se argumentaba que el presupuesto se basó en un barril de petróleo en $71 y que estos días está por encima de los $US 100. Sin embargo esto es un alivio sólo temporal. En algún momento los precios caerán. Y eso puede agarrar a las finanzas bolivianas sin el apoyo de las exportaciones no tradicionales, que no fueron debidamente estimuladas por el gobierno, que no mostró mayor interés en el desarrollo de la agricultura cruceña.

Cuando los manifestantes gritaban para acortar el mandato presidencial o un referéndum para revocar el mandato de las principales autoridades, vino el chaleco que apartó parte de la atención del público. Los ex mandatarios no tenían otra opción que reunirse con el presidente, no obstante el proceso que se sigue contra tres de ellos en el congreso. No responder al llamado del presidente Morales para consultarles sobre la cuestión marítima habría sido percibido por la población boliviana como un gesto anti patriótico.

Sin embargo, el alivio puede ser muy temporal. Este martes continuaban las movilizaciones y bloqueos en cinco áreas estratégicas de La Paz. Entre los manifestantes había representaciones de otros departamentos, inclusive de Santa Cruz, donde se registraban marchas de los trabajadores de los hospitales, que cumplían hoy su octavo día de huelga, opuestos al plan para  un solo sistema de salud al que le atribuyen el propósito de querer echar mano sobre todo el dinero del sistema de salud, basado en aportes de los trabajadores a la CNS, para crear uno que atienda a todos los bolivianos.

El círculo de dificultades se completa con el inicio del juicio contra los acusados del fiscal Marcelo Soza. Ya hay tres órdenes de aprehensión, dos de las cuales afectan a dos nombres emblemáticos de las armas nacionales: Gary Prado Salmón y Lucio Añez, el primero por haber rendido a la columna guerrillera de Ché Guevara, y el segundo por su infatigable campaña contra el general García Meza.  Ambos en situación de retiro, se los acusa de ser la columna central del movimiento atribuido a Eduardo Rózsa Flores, el croata-húngaro-boliviano muerto en el Hotel las Américas hace casi dos años. Curiosamente, la acusación contra casi todos los procesados, se basa en declaraciones de uno de los personajes que más ha trajinado por los noticieros bolivianos en los últimos tiempos: Ignacio Villa Vargas, “El Viejo”, quien de “testigo excepcional” pasó a la condición de acusado. Villa Vargas es la persona que aparece en el video revelado el 13 de enero por Cadena A de televisión por el periodista John Arandia, de La Paz, en el que Villa Vargas aparece recibiendo un supuesto soborno de 31.500 dólares. “El Viejo” denunció que el video era una tramoya. Dijo que el dinero que le dieron le fue quitado al concluir la filmación, y reiteró que todo  lo que había dicho al fiscal Soza había sido bajo presión y torturas. Con todo, sus denuncias no han tenido valor, pues las acusaciones basadas en sus primeras declaraciones continúan válidas en el proceso.

Pero un bochorno mayor ocurrió cuando la policía impidió el ingreso a la sala de audiencias en Cochabamba al trío de juristas de la Orden de Abogados de Brasil (OAB) que buscaba observar la audiencia. Les exigieron una visa especial para la audiencia. El trío partía hoy de vuelta a su país y preparaba un informe para presentarlo a la OAB y luego al Ministro de Justicia.

“Lo que intentaron hacernos no lo he sufrido en ninguna parte del mundo”, me dijo Leonardo Avelino Duarte, presidente de la filial de la OAB en el Estado de Mato Grosso. “Si no querían que presenciásemos la audiencia, es porque algo se tramaba”, agregó Tércio W. de Albuquerque, parte del grupo. Dijo que intentarán influenciar para que el gobierno de su país “mire al gobierno de Bolivia con ojos diferentes”, agregó, y dijo “Dilma Rousseff no es lo mismo que Lula”.

El país de los N.N.

Posted on Actualizado enn

El domingo me encontré con el siguiente comentario, en El Deber, que considero interesante producirlo.

-0-

Bolivia: ¿Estado ‘Pluri N.N.’?
Dominicus
Wikipedia informa de que la expresión “N.N.” viene de “Nomen nescio”, expresión latina para una persona sin nombre o desconocida. En idioma inglés se dice “No Name”.
El estrambótico Estado Plurinacional de Bolivia corre el riesgo de transformarse en el “Estado Pluri N.N.”, un Estado sin los nombres de sus nuevos habitantes, un país de gente que para fines civiles o legales no existe. ¿Cómo es esto? Muy simple. A esta altura de abril de 2011 ya suman miles los niños pluri nacidos en Santa Cruz de la Sierra que siguen como “N.N.” aunque tengan padres tangibles y estos estén desesperados por inscribirlos en el Registro Civil. La razón: el centralismo burocrático que retrasa durante meses el envío de los libros de registro que “faltan y no llegan”, según repiten acá impotentes funcionarios. La cuestión de fondo es que muchos nuevos ciudadanos cruceños no tienen aún ningún documento que los acredite como tales. Simplemente no existen. Esto es intolerable y debe modificarse pronto.
Como tantas veces he señalado, el boliviano está acostumbrado a sufrir. Si alguna vez se queja, lo hace por zonceras pero se calla olímpicamente –o aguanta– frente a temas de fondo. La realidad es la realidad, aunque duela admitirlo. Por eso invoco una vez más la triste pero certera expresión acuñada en el siglo XIX por el entonces presidente José María Achá: “Puedo plantar nabos en las espaldas de los bolivianos cuando se me antoje y sin que nadie se queje”.
Pero hasta esta pasividad histórica tiene un límite. Se supone que los recién nacidos son el futuro de la patria, son quienes harán de Bolivia un lugar mejor. Por tanto, merecen atención preferente del Estado. Está visto, sí, que en la Bolivia de hoy sobran palabras altisonantes aunque todo sea cáscara sin sustancia.
Es imperativo que el problema del registro de libros de recién nacidos se solucione. ¡Basta ya! Hay gente que está cansada de que le planten nabos, sobre todo los flamantes padres que no pueden hasta el momento mostrar un registro formal del nacimiento de sus hijos ni siquiera ante un seguro médico, con los peligros y gastos que ello implica.
Todo esto llega al colmo de lo pluritriste y pluriirritable. Ciertamente, concentra también al más retrógrado pluricentralismo del ahora Estado Plurin.n…

Abstinencia informativa

Posted on Actualizado enn

Con el estruendo provocado por el cambio de rumbo en la política boliviana hacia Chile pasó casi desapercibida una declaración del canciller David Choquehuanca, distribuida por la agencia oficial de noticias ABI y reproducida por el sitio informativo HoyBolivia.com el 30 de marzo. Fechada en La Paz, la noticia decía en su primer párrafo:

Si se da un juicio en tribunales internacionales con Chile por la reivindicación marítima nacional “cualquier declaración puede ser usada en nuestra contra”, manifestó el canciller David Choquehuanca.

La noticia agregaba de inmediato que el canciller también recomendaba a políticos, sindicalistas, autoridades y a cualquier boliviano que se abstuviesen de emitir opiniones capaces de perjudicar las acciones que emprenderá Bolivia en procura del anhelo nacional de obtener un acceso soberano y útil al Pacífico.

El canciller ha sido vago en determinar cuáles serían opiniones dañinas para el interés boliviano. ¿Las que se apoyan en hechos históricos? ¿En acontecimientos del presente? Su declaración huele a plantear una autocensura. A callarse o a andar de puntillas ante el tema marítimo. En ambos casos el resultado es el mismo: la persona que escribe no está plenamente libre para hacer conocer hechos ni formular comentarios.  Creo que ningún periodista –o ningún periodista boliviano- estará dispuesto a dejar de emitir informaciones y opiniones sobre el tema magno de Bolivia. Fue por causa del “interés nacional”-generalmente una visión parcializada cuando viene dictada desde el poder político- que el desastre nuclear de Chernobyl en la ex URSS de fines de la década del 80 escaló sin remedio a una tragedia que puso en evidencia las deficiencias de la otrora superpotencia. Fue por eso que el mundo se enteró tardíamente de las atrocidades cometidas en la prisión iraquí de Abu Ghraib o de los genocidios en otras latitudes. Bajo ese difuso concepto muchas cosas habrían permanecido secretas. No hay que olvidar que el celo carnavalesco de Daza no permitió que el país se enterase de inmediato de la invasión que acababa de ocurrir en Antofagasta.

La instrucción del canciller Choquehuanca es genérica porque no alcanza a determinar qué podría ser  “cualquier declaración”, expresión vaga de por sí. ¿Incluye quizá también las suyas, las de otras autoridades  o las de quienes elaboraron las principales tajadas de la estrategia actual?  Pues ellos podrían también ser “cualquier boliviano”.

Además, aún falta por saber qué factores específicos determinaron el cambio de dirección,  cuáles fueron los elementos concretos que formaron la percepción del  Sr. Presidente de que Chile simplemente buscaba lograr pasar el tiempo. ¿Existía esa percepción ya durante el gobierno chileno anterior? Hubo muchas advertencias de que el final podía ser abrupto y que Bolivia podía quedar con las manos vacías pues las coincidencias relativas que existían con el régimen de la presidenta Bachellet eran temporales porque estaban amarradas a la permanencia de la coalición de partidos de izquierda que lo sostenía.

Uno de los problemas de todo tipo de batalla, inclusive las del ámbito legal, es subestimar al contrincante. ¿Cree el Sr. Canciller que en el país vecino no se plantean hipótesis y conjeturas similares a las que se plantean los bolivianos? Y ¿será que también las autoridades vecinas advierten a sus ciudadanos con no emitir informaciones y opiniones capaces de fortalecer la causa boliviana?

Bajo el abstencionismo informativo el mundo no se habría enterado de muchos otros episodios que tuvieron a  la prensa como la fuente reveladora. Y con similar concepto en estos días,  la ciudadanía boliviana no sabría lo que dicen las autoridades chilenas pues siempre existiría el temor de que difundirlas no favorezca necesariamente el interés nacional.

Cuarto día: diálogo con el Presidente, al fin

Posted on Actualizado enn

El cuarto día de movilizaciones decretadas por la Central Obrera Boliviana (COB), resurgida con su fuerza de antaño estos días para enfrentar al gobierno por el que también luchó, estuvo marcado por una decisión que podría mostrar una inflexión en el conflicto: el gobierno convocó a un diálogo a los dirigentes laborales que será presidido por el presidente Morales. El cambio de actitudes denota la fragilidad de las decisiones y afirmaciones que ocurre en Bolivia, dentro y fuera del gobierno. Apenas unas horas antes el Vicepresidente García Linera aseguraba, con sorna  inocultable, que el gobierno no dialogaría con los dirigentes actuales, sino con los que resulten de un congreso nacional convocado por la matriz operaria para el próximo mes. Un diálogo con Morales era lo que lo que la COB demandaba, que tras conocer las palabras del vicepresidente había decidido aplazar sine die su congreso para elegir nuevas autoridades. La organización obrera reclama un aumento superior al 10% ofrecido por el gobierno y ha dicho que el presidente debe permanecer en la reunión.

Qué saldrá de esta reunión, supongo que la primera, pues podrían seguir otras, es imposible predecir. Pero parecería que el conflicto ha sido temporalmente desactivado, por horas, días o semanas. Si la desactivación será duradera, es otra cosa, pues el estado carece de medios para ir mucho más allá del aumento ofrecido y de otras acciones que la COB se propone demandar para revitalizar las actividades productivas del país, incluida la minería y el agro. Pero es poco probable que la COB, luego de haber mostrado fuerza en los primeros tres días de movilización y bloqueos, pueda ceder mucho, ni creo que sus dirigentes estén autorizados para hacerlo. La convocatoria, sin embargo, repite una constante que se da en Bolivia: los conflictos se desarrollan y crecen hasta llegar al borde del abismo, para luego retroceder en busca de un respiro, de cualquiera de las partes.

Con el conflicto la COB ha demostrado que no está inerte y que goza de poder de convocatoria, pese a las afirmaciones oficiales de que el movimiento era protagonizado apenas por “unos cuantos”. Este retorno  a sus épocas movilizadoras ocurre a la par de la revigorización del sector que fue históricamente su columna vertebral: los mineros. En los primeros tres días de conflicto, los mineros acudieron a su arma sicológicamente eficaz: las explosiones de cartuchos de dinamita. Portavoces oficiales criticaron la actitud bélica de los mineros, pero éstos se encargaron de recordarles que cuando el presidente Morales protestaba, como dirigente, contra gobiernos anteriores, solía aparecer en reuniones de la COB con cajones de cartuchos que compartía con los dirigentes mineros de entonces.

El giro que, por ahora, toma el conflicto ocurre cuando el gobierno está acosado desde otros puntos. Ha tenido que admitir, aunque a regañadientes, que las reservas de gas natural de las que Bolivia se jactaba pues la colocaban con el segundo en el continente después de Venezuela, no eran de la magnitud que se creía. Menos de diez trillones de pies cúbicos, que  colocan al país en sexto lugar y con capacidad de elaborar planes a lo largo de no más de una década. Y cuando el horizonte internacional está en penumbras, tras el fracaso de la gestión que durante más de cinco años emprendió el gobierno con Chile en busca de una solución para el enclaustramiento geográfico boliviano.

Curiosamente, este encuentro previsto para la tarde de este sábado, tiene lugar un 9 de abril, cuando se conmemoran 59 años de la revolución que ese día encumbró al proceso político y social que partió en dos la historia de Bolivia.

Masiva y violenta protesta en La Paz

Posted on Actualizado enn

La marcha convocada por la Central Obrare Boliviana (COB), sumada a la de otras organizaciones menores en desacuerdo con políticas del gobierno, resultó en la mayor concentración contra el régimen del presidente Evo Morales y una comprobación del estado de ánimo de la población respecto a las autoridades y su gestión. Por primera vez escuché, en las transmisiones de la TV,  estribillos antigubernamentales que eran grito de batalla en tiempos en que Bolivia volvía a la democracia y las marchas contra el régimen militar eran recurrentes.

Creo que eso marca una diferencia muy grande en el estado de opinión que prevalece en las calles del país respecto al gobierno del que se esperaba quizá demasiado. Antes que aminorar las expectativas, las autoridades han orientado gran parte de sus esfuerzos a levantarlas. En mucho han contribuido para ese ánimo los cortos propagandísticos que muestran a Bolivia como  un país con las arcas repletas. Esa  plenitud, sin embargo, no se manifiesta en la mesa ni cuando los jefes del hogar realizan figurillas para llegar al final de mes con el salario que reciben. Como se ha tornado la situación, el año 2014, cuando acaba el gobierno del presidente Morales, parece  muy lejano. La distancia se vuelve mayor cuando periódicamente se reciben  informes nada alentadores sobre la  economía, en gran parte sostenida por los precios internacionales de los hidrocarburos y minerales y ahora con una inflación sobre sus hombros que en tres meses alcanza a 3,86%. Eso es más de la mitad de los 7,18% del año pasado y encaminada a toda máquina a superar la meta de 6%  para este año.

Con la idea muy clara sobre cómo el poder adquisitivo de los salarios ha sido erosionado en los últimos años, la COB salió a marchar desde El Alto y con miles de manifestantes, llegó a sitiar el área de la Plaza Murillo. En sus momentos de mayor concentración, la marcha pudo haber contado con 15.000 adherentes, de acuerdo al sitio HoyBolivia.com. Los manifestantes se desplegaron sobre casi un kilómetro al pasar la ceja de El alto e ingresar a La Paz. El gobierno tuvo que acudir a uno de los mayores despliegues policiales de los últimos tiempos para evitar que la marcha se desbordase y se volviese incontrolable. Hubo profusión de dinamitazos y nubes de gases de lacrimógenos antes de que la marcha se despejara. Se desconocía cuán tos heridos hubo, pero por lo menos un dirigente de la COB fue arrestado por la policía.

La marcha fue un contundente No al aumento de 10% sobre los salarios dispuesto por el gobierno. Pedro Montes, Secretario Ejecutivo de la COB, reclamó un salario de unos 8.000 bolivianos (más de 1.100 dólares y diez veces el vigente.)

La jornada fue una de las más tensas para La Paz. Pocas horas antes, estaba reunido en el Palacio de Gobierno el Consejo de Ministros, de acuerdo a las transmisiones que escuché.

La masiva concentración coincide con el más bajo nivel de aceptación del presidente Morales y sus ministros desde que juró por primera vez a la presidencia: menos del 30%.

No había informaciones inmediatas sobre los próximos pasos de la COB ni cómo el gobierno proyecta sortear el descontento manifestado este miércoles.

El enemigo interno

Posted on Actualizado enn

Es el título del más reciente comentario del político izquierdista venezolano Teodoro Petkoff. Habla de los comentarios oficiales que ha provocado el ataque de fuerzas aliadas sobre Libia, país miembro de la OPEP, al igual que Venezuela. Lo reproduzco para Uds.

-0-

Sin duda el tsunami árabe, sobre todo el libio, le ha puesto la paranoia a millón (a toda máquina) a Chávez y sus acólitos. No sólo por la magnitud del operativo en participantes y poder de la coalición vengadora (“oye, Jaua, eso que nosotros decimos del Imperio (parece) como que es verdad…”) sino porque es difícil hacer olvidar todo aquello del Bolívar libio, la espada que camina, el gran cordón, el estadio, el honoris causa, la carpa, los muchos viajes y abrazos y carantoñas. (Nota del blog. Carantoñas: pucheros o besuqueos. Elías Jaua es Vicepresidente de Venezuela).

Han vuelto los inminentes proyectos de invasión, de magnicidio, de robarnos el petróleo, de anexarnos a lo puertorriqueño y otras maldades.

Hasta el encorbatado y poco dado a bromear Alí Rodríguez (Araque, Ministro de Electricidad) ha declarado en La Habana que la intervención de las potencias no sólo quiere acabar con la OPEP sino apoderarse de la Amazonia para su vil explotación. Por supuesto que buena parte de estos tormentos son pura y simplemente culillo (miedo) porque se tienen unas cuantas causas pendientes bastante mal cotizadas en las cancillerías “imperialistas” y nuestra capacidad bélica no es como para considerarla admirable, ni siquiera suficientemente entrenada y con muchos antecedentes heroicos conocidos. (A pesar de Simón Bolívar y otros brillantes uniformados de hace mucho, muchísimo, tiempo). Pero también hay una buena dosis de utilización del eventual martirio en beneficio del mártir mayor y sus proyectos electorales.

Siempre se pueden usar un bloqueo, un invasor, el apocalipsis, los judíos, el vecino, los extraterrestres… para justificar nuestros pecados y suscitar el amor al terruño y a su cacique.

Pero no todos son lamentos, premoniciones y temblores. Hay hechos. Es probable, dicen algunos, que ciertas concesiones muy novedosas del régimen se deben a que temen, por ejemplo, que un huelguista muerto por hambre podría ser equivalente del buhonero (vendedor ambulante) suicida tunecino, la chispa que prenda la pradera. O esta espantosa y todavía poco comprensible emergencia de unas milicias del PSUV, en abierta competencia con las fuerzas armadas. O la sustitución de los juegos de futbolito y Mario Bros por los de asaltos a trincheras y gritos de guerra: cosas bastante poco educativas, perversas… que la guerra es mala.

Pero a mí me atemoriza especialmente lo que dice el diputado (oficialista) Saúl Ortega, él o cualquier otra foca, siempre dicen lo mismo, lo que Esteban (se refiere al presidente Chávez) dice: “Ellos (el Imperio, claro) quieren mandar sus cañones y sus portaviones para robar nuestro petróleo. Los políticos venezolanos… son parte de una agenda intervencionista norteamericana y utilizan la Comisión de derechos Humanos (OEA) para agredir a nuestro país”.

Esos “apátridas” somos, pues, tan enemigos como los malditos gringos y sus cómplices (como 180 países en el caso Gadafi) y me imagino que merecedores de las mismas represalias bélicas que los imperialistas a los cuales servimos. Somos, pues, una quinta columna. Un caballo de Troya. Infiltrados en las sombras. De manera que, pongamos por caso, ganásemos las elecciones, algunos generalotes deberían considerar un deber patriótico impedir semejante entrega de la soberanía, así sea con una guerra civil. Cosa poco deseable si uno ve las imágenes y lee las noticias del entuerto en que anda metido el aguerrido líder islámico de circense ropaje y ojos feroces.