Día: agosto 11, 2010

Potosí: Dos semanas

Posted on Actualizado enn

El conflicto de Potosí ha estado agravándose cada vez más. Este 11   de agosto, residentes potosinos se ubicaron en la Plaza 24 de Septiembre de Santa Cruz en el area de la brigada parlamentaria e iniciaron una huelga de hambre. Algo parecido ocurría en La Paz y otras ciudades. Lo que comenzó con un movimiento cívico de protesta por la desatención del departamento, el tercero de Bolivia en extensión después de Santa Cruz y Beni, se ha extendido por todas las fibras de la región, inclusive los ayllus. Uyuni, Uncía, Tupiza, también han suspendido labores y están en huelga indefinida.

Los dirigentes en ayuno en Santa Cruz gritaron por primera vez en la ciudad oriental el “Potosí Federal” que ahora resuena en todos los confines del departamentlo minero. “Qué significa, qué cambia, les pregunto la directora del programa No Mentirás: Queremos administrar los recursos impositivos que genera nuestro departamento, respondió una de las entrevistadas. Un ejemplo: Sólo en minerales, las ventas potosinas sumaron mil millones de dólares el año pasado,casi igual o más que el gas. Claro que -y en ambos casos- es una situación coyuntural. Pero los departamentos no quieren ver pasar el tren de la bonanza ante sus ojos sin lograr traducirla en progreso tangible. Celestino Condori, el máximo dirigente cívico potosino,dijo que esperaba que no hubiera excusas para no asistir a Sucre por parte del gobierno.

El gobierno no da el brazo a torcer,  nada extraño en un régimen algunos de cuyos dirigentes que admiran el centralismo de las economías que ya pasaron a la otra vida bajo el comunismo soviético. Hasta este miércoles no enviaba ministros a la convulsionada capital y el presidente continuaba poseído por una mudez total respecto a Potosí. El principio de acuerdo que el martes parecía iluminar el camino para una solución,  se derrumbó cuando la delegación potosina que iba a Potosí a condición de que una delegación de Ministros se hiciese presente en la Villa Imperial percibió que el gobierno no enviaría a sus representantes a Potosí y ordenó el repliegue e intensificación de la huelga. Ahora  aténganse a las consecuencias, dijeron por radio (Fides) los dirigentes cívicos.

El movimiento había tomado el martes una decisión: Que venga el propio presidente Morales a Potosí.

Pero en la noche las cosas cambiaron: Potosí cedió y decidió enviar su delegación a Sucre.Pero siempre que los ministros estén presididos por el presidente Morales.

Probablemente no sea una condición indoblegable. Pero el gobierno tiene que realizar algún gesto y enviar a algunos de sus ministros a apagar el fuego en Potosí. Ha perdido la confianza de ese departamento.  Ahora no puede volverlo su enemigo acérrimo irreductible o un bastión opositor de magnitud dentro de sus propias filas. Ha cobrado valor la expresión “hasta las últimas consecuencias”.  Cuando esas “últimas consecuencias” empiecen a manifestarse tal vez sea tarde para la acción.

Entretanto, varias poblaciones del interior de Potosí, entre ellas Uncía, Uyuni y Tupiza  han decidido plegarse activamente al  movimiento, a favor del cual ya hay más de 2.000 personas en huelga de hambre en el departamento, con piquetes y manifestaciones de apoyo incluso en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.