Me llegó el siguiente informe de Loyola Guzmán que, a pesar de su extensión, deseo compartirlo, en vista del interés por la noticia que registré en el blog informando que esta dirigente votaría por el No.
Compañeras, Compañeros, Vecinas y Vecinos de la Circunscripción No. 8
Estamos a pocos días del Referendo Constitucional y me dirijo a ustedes para informarles de lo que hice en la Asamblea Constituyente a la que fui elegida por su voto. Fui como primera candidata uninominal en las listas del Movimiento al Socialismo (MAS) porque consideré que era la alternativa popular. Durante la campaña manifesté que era importante elaborar una nueva Constitución Política del Estado (CPE), pero por muy buena o excelente que fuera no se resolverían los problemas que enfrenta la mayoría de la población boliviana de miseria, explotación, dependencia y subdesarrollo.
No soy militante del MAS pero participé disciplinadamente en reuniones, talleres, cumbres sociales y otras actividades. Oportunamente expresé con claridad mi posición sobre los temas conflictivos pero no fui escuchada. Pongo a su consideración este informe resumido que muestra mi actividad y mi posición en la Asamblea Constituyente (2006 – 2007).
1. Desarrollo de la Asamblea Constituyente
Luego de la designación del Comité Ad hoc y de la Directiva de la Asamblea Constituyente una primera tarea fue elaborar el Reglamento General. Lamentablemente perdimos seis meses en la discusión y aprobación del mismo. Algunos de los temas de demora discutidos fueron: (i) carácter originario o derivado de la Asamblea Constituyente; (ii) inmunidad de los constituyentes; (iii) sistema de votación; y (iv) conformación de las comisiones. Voté SI por el carácter originario de la Asamblea Constituyente aclarando que legal y técnicamente era derivada ya que fue convocada por una Ley Especial del Poder Legislativo donde se dice que no interferirá el trabajo de los poderes constituidos y afirmé que simbólicamente era originaria por haber sido solicitada en la Marcha de los Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano en 1990.
Sobre el sistema de votación se quiso imponer la mayoría simple contra los dos tercios establecido en la Ley de Convocatoria. Tercamente se insistió en ello hasta que finalmente en enero del 2007 se aprobó un artículo que aceptaba los dos tercios. Mi voto desde el inicio de la discusión fue SI por los dos tercios porque (i) estaba en la Ley Especial de Convocatoria; (ii) es aceptado internacionalmente; (iii) y es mayoría calificada que permite acuerdos perdurables.
2. Trabajo en las Comisiones
Fui miembro titular de la Comisión Deberes, Derechos y Garantías donde acordamos
trabajar sobre la base de la actual CPE, fortalecer y enriquecer el catálogo de derechos y usar un lenguaje claro, sencillo y directo que no permita ambigüedades. El trabajo de la comisión se enriqueció con aportes recogidos de los encuentros territoriales en los nueve departamentos. Esto se refleja en el informe de la comisión.
Sin embargo, existieron conflictos que no permitieron el avance de la Asamblea: (i) el informe de minoría de la Comisión Visión de País; (ii) capitalidad plena para Sucre; y (iii) las autonomías. Estos temas no permitieron acuerdos consensuados por lo que se entregaron informes por mayoría y minoría. Tampoco se conformaron comisiones mixtas y no se realizó ni una sola plenaria para discutir el proyecto de constitución.
Un grupo de constituyentes formamos el Bloque por Bolivia con el objetivo de lograr un equilibrio entre las fuerzas enfrentadas y salvar a la Asamblea Constituyente.
Lamentablemente, no pudimos influir pese a nuestros esfuerzos e iniciativas.
No asistí a la Plenaria que se realizó en el Liceo Militar de la Glorieta donde se aprobó en grande únicamente el índice del Proyecto de CPE; allí se agudizó el conflicto y se produjo enfrentamiento entre bolivianos, con el doloroso saldo de tres jóvenes muertos y centenares de heridos. En diciembre del 2007 asistí a la Plenaria de la Asamblea Constituyente convocada en Oruro. No se permitió la discusión para corregir y aprobar el texto por consenso. Por ello me retiré de la reunión y no voté ningún artículo del Proyecto de CPE. Acto seguido, el gobierno comprendió que debía llegar a un acuerdo político con los Prefectos para compatibilizar el Proyecto de CPE con los Estatutos Autonómicos. Al no lograr este objetivo, establece acuerdos con la oposición del Congreso donde gracias a una Ley Interpretativa se revisa, cambia y aprueba el Proyecto de CPE de Oruro. Si bien es cierto que ese acuerdo político era necesario para evitar mayor enfrentamiento y pérdida de vidas humanas, no se puede ignorar que es inconstitucional, irregular y está creando una funesta jurisprudencia.
3. El Proyecto de CPE Aprobado en el Congreso
Discrepo con quienes afirman que este Proyecto de CPE fue hecha por venezolanos. El MAS no presentó una propuesta. El proyecto aprobado en Oruro fue resultado de la unión de los Informes de Mayoría discutidos en las comisiones. Los pocos constituyentes y asesores que trabajaron el proyecto final no mantuvieron muchos acuerdos; incluso aquellos aprobados por unanimidad.
El Proyecto de CPE aprobado en el Congreso resultante de un acuerdo con la oposición, y de alguna manera mejorado, mantiene inconsistencias y no conforma a toda la población. Algunos temas conflictivos de ese Proyecto desde mi punto de vista son:
La estratificación de la sociedad boliviana por etnias y una asignación de
derechos diferenciados para indígenas y no indígenas. Se quiebra la necesidad de
restituir el principio de ciudadanía y de igualdad ante la ley, única manera de
superar los vestigios coloniales en la cultura nacional.
El carácter plurinacional del Estado. Se reconocen 36 idiomas pero no a los
pueblos. Existe arbitrariedad en el denominativo de “indígena originario
campesino” que excluye a amplios sectores de la población que ahora son
denominados comunidades interculturales. Se confrontará a indígenas y no
indígenas.
No contempla un solo régimen de derechos y garantías para todos los
ciudadanos y un sistema de justicia único que incluya la figura de la justicia
comunitaria para las comunidades y personas que manifiesten su voluntad de
someterse a ese sistema.
En el tema derechos humanos hay grandes avances, sin embargo está la dificultad
de que el Estado cumpla efectivamente con su vigencia sin asignación de
responsabilidades institucionales y financiamiento. Es necesario evitar la
demagogia del reconocimiento de derechos que luego no se pueden ejercer.
La nueva organización territorial del Estado y la séptima disposición transitoria del
Proyecto de CPE que determina que las Tierras Comunitarias de Origen con un
simple trámite administrativo se convertirán en Territorios Indígenas Originarios
Campesinos producirá caos territorial. Se modificarán límites distritales,
municipales, provinciales y departamentales, ocasionando conflictos violentos
por problemas de límites y jurisdicción en todo el país.
Personalmente no estuve de acuerdo con las autonomías porque me parecía sospechoso que sectores que gobernaron el país en los últimos 20 años no las hubieran implementado durante sus gestiones. Voté NO por conciencia y me parece grave que ahora se desconozca el resultado de los referéndums autonómicos.
4. Conclusiones
Participé en la década del 60 en la lucha armada. Posteriormente, fui parte de la resistencia a las dictaduras y logramos la restitución de la democracia y del Estado de Derecho y Constitucional. Mantengo mi posición revolucionaria y discrepo de las posiciones de derechas. Solicito recojamos experiencias de pueblos hermanos; Sudáfrica lo más lejano y Ecuador, más cercano y parecido a nuestra realidad. En nuestro país es necesario retomar un nuevo proceso constituyente. Considero que el proyecto de CPE es la base de una nueva y profunda discusión para llegar al Pacto Social tan mentado y esperado por las y los bolivianos. Por ello para el 25 de enero en el referéndum es MEJOR NO.
Loyola Guzmán Lara
La Paz 16 de Enero 2009
“Hay ocasiones en las que callar es igual que mentir”
Luis Espinal