Día: diciembre 19, 2007

Un detalle de la reunión Evo-Lula

Posted on Actualizado enn

El presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva dijo a sus colegas de Mercosur que una orden suya y de su entonces anfitrión boliviano Evo Morales dio vida a los acuerdos que los dos países sellaron el pasado fin de semana en La Paz. Lo dice hoy martes el diario O Estado de Sao Paulo.

Dice la versión del diario paulista: “Las negociaciones habían sufrido reveses el último fin de semana hasta que la empresa estatal boliviana concordó con la inclusión de la cláusula que garantizará a Petrobrás el derecho de vender la mayor parte de la producción adicional (de gas natural) al exterior, a precios cinco veces mayores a los que se cobra en el mercado boliviano”.

Durante su viaje a Bolivia, Petrobras se comprometió a invertir entre 750 millones y 1.000 millones de dólares en campos gasíferos bolivianos.

Al parecer, no era posible avanzar en el acuerdo final y los dos presidentes decidieron dar la orden a los ejecutivos de sus respectivas empresas. Prevaleció, dijo Lula, “la voluntad política”.

“Yo y Evo llamamos a las dos empresas y en diez minutos el acuerdo estaba listo”, dijo a sus colegas en la reunión de Mercosur, en Montevideo, según la versión de O Estado de Sao Paulo. “El tiempo de la política no es el tiempo de los técnicos”, dijo tras lamentar que los técnicos a menudo dejan la impresión de que ellos “aman” a las empresas más que sus propios presidentes.

Este es el mayor entretelón que se conoce de las negociaciones que se llevaron a cabo entre los dos países. Ignoro si la prensa nacional lo registró, así como desconozco su real impacto financiero.

Una acción presidencial similar habría permitido también dar un empujón a un proyecto refinero gigante brasileño-venezolano en Pernambuco. Esta vez entre el presidente Hugo Chávez y Lula.

Horas antes, el presidente Morales se había reunido con su par de Chile, Michelle Bachelet.

¿Quién detiene esa caída?

Posted on Actualizado enn

Autoridades del gobierno ya conocen los resultados de la más reciente encuesta, conducida regularmente por Mori Asociados, una de las encuestadoras más serias del país, realizada del 1 al 6 de este mes: la fase de declinación del gobierno/Asamblea Constituyente en la aprobación del público es espantosa. La caída es principalmente arrastrada por la Asamblea Constituyente, debido a la forma en que se desarrolló y por su aprobación contra viento y marea, solitariamente, sin oposición, y con muchos pasos de legalidad en el mejor de los casos dudosa.

El margen de error es de 3,5% y la encuesta fue realizada con un universo de 1.100 personas en 13 ciudades: La Paz, Santa Cruz, Cochabamba, Oruro, Potosí, Sucre, Cobija, Tarija, Trinidad, Villamontes, San Julián, Yapacaní y El Alto.

La insatisfacción con la Asamblea Constituyente es general y abarca a los nueve departamentos: 67% vs. 20%. El mayor índice de frustración se dá en Chuquisaca: 89% vs. 4%. Otro 4% no tiene opinión.

En un hipotético nuevo referéndum autonómico SEIS departamentos votarían por el SI. Oruro y La Paz votarían decididamente por el No y en Potosí la disputa entre el Si y el No sería voto a voto. Cochabamba (48% vs. 41% ) y Chuquisaca (67% vs. 18%) se unirían al bloque autonomista.

En términos nacionales el resultado sería 50% por el Si y 42% por el No. Más aún: el 75% de los bolivianos cree que cada departamento debería decidir si quiere o no ser autónomo. La única discordancia rotunda vendría de Oruro.

Hay muchas barbas en remojo. Con esos datos, un referéndum revocatorio, o uno para decidir sobre la Asamblea Constituyente que aprobó el MAS,  a estas alturas sería una derrota catastrófica.  

Es lo que los brasileños llaman de “infierno astral”.