Día: marzo 25, 2010

Los embustes (no solo) en Venezuela

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Para los que no saben de historia y para los que pretenden no saberla, Teodoro Petkoff registró el siguiente artículo en el semanario que dirige, Tal Cual, en Caracas, esta semana. Si encuentran coincidencias con otras latitudes, es pura casualidad.

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Uno de los tópicos favoritos de Chacumbele * es el de la soberanía nacional. Según su particular y manipuladora visión de la historia, este país sólo ha sido soberano bajo su mando. Todo lo que se hizo durante gobiernos anteriores al suyo fue pura entrega de soberanía.

Vamos a refrescar un poco la historia para demostrar que Chacumbele ha hecho del embuste un arte muy refinado.
La Ley de Hidrocarburos de 1943 y la de Impuesto sobre la Renta, del mismo año, durante el gobierno de Isaías Medina, que reformularon las relaciones con las compañías petroleras y abrieron el camino para el incremento progresivo de los ingresos de la nación, ¿fueron aprobadas por órdenes del imperio? El llamado fifty-fifty, que puso en mitad y mitad los ingresos de las compañías y los de la República, establecido durante la gestión de la Junta Revolucionaria de Gobierno, presidida por Betancourt, en 1947, y el posterior decreto del “Flaco” Sanabria, en 1958, que puso en 60-40 la relación y fue protestado ruidosamente por la Creole, ¿fueron vainas del imperio? La OPEP fue creada en 1960 por proposición del presidente Rómulo Betancourt y de su ministro de Energía, Juan Pablo Pérez Alfonso. Este cartel petrolero, que dio voz, presencia y autoridad a los países productores y exportadores de petróleo, e hizo de éstos actores reales en el tablero geopolítico mundial, ¿habrá sido una jugada maquiavélica del imperio?
La categórica protesta del presidente Raúl Leoni y del Congreso de Venezuela contra la invasión norteamericana a Santo Domingo, en 1965, ¿fue para complacer al imperio? La aprobación de la Ley de Reversión de los bienes de la industria petrolera, durante el primer gobierno de Caldera, así como la fijación unilateral por éste, de los llamados “valores fiscales de exportación”, para el pago de los impuestos que debían cancelar las petroleras, ¿fueron también jugadas que llenaron de gozo al imperio? La nacionalización del hierro, en 1975, y la del petróleo, en 1976, por el gobierno de CAP, ¿fueron una demostración de la subordinación al imperio? ¿La participación activa del gobierno de CAP en el proceso de recuperación de la soberanía panameña sobre el canal, fue en obediencia a las órdenes del imperio? La solidaridad activa de CAP –armas, dinero y apoyo político– con los sandinistas, durante la lucha victoriosa contra Somoza, ¿fue también producto de su subordinación al imperio? La creación del Grupo Contadora, el de Esquípulas y luego la del Grupo de Río, que tanto contaron para la solución, pacífica y latinoamericana, del conflicto en Nicaragua y Centroamérica, en abierta contraposición a la política gringa, ¿fue, en verdad, una jugada maestra de estos, en complicidad con CAP? La firma del Acuerdo de San José, por el gobierno de Luis Herrera Campins con el de México, para facilitar crudo a precios preferenciales y bajas tasas de interés a Centroamérica, ¿fue también por presiones del imperio? No hacemos juicios de valor sobre estas políticas, pero ¿es verdad que todo esto fue despreciable pitiyanquismo, en tanto que la entrega de áreas claves de instituciones del Estado a Cuba (identificación, migración, puertos, salud, servicios de inteligencia, “asesoría” en la FAN) es un puro ejercicio de soberanía?

* Sobrenombre que Petkoff asigna a Chavez.