Día: julio 1, 2008

La lengua es el castigo del cuerpo

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 Es un viejo dicho, al que recurría con frecuencia el ex presidente venezolano Rafael Caldera. Ahora el presidente Evo Morales está sintiendo el peso del adagio. El realizar afirmaciones temerarias en público y sin ningún cuidado ha tropezado con su colega peruano Alan Garcia. El presidente Morales había afirmado, sin ningún respaldo, que Perú estaba autorizando a Estados Unidos la instalación de una base militar.

La respuesta dura y amenazante  de Garcia vino hoy y estremeció las relaciones de los aliados de la Guerra del Pacífico frente a Chile: “Habría que decir, como Juan Carlos de España, “por qué no te callas” “…ya estás jalando demasiado la pita, así que ten cuidado con lo que estás haciendo…” “Ningún país tiene derecho a entrometerse en la política interna de otro país. Y que venga Evo Morales a alentar el paro del 9, me parece sencillamente repulsivo…y es un tema a ser denunciado internacionalmente”.

“Que venga ese señor Morales y diga dónde está la base. Ya suficiente parece haber hecho en Bolivia para venir a meterse aquí. Y no quiero disculpas de nadie…”

La reacción de Morales, desde Tucuman, fue tímida y escueta (“patetica”, dijo el Carlos Valverde en su programa noticioso): Quien manda callar a otro mandatario es antidemocrático, según el vicecanciller boliviano, Hugo Fernández. El presidente Morales bajó el tono y la lengua, evidentemente.

En estas circunstancias, vino como una noticia fresca y alegre la del retorno a su misión en Bolivia del Embajador de Estados Unidos, Philip Goldberg. Al menos en el gobierno. No así en el Alto, donde el concejal y dirigente Roberto de La Cruz dijo que esperaba que el diplomático retornase sólo para recoger sus valijas. Caso contrario…habría una nueva marcha sobre la sede de la embajada estadounidense, como la del 9 de junio, cuando turbas enardecidas intentaron atacar el lugar y fueron repelidos por la policía. (El jefe de policía que impidió el asalto fue luego relevado del cargo).

Las consecuencias de la forma torpe de manejar la diplomacia ya se manifiestan: No habrá el financiamiento de 657 millones de dólares para una carretera entre La Paz, Beni y Pando, como parte de los recursos de la Cuenta del Milenio, que procura extraer de la pobreza a porciones importantes de población en el mundo. La salida de USAID puede traducirse en un cierre masivo de empresas alternativas al cultivo de la coca y la pérdida de miles de empleos. Y las esperanzas de renovar el ATPDA, que proporciona empleo a unas 40 mil personas, parecen desvanecerse.