Día: agosto 22, 2008

El pozo cada vez más profundo

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Los cinco departamentos que conforman el Conalde (Consejo Nacional Democrático) se reunieron este viernes en Villamontes y aumentaron notablemente la apuesta en la quiebra de brazo que tienen con el gobierno. Al bloqueo departamental de carreteras cumplido ayer durante 24 horas, se sumó la resolución de no permitir la realización de ninguna otra consulta ciudadana en los meses siguientes, mientras no tenga lugar una efectiva auditoría del padrón electoral y la de convocar a un «paro cívico movilizado» para el lunes 25, toma de campos productores y cierre de válvulas de exportación. Los comités cívicos de los cinco departamentos (Chuquisaca, Tarija, Santa Cruz, Beni y Pando) también aprobaron el boicot a los envíos de carne vacuna a los departamentos altiplánicos de la Paz, Oruro y Potosí como parte de sus medidas de presión para que el gobierno les restituya los recursos del IDH, en parte confiscados para pagar el bono a los ciudadanos de la tercera edad (más de 60 años).

Entiendo que cuando se habla de «paro movilizado» significa hacerlo respetar rigurosamente. Lo que anuncia conflictos con brigadas contrarias a las instituciones regionales.

Una medida adicional de Villamontes: colocar los precios del gas natural en niveles internacionales, en más de 18 dólares el millón de unidas térmicas británicas. Ese es el precio que pagan los países vecinos por el gas que –actualmente- importan de ultramar en la forma de GSN (gas natural licuado), y es el triple del que le pagan Brasil y Argentina a Bolivia. El precio es resultado de la subida en espiral de los precios del petróleo y de la necesidad de esos países de asegurarse abastecimientos, ante la situación inestable de Bolivia como país suplidor.

La medida de rechazar cualquier nuevo plebiscito se orienta a trabar las tentativas del gobierno de llamar a un referéndum que apruebe su proyecto de constitución.

El conjunto de decisiones es un grito de batalla contra el régimen y por los recursos departamentales. El pozo en que el país se está precipitando se ha vuelto más profundo. Aguardemos días más difíciles __si puede haberlos después de los que hemos vivido.

Apuros verdaderos

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Las reservas bolivianas de gas natural han disminuido, por falta de inversiones, a niveles inferiores a los que requiere para cumplir sus compromisos internacionales. Hasta hace poco, los requerimientos mínimos eran de 43 millones a 44 millones de metros cúbicos diarios: 30 millones para Brasil, 4 a 6 millones para atender el consumo interno (9 millones en 2010), más de 2 millones para la planta termoeléctrica de Cuiabá, en la frontera con Brasil) y 7 millones para Argentina. Nada para El Mutún, que cuando ingrese a funcionar dentro de un año demandará unos 8 millones de metros cúbicos, ni para plantas termoeléctricas nacionales, que requerirían de otros 8 millones de metros cúbicos. Ahora han bajado a 34 millones de metros cúbicos. Es decir, apenas para cubrir el contrato con Brasil y una parte de la demanda interna. Cero para Argentina.

Lo dice la revista nacional Energy Press, en su número del 18 al 24 de agosto, citando una noticia de BNamericas, un servicio informativo multilingüe que periódicamente evalúa las reservas de energéticas en América Latina y el  Caribe.

Esto significa que Yacimientos no está perforando pozos para aumentar las reservas de gas como para cumplir mínimamente los compromisos del día. La perforación de cada pozo en campo descubierto representa unos 50 millones de dólares.  Consiguientemente, estamos consumiendo lo que ya teníamos: estamos comiendo de nuestra propia carne y, si el ritmo continúa sin inversiones eficientes, pronto llegaremos a los huesos. La historia de 1969 se repite: tras la nacionalizacion,  no hubo inversiones e el volumen necesario.En estos momentos y bajo el actual gobierno boliviano, Bolivia es un campo vedado para las inversiones extranjeras. Y tambien la de a nacionalizacion de las minas.

A menos que estenb ya en curso las inversiones prometidas por PDVSA, de Venezuela, o de la empresa petrolera estatal iraní. Pero se ignora si estas empresas están ya trabajando en Bolivia. A pesar de lo que afirma el gobierno y su ministro de Energía es improbable que empresas serias con alto capital de riesgo vengan a Bolivia.

Los contratos internacionales tienen cláusulas de castigo para el incumplidor. Cuánto estas multas representarían por la no venta a Cuiabá, así como los incumplimientos con Argentina, nadie se atreve a decirlo públicamente.