Día: agosto 30, 2010

Enredos

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Una forma que la mente tiene para comprender situaciones aparentemente complejas es la comparación. Nada  más insípido y difícil de visualizar que las cifras. Por eso es esencial compararlas con otras con las que comúnmente trabajamos. Un tiempo atrás, una redacción brasileña debatía sobre cómo hacer visible para el lector el volumen de selva afectada por un incendio forestal. Finalmente se encontró la fórmula comparativa. La extensión devastada por el fuego equivalía a tantos cientos (o miles) de estadios Maracaná. El público que leyó la información entendió de inmediato el tamaño del fenómeno al visualizarlo a través de una medida que le era común.

La semana que pasó hemos visto desfilar cifras que hablan de nuevos e importantes descubrimientos de depósitos de gas natural y su significado para las exportaciones bolivianas. Por ejemplo, grandes titulares anunciaron descubrimientos de la empresa Chaco en el campo El Dorado, en Santa Cruz. Diez millones de pies cúbicos por día se agregaban a la producción del campo para la demanda externa e interna, decían los informes de la prensa. La cifra lleva siete ceros. Pero reducida a la escala de metros cúbicos con la que Bolivia comercializa su gas, esa cantidad resulta en 283.286 metros cúbicos, bastante menos del 1% de los aproximadamente 30 millones de metros cúbicos que, por contrato, debemos entregar a Brasil diariamente.  No  había, pues, mucho para celebrar. Más claro para el lector habría sido decir que el descubrimiento agregaba una fracción a los volúmenes de exportación. Otra información decía que pocos días antes la firma  Andina había  descubierto un reservorio que contendría un trillón de pies cúbicos (¡!). Otra cifra macro, esta vez sideral: Un uno con dieciocho ceros. Absurdo. Probablemente se trate de un billón (doce ceros). Esta cifra correspondería a poco más de 283.205.890 metros cúbicos,  26 meses de exportación a Brasil (Nota: el máximo que se extrae de un reservorio es de un 70%). Para tener metros cúbicos, se divide el total de pies cúbicos entre 35,31. El m3 es medida utilizada para el comercio de gas y estipulada en los contratos con Brasil y también con Argentina. Esa medida debería ser utilizada en los anuncios oficiales para no generar confusiones.

A propósito, leo en el Boletín Estadístico 2009 de YPFB que el año pasado la producción osciló entre 32,33 millones de metros cúbicos diarios (diciembre) y 41,94 MM3 (junio). Esos volúmenes nos colocan apenas encima de nuestras obligaciones diarias con Brasil (hasta 31 MM3) y Argentina (6,7 MM3) con márgenes sólo suficientes para nuestra demanda interna. Se ignora cómo serán cubiertas las necesidades de El Mutún o los planes para venderle a Paraguay, Uruguay y quizá a Chile, además de atender programas industriales (¿se acuerdan de las termoeléctricas?).

Hay que partir de una premisa: tenemos gas natural ,pero no tanto como se creía hace una década. Un ingeniero petrolero me asegura que los reservorios bolivianos no tienen más de 30 metros de altitud en tanto que en otro país petrolero del hemisferio la altitud llega a 300 metros. Creo que a todos alegra que YPFB y las firmas con las que está asociada encuentren nuevas reservas. Pero al hacer los anuncios, por favor dar las cifras como deben ser dadas. No se puede ofrecer una casa de 200 metros cuadrados y decir que esa superficie es de 3.230 pies cuadrados. Menos aún hablar de trillones…