Día: febrero 19, 2009

Un análisis demoledor sobre UNASUR

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Considero importante leer el más reciente informe-análisis relativo a UNASUR. Un nuevo aporte periodístico del analista y geopolítico argentino Emilio J. Cárdenas. Se lo encuentra en

http://www.economiaparatodos.com.ar/ver_nota.php?nota=2405

La búsqueda frenética de inversiones

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Bolivia, el nudo de los abastecimientos de gas en la parte sur latinoamericana, lucha por inversiones a largo plazo para su sector hidrocarburífero en medio de dudas sobre su confiabilidad como suplidor e incertidumbre de la demanda de los mercados. Este es el comienzo de una extensa crónica de Financial Times, una de las grandes voces financieras del mundo periodístico, publicada el día 16. La firman Naomi Mapstone, en Lima, y Andres Schipani, en La Paz.

Evo Morales, el popular presidente izquierdista que enfrentará elecciones presidenciales en diciembre, viajó a Rusia esta semana para firmar un acuerdo con Gazprom, el monopolio estatal de gas, para desarrollar las reservas bolivianas hasta 2030, dice la crónica. El gobierno calcula que el acuerdo con Gazprom, que incluye un proyecto conjunto con Total, de Francia, representara $US 3.000 millones. También asegura que Venezuela y YPFB invertirán conjuntamente otros $US 240 millones.

La nota subraya que el que Bolivia tenga que ir tan lejos subraya el daño que hizo al nacionalizar su industria de energía en 2006, alejando a empresas técnicamente capaces de conseguir recursos financieros. Las consecuencias también serán sentidas por los vecinos, especialmente Brasil, la economía mayor de la región.

Carlos Alberto López, ex ministro de energía y consultor de Cambridge Energy Reserch Associates, dice que Bolivia, al haber socavado su posición estratégica, ahora se vuelve a países como Rusia y Venezuela para cubrir el vacío de inversiones. Advierte, sin embargo, que bajo el actual clima económico, eso puede ser problemático, añade la publicación.

“Por razones ideológicas, este gobierno quiere apoyarse en empresas estatales. Pero la única eficiente es Petrobras, de Brasil. Las Gazproms, Pemexes, PDVSA e Irán, no lo son”, continúa, citando a López. “En tiempos de prosperidad, lo hacen bien, pero en tiempos difíciles, np. Bolivia quiere apoyarse utilizando a gigantes con pies de barro”.

 

Con los suministros bolivianos restringidos, la búsqueda de nuevas fuentes de petróleo y gas natural en los países vecinos de Bolivia se ha intensificado durante meses recientes. La afirmación viene de Jude Webber, de Buenos Aires, dice el periódico.

De inmediato informa que las áreas más promisorias pueden estar en Punta del Este, Uruguay, cuyo gobierno dice que comparte similares características con la cuenca de Santos, en Brasil, y lugar del campo petrolífero gigante Carioca, que potencialmente es el tercer mayor descubrimiento de los últimos años. Las autoridades uruguayas, que esperan otorgar las licencias de exploración a fines de año o principios del próximo, creen que el campo podría ser capaz de generar una producción de 12 millones de metros cúbicos diarios de gas, además de petróleo.

En el parrafo siguiente informa que el interés también ha aumentado alrededor de las Falkland o Malvinas, bajo el gobierno de Gran Bretaña. Los altos precios del año pasado estimularon la búsqueda al cabo de decadas de rumores sobre ricas reservas aún por ser descubiertas en el Atlántico sur. Los resultados fueron prometedores, pero con la caída de los precios luce difícil perforar allí y en Paraguay, otra área de interés encajonada entre Bolivia rica en gas y el  norte argentino, tambien productora de gas y petróleo.

El gobierno boliviano dice que espera incrementar sus inversiones en gas y petróleo con unos $US 530 millones este año, tras un descenso hasta $US149 millones en 2007, desde la cúspide de $US 581 millones en 1999.

Oscar Coca, desde la semana antepasada el cuarto ministro de hidrocarburos en el gabinete de Morales, dijo que la atracción de nuevas inversiones es su mayor prioridad. “Las empresas no han hecho las inversiones necesarias y hoy vivimos los efectos de eso…Nuestra meta principal es abordar este tema en el mediano y largo plazo”, dijo elo ministro citado por el FT.

Pero a las 12 compañías que operan en Bolivia, ya temerosas tras la nacionalización del sector de gas y petróleo, esperan la implementación de una nueva ley de hidrocarburos requerida por la nueva constitución y no les atrae un envolvimiento mayor. El gobierno ha dicho que respetará los contratos existentes pero un ejecutivo de una firma extranjera nacionalizada se mostró escéptico.

“El gobierno actual no tiene problemas en incumplir contratos y hay la percepción de que el sistema legal de Bolivia no llega a niveles normales. De modo que si las cosas van mal, el inversionista tendrá que ir a una corte boliviana y es muy improbable que ésta no apoye al gobierno”, dijo, citado por el FT.

El reportaje agrega:

López dice que la incertidumbre política en Bolivia ha apresurado la llegada de otros suplidores a la región. “A diferencia de hace tres años, cuando Bolivia edra el suplidor preferencial, hoy sufrimos la politización de los hidrocarburos”, dice. “Al perder la confianza, Bolivia misma promovió el ingreso del LBG (gas natural liquefado) en la región y ahora puede olvidarse de imponer, establecer o negociar precios como hacía en el pasado”.

Y concluye con los siguientes párrafos:

Bolivia, con las reservas más grandes de la región después de las de Venezuela, es el principal suplidor de gas para Brasil y Argentina. Sus planes para incrementar exportaciones a Argentina están en suspenso por demoras en la construcción de un gasoducto entre los dos países y su incumplimiento de contratos de suministro llevó a Argentina a importar LNG costoso fuera de la región el año pasado.

Argentina ha estado importando gas de Bolivia y exportando a Chile, pero la creciente demanda interna redujo sus exportaciones a niveles ínfimos. Chile y Uruguay ahora exploran la posibilidad de comprar LNG, que puede ser transportado por mar desde cualquier lugar, como una perspectiva segura de largo plazo, pese a ser más caro. Chile, que importa dos tercios de su energía, no puede comprar directamente de Bolivia debido una disputa de vieja data.