Día: marzo 28, 2010

Cobarde y traidor… ¿yo? (Culebrón venezolano)

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Henry Falcón era uno de los hombres fuertes del gobierno del presidente Hugo Chávez. Fue electo gobernador del estado de Lara (capital: Barquisimeto). Pero hace dos meses renunció al partido oficial venezolano, el PSUV (Partido Socialista Unitario de Venezuela). Se apartó de las filas oficialistas en una carta abierta al presidente Chávez diciendo que ese partido estaba lejos de sus objetivos por lo que domina “la burocracia, la ausencia de discusión, el clientelismo, el grupalismo y un mal entendido concepto de lealtad”. Chávez acusó el golpe y ha atacado reiteradamente al gobernador. Ahora, éste le ha dirigido una carta pública con el título arriba registrado. Entre otras cosas, le dice:

“En las últimas semanas usted… no se ha cansado de insultarme, no le ha faltado oportunidad para llamarme cobarde, traidor, inmoral, etc..  Por respeto al pueblo de Lara y a todos los venezolanos, no voy a caer en el terreno de groserías e insultos. Me limito a dirigirle esta carta pública con la esperanza de que pueda corregir rumbos y hacerse rodear de gente eficiente y honesta. Me permito hacerle una serie de preguntas tratando de motivar en usted  una profunda reflexión:

Si usted tiene tanta moral, si usted es tan valiente:

¿Por qué no exige que se nombre un CNE (Consejo Nacional Electoral)  independiente, que permita…auditar los sistemas y los resultados de cada proceso? ¿Cómo es eso de que un ex presidente del CNE, supuestamente íntegro, imparcial e independiente, fue su Vicepresidente? ¿O será que ha tenido o tiene intenciones de manipular los resultados de algún proceso electoral?

¿Por qué no le exige a la AN que  nombre un contralor y un fiscal de oposición o al menos personalidades verdaderamente independientes? ¿Cómo es eso de que un ex vicepresidente fue Fiscal General? ¿O… será que tiene miedo que usted sea juzgado por alguna causa  como le pasó a Carlos Andrés Pérez por regalarle sin autorización unos 200.000 dólares a Nicaragua?, usted sabe que con un Contralor de oposición los funcionarios corruptos tendrían menos libertad para delinquir.

¿Por qué no permite que se nombren los magistrados del TSJ por méritos profesionales y absolutamente independientes que garanticen una justicia imparcial e igual para todos los venezolanos?

¿Por qué hace que se obligue y amenace a empleados y funcionarios públicos para que:

  • vayan a sus marchas y mítines.
  • usen camisas rojas (¿Quién paga todas esas camisas y gorritas rojas?)
  • se inscriban en el PSUV?

Otras preguntas simples: ¿Por qué?:

  • No va a un juego Caracas – Magallanes o se viene por Barquisimeto a ver a los Cardenales?
  • No se da una vueltita por el Hospital Pérez de León o por la Maternidad Concepción Palacios?
  • No le permite a cualquiera de sus hijos o nietos que den un paseo a las 8 PM por el centro de Caracas o por el boulevard de Catia (barrio del oeste de Caracas)  como cualquier venezolano común?
  • Se hace custodiar por cientos extranjeros entregándole a manos e intereses foráneos la seguridad del presidente de Venezuela?
  • Miraflores parece un campo de concentración?
  • Necesita gastar tantos miles de millones de bolívares en afiches y vallas con su foto, en cuñas por radio y TV.
  • No le dice al país lo que le cuesta mantener VTV, TVES, VIVE TV, Tele Sur, el Canal de la AN y centenas de emisoras de radio. Periódicos y revistas  para que digan que usted es una maravilla. … Si los resultados de su gestión en once años son tan buenos, ¿para que gastar tanto en propaganda? Si a usted le duelen tanto los pobres de nuestro país, ¿no le parece una grosería, una bofetada a la pobreza gastar tanto dinero en vallas a y afiches con su foto?
  • No explica cómo es que en once  años de gobierno no hay un solo preso por corrupción?
  • Tiene que llevarse a centenares de personas en cada viaje que hace. ¿Quién paga eso? ¿Qué pasa  con al austeridad?
  • No le dice al país, que a pesar de la inmensa renta petrolera la deuda externa subió de 27.000 millones a 50.000 millones de dólares.  ¿Dónde están los reales ahora?
  • No somete a consideración del pueblo los regalos, donaciones, etc.. que hace a otros países. ¿En qué parte de la Constitución Nacional bolivariana vigente dice que el presidente puede disponer a su antojo de los recursos de los venezolanos?
  • ¿Por qué no le aclara al país cuál es el monto de la deuda que mantiene Cuba con PDVSA por el petróleo que le vende y por qué no explica por qué prefiere venderle a Cuba con descuento y a crédito si en el mercado hay compradores a precios significativamente más altos y que pagan de contado?
  • Gasta tanto dinero en armas  de guerra en lugar de invertir en la salud, educación y seguridad cotidiana de los venezolanos más pobres?
  • No permite periodistas, distintos a los de los medios del estado, en Miraflores?. El que no la debe, no la teme.

…y una última pregunta:

Disculpe: No puedo concluir si preguntarle: ¿Está usted en capacidad HOY de contradecir o de negarle algo a Raúl Castro o al gobierno cubano? Esta es una preocupación como un simple venezolano, como veo que usted está rodeado de cubanos armados (Su “anillo de seguridad”) cuyo jefe es Raúl Castro (Obviamente no es Hugo Chávez), ¿no estamos a merced de los intereses y antojos de ese señor extranjero? ¿No se llama eso entregar la soberanía del país? ¿No es eso traición a la patria?

Sr. Presidente, sea valiente, responda  las preguntas anteriores o,  por lo menos,  acepte uno de estos retos:

  • Medirse en unas elecciones con conteo manual y en igualdad de condiciones
  • A llenar la Av.. Bolívar en un mitin sin contratar autobuses y sin obligar a nadie.
  • A dar un paseo solo por el 23 de Enero.
  • Reducirle a Cuba el suministro de petróleo, o simplemente venderle y cobrarle a precio de Mercado para que así el país tenga más recursos para atacar los problemas de los pobres venezolanos que usted dice amar.

El gas que no tenemos

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Si los planes del gobierno para exportar gas natural (materia prima) se cumplieran, tendríamos que estar produciendo casi el doble de lo que YPFB actualmente produce. Es una aritmética elemental: 27,7 millones de metros cúbicos prometidos por contrato a Argentina hace cuatro años sin que se sepa desde cuándo exactamente el compromiso empezará a ser cumplido (y que ahora ha sido refrendado con un re-escalonamiento de entregas hasta llegar al volumen comprometido originalmente); 30 mm3 para Brasil, nuestro principal comprador; 5 mm3 para Uruguay; 2,2 mm3 para Cuiabá, en la frontera con Brasil. El total es 64,9 mm3. Eso no incluye el consumo interno, entre seis y ocho millones de metros cúbicos. El resultado total de esta suma es de 72,9 mm3. Y  ¿saben cuánto producimos, según cifras oficiales?

Entre 41mm3 y 43 mm3. ¿De dónde, entonces, saldrán los otros 30 millones que faltan? La respuesta es un secreto bien guardado: por ahora no existen. Y en esa suma de compromisos no hay plantas termoeléctricas  ni petroquímicas y ni siquiera el gas (8 mm3) que para que el proyecto Mutún despegue. No sé si los “porteños” están conscientes de esta realidad: si no hay gas para la siderurgia, pueden apretar cuanto quieran el pescuezo de la firma india, que siempre les dirá: si no hay carne, ¿con qué preparo el guiso? Sin gas (y gasoducto para transportarlo) todo se vuelve sueños. La capacidad boliviana de aumentar su producción depende de la inversión en la búsqueda y explotación de yacimientos. Las empresas petroleras que todavía operan en Bolivia invierten lo mínimo para mantener sólo sus contratos de suministro. Si les preguntan por qué, probablemente escucharán: ¿“Con qué garantías reales? Además, aumentar ¿para vender dónde?”  Si se les responde Argentina y si la interrogada es Petrobrás, posiblemente escucharán un sonoro “hummmm”. ¿Empresa brasileña semi-estatal invirtiendo para que el gas se vaya a Argentina? Yo también diría “hummmm”.

La cuestión de la energía debería ser un tema fundamental para los bolivianos, como un ABC del que la población tendría que estar enterada cuando menos en lo esencial. Por eso lo trato con frecuencia.  Como me dice un ingeniero con muchos años en la industria, sin energía un país se descarrilla del tren del progreso.

Desalienta escuchar a los candidatos a alcaldías y gobernaciones en Santa Cruz hablar de proyectos grandiosos como trenes subterráneos, aéreos, conexiones domiciliares gratuitas de gas, y mencionar como base los recursos menguantes resultado de las regalías petroleras.  Viene al dedillo un comentario en El Deber del Ing. Carlos Miranda, quien ha dedicado su vida al sector petrolero: “Hagamos el tema simple: Hay que usar más gas natural y menos gasolina y diesel (que importamos), pero para ello hay que aumentar la producción y distribución de gas en el territorio nacional. Eso lo sabemos hace diez años y no lo podemos hacer”

Es en este contexto que se produce la visita a Bolivia de la presidenta argentina Cristina Kirchner. Debía venir para, entre otras cosas, para “reasignar” los volúmenes de gas que Bolivia  comprometió y de los que sólo llegaron a exportarse un 20% a 25% (unos 6 mm3), y a reconfirmar las penalidades por incumplimiento: take or pay, pay on delivery. Llevas o pagas, pagas a la entrega. Y a reafirmar la propósito binacional de construir un gasoducto (20 Kms. en lado boliviano y un tramo más extenso en Argentina) para llevar el gas. La bola estará de nuestro lado y sin cancha para jugar.