Mientras tanto, en Santa Cruz

Notas desde la Llanura

Noche plena

La noche de este lunes fue plena para instruirse mejor respecto a las elecciones del 6 de diciembre. Hubo una cascada de informaciones y de no informaciones sobre lo que mucha gente procura para iluminar mínimamente el sendero aún oscuro de las cuatro semanas que nos separan del momento supremo. Brillaron los panelistas de Unitel (“El abogado del diablo”) al desnudar los caminos peligrosos por los que puede transitar Bolivia tras estas elecciones, al igual que brilló la entrevista de  “No Mentirás” (PAT) al candidato prisionero,  Leopoldo Fernández, que desembocó en un desafío al debate con el contrincante de la fórmula oficialista, Alvaro Garcia.

Algunos de mis apuntes de esta noche:

El ariete de Unitel fueron los resultados de una encuesta de una firma denominada “Track”, hasta ahora poco conocida entre las encuestadoras que operan en Bolivia. Fue realizada entre el 29 de octubre y el 6 de noviembre.  Sus resultados mostraban un triunfo arrasador del candidato y presidente Evo Morales, con el 63% de las preferencias de los consultados. Su rival inmediato Manfred Reyes Villa, cuyo compañero de fórmula es el prisionero Leopoldo Fernández, obtendría apenas el 19% en el momento de la consulta. No escuché hablar del margen de error de esa investigación, pero supongo que debe ser alto.

La primera reacción vino de Reyes Villa. “El país esta amedrentado”, dijo, y hasta los encuestados tienen temor a las represalias. “Pero el 6 de diciembre habrá sorpresas”.  Desde el panel, Humberto Vacaflor, editor de la difundida carta semanal Siglo XXI que edita desde Tarija, sintetizó su escepticismo: “Tengo serias dudas” de la validez real de la encuesta. Susana Seleme ingresó con bríos y sin sordina: (Con estos resultados) “podemos despedirnos del sistema democrático… (el presidente Morales) tendrá cancha libre para hacer lo que quiera…” Recordó una frase del Vicepresidente García, quien habló de “aplastar al adversario” y dejó claro que, con esos resultados, tendría un garrote desmedidamente macizo para hacerlo. En cambio inocultablemente feliz de la vida se veía a Félix Patzi, el ex ministro de educación que era la voz oficialista en el panel.  Los de la encuesta “son datos reales”, dijo, que reflejan lo que ha pasado en los plebiscitos de los últimos años. Jorge Lazarte, el ex vocal de la Corte Nacional Electoral de los tiempos de Huáscar Cajías, recordó sobriamente que Bolivia es uno de los países con mayor volatilidad electoral, donde las encuestas han sufrido graves reveses.  El tercer candidato Samuel Doria Medina fue entrevistado externamente por las dos anclas del programa. Se mantuvo en la posición de no aceptar que el partido esté  definido de manera irreversible.

Los dos candidatos pelean dentro de un mismo espacio y la pregunta que con angustia se hacen muchos bolivianos opuestos al gobierno de Morales no encontró una respuesta adecuada. Reyes Villa habló simplemente de “intereses” como los causantes de ese golfo que ha evitado una fórmula opositora unida. Susana Seleme intervino para alertar que los opositores debían marchar hacia la elección unidos, tras haber vivido una experiencia de cuatro años signados por la confrontación. “Si se unen, la oposición gana cuando menos en cuatro departamentos…”, dijo. Patzi diagnosticó brevemente que notaba “desesperación” entre los opositores al gobierno.  Y Jorge Lazarte sentenció: “No creo que se unan”.

PAT, entretanto, mostraba la entrevista que logró el periodista de “No Mentirás” José Pomacusi, que presentaba a Leopoldo Fernández con la boca cubierta por un parche simbolizando el empeño del gobierno de no dejarlo hablar en conferencia de prensa. El candidato enclaustrado  recordó que al comenzar el gobierno de Morales,  éste le había propuesto, en presencia de García Linera, unirse a las filas oficialistas. El planteamiento se habría repetido dos o tres veces y el repudio de Fernández habría sido la causa del encono contra él.

Pomacusi presentó a su entrevistado comparándolo con otros encuentros que había tenido con él y su fallido presentimiento de que el prefecto elegido por los pandinos se desmoronaría. “No ha sido así….Fernández continúa entero”. Y le recordó que el Presidente Morales desmentía la afirmación de la oferta.

 -“El presidente ¿miente entonces?”

-“La mentira tiene piernas cortas”.

En el otro canal los panelistas arreciaban en su propósito de entender por qué Manfred Reyes Villa y Samuel Doria Medina no se pusieron de acuerdo y presentaron una sola candidatura. “Por qué”, preguntó insistente Susana Seleme. Reyes Villa tuvo dificultades en articular una respuesta clara. “Hay algunos otros intereses que debían haber sido apartados…” Susana espoloneó aún más: “Entonces ¿primaron los intereses personales?” La pregunta, que en sí semejaba una respuesta, debe haber martilleado la cabeza de toda la audiencia. ¿Por qué no lo hicieron? La mayoría entre quienes se oponen al gobierno está perseguida

Intervino Humberto Vacaflor para recordar al candidato de Convergencia que había sido edecán del general  Luis García Meza. “Yo era subteniente recién egresado de la academia…No fui edecán”, replicó Reyes Villa. Reiteró que se desempeñaba como policía militar, que mayormente se ocupaba de vigilar la seguridad presidencial. “Sabía de las atrocidades que se cometían…?”

El intento de respuesta de Reyes Villa  -“no había…”- se truncó en cuanto Vacaflor señaló que él mismo, como periodista,  había sido víctima de esas atrocidades.

Patzi se dirigió a Reyes Villa reprochándole por no haber luchado por la inclusión ni haber ayudado a mejorar la vida del campesinado (de los indios, que está de moda decir) cuando pudo hacerlo y le preguntó:  “¿Qué hará de ser electo?   Reyes Villa encontró en la pregunta una oportunidad y habló de su obra en Cochabamba que trasladaría toda Bolivia, a través de micro y medianas empresas, caminos, escuelas y postas sanitarias. Resumió: Haré una administración honesta y eficiente, no como la que se practica en YPFB.  Patzi procuró frenar la oportunidad que había cedido e insistió: ¿”Qué no le gusta?” Fue una oportunidad más grande:  La confrontación, la justicia elegida por voto popular capaz de llevar la administración de justicia a personas sin educación en leyes y a doctrinas como la de  “si esto no está correcto, que los abogados lo vuelvan correcto” (una frase del presidente Morales), la justicia comunitaria que lleva a latiguear a personas como Marcial Fabricano, el líder indígena del Beni, y quitarle la vivienda a Victor Hugo Cardenas; la nueva CPE y su contenido racista y de potencial de dividir al país.

-No veo proyecto ideológico en sus propuestas, dijo Patzi. Reyes Villa replicó: Quiero recuperar la libertad de los bolivianos. Patzi le pregunto si proponía la prevalencia de la civilización occidental sobre la de los Andes bolivianos. En sus cuestionamientos, dejó latente el concepto de la exclusión de los sectores rurales andinos y orientales.  Una de las dificultades de Patzi, preciso en señalar las consecuencias de la exclusión, fue sintonizar algunos de los conceptos que aparecían en boca de los otros miembros del panel. No había forma.  El problema era una expresión del drama contemporaneo boliviano.

Jorge Lazarte lanzó una de las preguntas que quedaron sin respuesta: ¿Por qué la gente continúa favoreciendo a Morales a pesar de todo lo que ya se conoce de su gobierno y su manera de ser? Y subrayó que los dos candidatos opositores con mayores opciones concurren separados, por un camino que ayudará a quien quieren vencer.

Susana Seleme colocó otra piedra en el zapato, una reiteración del tema ya abordado: Por qué hay tanta gente que favorece a Evo Morales. Pero añadió un ingrediente que debe estar en la cabeza de cualquier candidato a desplazar a Morales: ¿Cómo desmontar la armazón ideológica construida por el gobierno, que no exhibe mayor entusiasmo por la civilización occidental centrada en Platón, Aristóteles y otros pensadores de hace 4.000 años y la preferencia por la limitada y endeble de Los Andes que no llegó a aproximarse a la democracia como la diseñaron griegos y romanos y estuvo lejos de la rueda?  Y sobre terreno práctico: ¿Cómo convencer a los que favorecen al presidente Morales  que lo que hará Reyes Villa resultará mejor que lo que han recibido en estos cuatro años?

Reyes Villa tuvo que retirarse para asistir a un compromiso, ya demorado  hasta cerca de la medianoche, pero antes respondió a una pregunta sobre si iría a la guerra con Colombia si se lo pidiera Hugo Chávez. “No. Nuestra única guerra es contra la pobreza”.

Quedó sólo en sus prolegómenos un tema clave en la Bolivia de hoy: el tráfico de droga y la coca, los sembradíos que verdean el Chapare y Yungas. Probablemente el próximo lunes sean los temas de debate con algún otro candidato. El presidente Morales no ha querido debatir. Y con esa actitud ha evidenciado arrogancia y sus temores a una confrontación de ideas.

Noviembre 10, 2009 - Publicado por haroldolmos | Bolivia, Candidatos, Elecciones | | Aún no hay comentarios

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