Día: octubre 1, 2008

KKK irrumpe y el diálogo está amenazado

Posted on Actualizado enn

Si algo no precisaba el gobierno mostrar al país o a los delegados que supervisan el diálogo con los prefectos era a encapuchados secuestrando a un prominente líder cívicos de Villamontes. Después se supo que la del martes era una detención practicada por agentes policiales, según el informe oficial, para acusar formalmente al activista civico como uno de los responsables del atentado contra el gasoducto que transporta gas con destino a Brasil y Argentina. La acción policial encapuchada trajo reminiscencias del mejor estilo Ku Klux Klan, la organización clandestina ultra-racista de los Estados Unidos. 

Los encapuchados bajaron de dos vehículos con vidrios oscuros e interceptaron la movilidad en que se encontraba el dirigente cívico José Vaca y se lo llevaron rumbo a Santa Cruz, según la versión de El Deber y La Prensa. Después, al mediodía, los canales de TV mostraron al Ministro del Interior explicando las órdenes para detener a quienes el gobierno considera responsables de los disturbios que hasta hace poco más de una semana tenían al país con los nervios de punta. Pero para eso no era necesario un espectaculo de encapuchados.  El secuestro de Vaca ocurrió en medio de denuncias de dirigentes cívicos que se consideran amenazados por el gobierno debido a la resistencia que oponen al recorte de recursos financieros (IDH) destinados a sus regiones.

El defensor del pueblo Waldo Albarracín se mostró contrariado por la acción del gobierno,  que ha entorpecido el ambiente para el dialogo con los prefectos. “Podía haberse esperado un acuerdo (gobierno-prefectos) y luego iniciar medidas legales”, dijo. El dirigente civico de Santa Cruz, Branco Marincovick,  dijo que el clima que se ha formado en Bolivia impedía continuar el diálogo. Por ahora, la pelota está en el campo del presidente Morales. 

Dirigentes del Beni, de Tarija y Pando están entre quienes se consideran perseguidos. La dirigente cívica pandina Ana Melena está clandestina y cerca de un millar de ciudadanos están refugiados en el vecino Brasil. Hacía mucho tiempo que nada de esto se vivía ni se veía en Bolivia.

Los prefectos, que esperan reunirse en las próximas horas con los delegados internacionales que observan el diálogo cuesta arriba entre el gobierno y las autoridades prefecturales, determinaron una suspensión de las reuniones de Cochabamba mientras el gobierno no cumpla estrictamente los acuerdos que dieron lugar al diálogo. Entre esos acuerdos figura la no persecución a dirigentes cívicos y la suspensión de toda propaganda que promueva el proyecto de constitución del MAS y denigre a los prefectos que se le oponen (Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Chuquisaca).

Al anunciar la suspensión y subrayar que ésta tenía carácter temporal hasta que el propio presidente Evo Morales asegure el cumplimiento de aquellos acuerdos, el prefecto tarijeño Mario Cossio dijo que permanecería en Cochabamba. Su colega de Santa Cruz, Rubén Costas, viajó en la tarde a esa ciudad. Cossio reveló por primera vez que los prefectos habían soportado desde hostigamiento hasta humillaciones del gobierno, todo por mantener encendido ese pavilo que son las conversaciones de paz boliviana en Cochabamba. La detención de Vaca era el desborde del vaso colmado de repetidos incidentes en los ultimos dias. Dirigentes cívicos dijeron que el gobierno pretende detener a los principales líderes autonomistas con  un despliegue de fuerza que no se observaba sino en epocas de regímenes dictatoriales.

Al avanzar la jornada, habia una conclusion inescapable: El diálogo, y la relativa calma que ha habido en Bolivia en los últimos días, se encuentran en terapia intensiva.

Anuncios