Día: noviembre 24, 2009

Candidatos chilenos y el mar

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      El internacionalista y diplomatico boliviano Ramiro Prudencio Lizón ha escrito en La Razon de La Paz un articulo que vale la pena leer sobre un vaiven mas en el inestable relacionamiento de Bolivia con Chile. Esta reproduccion ha sido autorizada por el autor.

                                                 Candidatos frente al mar

Los cuatro candidatos chilenos a la presidencia de la república, se han referido últimamente a la relación de su país con Bolivia y mostraron mucha reticencia respecto a la cuestión marítima. Sólo el que tiene menos preferencia electoral, Jorge Arrate, demostró comprensión del problema. 

Cabe la pregunta: ¿por qué en Chile hay tanta resistencia en lo que se refiere al tratamiento del tema marítimo nacional, pese que existen ahora las más amistosas relaciones bilaterales entre gobiernos y pueblo en general, que han habido desde la firma del Tratado de Paz de 1904?

  Es menester destacar que este nuevo siglo comenzó con muy buenos auspicios para el problema marítimo, pues el presidente chileno Ricardo Lagos expresó  abiertamente su deseo de solucionarlo a través de un corredor al norte de Arica.  Es evidente que su interés se centraba en la adquisición del gas nacional en vez de comprarlo de ultramar a un precio mucho más elevado.  Tal era su desesperación por ese fluido que aceptó conceder a Bolivia una zona franca en el puerto de Patillos de 600 hectáreas, con el fin de que se instalasen allí plantas  de licuefacción y de otras industrias hidrocarburíferas  para poder venderse el gas no sólo a Chile, sino también a ultramar.  Actualmente el gobierno de la señora Bachelet sólo se dignó conferir una miserable zona de 10 hectáreas en el puerto de Mejillones.

Pero, extrañamente, el presidente Lagos no recibió una respuesta positiva por parte de nuestro país.  Por el contrario, luego de obtenerse la oferta sobre Patillos, hubo gobernantes que negociaron con Perú para lograr algo semejante.  Es decir, jugaron “chueco” con Chile.  El Perú aceptó también otorgar facilidades para que se pudiese instalar ese complejo industrial gasífero en un puerto de su territorio, pero en condiciones mucho más desventajosas que las propuestas por el primero.

 La mala fe no terminó allí,  sino que posteriormente se convocó un referendo sobre el gas para impedir un claro acercamiento a Chile. Y dicho referendo tuvo como corolario la enunciación de esa política demagógica denominada la “molécula de gas”, la cual, como se sabe, consiste en exigir a la República Argentina que no abastezca a Chile con el gas boliviano.

 Pese a la dura posición nacional de impedir a Chile la compra de gas nacional, durante el gobierno de Eduardo Rodríguez se suavizó la situación y se llegó incluso a ingresar en conversaciones sobre la salida al mar por el norte de Arica, en la reunión de consultas políticas llevada a cabo en Iquique en noviembre del 2005.

 Al asumir al poder el presidente Evo Morales, parecía que la situación iba a mejorar mucho más.  Cuando éste viajó a Chile para la asunción al poder de la señora Michelle Bachelet, diez mil personas le corearon “mar para Bolivia”, algo inusitado en toda la historia de ese país.  Más todavía, el Subsecretario de Relaciones Exteriores, Alberto Van Klaveren, expresó públicamente que su gobierno estaba dispuesto a tratar la cuestión marítima  con las nuevas autoridades bolivianas.

 Pero no pasaron ni dos meses de estos buenos augurios y ya Bolivia insertaba nuevamente la insensata cláusula de la  “molécula de gas” en el último contrato suscrito con la República Argentina.  Como se tiene conocimiento, esta medida provocó una violentísima reacción en Chile en contra de Bolivia.  Desde ese momento, la mayoría del pueblo chileno ha rechazado terminantemente todo arreglo sobre nuestro mago problema.

 Si a todo ello se suma la penosa realidad de que el gas natural se está reduciendo paulatinamente debido a la errónea política de las nacionalizaciones, entonces, difícilmente habrá en Chile interés en una próxima negociación marítima.  Los candidatos de ese país, a fin de cuentas, sólo están manifestando el parecer de su pueblo, el cual no se modificará  mientras en Bolivia no se llegue a una política franca y  coherente sobre el gas, en base a la comprensión de que Chile es el mejor mercado para éste, ya que no lo produce como Argentina y Brasil.  Y teniendo presente además, que la comercialización de gas hacia el vecino del sur conllevaría indefectiblemente a una futura negociación marítima.

¿Todo se derrumbó?

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Version editada a las 10:00 am de este martes.

La rueda televisiva de esta noche derivó en un cuestionamiento a la Corte Nacional Electoral (CNE), que ahora deberá explicar: a) Por qué el padrón electoral creció. De él se decía oficialmente que estaba contaminado en un 30%.Y ahora, cuando se suponía que ese excedente iba a ser extirpado, tenemos que el total es mayor que el padrón degradado por la contaminación: 5.138.583, para ser exactos, versus menos de cuatro millones del anterior. Se tenia que “podar” partes afectadas del arbol, que pueden representar hasta un 40% del conjunto. Pero el arbol tiene ahora un volumen mayor. Creció en vez de disminuir, un fenomeno inexplicable que puede afectar gravemente a la credibilidad del padrón, y a la fe de muchos bolivianos respecto a  la utilidad del voto.La CNE reconoce que en su control final ha depurado a unos 50.000. Pero, agrega, hay más de 400.000 en observación, que tendrán hasta el 3 de diciembre regularizarse. 

Resulta que la figura de registros “observados” no existe en la ley electoral. O, como dijo Jorge Lazarte, el ex vocal de la CNE,  en los tiempos en que la palabra de la institución era sacrosanta, o se está habilitado para votar o no se está. En palabras de Lazarte, ahora todo ha entrado al juego. Quiere decir que si esos 400.000 irregulares son efectivamente irregulares, todas las elecciones que se realizaron desde 2006, están invalidadas, inclusive la que eligió delegados para la Asamblea Constituyente, pues el número sería aproximado al que se dice de los que fueron “carnetizados” aquel año. Por las denuncias de entonces, la carnetización fue hecha con la participación de técnicos de Venezuela, en horas de la noche y  la madrugada.  La CNE sostiene que esos 400.000 carecen de soporte para ser legalmente inscritos. Algún documento les falta. 

Susana Seleme alzó el grito al cielo y dijo que el país estaba ante “un gravísimo error”. Y Humberto Vacaflor destacó que si había problemas con el otorgamiento de identidades, la cuestión podía haber sido resuelta a la luz del día “entre bolivianos, no con venezolanos”.  Replicaba a Félix Patzi, el ex ministro de educación,  que aceptaba que hubiese registros fallos porque nadie en el pasado se habia preocupado por ciudadanizar a las personas del agro otorgándoles identificación.  (El problema, para muchos como yo, era mas simple: ¿se puede subsanar un error con otro error?).

El centro de interés del programa debía ser el cuestionamiento a Samuel Doria Medina, el candidato de Unidad Nacional que, por los resultados de las encuestas, lucha por el segundo lugar frente a Manfred Reyes Villa,  que es el número dos después de Evo Morales. Pero todo lo debatido hasta casi el final de la sesión se volvió irrelevante ante la magnitud de las dudas sembradas en la teleaudiencia con la espinosa cuestión de los 400.000 observados y la singularidad matematica que que se ha presentado, haciendo que 3-1 sean 4 y no 2.

Evidentemente, el problema mostrado por la CNE constituia una radiografia de un paciente que parece gravemente enfermo.

Lazarte iluminó el tamaño del problema al subrayar que se había presentado “un número irregular de empadronados” y luego, al escuchar la explicación de la CNE, dictaminó que la figura de “los observados” no existe.

Una sospecha de algo grave en el horizonte electoral pendía desde el domingo, cuando la CNE no llegó a informar el resultado final del proceso de re-empadronamiento y anunció que lo haría el lunes. Los números finales fueron conocidos tarde en la tarde y el programa de Unitel –El Abogado del Diablo-, en el que el entrevistado se somete al interrogatorio,  fue uno de los escenarios donde el tema reventó.

No tuvieron efecto las palabras de Patzi, quien juraba  a sus colegas del panel y a la audiencia, que la irregularidad de inscribir a personas sin la documentación necesaria era, en verdad, regular… Mucha gente se preguntará si entre los 400.000 están los que, en las investigaciones periodisticas previas al plebiscito de aprobación de la CPE de Oruro, estaban aquellos que figuraban con nombre en números, con una sola letra o con mas de 120 años.

Hasta entonces, Doria Medina había capeado relativamente los cuestionamientos a su candidatura, que pone, de acuerdo a todos los panelistas, excepto Patzi, una barrera a la oposicion al dividir los votos contra Evo Morales. Pero había sido poco convincente al sostener que sus propios sondeos lo colocaban más cerca de Reyes Villa que lo que los datos de la encuestadora Track, para Unitel, presentaban: 61% (63% en la muestra de la semana anterior) para Morales, 23% para Reyes Villa (19% en la anterior) y 13% (15%) para Doria Medina.

Por lo visto y escuchado esta noche, vale el titulo de esta entrada. Corresponde al comienzo del estribillo  de un popular merengue hace algunos años …”todo se derrumbó”.