Día: febrero 12, 2009

El enredo

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Reseña: El gerente de una pequeña empresa asume una delicada misión: Entregar personalmente un ¨reconocimiento´ para quien o quienes facilitaron que su firma ganase un contrato de US$ 86 millones para construir una planta separadora de gas y líquidos petroleros. El premio a entregar consiste en US$ 450.000 en efectivo, un décimo de lo que días antes la empresa había recibido como anticipo para la obra. Pero cuando está por llegar al supuesto destino, es interceptado por asaltantes en motocicleta que tratan de arrancarle un maletín con el ¨premio¨ y lo atacan a mansalva. El empresario Jorge O´Connor recibe un balazo mortal. Desaparece el maletín con el dinero. Horas más tarde los asaltantes -dos hombres y una mujer- son detenidos en Cochabamba por la policía y en el interrogatorio de rigor cantan desde La Cumparsita hasta Sombrero de Saó. Todo podría parecer un atraco con final sangriento. Pero, casualmente, la vienda paceña en cuyas afueras se produce el asesinato vive un hermano de la mujer del Presidente de YPFB, Santos Ramírez. Los asaltantes confiesan que fueron contratados por los cuñados del ejecutivo de la principal empresa boliviana, quien subió a las cumbres del poder desde su posición de profesor rural y abogado hasta convertirse en el Número 2 del partido de gobierno, el Movimiento al Socialismo (MAS), sólo precedido en el mando por el presidente Evo Morales.

Hasta aquí un resumen de lo que la prensa ha presentado sobre el asunto, que tiene a la mayoría de los bolivianos como hipnotizados siguiendo cada detalle que anuncian la televisión, la radio y los periódicos. Cuando muchos elementos de la trama aún eran desconocidos, el sórdido y sangriento episodio ganaba un ángulo de macabra frivolidad: Ramírez, quien llegó a ser Presidente del Senado y presidente interino de la República (ahora se duda si con la nueva constitución es correcto decir República de Bolivia), anunció públicamente la decisión de divorciarse de la mujer que había desposado hacía menos de 40 días, el 6 de enero, y que está en cinta y espera gemelos. No se sabe aún de ningún pronunciamiento público de las compañeras de género de la esposa.

Hasta este jueves, se desconoce quién o quiénes eran los destinatarios finales del dinero, del que sólo han aparecido $US 80.000, pero está claro que la empresa Cutler-Uniservice no tiene el tamaño para una obra como la que se le encomendó. Mientras Ramírez transcurría sus primeras noches detenido por los investigadores, el ex ejecutivo todavía alegaba inocencia en el mayor escándalo de corrupción conocido públicamente bajo el gobierno del presidente Morales. (En principio, el presidente se mostró reacio a responsabilizar a su hombre de confianza, e intentó culpar a la ¨oposición¨ por las acusaciones contra Ramírez. Pero al parecer nada pudo hacer ante el peso de las aparentes pero abrumadoras evidencias y tuvo que dimitirlo.)

Los alegatos de inocencia de Ramírez nada han podido hacer para limpiar el episodio que coloca los últimos clavos en el ataúd de la creencia de que el régimen de Morales, por sus orígenes campesinos, era invulnerable a la corrupción. El propio mandatario prometió que será implacable con los ladrones, ´´sean o no sean del MAS´´.

¿Cómo Ramírez llegó a esa posición? Emergió muy próximo al presidente Morales. Fue parte del puñado de dirigentes del MAS que en los albores del gobierno Morales fue a vivir a la residencia presidencial para ¨trabajar¨ y ocupar el lugar, que ¨era demasiado grande¨. El presidente no tenía mayores conocimientos administrativos y buscó apoyo en Ramírez, quien tampoco los tenía, pero recibió carta blanca para ocuparse de empresas del estado. Desde su poderosa posición, Ramírez consiguió que se designara a un subordinado en sus oficinas del senado, Guillermo Aruquipa, como Presidente de YPFB (ha habido seis ejecutivos en el cargo, lo que exhibe las dificultades del gobierno de Morales de contar con técnicos de primera línea, más graves aún con un sueldo que no debe sobrepasar, por ley, de los $US 2.000 mensuales). Sus limitaciones quedaron a la vista. Lo rebajaron a Vice-Presidente de Operaciones. Eran los días en que la escasez de gas para uso doméstico arreciaba y las protestas del público subían de tono. Se vio, entonces, a Aruquipa, cargando botellones al rayar el alba para mejorar el precario sistema de entregas. Un conductor de programas noticiosos dijo con ironía que Aruquipa era el cargador mejor pagado del mundo.

Ahora es uno de los acusados de negligencia que permitió todo el episodio con Cutler-Uniservice y múltiples irregularidades cometidas en la subscripción de ese acuerdo, que debía ser parte de una estrategia gubernamental para mostrar que Bolivia, con su producción de gas estancada, los precios en picada y con las inversiones privadas en prácticamente cero, hacía realidad sus promesas de industrialización.

Ninguna función jerárquica se improvisa, menos aún las burocracias ejecutivas. El precio es alto. Como se ha visto hasta ahora, la factura crece y crece, al igual que el número de involucrados (el presidente Morales ordenó el despido de 10). Y versiones de la TV mostraron al presidente de YPFB aunciando el despido de 74 personas.

El mandamiento del ama q’ella, ama llulla y ama sua se está hundiendo.

P.S. La jornada concluye con el encarcelamiento de Ramirez en el Panal de San Pedro. Está bajo el mismo techo que Leopoldo Fernández. Qué cosas que tiene la vida, como dice el tango.