Día: mayo 10, 2009

Vistazo a los derechos humanos

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El Presidente Jimmy Carter ganó reconocimiento mundial cuando colocó el respeto a los derechos humanos como eje de la política externa de Estados Unidos. Esa política fue una estocada al corazón de los regímenes militares en América Latina y se clavó mortalmente en el Talón de Aquiles de la Unión Soviética: Democracia.  Como el respeto a los derechos humanos no conjuga con dictaduras ni autoritarismos, la cruzada llevaría al entierro del “socialismo real”.

El mundo avanzó mucho en derechos ciudadanos desde la Segunda Guerra Mundial y en poco tiempo ya no aceptaba atropellos pasivamente.  Estados Unidos contempló de brazos cruzados las matanzas de Hungría, Alemania Oriental y Polonia, y la asfixia sangrienta de la “Primavera de Praga” que intentaba un imposible comunismo humanizado, pero su “debe” en esta cuenta subió en vertical con la siniestra cadena de golpes militares que siguió al de Brasil (1964). Al cerrar la década de 1970 en la conciencia mundial ya estaba instalado el respeto a los derechos que expresaba la Declaración Universal de 1948.  

En Bolivia, los abusos a esos derechos han sido perversos pero temporales. Esas situaciones anómalas no duraron como sus progenitores habrían querido. La conciencia boliviana sobre la necesidad de respetarlos siempre terminó prevaleciendo sobre los abusadores circunstanciales.  El “control político” y las milicias armadas, sumados a la corrupción, fueron el gatillo que detonó la caída del MNR en 1964. Y con los vientos de una corriente que repudiaba dictaduras, Bolivia retornó a la democracia hace tres décadas.

Estos días, las imágenes de los cruceños detenidos llevados a La Paz han evocado épocas sombrías de irrespeto a los derechos fundamentales. Y las de la acción armada sobre el Hotel Las Américas  han sido una cruda remembranza  de la doctrina de seguridad nacional cuando, a título de defensa del estado, las fuerzas policiales y parapoliciales eran omnipotentes. El estado estaba seguro pero la inseguridad ciudadana cundía.  

El 30 de abril, el presidente Morales anunció represalias contra Human Rights Foundation: expulsión para los miembros extranjeros y cárcel para los bolivianos. Esa institución se había estrellado con el gobierno con una carta muy crítica cuyo contenido está en el sitio electrónico de la organización (