Día: enero 15, 2010

También nos interesa

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Las elecciones que tendrán lugar este domingo en Chile, donde todo indica que la lucha será voto a voto, así como la situación en Venezuela tras la devaluación anunciada hace una semana por el presidente Hugo Chávez son temas de interés directo para Bolivia. Es una pena que las cadenas de TV en Bolivia no hubiesen retransmitido, en vivo y en directo, el debate entre los candidatos Sebastián Piñera y Eduardo Frei y que los periódicos se hubiesen limitado a los informes  que les enviaron las agencias de noticias. Así como es deplorable que no hubiésemos tenido despachos directos, vistos por ojos bolivianos, de lo que acontecía –y acontece- en Venezuela a causa de la devaluación. El probable argumento de que los medios carecen de recursos para coberturas directas es comprensible, pero no es suficiente.

La devaluación que ha ocurrido en Venezuela nos puede afectar. ¿Cuánto le debemos a Venezuela por cheques y diesel? ¿Qué efecto tendrá sobe nuestras exportaciones a ese país, incluso los textiles que para los cuales se había asegurado un cupo de venta? No he leído sino opiniones locales.

Hay opciones a las que los medios podrían recurrir: intercambio con empresas de televisión y diarios de esos lugares, o acción periodística conjunta de varios medios locales para la cobertura de gastos a cambio de una información para utilización conjunta. O, también,  acuerdos directos con periodistas de esos países para que cubran para Bolivia algunos aspectos de interés especialmente boliviano emergentes de los principales acontecimientos en aquellos lugares.  Lo cierto es que como lector boliviano y oyente y espectador de los noticieros de la TV, siento que lo que recibimos a través de nuestros medios podría ser más completo.

Un amigo me escribe diciéndome que “del resultado de las elecciones del domingo, en segunda vuelta, dependerán las relaciones bilaterales y el avance o retroceso en varias cuestiones, inclusive el invariable reclamo boliviano por una solución al enclaustramiento”.

Me dijo que los dos candidatos demostraron gran conocimiento de los diferentes temas que les plantearon.  Pero respecto a la cuestión marítima, como decía el diario “La Tercera”, Piñera “nos puso una cruz definitiva: Manifestó que su gobierno se esmeraría por ayudar a Bolivia en todo lo referente al libre tránsito pero que rechazaba categóricamente toda cesión de territorios.”  Frei, en cambio, recordó que durante su gobierno se suscribió un Comunicado Conjunto en el que se había determinado que los dos países tratarían todos los temas bilaterales “sin ninguna exclusión”.  Y que durante su eventual gobierno, se avanzaría en los 13 puntos de esa agenda,  no se cerraría ninguna puerta, pero subrayó  que la cuestión marítima sería negociada mucho más adelante.

Como muchos de Uds., este domingo estaré atento a las noticias que nos lleguen de Santiago.  Sin descuidar Caracas.

Diario español: el modelo colapsa

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El martes, 12 de enero,  el diario El Mundo, de España, publicó un comentario en el que sostiene que la devaluación del bolívar decretada por el presidente Hugo Chávez pone en evidencia la fragilidad del modelo puesto en marcha por el líder venezolano, cuyo colapso vaticina. El diario español es marcadamente anti-Chávez, pero los datos del comentario ameritan su lectura siquiera para fines puramente informativos (Seria interesante leer tambien alguna opinion favorable no oficialista a la medida y a sus eventuales consecuencias. El tiempo mostraria de que lado estaba la razon):

“La devaluación del bolívar, decidida por el Gobierno venezolano el pasado viernes, se ha vuelto contra Hugo Chávez, poniendo en evidencia la fragilidad de un modelo que se desmorona como un muñeco de nieve.

El primer efecto de la devaluación… ha sido un aumento incontrolado de los precios, que han subido de forma muy notable en las últimas horas.

El Ejecutivo de Caracas había venido manteniendo de forma artificial un tipo de cambio muy elevado, a todas luces insostenible con una inflación anual del 25%, una caída del 2,5% del PIB en 2009 y una pérdida de confianza de los mercados en la economía del país.

Chávez amenazó ayer con expropiar los establecimientos y cadenas comerciales que, a su juicio, han incrementado sus productos de forma abusiva a lo largo de los últimos días. «Si los saqueadores del pueblo siguen abusando, el Estado expropiará esos negocios para dárselos al pueblo», aseguró con su habitual desprecio a la seguridad jurídica.  Ayer mismo, funcionarios bolivarianos, escoltados por la Guardia Nacional, cerraron los primeros 70 comercios por «remarcar» precios.

El presidente venezolano anunció la creación de la Corporación de Mercados Socialistas (Comerso), una especie de cooperativa vertical para integrar productores y canales de comercialización, una medida de cara a la galería pero que probablemente no servirá para nada.

En los pasados días, los venezolanos se han lanzado a una verdadera orgía compradora, que paradójicamente ha contribuido a elevar todavía más los precios. Éstos han subido hasta un 50% para artículos de importación, lo que ha agudizado la dañina pérdida del poder adquisitivo que vienen sufriendo las clases medias y bajas.

La situación habría sido mucho peor si el petróleo no hubiera repuntado por encima de los 80 dólares, lo que ha proporcionado al régimen un balón de oxígeno. Chávez ha podido mantener su elevado nivel de gasto social, pero ha sido incapaz de resolver problemas tan básicos como el abastecimiento de alimentos, el suministro de energía eléctrica o el funcionamiento del transporte y otros servicios básicos.

Desde que Chávez asumió la presidencia en 1999, el bolívar se ha depreciado cerca de un 85% respecto al dólar, a pesar de la fuerte entrada de divisas por las exportaciones de petróleo. Éstas no han sido suficientes para compensar un déficit exterior galopante, que ha obligado a Chávez a retener los beneficios de las compañías multinacionales que operan en Venezuela.

La devaluación ha supuesto un duro golpe para Telefónica, BBVA, Repsol y Mapfre, que, en función del férreo control de cambios implantado ahora, necesitan una autorización para repatriar sus ganancias. De momento, con la nueva cotización del bolívar, van a ver desaparecer la mitad de los beneficios no repatriados al pasarlos a una moneda fuerte. Solamente Telefónica podría perder más de 1.000 millones de euros.

Todo apunta a un colapso de la economía venezolana en 2010, hasta el punto de que la revista Newsweek predecía hace pocos días un golpe de Estado. No parece probable, pero lo que sí que está claro es que las recetas chavistas han hundido al país en un pozo del que tardará mucho tiempo en salir.”