Otra vez la lengua

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No duró mucho la tregua de las autoridades de la Iglesia Católica y  el gobierno. Sólo pocos días.  El presidente Evo Morales tomó la tarea de romperla al querer comparar en Cancún a los obispos con el personaje cómico mexicano “El Chapulín colorado”. Se trata de un personaje de la TV que, según el presidente, muy versado en el tema: “Cuando los estados están cuestionados por los pueblos aparece un Chapulín colorado, que son los jerarcas de la Iglesia, pero cuando el Estado pone contra la pared al pueblo, no hay nadie”. El obispo de Cochabamba, Mons. Luis Sainz, dijo que la comparación era problema del presidente y que  “él tendrá que responder de las palabras que dice”.

Busco en la internet quién es este personaje y vean lo que leo en Wikipedia:

“El Chapulin Colorado cuenta las hazañas de un superhéroe torpe, que acude al llamado de los más necesitados cuando estos dicen la frase Oh.. Y ahora ¿Quién podrá defenderme?, o también Oh.. Y ahora ¿Quién podrá ayudarme?”.

En el programa, siempre se presenta al Chapulín de la siguiente manera:  “Más ágil que una tortuga… más fuerte que un ratón… más noble que una lechuga… su escudo es un corazón… es ¡El chapulín colorado!”

En otro segmento chapulinesco encuentro: “Chapulín con frecuencia y por equivocación atrapaba a las personas inocentes y dejaba ir a los criminales, causando situaciones graciosas. Sin embargo, al final, todo se aclaraba (típicamente por otros o por algún accidente debido a sus errores) y los malos finalmente eran llevados a la cárcel, obteniendo el Chapulín todo el crédito de su captura, aunque no todos los episodios tenían un final agradable por factores de la trama.”

Si quería ser sarcástico, Uds. convendrán en que el ejemplo fue mal escogido. Pues actuar a favor de los más necesitados no figura en los conceptos que el Presidente Morales ha expresado respecto a los obispos ni a la Iglesia. Más bien se parece a otros personajes.

En todo caso, los grandes responsables de estos desaciertos son los asesores, que probablemente son también afectos a ese personaje y quizá basan en él algunas de sus tertulias con la primera autoridad del país.

Ignoro la reacción del Presidente a las palabras  del obispo cochabambino, pero habrá entre quienes lo escucharon en Cancún algunos que percibieron la irreverencia. Otros habrán notado la sutileza de la respuesta del obispo. La Iglesia no hará cuestión del punto de vista oficial, que desconoce el trabajo de sacerdotes y monjas en las escuelas o en los hospitales, mucho menos de Teresa de Calcuta o Francisco de Assis, o del salesiano italiano Pedro Balzi, quien luego de años en Munaypata, en las laderas de La Paz, se fue a Teresinha, en el noreste brasileño, y allí murió hace poco. Lo  consideraban santo y le han erigido una estatua en una plaza pública. Tampoco debe saber de otro salesiano, Antonio Berta, quien aparte de llagar sus manos y quemar las pestañas trabajando en la Ciudad del Niño de La Paz, fundó una obra similar en Cochabamba, donde murió el año pasado.

La tregua acordaba era bajar el tono, pero los asesores del presidente no le hicieron notar la inconveniencia de ponerse otra vez frente a la Iglesia, precisamente en diciembre cuando la humanidad quiere respirar paz y rechaza las rencillas, odios y rencores.

Los irlandeses tienen un dicho: La lengua ha sido hecha para tenerla detrás de los dientes. Sólo seguirlo habría evitado muchos sinsabores.

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Un comentario sobre “Otra vez la lengua

    Sindulfo Yapú escribió:
    diciembre 20, 2010 en 10:41 am

    Me parece distinguido Harold usted representa al statu quo hipócrita, el lenguaje de la diplomacia alcahueta, incapaz de hablar mál de algo que quizás este de acuerdo, pero no lo dirá, porque no es el momento, porque en definitiva nunca será el momento, ud.`pone como ejemplos a unas personas muy plausibles, que de ninguna manera representan a los jerarcas de la Iglesia, de ninguna manera representan a esa ofensivo poder del Vaticano, a esa iglesia bañada en oro, a esa jerarquia que vende indulgencias, que medra con la creencia e inocencia de los fieles

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