Día: enero 16, 2009

Questo pazzo, pazzo mondo

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El Nuncio Apostólico ha tenido un prólogo nada augural para su gestión diplomática en Bolivia. El presidente Evo Morales lo recibió con un una sorpresa de calibre mayor. Ante todo el cuerpo diplomático, se quejó del Cardenal Primado Julio Terrazas. Poco le faltó para pedir su destitución. El problema era que la lógica (¿?) del presidente corría por un carril y la del Nuncio y los presentes, por otro. Fue un lamentable desencuentro. Nadie entendió al presidente, probablemente ni sus propios colaboradores, menos el Nuncio y los embajadores. Pues la queja era sobre expresiones que atribuía al Cardenal pero que, en realidad, NO había dicho el Cardenal. El Primado fue víctima de una situación calumniosa.

Vean lo que dijo el Cardenal, motivo de la augusta queja presidencial:

(El país) «se está convirtiendo en el espacio donde están dominando los narcotraficantes, sin Dios y sin ley» y pidió «hacer un esfuerzo para que Bolivia no sea el centro donde se acumula la droga, y con la droga el crimen y la maldad y la falta de perspectiva para salir por un horizonte más claro del lugar donde nos encontramos».

Y lo que dijo el Primer Magistrado: …»Decir que Bolivia está gobernada por el narcotráfico me duele mucho Nuncio Apostólico. Eso lo recibí mucho, en los anteriores años, del Departamento de Estado de Estados Unidos que soy narcotraficante. Ahora, que me diga el cardenal que Bolivia está gobernada por narcotraficantes, es muy grave. No quiero pensar que el cardenal puede substituir al Departamento de Estado. Quiero pedir, con mucho respeto, reparar esos daños que hace a una persona, a un pueblo y a un gobierno.»

Una de dos: a) El presidente tiene graves dificultades de entender el castellano. 2) Sus asesores le informan mal, lo que es peor. Lo inducen al error y lo hacen quedar mal.

Una conclusión: Extrapolando situaciones, es legítimo pensar que el presidente entenderá mal los consejos de Lula en Puerto Quijarro de «gobernar para todos» y no pelearse con la prensa. Y como pésimo presagio, escucho a Radio Panamericana decir que el traductor interpretó la palabra portuguesa «convito», que es el participio pasivo de convencer (convencido) como «convicto», culpable, en castellano.

Dunque, il mondo e’ pazzo proprio…

(*) Título italiano de una comedia cinematográfica con Spencer Tracy and Katharine Hepburn : «It is a mad, mad, mad world,» en la que todo tiende a ocurrir de una manera calamitosa.