Día: diciembre 6, 2009

Ante una realidad

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 Con la votación de este domingo se ha consolidado por los próximos cinco años un vuelco de campana en la geografía social y política de Bolivia. Las mayorías marginadas durante mucho tiempo se han encaramado legítimamente en el mando y la gestión del país. Sobre quienes las conforman y quienes las dirigen yace ahora la responsabilidad de llevar a Bolivia a un destino mejor que el que hasta ahora ha tenido. Es un desafio y una gran responsabilidad. Las naciones no cambian solamente por el resultado del acto de ir a votar. Cambian cuando efectivamente ofrecen condiciones de bienestar y mayor felicidad a sus habitantes y pueden ofrecer una sólida educación, el andamiaje con el que se construyen las naciones modernas.

Pasará la euforia que esta noche hemos visto representada en el presidente y su vicepresidente cantando el himno nacional con el puño izquierdo en alto y el grito castrista de “Patria o Muerte” al celebrar la aplastante victoria ante una multitud en la Plaza Murillo de La Paz. Vendrán momentos semejantes cuando se ponga en práctica la “profundización de la gran revolución cultural y democrática de Bolivia” que anunció el presidente, frase que la multitud aplaudía con un estribillo: “arriba, abajo, derecha al c…” y le reclamaba “socialismo”, socialismo”. Tras preguntar cuándo, ella misma respondía “ahora”.

El telón de esa profundización empezará a levantarse cuando empiece la aprobación de las leyes que normarán la nueva CPE. Y también cuando en poco más de una semana se reúnan los presidentes del ALBA, la alternativa diseñada por el presidente venezolano Hugo Chávez al Área de Libre comercio de las Américas (ALCA), promovida por Estados Unidos, que ya tiene tratados de libre comercio con Chile, Colombia y Perú, en América del Sur.

El presidente subrayó ante la audiencia que lo escuchaba directamente y por TV que el triunfo de este domingo representaba un compromiso con Bolivia y la humanidad. Una gran interrogante es la capacidad de gestión de las autoridades, y también si el cuerpo económico de la nación será capaz de soportar el peso de lo que queda aún por cambiar. Ya hemos visto algunos ejemplos. El año que está por empezar ofrece un horizonte poco benigno para las naciones productoras de materias primas, como Bolivia. Por lo demás, ya hemos experimentado durante mucho tiempo como exportadores que no colocan valor agregado a sus productos. Culpa de la falta de vision de muchos gobiernos. Es imperativo cambiar de paradigma e industrializar lo que exportamos. Los países en desarrollo con capacidad industrial (Brasil, China, India y, para no irnos tan lejos, vecinos como Chile, Perú y Colombia) tendrán más facilidades para capear las dificultades que la mayoría de los economistas prevé. Es esta la capacidad que estará a prueba en los años por venir, al igual que mantener los fundamentos de la estabilidad macro-economica.

El presidente re-electo subrayó ante su audiencia que el haber conseguido mayoría absoluta con los dos tercios en el Poder Legislativo, lo comprometía a apretar el acelerador. Además, anunció que con sus colegas del ALBA discutirá cómo afianzar el socialismo y “salvar a la humanidad”. Para ejecutar las tareas que aguardan al gobierno tendió la mano para la participación de todos, inclusive empresarios y dirigentes cívicos. “Primero está Bolivia, por encima de regiones y de individuos”, dijo. Llevará todavía un tiempo aclarar los alcances de su convocatoria.

Pero novedades no dejarán de acontecer.

Un momento supremo

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Morales arrasa en Occidente, Reyes Villa devuelve el golpe en Santa Cruz

Al cerrar la jornada de votación y empezar los cómputos,  una tendencia emergía muy clara: en el Occidente  (La Paz, Oruro, Potosí y zonas rurales de Cochabamba y Chuquisaca) arrasaba el presidente Morales zurrando a la oposicion, y Manfred Reyes Villa propinaba una tunda a sus rivales en Santa Cruz. Más aún, parecía emerger otra tendencia en Santa Cruz: la gente que en este departamento votó por Evo Morales en 2005, se volcó parcialmente en contra y decidió favorecer a Reyes Villa.

Les pongo un ejemplo: En la Escuela San Juan, en la que funcionaron tres mesas  con unos 500 votantes, la victoria de Convergencia Nacional era nítida. Y vecinos de otras zonas de aseguraban que la tendencia en sus barrios era la misma. Los datos de una mesa en ese lugar mostraban a CN con 152 votos, el   MAS tenía 51, UN de Samuel Doria Medina lograba 13. Lo que parecía interesante es que en ese mismo recinto de tres mesas, el presidente Morales había logrado 158 votos en 2005, versus poco más de 70 esta tarde. (En la mesa No. 1, logró solamente 9 vs 35 para CN).

También parecía evidente que el factor Doria Medina no había tenido mayor trascendencia en Santa Cruz. Se mantenía en un distante tercer lugar en la  ciudad. Igualmente era evidente que la oposición no comprendió la magnitud de la fuerza política delpresidente Morales y la pueril pretension de Samuel Doria Medina de jurar que sobrepasaria a Reyes Villa y que era el hombre que llevaría Evo Morales a la segunda vuelta.  Como dijo Víctor Hugo Cárdenas, quien durante algunos meses intentó correr en este proceso electoral y se apartó tras verificar que no conseguiría doblegar a sus rivales a favor de un solo frente, la oposición hizo campaña para que ganase Evo Morales.

Pero, con todo, es evidente que el Presidente Morales consolida un liderazgo incontestable a nivel nacional, aunque es aun fuertemente resistido en Santa Cruz, Beni y Pando donde, independientemente de mas o menos votos para el MAS, el departamento golpeado por la violencia y con un prefecto militar impuesto, ha puesto en evidencia su resistencia al gobierno.

El ex vocero presidencial Alex Contreras dijo algo que debe haber llamado la atencion de los opositores: el gobierno sera fuerte (sinonimo de duro) y llevara adelante una “profundización” del proceso en curso.

Via Red Uno, Willman Durán, ex presidente del Tribunal Constitucional, abrió una grave interrogante: el gobierno del presidente Morales ha ganado solamente “legitimidad formal”, pues una verdadera legitimidad se da cuando los contendores luchan en igual de condiciones. Y mencionó algunos elementos que le dieron ventaja abierta al gobierno: los recursos del Estado, de los que no gozó la oposición,   y los episodios de factores violencia en Pando y presuntas acciones terroristas en Santa Cruz. Ambos mantuvieron, dijo, a los dirigentes opositores preocupados para frenar las persecuciones antes que ocuparse de las elecciones.

Todos los datos conocidos hasta ahora (19:20) pueden conformar un cuadro político novedoso. Bolivia se convierte en nación regida mayoritariamente por un solo partido. El partido de Evo Morales que supo sintonizar, como ninguna otra organización, excepto el MNR en las pasadas seis decadas, la frustración de las mayorias nacionales y tratar de llevarles un alivio una esperanza. Pese a todo el presidente Morales no ha logrado romper la postura política de Santa Cruz, que le es adversa. Los resultados finales dirán, empero, la última palabra sobre la magnitud de ese rechazo a lo largo y ancho de las zonas bajas del pais.

Los resultados eran todavía preliminares en una jornada en la que la ciudadanía acudió a las urnas desde temprano, aferrada  a la esperanza de abrir las compuertas para un período de paz y progreso que deje en el pasado los tiempos de violencia e ilegalidades que han puesto un punto de interrogación sobre la democracia del país.

Al cabo de seis horas de votación, los incidentes no tenían mayor significación. Desde un presunto suicidio en una cárcel de Cliza hasta denuncias de graves irregularidades en Pando, el departamento distante que vive bajo una fuerte presencia  militar desde hace casi 14 meses. Diputados de oposición dijeron que había unas 8.000 papeletas con irregularidades. Eso representa el 20% de todos los votantes del departamento. Además, denunciaron, las fuerzas militares apostadas sobre el puente internacional que  une a Cobija con Brasilea no dejaban pasar a los bolivianos refugiados en el vecino país desde los acontecimientos del año pasado. Los bolivianos están refugiados en el vecino país y querían venir a Bolivia para emitir su voto.

En Cliza, una persona detenida en la madrugada fue llevada a la cárcel del lugar, la misma que  los pobladores destruyeron casi por completa hace algunos meses, y amaneció aparentemente ahorcada. Colgaba de una reja de la prisión con el cuello amarrado con un calzoncillo desde una de las barras.