Día: marzo 15, 2008

Campo Minado

Posted on Actualizado enn

En solo pocos días, la vida política y económica del país se ha convulsionado hasta límites fuera de casi todo control. Tras recibir dos portazos seguidos a su propuesta de retacear el gas para la exportación a Brasil y Argentina, el gobierno ha convocado a dos referendos simultáneos bajo la presión de milicias cocalero-campesinas…azuzadas por agentes afines al propio gobierno.

He tratado de encontrar elementos positivos en los actos del gobierno para equilibrar sus golpes erráticos de los últimos días. Misión infructífera. Las torpezas e ilegalidades en serie son tan flagrantes que es imposible omitirlas.

Cuando se habla livianamente de Kosovo recuerdo un pasaje de un personaje en “Kaputt” de Curzio Malaparte, referido en una obra del periodista brasileño Leao Serva: “Periodismo y Desinformación” (Editora Senac, Pág. 27)

“El pueblo croata – decía Ante Pavelich (líder ultraderechista Croata) – quiere ser gobernado con bondad y justicia. Yo estoy aquí para asegurarle la bondad y justicia. Mientras hablaba yo observaba una cesta colocada sobre el escritorio a la izquierda del Fuhrer croata. La tapa estaba entreabierta y se veía que contenía mariscos, o por lo menos así me pareció. Y yo diría que se trataba de ostras pero sin conchas, como a veces se ven expuestas, en grandes bandejas en las vitrinas del Fortnum and Mason, en Picadilly, en Londres. Caserano me guiño el ojo.

Le agradaría una buena sopa de ostras ¿no?

¿Son ostras de Dalmacia? Le pregunte al Poglawnik (Fuhrer).

Ante Pavelich levantó la tapa de la cesta y mostrando aquellos mariscos, aquella masa escurridiza y gelatinosa de ostras, dijo sonriendo con aquella sonrisa buena y cansada:

Es un regalo de mis fieles ustacha (partidarios). Son veinte quilos de ojos humanos”.

La crueldad entre los pueblos que formaron Yugoslavia es proverbial. La inestabilidad de los Balcanes siempre causo escalofríos. Aún antes de acabar la segunda guerra mundial Churchill prevenía contra las situaciones cambiantes en esa región y abogaba por un poder firme en los Balcanes mientras avanzaban las fuerzas aliadas y consolidaban su victoria sobre los nazis. (Churchill, Winston. Memorias de la II Guerra Mundial – Houghton Miffling Company, Boston).

Es inevitable decir que en Bolivia quien o quienes hablaron de Kosovo recientemente, de manera insensata, al referirse, aun tangencialmente, al proceso por las autonomías en que están encaminados primero cuatro y ahora hasta siete departamentos, ignoran la historia en sus aspectos más fundamentales.

Para el registro: Si ha habido manifestaciones de crueldad contra el enemigo, una característica de los Balcanes, hay que echar una mirada a nuestro alrededor. Sin ir muy lejos, a los Laimes y Jucumanis, y sus rivalidades atroces en la segunda mitad del siglo pasado y, de paso, el final despiadado del militar que había intentado pacificarlos. O a la violencia entre campesinos del valle de Cochabamba, o el reciente martirio de oficiales de la policía. Y todo esto sin mencionar Terebinto. En ningún caso, que yo sepa, los protagonistas fueron orientales.

Los referendos nacionales aprobados por el senado a gritos, corralitos y latigazos para el 4 de mayo – y ahora en entredicho porque la CNE no los aprueba – exhiben patéticamente el laberinto en que está el gobierno.

Por fin, las amenazas a las empresas petroleras con acuerdos con el gobierno para que corran a invertir suenan al grito desesperado de quien teme ahogarse. Si las amenazas fueran mas que eso, los inversionistas ya estarían corriendo con el talonario de cheques para colocar los casi mil millones de dólares comprometidos en exploración y explotación este año. Habría que sentarse a esperar. Si no lo hacen, ¿Quién los va a substituir? ¿Rusia, Irán, Venezuela (que tiene a la Exxon que le pisa los talones con una demanda de 12.000 millones de dólares)?

Esto ayuda a explicar, al menos en parte, el propósito brasileño de aferrarse al gas que Bolivia está comprometida a venderle y la frase de su presidente Sergio Gabrielli: “Ni una molécula para Argentina del gas por el que Brasil le pago a Bolivia”.