Ilusiones con el litio y otras perlas

Posted on Actualizado enn

Último de la serie: El Chile que yo he visto

Que Chile mira al mundo más seguro de sí mismo tras el rescate exitoso de los 33 mineros atrapados en la Mina San José creo que nadie lo duda. La imagen que heredó de la dictadura implacable que rigió la vida del vecino país hasta hace dos décadas ha dado paso a la de una nación emergente, económica y democráticamente, gracias a ese rescate, precedido de los esfuerzos no menos significativos que movilizaron la solidaridad del país con el terremoto que lo sacudió precisamente el día en que Sebastián Piñera juraba al cargo.  Una de las cosas que llamó mi atención durante la visita a Chile la semana pasada fue la confianza  que exhiben los hombres del gobierno sobre el futuro de su país.

Ni siquiera la perspectiva de tener a un vecino que puede convertirse en un competidor gigante en la explotación del litio intimida a los dirigentes chilenos. El presidente Morales decía hace unos días que Bolivia puede cubrir las necesidades del mundo durante cinco milenios (nadie me ha explicado de dónde sacó el número de años). Pero cuando los periodistas que visitábamos el vecino país presentamos el tema ante autoridades del ramo, nos sorprendimos al saber que Chile podría duplicar y triplicar su producción en cuestión de meses, pues ha realizado las inversiones suficientes y cuenta con grandes reservas.

Escuchen lo que dice el site Crónica Digital en una de sus recientes ediciones:

“Nuestro país posee la segunda reserva del planeta y lidera la producción mundial con un 25%, seguido de Argentina y China con un 13%. El Gobierno aboga por liberalizar su explotación y abrirse al gran interés de las transnacionales del automóvil por explotarlo”. Y luego asegura que en territorio chileno, en el desierto de Atacama, se encuentra el 40% de las reservas mundiales probadas del mineral.

No da para sentirse tranquilo sobre las perspectivas de esa industria en Bolivia, al menos con las características exitistas que ha presentado el presidente Morales. Lo hizo quizá para equilibrar la mala noticia de la caída precipitada de las reservas gasíferas y el adiós apresurado a la ilusión de que seríamos el eje energético del continente, con dos docenas de plantas termoeléctricas, nuevas ventas de gas a Argentina y Uruguay, y aún suficientes volúmenes para cubrir las necesidades de  El Mutún,  el nuevo pilar industrial.

Un funcionario del gobierno chileno nos dijo a los periodistas que visitamos su país la semana pasada que Chile podría duplicar y triplicar su producción en sólo meses si verificaba una mayor demanda en del mercado. “Tenemos hechas las inversiones suficientes para poder hacerlo”, nos aseguró.

Bolivia apenas empieza a rasguñar esta industria y los bolivianos, soñadores y acostumbrados a vivir de la renta de una o dos materias primas, aseguran que de ella nacerá una nueva vertiente capaz de hacer realidad sus esperanzas de vivir efectivamente mejor (o de igualar a Suiza, ¿recuerdan?).

Es posible que quienes en su tiempo  escribieron o hablaron con los periodistas sobre este tema hace sólo unos meses no hubieran investigado lo suficiente antes de difundir la idea de una “Arabia Saudita del litio” en América del Sur. O que los datos respecto a Chile no hubiesen sido debidamente estimados. Pero hay que acostumbrarse a una realidad: si llegamos a la “era del litio” tendremos camaradas en el sendero. Cuando menos a nuestros vecinos Chile y Argentina.

El actual gobierno es crítico pertinaz del capitalismo y el libre mercado. Quizá poco sabe que ese vituperado libre mercado le ha permitido a Chile desbordarse en inversiones y extenderlas al extranjero: US$ 9.000 millones en Perú y US$16.000 millones en Argentina, para citar dos casos en los que la presencia de los fondos mutuos de las AFPs es muy importante. Y ¿Bolivia? Unos 300 millones de dólares, que desconozco en qué sectores están invertidos. Pero sólo como idea, es el 3.3% de los capitales chilenos en Perú. No podía esperarse menos de un país que exporta el 80% de lo que produce y que sus gobernantes esperan convertirlo en nación desarrollada hasta 2020.

Las cuestiones en común con Chile exceden el tema marítimo y directa o indirectamente vienen listados en la Agenda de 13 Puntos entre los dos países.  Imagino que los negociadores chilenos deben haber dicho con la sutileza de la diplomacia para expresar algunas cosas que el 92% de las exportaciones bolivianas pasa por puertos chilenos (hay unos 50 pasos fronterizos ilegales, dolor de cabeza para uno y otro lado por el que también transita la cocaína .) Pero este es un argumento para ambas naciones, porque ese comercio beneficia a los puertos chilenos y hace adicionalmente conscientes a los bolivianos de la importancia de un puerto propio.

Algo que puede sonar muy grato escuchamos entre las autoridades con las que conversamos: Las FF.AA. de Chile han dicho que no serán un obstáculo en la solución que el gobierno proponga chileno proponga para resolver el enclaustramiento boliviano. Eso cuando menos equivale a la declaración del presidente peruano de que Perú no será obstáculo para una solución marítima que abra a Bolivia una puerta al Pacífico.

Y para quienes critican las adquisiciones de armas por parte de Chile hubo una explicación: Chile ha crecido económica y demográficamente, es parte de varios ejes económicos y debe tener una fuerza militar correspondiente.  Pero, además, nos dijeron, las estadísticas que frecuentemente son divulgadas por fuentes especializadas no toman en cuenta que la fuerza militar incluye a los carabineros (la fuerza policial) y que de los montos presupuestados los gastos reales en defensa casi siempre representan sólo la mitad.

Otro dato: en siquiera uno de los siete encuentros que Piñera ha tenido con el presidente Morales, ha habido fútbol. Pero ahora Piñera “prefiere ser parte del equipo del presidente Morales, conocedor de sus hábitos…” (las palabras vinieron de un personaje muy cercano al mandatario chileno).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .