Día: octubre 3, 2008

La congruencia

Posted on Actualizado enn

 ¿Será que los altos funcionarios del gobierno del presidente Evo Morales repararon en el siguiente artículo del proyecto de constitución del MAS cuando decidieron detener y confinar en el Penal San Pedro al prefecto de Pando, Leopoldo Fernández?

 Capítulo Tercero – Estados de Excepción

ARTICULO 138. En caso de peligro para la seguridad del estado, amenaza externa, conmoción interna o desastre natural, la Presidenta o el Presidente del Estado tendrá la potestad de declarar el estado de excepción, en todo o en la parte del territorio donde fuera necesario. La declaración del estado de excepción no podrá en ningún caso suspender las garantías de los derechos ni los derechos fundamentalísimos, el derecho al debido proceso, el derecho a la información y los derechos de las personas privadas de libertad.

 Vale la pena también reparar en el artículo siguiente de ese proyecto:

 Artículo 139. I. La vigencia de la declaración del estado de excepción dependerá de la aprobación posterior de la Asamblea Legislativa Plurinacional, que tendrá lugar apenas las circunstancias lo permitan y, en todo caso, dentro de las siguientes setenta y dos horas a la declaración del estado de excepción…(etc)

 El Dr. Mario González Durán, ex juez de la Corte Suprema, leyó estos articulos durante una conferencia esta noche en la Universidad Franz Tamayo.

 

Anuncios

¿Qué pasó en Pando?

Posted on Actualizado enn

Crece la sensación de que la historia que el gobierno cuenta sobre la tragedia de Pando es distorsionada o al menos incompleta. Hasta ahora no hay una información oficial documentada sobre las versiones de la muerte de hasta seis venezolanos, probablemente soldados, en Pando. Esta es una denuncia demasiado grave para permanecer sin una respuesta esclarecedora que tranquilice al país. El site venezolano Entorno Inteligente informaba el 26 de septiembre que el lunes anterior (22) “supuestamente arribaron a la base aérea de Palo Negro, estado Aragua (vecino a Caracas) seis cuerpos provenientes de Bolivia que se presume que sean de los venezolanos que murieron en los disturbios de los últimos días y que fueron anunciados (sic) por diputados del país andino”.
¿Qué dicen las FF.AA.? Si la versión es cierta, hay una invasión armada de Bolivia y una internacionalización militar de los conflictos bolivianos que ya empieza a cobrar vidas bolivianas. Casi 41 años después de la guerrilla de Che Guevara. Es una situación cuya investigación no admite demoras. Primero se habló de 15 muertos, luego de más de 30, y ahora resulta que sólo se tiene la lista de 10. También había más de 100 desaparecidos que paulatinamente han ido reapareciendo.

No hay cédulas que certifiquen las identidades de todas las bajas. Al principio, apenas había las del ingeniero Pedro Oshiro y del desdichado pastor rematado en la morgue del hospital de Cobija tras, biblia en mano, haber tratado de evitar una masacre en el aeropuerto gritando que no disparasen. Cayó herido y sólo una persona lo socorrió. Fue llevado, con un balazo en la cadera, hasta un confín de la pista y tras horas de agonía trasladado al hospital donde fue rematado con dos disparos. Le taponearon las heridas con tornillos, para dificultar la identificación de las balas. Esta versión atroz nunca fue desmentida. Por lo que he sabido, el pastor Luis Antonio Rivero Siguekuni, de la familia Rivero, muy conocida en Riberalta, tenía cuatro hijos. Se unió a una iglesia evangélica convencido de que así serviría mejor a su prójimo. Su último sermón fueron sus gritos desesperados por la paz. Su muerte, en circunstancias macabras, clama por un esclarecimiento.

Un e-mail de Cobija dice que los campesinos que supuestamente iban a un cabildo “a las 03:am” ya habían matado a una persona, probablemente al ingeniero Oshiri ejecutado a quemarropa con un brutal disparo de escopeta en el rostro. “Los campesinos que supuestamente eran cazados en el rio Tahuamanu no eran campesinos en su mayoría. Eran personas de Porvenir y Cobija que habían ido a rescatar a sus familiares y vecinos de Porvenir…Si uno revisaba las billeteras (de los de Porvenir) encontraba desde 200 a 2.000 bolivianos…si esa marcha era pacífica, ¿por qué tenían cintas amarillas en sus muñecas? … ¿por qué disparaban a las ambulancias? Nunca había visto campesinos de casi dos metros y tan bien alimentados y armados… ¿Quiénes les dieron las armas? … Militares venezolanos y masistas”, dice esta versión.

Un despacho de una corresponsal de la Associated Press que fue hasta Porvenir cita el testimonio de una viuda que dice que su marido fue pagado por el gobierno para ir al lugar. ¿Cómo es que era una marcha voluntaria para un cabildo?

La masacre de Pando tiene muchos lados oscuros. Para empezar, las imágenes de la propaganda del gobierno, ¿han sido sometidas a algún peritaje independiente? ¿Quién garantiza que son verdaderas más allá de toda duda? La cámara filmadora sube y baja inestable. No se nota ningún salpicar de la lluvia de proyectiles ni es posible determinar si las cabezas zambullen para huir instintivamente de las balas. En cambio sí se escucha la voz del o los filmadores. ¿Quiénes son? ¿Cómo aparecen en un lugar tan estratégico?

Esto no parece interesar a los investigadores oficiales, ante la meta suprema de condenar, a toda costa, a Leopoldo Fernández. No le basta sólo la propaganda denigratoria por TV. El penal es rodeado por personas amenazantes todas las noches. Creo que al prefecto pandino le han hecho un favor histórico. Pasará a ser la víctima institucional más importante del período masista.