Día: diciembre 18, 2007

Y la renuncia terminó en renuncia

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Pobre ex Prefecto de Chuquisaca, Don David Sánchez. Se vio acorralado entre quienes lo eligieron –el pueblo de Chuquisaca- y quienes lo hicieron candidato al cargo y mandaban sobre él: su partido, el MAS. Escogió al partido, luego vio que le había dado las espaldas a su electorado y renunció irrevocablemente. Pues ni el presidente Evo Morales quería recibirlo y el gobierno lo desdeñaba. Pero el propio presidente, días después, lo convenció de no irse. Y volvió a al cargo. Demasiado tarde. Su pueblo ya no lo aceptaba.

Y ahora que optó por el exilio, inédito, en su caso, el gobierno anuncia que habrá un reemplazante para él. Ver para creer.

David Sánchez es alguien a quien todo periodista gustaría de entrevistar. Él estaba en el fragor de la lucha, le pedía a gritos al gobierno que la policía no maltratase a los estudiantes que protestaban contra el traslado de la asamblea a una zona fuera del perímetro urbano de Sucre. Gritaba contra la violencia y reclamaba calma. Ya era tarde y quienes menos le prestaban oídos eran el gobierno y la policía. Vivió impotente la impotencia de Sucre por doblegar incluso a los chuquisaqueños asambleístas pertenecientes al MAS, menos aún a todo el bloque oficialista que creía estar en la obligación de dar a luz un texto constitucional de cualquier manera. Ciertamente tiene mucho para contar.

David Sánchez fugó, pues su vida en Sucre era ya imposible. Hasta su casa había sido incendiada. El programa televisivo de Carlos Valverde dijo que cuando la violencia arreciaba en Sucre, Sánchez había intentado ingresar al liceo castrense donde se reunía la constituyente oficialista a puertas cerradas. Quería pedir la suspensión de cónclave. No lo dejaron.

Ahora la cancillería peruana confirma, según la televisión, que Sánchez está en Perú y que su caso es evaluado para definir si se le otorga condición de refugiado.

Pero el caso es aún más penoso: salió del país clandestinamente, nadie lo detectó (suerte para él), escribió su renuncia, esta vez realmente irrevocable, declaró por la TV cuando aún estaba clandestino en Bolivia…Y ahora el gobierno oscila entre creerle o designar al substituto para de ahí convocar a nuevas elecciones.

El caso es también vidrioso para el MAS: ya no tiene prefecto, debe convocar a comicios departamentales y presumiblemente perderlas.